Presidente de la Diputación de Barcelona

Jaume Torramadé i Ribas

"Los ajustes económicos se han de explicar en clave de futuro" 

"Hay que aplicar medidas correctoras en la Administración, tanto respecto a los sueldos como también a los cargos. Las instituciones lo necesitan y en este contexto de crisis no se pueden hacer gastos que no estén justificados" 

Miércoles, 04 de Enero de 2012
El objetivo de Alcaldes.eu no es sólo el de difundir la labor que se realiza desde los Ayuntamientos sino también poner en relieve el trabajo que se hace desde otras administraciones. Y más si ésta es cuestionada, como ha pasado últimamente con las Diputaciones. La de Girona fue creada en el año 1822, como consecuencia de la organización de España en provincias, y su función es prestar servicios directos a los ciudadanos, dando soporte técnico, económico y tecnológico a los 221 municipios de la provincia, con el objetivo de que todos los habitantes de las comarcas gerundenses, tanto si viven en la ciudad como si habitan núcleos menos poblados, dispongan de servicios públicos con un mismo nivel de calidad. Hoy hablamos con su presidente. 
"Hay que aplicar medidas correctoras en la Administración, tanto respecto a los sueldos como también a los cargos. Las instituciones lo necesitan y en este contexto de crisis no se pueden hacer gastos que no estén justificados"
 
"Hay que entender la gran labor que hacen los organismos a favor de las administraciones locales, una labor que de una manera u otra hay que hacer. Si se suprimieran las Diputaciones los ayuntamientos quedarían en cierta manera desprotegidos"
 
"La llegada de gente de otros países es evidente que hace que nuestra sociedad haya de cambiar, pero estos cambios han de ser con matices, no esencialmente. No con lo que la define o sustenta"
 
 
¿No le supondrá un problema compaginar ahora la presidencia de la Diputación con la Alcaldía de Salt?
No, seguro que no. Hay un gran punto a favor, que es la proximidad de los dos municipios, que están muy cerca. Y tampoco es tan extraordinario este hecho: en la Diputación de Barcelona, o en Madrid, por ejemplo, hay otros alcaldes que combinan las dos tareas, la de estar en los dos sitios.

Y ahora que ya ha pasado un tiempo desde que fue nombrado, ¿cuáles son las primeras impresiones al frente de la Diputación?
Bien, en este sentido tengo una ventaja y es que la Diputación la he conocido por todos lados, unos años como vicepresidente, y durante 4 años más en la oposición como portavoz de CiU, así que las impresiones no pueden ser muy diferentes de las que he tenido siempre. Y estas son las que he expuesto otras veces: la de conseguir que la Diputación sea un órgano que esté al servicio de los Ayuntamientos.

¿Y qué retos se ha marcado en los próximos años al frente de la Diputación?
Creo que los Ayuntamientos van muy faltos de recursos, así que el objetivo es, como le decía, reforzar la idea original que deben tener las Diputaciones, que es la de apoyar a los municipios, no sólo en forma de recursos sino también en forma de servicios. Pienso que es muy importante que los Ayuntamientos sigan contando con la Diputación.

Así pues, ¿está de acuerdo con la afirmación del Presidente de la Diputación de Barcelona que apuntaba que suprimir las diputaciones sería dar un golpe mortal a los ayuntamientos, especialmente a los pequeños?
Sí, claro. Siempre y cuando entendamos que las Diputaciones están al servicio de los censos locales. Hay que entender la gran labor que hacen los organismos a favor de las administraciones locales, una labor que de una manera u otra hay que hacer. Si se suprimen, los ayuntamientos quedan en cierta manera desprotegidos. Así que lo que pienso es que hay que recuperar la idea de que la diputación es una administración local al servicio de otras administraciones locales.

Una de sus primeras declaraciones cuando se supo que sería el nuevo presidente de la Diputación fue que bajaría sueldos
Efectivamente. Con la situación que estamos viviendo, hay que aplicar medidas correctoras, tanto respecto a los sueldos como también a los cargos de libre disposición. Hay que reconducir esta situación porque la institución lo necesita y porque en este contexto de crisis no se pueden hacer gastos que no estén justificados.
 
