Director General de Asuntos Religiosos de la Generalitat de Cataluña

Xavier Puigdollers i Noblom

"Hay que separar el hecho religioso de otros elementos"

Viernes, 25 de Mayo de 2012
En una sociedad tan globalizada como la que nos ha tocado vivir, donde en una misma comunidad conviven diversas razas, culturas y religiones, no resulta nada sorprendente que la Generalitat disponga de una Dirección General de Asuntos Religiosos, que, entre otras cuestiones, se ocupa de atender las diferentes entidades religiosas de Cataluña, y elabora estudios e informes, promoviendo actividades de difusión en materia de asuntos religiosos. Y es que, aunque vivamos en una sociedad muy secularizada, no podemos olvidar el componente espiritual que resulta inherente a la condición humana, aunque, desgraciadamente, haya quien asocie determinadas creencias con fanatismo religioso. Hoy hablamos con Xavier Puigdollers, director general de este organismo.
"Todas las religiones tienen su mensaje de caridad, así que la aportación solidaria que hacemos todas las confesiones, es grande. Hay que distinguir esta parte positiva que tienen las religiones que no la parte que algunos podrían encontrar más intransigente"
 
"Los centros multiconfesionales pueden ser una buena alternativa siempre y cuando los ayuntamientos tengan un espacio que se adapte a las necesidades. Y pienso que deben ser los propios usuarios, las propias confesiones las que lo acepten"
 
"El hecho religioso forma parte de la trascendencia social y pública de una colectividad y no olvidemos que afecta a la vertiente más íntima de una persona a partir del momento en que son sus creencias"
He visto que algunos Ayuntamientos reclaman centros multiconfesionales, es decir, que puedan acoger diversas creencias en un mismo espacio. ¿Cree que esto es viable?
Bueno, en realidad es una posibilidad siempre y cuando estos ayuntamientos tengan un espacio que se adapte a las necesidades. Y pienso que deben ser los propios usuarios, las propias confesiones las que lo acepten. Alguna vez se les ha hecho la propuesta porque esto resolvería el tema de espacios, incluso económicos. Pero a veces están reticentes a la aceptación por cuestión de horarios, o por las diferentes prácticas que hay entre uno y otro culto.
 
En tiempos de crisis, puede ser una buena salida
Sí, pienso que puede ser una forma de ir trabajando. También hay otra propuesta, y es que en un mismo centro se pueda dar entrada y acogida a los pueblos cercanos, pero es una iniciativa que debe ser también compartida entre los municipios o las propias confesiones. De una manera u otra, sí, pienso que compartir locales en un momento económico débil creo que siempre es una solución.
 
Otra preocupación que han presentado los alcaldes ha sido el discurso político relacionado con el carácter xenófobo de algunos dirigentes
Personalmente, siempre digo que hay que separar lo que es el hecho religioso de lo que son hechos de otro tipo, sean xenofobia, inmigración, o diversidad cultural. No debemos mezclar, porque el hecho religioso forma parte de la trascendencia social y pública de una colectividad y no olvidemos que afecta a la vertiente más íntima de una persona a partir del momento en que son sus creencias.
 
Desgraciadamente, hay quien lo confunde
Sí, porque en cambio otras cuestiones como la cultura, la lengua, las costumbres o las tradiciones foráneas que no están arraigadas aquí son las que acaban condicionando los prejuicios. Y a menudo son las cuestiones económicas: falta de dinero, de vivienda, un tema social ... Hay una serie de cuestiones que promueven esta xenofobia pero siempre separadas del hecho religioso, en cambio el hecho religioso en sí, desligado de todo lo demás, pienso que tiene una aportación positiva en la sociedad. Y más importante de lo que nos podríamos llegar a pensar.
 
A veces olvidamos eso
Y es cierto. De hecho todas las religiones tienen su mensaje de amor, de caridad al necesitado, al otro, al débil, al enfermo, al anciano, es decir, a la solidaridad cuando este concepto no estaba ni de moda. La aportación solidaria que hacemos todas las confesiones, unas más que otras, es grande. Así que intentaría distinguir esta parte positiva y solidaria que tienen las religiones que no la parte xenófoba que la pondría en otros extremos y que no deja de representar una minoría.
 
