Pere Prat i Boix

"Es necesario el consenso si se mancomunan municipios"

Jueves, 31 de Mayo de 2012
Manlleu es un municipio con poco más de 20.000 habitantes y 17 km2, que está en la comarca de Osona, y está atravesado por el río Ter, en la orilla derecha del cual se encuentra la mayor parte de su núcleo urbano. Sus primeros vestigios se sitúan miles de años antes de Cristo, y los restos de su larga historia están esparcidas por todo el municipio. Tradicionalmente, es un municipio dedicado a la agricultura y a la ganadería, pero fue la industria la que marcó su personalidad, la textil de forma especial. En los más de treinta años de democracia, ha tenido cuatro alcaldes: Pere Prat i Boix lo es desde 2003. Hoy hablamos con él.
"La Ley de Gobiernos Locales debe establecer claramente cuáles han de ser las competencias de los ayuntamientos, con las dotaciones económicas que correspondan. Tiene que acabarse esto de que nos den competencias y sólo recursos para el primero y segundo año, y que después tengamos que espabilar".

"La independencia va relacionada con el concepto de que la gente crea en tu proyecto: en tu manera de actuar y ser, en tus propuestas. Y esto puede hacerse desde un punto de vista municipal".

"Manlleu cuenta con cincuenta y cinco nacionalidades diferentes, pero esto no ha sido un problema para construir una ciudad que quiere que todo el mundo se sienta integrado. Somos personas muy trabajadoras y creo que esto nos acaba marcando".
Tiene muy claro que dejará el cargo al final de esta legislatura. ¿Por qué?
Pienso que dos mandatos, es decir, ocho años, son pocos. Entre cinco o seis años de mandato serían suficientes si uno pudiera estar dos legislaturas. Así que, con tres legislaturas de cuatro años es más que suficiente.

Debe resultar agotador, después de tantos años.
Sí, estar al servicio de tu ciudad, de sus entidades y asociaciones, pensar en cómo crees que debe ser una sociedad o cómo te gustaría que fuera, es muy intenso, a la vez que gratificante.

Una ciudad que, en su caso, tiene un componente muy particular: la inmigración.
Sí, es cierto. Manlleu cuenta con cincuenta y cinco nacionalidades distintas, pero esto no ha supuesto un problema para la construcción de la ciudad, que quiere que todos se sientan integrados. Somos personas muy trabajadoras y creo que esto nos acaba marcando. Y supongo que la buena relación con la gente del consistorio y los distintos equipos de gobierno han contribuido.

Hay quien tiene miedo de que se cambie el paisaje urbano y que las campanas se sustituyan por mezquitas.
Yo creo que en Manlleu, como en Cataluña, tenemos nuestra identidad y nuestra historia. Somos un país abierto y todo el mundo tiene derecho a vender y a hipotecar. Tenemos nuestras tradiciones, por lo que también es lógico que la gente que llega tenga su propia personalidad, pero se integre y participe en la ciudad, de la misma manera que yo, si me fuera fuera debería integrarme a sus costumbres.

¿Cree que en este sentido se ha sido muy tolerante, de alguna manera, con los recién llegados?
Mire, esto es difícil de romper. Otros estados llevan más tiempo que nosotros, Francia, por ejemplo, y los inmigrantes que hay a veces se constituyen en guetos propios. Y lo entiendo. Si yo por ejemplo me voy a Holanda y existe un barrio en el que hay catalanes, es posible que me vaya ahí. De cierta manera, es lógico.

Hay quien no lo acepta. ¿Por qué cree que PxC ha subido en las últimas elecciones?
Es algo muy propio de ahora, y más por la crisis. De hecho, hemos visto en las elecciones de Grecia que también este partido nazi ha subido, porque ha recogido los frutos de este malestar. Digamos que estos votos recogen el descontento, la falta de respuesta por parte de los partidos políticos y las instituciones: nos cuesta dar una respuesta rápida y efectiva.

Conozcamos un poco más el municipio. ¿Por qué se denomina a Manlleu la capital del Ter?
Pues bien, este río es muy importante para nuestra ciudad. Se dice que el nombre de Manlleu viene de su significado, "mano izquierda", haciendo referencia a nuestra posición respecto del río. Y siempre ha estado muy presente, sobre todo en la industrialización de las fábricas textiles. Por eso, hace unos años hicimos una campaña para poner a Manlleu como capital del Ter, lo cual nos ha dado una entidad y una fuerza que nos faltaba.

¿Una fuerza? ¿En qué sentido?
Estamos al lado de Vic, que es una capital importante, y es fácil hacer comparaciones. También nos faltaba una fiesta nacional que nos diera empuje y lo conseguimos. Y de hecho, ya tenemos dos referencias nacionales más gracias al Premio Teatre Caixa de Manlleu  y a la Festa de la Serpent de Manlleu. Y siempre con el río, por supuesto. Dentro de la Fundació Industrial del Ter, una parte de la finalidad del museo es el Centre d'Estudis de Rius Mediterranis, y aquí hemos hecho buenas inversiones.

A pesar del descenso del textil, aún quedan restos de aquella ciudad industrial con gran capacidad económica, ¿no?
Sí, nos queda el espíritu, la cultura, la innovación, las ganas de crecer, la participación… A pesar de la crisis hay movimiento: veo coches que vienen a Manlleu para trabajar y otros coches que se van a trabajar fuera; pocas perezas han tenido que cerrar a pesar de las dificultades; tenemos la Fundació Benito, tenemos Mecànica Cape, que es de las primeras cinco del mundo en construcción de maquinaria para hacer palitos; tenemos La Piara, y nos queda la tradición industrial que hemos tenido siempre en la ciudad.

