Carles Puigdemont

"Hemos de cuidar muy bien aquello que nos hace fuertes"

"Los catalanes hemos de estar convencidos del uso de nuestra lengua y del refuerzo de nuestra identidad. Porque el que viene de fuera está absolutamente dispuesto a integrarse, pero hace falta ayudarlos"

Martes, 22 de Noviembre de 2011
Fundada por los romanos en el año 79 antes de Cristo, y con una historia bien intensa en todos los niveles, Girona (poco más de 96.000 habitantes distribuidos en 39km2), es una de las ciudades más bellas de Cataluña, que uno nunca se cansa de visitar. El casco antiguo, las casas del Onyar, el Call judío, los baños árabes, la rambla de la libertad, la plaza de la Independencia, y uno de los museos del cine más importantes de Europa, son sólo unos cuantos atractivos de una ciudad de la que los gerundenses están muy orgullosos. Y tienen motivos.
"Hablar sobre el aeropuerto de Girona en estos momentos es un debate incompleto. Lo que se haga o se deshaga en el aeropuerto de Barcelona tiene consecuencias directas sobre el de Girona". 
 
"El AVE tendrá efectos sobre la ciudad, que no necesariamente han de ser todos buenos. Nosotros lo que trabajamos es para que los efectos buenos precisamente se multipliquen". 
 
"Los catalanes hemos de estar convencidos del uso de nuestra lengua y del refuerzo de nuestra identidad. Porque el que viene de fuera está absolutamente dispuesto a integrarse, pero hace falta ayudarlos".
En este entorno, ¿Qué motivaciones puede tener una persona para ser alcalde, y más, un periodista o comunicador como es usted?
Pienso que la actividad del periodista y del comunicador, que es a lo que me he dedicado durante muchos años, tiene mucho que ver con la vocación de servicio público. Y en este sentido, no ha habido ningún punto de inflexión entre el periodismo y la política. Siempre me ha gustado el poder colaborar con la sociedad, y he estado involucrado en la política desde que tengo uso de razón. Como la mayor posibilidad transformadora que hay es desde las instituciones democráticas, pienso que siempre hay que trabajar, y ahora, las circunstancias han hecho que esté en primera línea.
 
¿Indefinidamente?
Yo me la he impuesto. Creo que en mi caso, tengo que hacerlo. Así me lo parece y lo dije en el Pleno de Constitución y de toma de posesión como Alcalde, que si los ciudadanos quieren, yo estaré como máximo dos mandatos. En mi caso yo sé que es así como debe ir. Y además, cada vez más, la sociedad acepta menos periodos muy largos en el gobierno.
 
¿Y si son mandatos de seis años, por ejemplo, como en Francia?
No es mala idea. Ocho años o diez, es un periodo suficiente para que una persona, en primera línea, con todo lo que supone de desgaste por la gestión y otros, dé todo lo mejor de sí mismo. Aunque siempre hay excepciones, claro.
 
¿Cómo ha encontrado el Ayuntamiento, después de treinta y dos años de gobierno socialista?
Con necesidad de modernización, de mayor eficacia y eficiencia. Unas necesidades que avalan la respuesta de cambio que propusimos al presentarnos a las elecciones.
 
Pero no lo tendrá fácil: el paro crece en Girona el doble que en el resto de Cataluña, según un titular del diario "Avui" del 4 de noviembre
Estamos muy preocupados por el paro en Girona. A pesar de que está por debajo de lo que es la media, alcanza niveles que no habíamos conocido nunca. Sin embargo, estoy convencido de que las comarcas gerundenses tienen unas características, unos valores y unos activos, que nos permiten pensar que, si se hacen las cosas bien y tenemos el acompañamiento necesario, podemos ser de los primeros en salir de la crisis. Pero tenemos que cuidar muy bien lo que nos hace fuertes, es decir, el turismo, los servicios, el patrimonio, la gastronomía, la cultura y de otras ofertas.
 
Y el aeropuerto de Girona también debe tener mucho que ver
Lo cierto es que pensamos que el aeropuerto de Girona es suficientemente competitivo para atraer no sólo una compañía, que nos interesa, sino para atraer a otros. Y dicho esto, es imprescindible hablar también de Barcelona. Hablar sobre el aeropuerto de Girona en estos momentos es un debate incompleto. Lo que se haga o se deshaga en el aeropuerto de Barcelona tiene consecuencias directas sobre el de Girona. Y de hecho, nuestro mal principal no proviene de las características del aeropuerto de Girona sino de la política comercial que está haciendo AENA en el de Barcelona.
 
