Luis Pardo

"Una Smart City es por definición una ciudad inteligente que aprovecha mejor sus recursos, la tecnología y la innovación, para poder seguir creciendo de forma ordenada y ser sostenible"

"La tecnología es el medio capital para hacer posibles ciudades inteligentes más eficientes y sostenibles. Sage como empresa de valor tecnológico aporta todo su Know-How de la empresa privada y de la administración pública en beneficio de las ciudades y de sus ciudadanos."

Luis Pardo estudió Dirección y Adminstración de Empresas en la European University con estudios de Postgrado, ha realizado 4 masters, a destacar un MBA en Eada y un PDG en IESE, y ha pasado por distintas empresas, comenzando en el sector alimentación y continuando en el sector financiero, los media o la industria química. Recaló en las TIC hace ahora 10 años, y aquel mismo 2001 se incorporo a Sage, donde empezó como director para Catalunya. Ha ido progresando y desde octubre de 2009 es Director General de Administraciones Publicas.
Ciudadano y administración obtienen grandes beneficios
Las instituciones y los usuarios. Las administraciones ahorran costes a la vez que dan un mejor servicio, cumpliendo así dos premisas básicas, el buen uso del capital público y su vocación de servicio como razón de ser. Los usuarios, ya sean ciudadanos o empresas, reciben estos servicios optimizados en contenido y forma.

Esto da como resultado ahorros directos superiores al 40% y además triplica la agilidad y rapidez del trámite

Hay que destacar la gran apuesta e inversión económica que se está llevando a cabo, Málaga  ha destinado un presupuesto de 31M?, Barcelona M?, Santander 8.67M? y Valladolid y Palencia han recibido entre 2 y 4 millones de ayuda Europea.

Smart City utiliza las infraestructuras, la innovación y la tecnología, pero también requiere de una sociedad inteligente, activa y participativa: personas, talento, emprendedores, organizaciones colaborativas.

"Si el siglo diecinueve fue el siglo de los imperios y el siglo veinte el siglo de los estados naciones, entonces el siglo veintiuno será el siglo de las ciudades"
alcalde de Denver Wellington E. Webb en la primera cumbre transatlántica de Alcaldes celebrado en Lyon el 6 de abril de 2000


En San Francisco, mediante unos sensores, se ha implantado un sistema de aparcamiento para el 25% de plazas. No solamente han mejorado la productividad empresarial y han rebajado las emisiones de CO2, además ha mejorado el nivel de estrés de los conductores.

Los árbitros de esta liga de ciudades no son los gobiernos, son los ciudadanos que son los que decidirán donde vivir. Los que estén satisfechos serán fans de sus ciudades y los que no, se mudaran.
¿Cuál es el concepto que tienen en su empresa de Smart City?

Una Smart City es por definición una ciudad inteligente que aprovecha mejor sus recursos, la tecnología y la innovación, para poder seguir creciendo de forma ordenada y ser sostenible. Y créame, el concepto puede parecer nuevo, pero la necesidad lleva tiempo generándose ya ahora hay que actuar decididamente ya que la velocidad de concentración en las urbes es trepidante. Un dato, hoy día el 77% de la población se concentra en las ciudades, la predicción de Naciones Unidas es que en el año 2050 sea el 86,5%!

La visión de Sage sobre Smart Cities adquiere relevancia desde nuestra estrategia ya que el cliente está en el centro y todo nuestro énfasis está en que tengan experiencias extraordinarias. En este caso trasladamos esta estrategia a los ciudadanos, las empresas y a las entidades locales como generadores de experiencia.

La tecnología es el medio capital para hacer posibles ciudades inteligentes más eficientes y sostenibles. Sage como empresa de valor tecnológico aporta todo su Know-How de la empresa privada y de la administración pública en beneficio de las ciudades y de sus ciudadanos.


¿Cuáles son las ventajas de las ciudades inteligentes? ¿Quién es el mayor beneficiado el ciudadano o la administración?

