¡Patriotas, ahora!

por Joan Sala Morell
SMS advocats
Seguro que todos nos preguntamos por la mañana cuáles serán las sorpresas del día que comenzamos. Llevamos una temporada que no paramos: un día se nos explican los recortes y al siguiente aún más y pasado mañana se añade que aún no son suficientes.

Ahora parece que se tienen que intervenir las autonomías, más tarde se tienen que suprimir los ayuntamientos e incluso ese que saca pecho y se presenta como modelo a seguir tiene 2.000 millones de euros de suciedad.

Y… como es habitual, todo el mundo opina de todo, habla de todo y lo soluciona todo sobre el papel, porque el papel todo lo aguanta. Todo junto nos da a entender que la situación es compleja y… entre unos y otros, ponemos de manifiesto que no sabemos cómo hacerlo ni cómo resolver-lo. Nos falta realismo.

Pensamos en términos de derechos adquiridos que no podemos pagar, queremos huir de la cruda realidad que no conocemos en su integridad, o bien jugamos a esconderla. Más tarde, nos deprimimos pensando por qué nos ha tocado a nosotros sufrir y, cuando no hay más remedio, nos arremangamos para encontrar una salida.

Llegado este punto, creo que es necesario explicar un método para encontrar la salida que tiene varios condicionantes imprescindibles:

Ser patriotas, que viene a decir que, en casa, en los ayuntamientos y otras instituciones, el Estado, recuperemos un ilusionante sentido de pertenencia, que nos empuje a buscar el interés general, aquello que más nos conviene a todos; y no aquello de afán particular: no se salvan las personas individuales si no van acompañadas de otras.

Que seamos capaces de realizar un diagnóstico conjunto de las causas reales y objetivas que nos han llevado a la situación actual.

Que, resultado de lo anterior, se formule una definición estratégica con unos objetivos concretos, definiendo el tiempo, los recursos que hacen falta y las prioridades.

Que todo junto necesita el consenso o la implicación social, la protagonista de esta lucha es la sociedad. Iremos mal aplicando solo las mayorías parlamentarias; de 3.000 enmiendas a los Presupuestos del Estado que sólo se acepten tres, no es el camino. Se requiere generosidad por parte de todos, y más de aquellos que tienen las mayorías. También es necesario el respeto por las distintas sensibilidades, porque hay diversas maneras de hacer las cosas.
   
Que en la ejecución estratégica se harán las correcciones consensuadas que sean necesarias para conseguir los objetivos propuestos.
 
Si vemos un horizonte hacia el que ir, las penalidades presentes se alivian.
¡¡Hay mucho trabajo por hacer!!

Joan Sala i Morell
SMS Advocats