Mi nombre es Caterina Martínez
Mi nombre es Caterina Martínez, tengo 38 años y una niña de dos años llamada Naila. Soy madre soltera, el padre de la peq nos dejo en casa de mis padres cuando ella tenía apenas 3 meses, la niña solo lleva mis apellidos.
Llevo viviendo en Tarrega desde el mes de diciembre del 2014, debo decir que vine muy ilusionado y con ganas de quedarme definitivamente, a día de hoy estoy esperando que pasen los meses para que me devuelvan la fianza y poder irnos a otro sitio. Cobro 520 eur de Pirmi y pago 240 de alquiler, luz y agua, acudí a los servicios sociales al igual que hice en Caldes de Malavella que es dónde residiamos antes y dónde siempre he recibido un trato maravilloso y respetuoso, aquí me he encontrado con muchas trabas, algunas de ellas realmente sorprendentes. Primero las guarderías, 115 eur solo por las mañanas me es imposible poder pagarlo y sorprendentemente me encuentro conque no hay becas ni ayudas para que los más pequeños puedan aprender y relacionarse con otros niños, al menos eso creía hasta que me encontré con una madre que lleva a su hija a la guardería porque tiene beca, mi sorpresa fué enorme que a mi se me negara esa oportunidad diciendo que no hay esta clase de ayudas, creo que sería bueno cambiar esto, que todo el mundo pueda acceder a las becas para que sus hijos puedan ir a la guardería, a mi hija le iría muy bien, porque se pasa 24 horas del día sola conmigo. Me aceptaron darme caritas, aunque tuve que aguantar algunas frases fuera de lugar y hacer que me sintiera una miserable, aprovechada y culpable, metiéndose en algo tan intimo como que después de dos años me digan que me planteé ponerle los apellidos del padre a mi hija, sin saber nada de mi vida. El mes de enero no se que a pasado con la luz, ya he reclamado, vinieron 292 eur, acudí de nuevo a solicitar ayuda y otra vez me sentí muy mal al recordar otra vez al padre de la niña y al decirme que era mucho dinero para ayudarme. Ayer fui a la cruz roja a solicitar pañales, mi segunda sorpresa al descubrir que cobrar 520 eur es muchísimo para pedir cosas para mi hija, sin contar que pago 240, luz y agua. Soy una mujer que desde los 13 años he trabajado en lo que he podido según mi edad, he trabajado sin contrato y he llegado a tener tres trabajos a la vez, ahora estoy en paro desde diciembre del 2011, porque luego me quedé embarazada y no pude trabajar y luego por cuidar de mi hija y porque no me ha salido no he encontrado trabajo, tengo fibromialgia y cada vez va a peor, estoy esperando revisión para que me valoren el grado de minusvalía. Nunca he necesitado la ayuda de nadie, no me ha gustado pedir, pero con mi hija es diferente y no me ha quedado otro remedio que hacerlo, no me avergüenzo porque por ella doy la vida, pero al llegar a Tarrega echo de menos el trato amable de las personas a las que solicitas ayuda, el saber ponerse en lugar del otro y darse cuenta que no es fácil estar en esta situación, a nadie le gusta pedir, mi sueño era llevar a mi hija por las mañanas a la guardería y mientras yo trabajar media jornada en algo que mi enfermedad me permita, buscar un piso de dos habitaciones y quedarme aquí a vivir, pero en solo estos tres meses que llevo aquí, sueño conque llegue abril y me puedan dar la fianza y buscar un sitio donde reciba una bienvenida agradable y sienta que puedo ser una más de ese lugar.