Las ventajas son muchas y los actores que se benefician son principalmente dos, las instituciones y los usuarios. Las administraciones ahorran costes a la vez que dan un mejor servicio, cumpliendo así dos premisas básicas, el buen uso del capital público y su vocación de servicio como razón de ser. Los usuarios, ya sean ciudadanos o empresas, reciben esos servicios optimizados en contenido y forma. Por ejemplo, la geolocalización o bien la posibilidad de hacer un trámite telemático produce ahorros de atención física en una administración además de servir más eficientemente con la información necesaria en cualquier momento y lugar gracias a la tecnología. El ciudadano obtiene el beneficio de ser atendido de una forma rápida y eficaz, evitando transporte innecesario, mejorando la movilidad de la ciudad asi como reduciendo el impacto de CO2, además de incrementar la satisfacción y calidad de vida propia y la de sus conciudadanos. Es decir ambos, ciudadano y administración obtienen grandes beneficios

Hoy en día, además tenemos un reto añadido, es promover y crear Smart Cities en un entorno de crisis. Pero nada mejor que saber Smart City, basado en un uso eficiente de la tecnología conlleva importantes ahorros. Nada mejor que un par de ejemplos y cifras para ser conscientes. Según un reciente estudio de la Cámara de Comercio de Estados Unidos en España (AmChamSpain) nuestro Estado podría ahorrar más 10.000 millones de euros si logrará usar de forma más eficaz las tecnologías de la información. Por otro lado, la Asociación Nacional de Empresas de Internet (ANEI) publico recientemente otro informe donde apuntaba que si la contratación pública se hiciera de forma electrónica se podrían ahorrar 7.500 millones de euros al año. Todas estas iniciativas, además de un muy importante y necesario ahorro, son claves para una administración más eficiente del s.XXI, pilar básico para construir la Smart City.


¿En qué aspectos / soluciones son en los que se está haciendo especial hincapié para el desarrollo de las Smart cities?

En nuestro caso, llevamos comunicando y poniendo a disposición nuestras soluciones de Administración Electrónica desde el año 2007 acompañando y facilitando la adaptación a la Ley de Administración Electrónica 11/2007. En este ámbito ya existe una ley que favorece el camino de forma nativa hacia el concepto Smart Cities.
Pónganos un ejemplo,  para la realización de cualquier trámite en la gran mayoría de los casos ha de producirse una gestión de registro, bien de entrada o salida, con las soluciones de Sage puede ofrecer un servicio 24x7 a sus ciudadanos, a sus proveedores y a otras Entidades con las que se relacione. Eso da como resultado ahorros directos superiores al 40% y además triplica la agilidad y rapidez del trámite. También hay otros ahorros indirectos a valorar, como por ejemplo la reducción o eliminación del papel y su archivo.  Las soluciones de Sage de firma electrónica y gestión documental eliminan por completo estos costes indirectos que en algunas entidades son relevantes.

Me gustaría resaltar que durante el año 2011 en Sage España ya hicimos posible la conectividad a 1,5 millones de ciudadanos a través de portales implantados en múltiples ayuntamientos. Con hechos, vamos construyendo Smart Cities que puedan competir en un entorno global, además de contribuir a la transparencia y el ahorro de costes, ambos tan necesarios en estos días.


¿En que situación se encuentra España en el desarrollo de las ciudades inteligentes con respecto a otros países de su entorno?

Las Smart Cities son en si misma un concepto que compara y agrupa las ciudades, no los países. De hecho se habla de la nueva era en que tendrán más relevancia las ciudades, por encima de los países, como polos de atracción y retención de inversión y talento, de forma que es posible que algún dia no muy lejano hablemos del PIB de las ciudades antes que el del pais. De hecho, hoy dia el 50% del PIB mundial lo generan 600 ciudades, lo que da lugar a la CityEconomy.

En España, contamos con algunos ejemplos innovadores y que figuran en rankings no solo nacionales sino internacionales. Algunas Smart City a destacar son Málaga, Barcelona, Madrid, San Sebastián, Santander o Sant Cugat por ejemplo y asi siguen hasta un total de cincuenta municipios que ya han comenzado su andadura en Smart City.