¿Y el AVE?
Está previsto que llegue a Girona a finales del año 2012. Sí que tendrá efectos sobre la ciudad, que no necesariamente han de ser todos buenos. Nosotros lo que trabajamos es para que los efectos buenos precisamente se multipliquen. Estamos trabajando y haciendo estrategias para que la sociedad se beneficie al máximo. El tren, ¿será para marchar más deprisa o para atraer más gente? Nos interesa reforzar la vertiente positiva en nuestra región y a la eurorregión: por ejemplo, estaremos a media hora tanto de Barcelona como de Perpiñán.
 
¿Podría ser, pues, que viniera más gente a vivir aquí y no sólo estuviera de visita? ¿Sería positivo?
Sí, claro. Esto es en principio bueno, pero alerta. Si sólo viene a vivir, y hace su vida en Barcelona, ya está bien que lo haga pero no nos generará todo lo que podríamos esperar. Lo que esperamos de este nuevo recurso es que venga más gente a trabajar, a hacer negocio ... con la idea de dar más valor añadido a nuestras empresas y establecimientos comerciales. Esto del AVE principalmente lo hacemos como motor económico, y todos estos afectos secundarios son bienvenidos, claro.
 
Antes comentaba que cuando se ponga en marcha el AVE estarán a media hora tanto de Barcelona como de Perpiñán. ¿Qué tal con el norte?
Hay toda la buena relación que puede haber en un caso como el mío, que es el de un alcalde que lleva cinco meses en el cargo. El otro día tuvo la amabilidad de aceptar una invitación para la inauguración de la Feria de Muestras, en la que participó el Presidente Mas, y hemos quedado que hemos de hacer reuniones a menudo con nuestros equipos, para tratar temas políticos y técnicos. Por tanto, sí, hay buena relación con Perpiñán y tenemos ganas de que continúe así.
 
La riqueza de Girona ha venido tradicionalmente de la agricultura y ganadería, la industria y los servicios. A estas alturas, y teniendo en cuenta el AVE, ¿no habría que añadir el turismo?
El turismo yo lo incorporo en el modelo de servicios que tenemos. De hecho, Girona está refinando y creando estrategias de excelencia en el mundo turístico, porque es una ciudad con un enorme potencial del crecimiento turístico, que pondremos de moda. Pero sí es verdad que deberíamos incorporar la sociedad del conocimiento, las industrias limpias, la economía derivada de la investigación y las nuevas tecnologías.
 
¿Y cómo lo lleváis?
Estamos especialmente bien posicionados para que si hacemos estrategias tengan éxito. Y así como en el turismo vamos muy por delante, en este punto tenemos todavía mucho trabajo, y de hecho, es uno de los objetivos de mi gobierno: intentar introducir el imaginario a las empresas dedicadas a las industrias y del conocimiento. Tenemos un Parque Científico y Tecnológico que está perfectamente preparado, una ciudad en un entorno con comunicaciones, de cultura, de paisaje, de patrimonio, y servicios auxiliares muy valorados por una empresa.
 
Quizás la Universidad de Girona puede colaborar en todo esto
Sí, y de hecho, tenemos que aprovechar más esta relación. Nosotros defendemos una involucración mucho más activa del Ayuntamiento en la labor de la Universidad, y la Diputación piensa lo mismo. Hay que invertir en sus estrategias de excelencia, de orientación, de investigación y les ofrecemos nuestra colaboración para buscar, también, una multiplicación de los esfuerzos y los efectos.
 
Aprovechar pues, los recursos que ofrece
A ver, estamos en el mismo barco y nos sentimos una misma cosa. La Universidad de Girona, además, hará veinte años este año y queremos que esto se viva como hecho de ciudad. Y pensamos que puede haber una etapa de crecimiento y enriquecimiento si trabajamos conjuntamente.
 