Como cuando se duplican trabajos, que es lo que a veces se tiene la sensación de que sucede
Naturalmente. Eso ya lo apuntaba el Presidente Pujol, que hacía falta pulir estas duplicidades que a veces se dan y que no dejan de dificultar la gestión de un país. Y claro, no tiene sentido que dos administraciones hagan lo mismo, e incluso que haya varias maneras de entender un mismo asunto y que por tanto se vaya por caminos diferentes.

Y cuáles cree que podrían ser ese tipo de temas que estaría bien que tratara la Diputación y que pudiera favorecer a las administraciones locales?
Pues mire, quizá aquellos temas que el día a día no permiten a los Ayuntamientos trabajar y que representan proyectos de largo recorrido. El tema de la sociedad del conocimiento, por ejemplo, o la innovación. Ahora acabamos de patrocinar unas jornadas sobre conocimiento y empresa que pensamos que son básicas. Y en este sentido, las diputaciones estamos dando pasos para incrementar los servicios y las ayudas a los ayuntamientos.
 
¿Y de qué manera se puede articular, esto?
Pienso que la más clara es la colaboración dentro del parque científico y tecnológico. En este sentido, es una de las formas en las que el conocimiento se pone al servicio de la empresa a través de la universidad y los agentes locales, como lo son los ayuntamientos, y en este caso, la Diputación. Esta debe ser una tarea permanente, que abarque todos los estamentos a la vez.

¿Y si no llegamos a este nivel? Hay mecanismos en los que la Diputación pueda ayudar a los ayuntamientos de la demarcación que tienen problemas?
Sí, claro. Hay por ejemplo, el hecho de que la Diputación, desde hace años, creó un fondo de subvención anual de todos los ayuntamientos para destinar a los ayuntamientos de su población. O todos los programas que está haciendo la Diputación para destinarlos a proyectos, como por ejemplo el programa de carreteras, además de muchos otros.

Pero ahora estamos en crisis. ¿Cómo podemos ligar este tema con el ajuste de los presupuestos que se está dando en todos los niveles?
Creo que los ajustes económicos que estamos sufriendo se deben poder explicar en clave de futuro, ya que por sí solos, si se descontextualizan, es natural verlos desde una vertiente negativa. Así que hay que enfocarlo desde la vertiente finalista, como proyecto de futuro.

Aparte de presidir la Diputación, usted es alcalde de un municipio que  ha sido noticia por la inmigración. ¿Cómo ve el panorama? 
Es preocupante. En Salt tenemos un 43% de inmigración extracomunitaria y en  estos momentos la mayoría están sin trabajo, lo que no deja de ser  una fuente de conflictos. 
Habría que ver si esta gente que tenemos inmigrante tienen realmente  voluntad de formar parte del país o vienen sólo a pasar un tiempo. 

¿La diferencia es muy notable?
Sí, si es la segunda opción, tenemos problemas. Es evidente que con la llegada de nueva gente nuestra sociedad debe cambiar, pero debe cambiar en algunos matices, no esencialmente. No con lo que la define o la sustenta. Así pues, se trata de ser fuertes para poder admitir nuevas visiones pero sin que eso te cambie la base de nuestro funcionamiento.

Este estilo de hacer política, pues, ¿hay que mantenerlo?
Más que nunca. Esta manera de hacer que tenemos aquí, tiene como elemento esencial el diálogo, pero no podemos olvidar los objetivos, el conseguir unos resultados. Y en este sentido, pienso que ahora, con todo el tema de la inmigración, la crisis ... no sólo lo tenemos que mantener sino que es más necesario que nunca defenderlo con firmeza.
 
¿Y en cuanto al sentimiento independentista? El Presidente Mas apunta que hay un mayor deseo por parte de los catalanes
Mire, yo creo que este tema se liga cada vez más, no a un sentimiento sino a una reacción, y tengo la sensación de que el crecimiento del independentismo va muy ligado a la falta de libertad que hay para tomar las propias decisiones desde Cataluña.
 
¿A nivel económico? ¿Político?
Yo no sé si la fórmula de la independencia es el federalismo, pero lo que es evidente es que parece que todas las decisiones así importantes pasan por Berlin. Y con la situación que hay ahora, el sentimiento de nación no deja de ser una idea romántica que quizá algún día llegará. Y entonces, bienvenida sea.

O sea, no lo descarta, pero no piensa que sea a corto plazo
Hay muchos temas a tratar y el más importante de todos evidentemente es el económico. Que con tus impuestos puedas tomar decisiones es básico. Y por tanto, todo acaba pasando, primero, por el pacto fiscal.