Comentaré tres ciudades a modo de ejemplo, para poner de manifiesto que el concepto de Smart City abarca muchos ámbitos y cada ciudad tiene su apuesta particular. Málaga ha apostado por la ciudad ecológica, integrando energías renovables en la red eléctrica y prevé ahorros por encima del 20%. Barcelona, además de la creación del distrito @22, un parque tecnológico de más de 1.500 empresas, sigue avanzando en iniciativas de e-administración y el coche eléctrico. Santander, ha incorporado más de 12.000 sensores en la ciudad para que proporción información útil a la administración y ciudadanos, como por ejemplo la ubicación de plazas de parking mejorando el tráfico.

A pesar a la puesta en marcha de diversas políticas que se han llevado a cabo desde la UE y los muchos esfuerzos que están realizando los ayuntamientos, España aún tiene que cosechar los frutos de un potente desarrollo del concepto de Smart City y esto sobretodo se debe al hecho de que el concepto de ciudad inteligente no gira entorno exclusivamente alrededor de los organismos públicos sino que precisa de la participación de organizaciones privadas y de una sociedad madura.

Pero estamos en el buen camino y en España ya contamos con ciudades que están encaminando su gestión para ser una ciudad inteligente. Los requisitos necesarios para garantizar el éxito del proyecto: gran potencial de crecimiento, amplias capacidades tecnológicas, fuerte presencia de universidad y empresas, apoyo decidido de las administraciones públicas y excelentes infraestructuras eléctricas.

Me gustaría mencionar, que la elección de Barcelona como Mobile World Capital, hacen de Barcelona referente mundial en el ámbito de la movilidad que es una parte muy importante de la Smart City. Por otro lado, y también esta vez Barcelona,  el pasado Noviembre  2011 se celebró el primer Smart City Expo & World Congress con más de 6.000 asistentes y que este año 2012 se repetirá en la ciudad condal los días del 13 al 15 de Noviembre.


Teniendo en cuenta que las Administraciones Públicas son las que más están sufriendo la crisis, ¿está frenando el desarrollo de las ciudades inteligentes?

Uno de los mayores retos que nos enfrentamos es el de compaginar la inversión en momentos de recortes presupuestarios e incluso de falta de liquidez y necesidades de financiación.

Sin duda, el liderazgo político, la visión a largo plazo compaginando el corto, y la inversión más focalizada en tecnología bajo una estrategia de Smart City, creara una liga de primera, segunda y tercera división de las ciudades.

Nos jugamos mucho, porque ya hemos podido comprobar la importancia de las ciudades como generadores de PIB y de talento. Es por ello que hemos de ser conscientes que
se trata de cambio en el modelo de gestión de nuestras ciudades, que se hacen cada vez más complejas y difíciles de sostener en todos los sentidos. La colaboración publico/privada debe realizar más esfuerzos debida la importancia que tiene el ser una ciudad inteligente y las empresas privadas también están colaborando para conseguir que nuestras ciudades de España vayan hacia esa dirección y entre todos conseguir hacer de ellas ciudades inteligentes.

En los ejemplos que he mencionado en la pregunta anterior, hay que destacar la gran apuesta e inversión económica que se está llevando a cabo, Málaga  ha destinado un presupuesto de 31M€, Barcelona M€, Santander 8.67M€ y Valladolid y Palencia han recibido entre 2 y 4 millones de ayuda Europea.


¿Cuál es el modelo a seguir por parte de las ciudades, porque lo cierto es que la problemática de Nueva York, no será la misma que la de Madrid, por ejemplo? ¿Existen modelos básicos para cada tipo de ciudad?

Se tiende a pensar en qué existe un modelo ideal de Ciudad Inteligente, pero en realidad para que llegue a serlo, lo que hace cada ciudad es elegir aquello que quiere mejorar y potenciarlo.

Una buena práctica  es la creación de clasificaciones , que sirve de herramienta como marco de desarrollo y fomentan sinergias entre capitales que están llevando a cabo el mismo tipo de proyecto. Por ejemplo en España el caso de Málaga se centra en la eficiencia y gestión energética y comparte sus inquietudes con la capital holandesa Amsterdam. Si miramos el ámbito del transporte y la movilidad nos encontramos con ciudades como Singapur, Brisbane, Estocolmo o Maastricht, ciudades que son totalmente diferentes pero que tienen en común necesidades parecidas. En el sector del turismo dada su relevancia en cualquier País es en el que encontramos mayor número de ciudades con proyectos comunes. En el lado medio ambiental, se destacan entre otras ciudades del mundo Vancouver , Montpellier, Copenhague y Melbourne. Otras iniciativas como la de Turku, Alburquerque y Tampere menos conocidas y con proyectos de e-gobierno y participación ciudadana.