Pero, ¿habrá sido un golpe duro la pérdida de la Caixa de Manlleu, primero para pasar a Unnim y después a BBVA, verdad?
Pues bien, soy miembro del Consejo de Administración de Unnim, y también de Caixa Manlleu, y lógicamente ha sido un golpe duro porque para una ciudad pequeña como Manlleu tener una caja de ahorros propia nos llenaba de orgullo. Pero con la crisis no nos quedaba otra solución, aunque mucha gente dijera que si nos hubiéramos mantenido solos, hubiésemos podido continuar.

Supongo que debía de haber muchas presiones…
Mire, el Banco de España no quería que fuéramos solos y en ese sentido creo que hicimos bien de comenzar un proceso de fusión con Caixa Sabadell, Caixa Terrassa y Caixa Girona, que al final se desdijo. Pero es evidente que había más de lo que nos explicaron, y en cierta manera ha  sido un ataque contra las cajas de ahorro, sobre todo las de Cataluña. y más viendo como han ido casos como los de Bankia, por ejemplo. Nos hemos sentido estafados por parte de las entidades españolas financieras, sobre todo por el Banco de España, y también por parte del Govern de la Generalitat, ya que podría haber hecho mucho más en todo esto.

De todas maneras, ahora la idea es salir de la crisis. ¿Qué medidas concretas toman desde la oficina de promoción económica para dar facilidades a los empresarios?
Es ciertamente difícil el poder actuar, ya que, entre otras cosas, se entraría en competencias que no nos corresponden. Y más cuando nosotros somos de Manlleu, y esta crisis tiene alcance mundial, y nadie sabe cómo saldremos. Pero sí que creo que no podemos hacer recortes siempre, tenemos que proteger las inversiones.

Resulta complicado, si no hay dinero...
Siempre he dicho que las brutalidades que se han hecho no se arreglan en un par de años, aunque creo que toda esta crisis tiene su oportunidad y conseguiremos salir. En el 92, por ejemplo, creamos el Consejo Económico Social que, con los años, generó, con las diferencias políticas de la ciudad, la Oficina de Promoción Económica. Y en este sentido, puedo decir que los profesionales que trabajan ahí han creído mucho y se han esforzado mucho para mejorar la situación.

¿Por ejemplo?
En la Oficina de Promoció Econòmica trabajamos la formación, en hacer jornadas agrupadas con gente que está en el paro. La gente necesita tener una ocupación, tener un trabajo y ahora, ya sabemos que la cosa está difícil, aunque nosotros hacemos esto un poco, por decirlo de alguna forma, como de INEM, como un servicio de ocupación de Cataluña. En comercio, por ejemplo, hemos creado dos premios de 10.000€ para la gente que quiera modificar la tienda o la gente que venga de Manlleu o de fuera del municipio a instalarse en la ciudad. Todo ayuda a incentivar la economía productiva, ¿no cree?

Y no deben olvidarse otras prioridades más sociales.
tenemos tres: una, son las ayudas sociales que resultan esenciales en estos temas. Una segunda, es el tema de ocupación: aquí tenemos un 21% de paro. Y, finalmente, el fomento de la cohesión y la convivencia, que es el paraguas de estas dos primeras prioridades.

¿Hablar de insumisión fiscal ahora puede resultar un poco forzado, no?
Mire, nosotros aprobamos la moción de censura en la que cuando sea posible queremos pagar a la Agencia Tributaria Catalana. Quizá deberemos hacerlo y, de hecho, estoy esperando a que se acabe la ley de presupuestos general en la que se dirán qué competencias tendremos. Pero es evidente que todo está montado de tal manera que estamos muy pillados y, en el mejor de los casos, las propuestas de Madrid están cargadas de buenas intenciones pero poca cosa más.

Se ha sugerido no hace mucho tiempo el tema de la recentralización de servicios y competencias.
Sí, y en este sentido, creo que el Gobierno de la Generalitat debe revisarlo con  más rigor, porque aquí se están quedando competencias, que no se quieren devolver. Todo este tema de la financiación, por ejemplo, es necesario llevarlo más allá, porque da la impresión de que no nos quejamos demasiado. Y debemos ir alcanzando más competencias.

¿Cómo cree que debería ser la Ley de Gobiernos Locales catalana?
Pienso que debe establecer claramente cuáles han de ser las competencias de los ayuntamientos, con las dotaciones económicas que correspondan. Tiene que acabarse esto de que nos den competencias y recursos sólo para el primero o segundo año, y que después debamos espabilar. También debe ayudarnos a regular y a potenciar todos los temas de saber mancomunar para ir ahorrando dinero.

¿La mancomunidad debería de servicios o también de los propios ayuntamientos? Es decir, ¿es partidario de suprimir-los?
Yo creo que tiene que haber una mancomunación de municipios, siempre que sean pequeños y estén de acuerdo. Lo que no podemos hacer es eliminar la identidad, y si se hace, debe hacerse sin traumas. En este sentido, creo que los Consells Comarcals tendrían un papel importante, ya que debemos saber sumar y unir-nos unos y otros, con unos servicios que pueden compartirse. Sean las escuelas de música, o el tema de los residuos o de la promoción cultural.

Usted es de ERC. Más allá de toda esta situación de crisis, usted trabaja por la independencia de Cataluña.
Y puede hacerse cada día, con tu talante y tu manera de ser. La independencia va relacionada con el concepto de que la gente crea en tu proyecto: en tu manera de actuar y ser, en tus propuestas. Nosotros, desde un punto de vista municipal, ya trabajamos esto. Tenemos un equipo muy joven, muy humano, que vamos a por todas y que dedicamos muchas horas. Este es el camino. Porque hacia la independencia tenemos que ir todos los que hoy vivimos en Cataluña.
Pere Prat i Boix
Pere Prat i Boix
Alcalde de Manlleu