La participación en la consulta soberanista de Catalunya roza el 30%
La Coordinadora per la consulta sobre la independència es una de las entidades que pretende “demostrar al mundo que la nación catalana está preparada para ejercer el derecho de la autodeterminación y de la independencia” y para “promover la convocatoria de un referéndum vinculante sobre la independencia”. El 13 de septiembre se inicio la ronda de consultas en Arenys de Munt, seguida el pasado domingo 13 de diciembre por 166 municipios, y que continuará en febrero y abril. Mientras tanto, los promotores van a intentar llevar la propuesta al Parlament de Catalunya como iniciativa legislativa popular.

El 94,9% de los ciudadanos catalanes que el pasado domingo 13 de diciembre participaron en la consulta soberanista votaron por el 'sí'. De los 700.024 residentes en los 166 municipios que estaban llamados a expresar su preferencia identitaria, fueron 189.942 los que apoyaron la independencia. Más allá de las interpretaciones que desde las diferentes perspectivas políticas se ciernen sobre dicha consulta, el hecho es que la participación fue del 27,4%. 

Las cifras que más destacan son aquellas que rompen con algunas tendencias. El caso de Vic es el del único municipio con más de 20.000 habitantes cuya participación es significativamente elevada, con más del 42%, pues de todas las localidades de tales características se deduce una tendencia a la baja participación. 

Otros casos significativos son los de aquellos municipios, como Sant Cugat del Vallès y Vilafranca del Penedès, que cuentan con más población, 59.042 y 54.322 habitantes respectivamente. Si bien en el primero se ha dado una afluencia a las urnas ligeramente menor a la de la media, con el 25,7%, la abstención en el segundo ha sido muy notable, alcanzando el 84,3%. 

Las reacciones
Por un lado, unos se apoyan en los resultados de elecciones pasadas, descubriendo que, en este caso, la abstención es significativamente mayor. Son éstos los que se mantienen indiferentes ante una consulta soberanista que no pretende sino, según dicen, la presión simbólica sobre el Tribunal Constitucional. Son éstos los que afirman que los 510.092 ciudadanos catalanes que no se han desplazado hasta las urnas también han expresado claramente su opinión. 

En este sentido se pronunciaron los representantes de los principales partidos nacionales, PP y PSOE. El vicesecretario general de Comunicación del PP, Esteban González Pons, consideró que las consultas son "una presión más" para "condicionar" la sentencia del TC sobre el Estatut. Para el vicepresidente de política territorial del Gobierno, Manuel Chaves, las consultas son "propaganda política" que no tienen "ningún valor".

Enfrente se encuentran aquellos que defienden el 94,9% de un ‘sí’ por un Estado soberano. Desde aquí se alega por el referendo vinculante. La Plataforma Barcelona Decideix, integrada en la organización, anunció que la intención de esta consulta es la de poder llevar a cabo un referendo vinculante y con validez jurídica en abril de 2010, que se celebraría en el Palau Sant Jordi de Barcelona. Así lo expresó uno de los miembros de la organización, el eurodiputado de ERC Uriel Bertran: "Es fundamental que la capital de Catalunya lidere este proceso histórico". Bertran auguró un ejemplo de "fuerza y movimiento".

La primera votación, en Arenys de Munt
Este tipo de iniciativa no es nueva en Catalunya. El pasado 13 de septiembre el municipio del Maresme de Arenys de Munt organizó otra consulta a favor de la independencia. Ganó el ‘sí’ con más de un 96%, y la participación fue del 41%.