Pero sin duda, son pocas las ciudades que se atreven a  crear infraestructuras experimentales para investigar y desarrollar sobre temáticas relacionadas con la Internet del Futuro (IoF), muy vinculada a la comunicación ’máquina a máquina’ (M2M). Por ello encontramos SmartSantander, el proyecto que pretende poner en funcionamiento una red de 20.000 dispositivos basados en IoT (Internet of Things).


¿Cómo se desarrolla una ciudad inteligente?

Una de las claves para desarrollar la Smart City es conectar las infraestructuras básicas: transporte, energía, agua, telecomunicaciones, etc… desde una visión general de todos los servicios de la ciudad, con el objetivo de conseguir eficiencias e información de valor con los  datos provenientes de varios servicios.
Esta visión general se tiene que apoyar en  una plataforma a la que puedan conectarse todos los servicios de la ciudad, sean públicos o privados.

Smart City utiliza las infraestructuras, la innovación y la tecnología, pero también requiere de una sociedad inteligente, activa y participativa: personas, talento, emprendedores, organizaciones colaborativas.

Además, no es posible concebir una ciudad inteligente sin las personas que viven en la ciudad.
Por tanto, el impulso en el aprovechamiento de la inteligencia colectiva, colaborativa y participativa, y en definitiva el desarrollo del Open Government o Gobierno Abierto, entendido no solamente como transparente en la gestión, sino como favorecedor de la colaboración y la apertura a la participación ciudadana en los procesos de decisión y control, significarán un apoyo fundamental en el desarrollo de las Smartcities.

Desde luego, nuestra situación presupuestaria, en España y Europa, no ayuda. Pero la mayor preocupación no debe ser esta. ¿Habrá liderazgo y visión política para apostar e invertir de forma más decisiva en Smart Cities claves? En este mundo globalizado, la liga entre ciudades ya ha comenzado, y el capital y el talento no entienden de naciones, sino de Smart Cities que generen más economía y mejor calidad de vida.


¿Cualquier ciudad puede ser una Smart City?

Por supuesto, cualquier ciudad, independientemente de su tamaño. Lo esencial es que pueda reconocer cuáles son todas o algunas de las necesidades de su población y de qué manera puede llegar a alcanzarlas con los medios disponibles puede ser una ciudad inteligente. El factor común de cualquier proyecto de smart city es que se tenga en cuenta los componentes sociales, económicos, ecológicos y tecnológicos.

Tal y como ya se puso de manifiesto por el alcalde de Denver Wellington E. Webb en la primera cumbre transatlántica de Alcaldes celebrada en Lyon el 6 de abril de 2000: “Si el siglo diecinueve fue el siglo de los imperios y el siglo veinte el siglo de los estados naciones, entonces el siglo veintiuno será el siglo de las ciudades”.  


Muchas críticas sobre las Smart cities se centran en que algunas de las soluciones y proyectos aprobados por los ayuntamientos se centran en el beneficio económico (o en la reducción de costes) más que en buscar el beneficio de los ciudadanos, ¿pueden hacer críticas como ésta o similares que nos encontremos ante una burbuja?

Nunca antes había oído esta crítica y desde luego es totalmente incorrecta. Un ejemplo, en San Francisco, mediante unos sensores, se ha implantado un sistema de aparcamiento para el 25% de plazas. No solo han mejorado la productividad empresarial y han rebajado las emisiones de CO2, además ha mejorado el nivel de estrés de los conductores. Hay miles de ejemplos como este cada día en diferentes Smart cities del mundo. Y un comentario final, los árbitros de esta liga de ciudades no son los gobiernos, son los ciudadanos que son los que decidirán donde vivir. Los que estén satisfechos serán fans de sus ciudades y los que no, se mudaran.