La coexistencia de religiones es un hecho muy ligado a la migración. ¿Hasta qué punto afectan los procesos migratorios en la cultura religiosa?
Pueden llegar a afectar, claro. Todo depende de cómo sea la persona que nos llega de fuera. Cuando nos llega alguien inmigrante, tarde o temprano acabará más o menos integrándose en la cultura o la manera de hacer. Y con la religión puede pasar igual. Puede que la mantenga o que la pierda. Y si no es él, serán sus hijos los que acabarán por integrarse.
 
Lo tiene muy claro, cuando mucha gente piensa que es justo al contrario, es decir, que acabaremos por perder nuestra identidad
Hablando en líneas generales, el ambiente cultural y religioso de esta sociedad hoy en día es más bien de inspiración cristiana-católica, así que por lo tanto, lo que vaya viniendo puede ser que se integre a la cultura, es este el planteamiento que debemos tener, entre otras cosas para no perder nuestra propia identidad cultural, religiosa, de cada municipio.
 
¿Es bueno, pues, que haya diversidad religiosa? ¿No puede suponer un problema de identidad?
Como siempre, depende del discurso. Hay un discurso que puede ser problemático, y hay otro que puede enriquecer culturalmente el país. Y no tienen por qué ser excluyentes. El hecho religioso es muy personal y se vive de modos muy diferentes, de manera que a medida que la gente se vaya integrando, podrán vivir la religión de una manera más o menos intensa.
 
Y con los años, cambiará este sentimiento
Puede ser, claro. Probablemente, cambiará la valoración religiosa de esta sociedad de aquí cincuenta-cien años, o quizás no, aunque también influirán el hecho cultural, las tradiciones ... Cataluña, no lo olvidemos, es un país de paso y tenemos una gran mezcla cultural de idiomas, la misma gastronomía ... hay elementos que son de aquí pero también otros que van llegando de fuera y que se han ido integrando . Lo importante es que admitiendo y aceptando influencias externas, mantengamos nuestra propia identidad.
 
Estamos en una sociedad cada vez más laica que nos puede pasar de arrinconar este hecho religioso
Y es un error, naturalmente, porque forma parte de nuestra cultura y nuestra manera de ser. Todos sabemos que, en este sentido, el patrimonio cultural religioso que tenemos es muy notable. Y sólo hay que hacer referencia a los magníficos exponentes que tenemos de románico y gótico, por ejemplo. Así que debemos conservar eso, pero ayudarlo y potenciarlo, y no sólo desde la vertiente artística, como simples museos, sino también religiosa, por lo que supone de sentimiento vivido en estos lugares.
 
Antes ha salido el tema de la xenofobia, que inevitablemente conlleva prejuicios. Y cuando ves los datos de diversas confesiones religiosas encuentras que hay diferencias muy notables, entre unas y otras
¿Como por ejemplo?
 
Pues que hay más evangelistas que musulmanes, y en cambio el rechazo es mucho mayor hacia este segundo grupo que hacia los primeros. ¿A qué lo atribuye?
Pienso que en realidad es por las ideas preconcebidas que le comentaba antes, porque antes de que se pueda la gente informar, ya tiene una idea, a menudo tendenciosa y demagógica, y no se para a analizar los hechos objetivos. Así, siempre que hablamos del islam o de un musulmán, nos vienen a la cabeza ideas que no tienen que ver demasiado con el hecho estrictamente religioso. A menudo, las reacciones que se tienen son más viscerales de lo que sería razonable.
 
En la última Semana Santa hubo cierta polémica sobre la participación de la Legión en una procesión de Mataró. ¿Qué piensa?
No se puede negar que fue un hecho sorprendente, e insólito. Me parece que ni el mismo Ayuntamiento tenía idea de esta propuesta, ni los propios responsables que lo organizaron. Pero más allá de la anécdota, pienso que la manifestación general ha sido de rechazo, entre otras cosas porque parece que una y otra institución poco tienen que ver. La opinión publica ha ido por aquí.