Y mientras esto sucede, ¿qué tal el día a día? Ahora con la crisis, mucha gente lo debe estar pasando mal
Mire, desde el Ayuntamiento lo que debemos procurar es atender las necesidades básicas de nuestros vecinos y vecinas. Es evidente que podemos influir e intervenir en el debate público que se ha abierto y ya lo hemos hecho: en la reciente moción aprobada en el plan del Ayuntamiento, en relación con las hipotecas y su pago, por ejemplo. Pero más allá de eso, lo que debemos hacer es tener una buena política de vivienda, público y social, buscando siempre el efecto multiplicador de las políticas que hacen otras instituciones, para no crear más divisiones.
 
¿Qué tal la inmigración?
La cifra del padrón se ha estabilizado en los últimos tiempos y ahora hay un crecimiento muy suave.
 
¿Y la integración de los que vienen de fuera?
Si esto dependiera sólo del Ayuntamiento, no  saldríamos. Por lo tanto, debemos fomentar la educación, con todo lo que conlleva de las políticas de acogida, y de programas de voluntariado. Y es que cuando se defiende la inmersión lingüística se está defendiendo no sólo una metodología de aprendizaje o una lengua, sino también un modelo de sociedad.
 
¿Y qué hace falta hacer más?
Pues mira, también depende mucho de la actitud de cada uno. Los catalanes debemos estar convencidos del uso de nuestra lengua y del refuerzo de nuestra identidad. Porque el que viene de fuera está absolutamente dispuesto a integrarse, pero hay que ayudarlos. Y en todo esto, también es necesario que la Administración local tenga reglas claras para todos y las haga cumplir, claro.
 
¿Y en cuanto al propio Ayuntamiento? ¿La reducción del gasto público que hay es suficiente?
Probablemente todavía hay cierto margen pero lo que es evidente es que no nos debe asustar el debate de la eficiencia del gasto público. Es cierto que a veces el consumo es un estado de ánimo, y ahora, el del país no invita ni al optimismo ni a la alegría. Pero no es suficientemente justificado. Se ha de transmitir con tranquilidad y evitar que se detenga la economía más baja. Así que es vital que en el sector de los servicios y el comercial gire la rueda de la economía, de forma sensata. Los que estamos delante de la política seguro que hay algo que no hemos hecho bien y se debe corregir.
 
¿Y qué tal hablar de la recuperación de los valores de trabajo bien hecho, de exigencia ética y de amor al país con tal de reencontrar la estabilidad del país?
Esto por descontado. Mira, lo de "Madrugar, trabajar y estudiar" pienso que son tres ingredientes fundamentales que deben estar en la base del éxito. No son suficientes ni imprescindibles, pero hay que recuperar y volver a la cultura del esfuerzo. Una sociedad excesivamente garantista, en que el patriarcado de la administración ha sido excesivo, y han habido ideologías que han pesado demasiado, es del todo insostenible.
 
Durante unos años nos lo han dado todo masticado
La sociedad debe entender, como ha hecho siempre, que es una parte fundamental en la gestión de la cosa pública. Y hemos querido, de una manera un poco despótica, prescindir de los ciudadanos y mal acostumbrarlo. El ciudadano, y más ahora que tiene un nivel muy superior de educación que en ninguna otra época de la humanidad, quiere participar y ayudar a la sociedad, y se les debe dejar.
 
¿Y cómo vamos a salir?
Soy de los que pienso que los nuevos problemas no los resolveremos con viejas costumbres. Se deben cambiar las soluciones, los problemas ya existen. Y a veces nos falta, desde la política, humildad, y bajar algunos escalones para aceptar que no tenemos el monopolio de la cosa pública. A veces lo confundimos con la democracia, y tenemos que acostumbrarnos a co-decidir ya co-gestionar. Quizás representa una pérdida de un poco de poder, pero es una pérdida que tiene muchos otros beneficios.
 
 
Esto de codirigir y cogestionar suena bien
Es que tenemos que perder el miedo y sacar la carga ideológica de este debate entre lo que es público y lo que es privado. Y también tenemos que dejarnos ayudar. Y ayudar también. Por ejemplo, ahora hay un grupo de jubilados que ayudan al mantenimiento y embellecimiento de los Parques y Jardines, sin coste alguno, simplemente porque les gustan las plantas y la jardinería. ¿Más ejemplos? una asociación de vecinos de Girona, que habla de cogestionar espacios y equipamientos públicos pero que al Ayuntamiento no le cueste más dinero. Pienso que es un gesto de confianza hacia entidades que ya han demostrado su capacidad de gestión y, además, ¡son vecinos que conocemos!