Josep Salom

"No hemos de renunciar a los proyectos de futuro"

Miércoles, 18 de Julio de 2012
Situada en la comarca de Osona y formando parte de la plana de Vic, Tona es un municipio de 16'47 km2 estratégicamente situada entre Barcelona, ??Manresa y Girona. Con poco más de 8.000 habitantes, los primeros vestigios proceden del Neolítico, aunque a la hora de hablar de los orígenes, se suele hacer referencia a la Iglesia de San Andrés, documentada a finales del siglo IX, y especialmente del llamado Castillo de Tona, en realidad una especie de torre cuadrada cuya finalidad sea posiblemente defensiva, aunque se desconoce a ciencia cierta. Hoy hablamos con su alcalde.
"Un Alcalde debe tener un sueldo de acuerdo con la responsabilidad que le supone, porque hay que dignificar el trabajo de las personas que salen elegidas por voluntad popular. Pero también es necesario que la persona elegida sea válida"
 
"Los ayuntamientos sufrimos un déficit de financiación del todo insostenible que ha hecho que siempre estemos con el agua al cuello, esperando el dinero que nos debe llegar del Estado, y que por la crisis, evidentemente, no llega"
 
"Los Ayuntamientos siempre recibimos porque somos el último escalón, pero no olvidemos que quien tiene realmente déficit público es el Estado, y en segundo lugar las Comunidades Autónomas. Y en el último lugar, y muy por debajo, los Ayuntamientos"
Ahora me comentaba que la vocación de servicio es imprescindible para ser Alcalde. ¿Y cómo se ha de compensar esto?
Mire, tal y como están las cosas hoy en día, un Alcalde debe tener un sueldo de acuerdo con la responsabilidad que le supone este cargo, entre otras cosas, porque hay que dignificar el trabajo de las personas que salen elegidas por voluntad popular, y también porque es necesario que la persona elegida valga por el cargo que ha de ostentar.
 
Desgraciadamente, hemos visto en los últimos tiempos que en la política de altos vuelos, competente, lo que se dice ser competente, pues no mucho
Pues no debería ser así, porque un Alcalde no deja de ser un gestor, y no puede ser que cualquier persona pueda ser alcalde de un municipio sin tener la preparación adecuada, entre otras cosas porque te encuentras con que las personas más preparadas se van al sector privado. Y los que ocupan cargos públicos no están capacitados.
 
Pero ya sabe que con esto de los sueldos se hace mucha demagogia
De acuerdo, pero hay que ser conscientes de que los Alcaldes estamos expuestos a cualquier responsabilidad, incluso penal, por temas que quizás desconocemos, cuando un gerente de una empresa sin tanta carga puede cobrar tres veces más. Por eso pienso que es bueno que haya una Ley de Gobiernos Locales que no sólo regule las funciones de los alcaldes sino también el sueldo. Será una manera de poner un poco de orden a algunas injusticias que se dan.
 
¿Y qué otras funciones debería definir esta Ley?
En cierto modo, ya están definidas por la Constitución, pero en la práctica, los Ayuntamientos han ido asumiendo cada vez más responsabilidades y competencias. Se ha hecho aprovechando la bonanza económica y también aquella vocación de servicio que le decía, pero la cosa se acabó descontrolando.
 
Ahora, con la crisis, ha llegado el momento de ordenar muchas cosas
Sí, los Ayuntamientos ingresaban dinero y podían afrontar los gastos pero ahora nos encontramos con que no podemos mantenerlos. Este Ley de Gobierno Local, pues, debe definir responsabilidades, y debe ir ligada con la Ley de Financiación Local: los ayuntamientos sufrimos un déficit de financiación del todo insostenible que ha hecho que siempre estemos con el agua al cuello, esperando el dinero que nos debe llegar del Estado, y que por la crisis, evidentemente que no llega.
 
Antes, cuando la vida parecía más sencilla, había gente que pagaba la escuela del pueblo, o ponía dinero para hacer un Casal...
Ya le garantizo que esto se ha acabado (risas). En estos momentos es imposible, aunque sí, hay una cierta colaboración ciudadana con determinadas tareas, sobre todo de voluntariado social. En este sentido, es muy importante, eso. Por la propia cohesión social.
 
¿Algún ejemplo?
El Casal d'Avis, por ejemplo, donde hay toda una serie de personas que se organizan para sacarlo adelante, para hacer compañía a las personas mayores, llevarla a pasear ... con este tipo de actos se mejora la calidad de vida de muchas personas. O Cáritas, por ejemplo, que todo el mundo sabe que hace una importante labor social, sobre todo ahora con el tema del banco de alimentos.
 
Hubo un tiempo que todo esto lo asumía la administración
Quizás sí, pero si las cosas van bien, no tiene sentido que lo haga el ayuntamiento, ¿verdad? En todo caso, tenemos que estar al lado apoyando pero nunca queriendo ocupar un trabajo que se hace magníficamente desde el voluntariado.
 
¿Y no se puede potenciar precisamente el voluntariado?
Lo estamos intentando. Precisamente ahora estamos con algunas propuestas sobre la mesa intentando yendo por este camino. Cuesta porque nos hemos acostumbrado a un sistema, que es lo que le decía, y cuesta echar atrás. Y ahora hace mucho daño a los oídos escuchar un "no recojo papeles del suelo que por eso pago impuestos". Con actitudes como éstas, parece que hayamos dimitido colectivamente de nuestras propias responsabilidades personales y ciudadanas.
 
Antes la gente actuaba sin que hubiera multas de por medio
Pues sí. Cosas tan sencillas como barrer la acera de enfrente de casa, que esto siempre se había hecho, ahora representa que lo ha de hacer el Ayuntamiento. Y si además, le sumas un incremento de incivismo en general, la cosa no va bien. Las cacas de perro, por ejemplo. Parece que debería estar muy asumida la idea de que tener un perro implica una responsabilidad, pero no: parece que lo de recoger las necesidades o de no llevar bozal se ha dejado de lado.
 
Cambiamos de tema: ¿Es bueno que sigan existiendo los Consejos Comarcales, la Diputación, y otras Administraciones?
Bueno, este es otro debate en el que es muy fácil también hacer demagogia. De entrada yo creo que no se puede generalizar, y que en todo caso se debe estudiar caso por caso. Yo no soy partidario de la eliminación de los Consejos Comarcales pero sí en todo caso, de su reestructuración. Yo tengo el ejemplo del de Osona, que tradicionalmente ha funcionado muy bien y que ha sido pionero en muchas iniciativas. De hecho, los Consejos hacen una función de apoyo a los ayuntamientos que va muy bien para gestionar servicios como las depuradoras, la recogida de basura, el tema de transporte escolar, o la gestión de llevarse de aguas del Ter.
 
Pero también ha habido una saturación de administración
Este es el otro tema, claro. Por eso pienso que hay que analizar si realmente la estructura que hay actualmente está dimensionada a las necesidades o no y de si algunos servicios se podrían suprimir. Pero no estoy de acuerdo, sobre todo en las comarcas del interior, con ayuntamientos pequeños y con pocos recursos.
 
Ahora ya se habla incluso de suprimir ayuntamientos y el presidente del Gobierno suprimirá un tercio de los concejales
Una propuesta de la que estoy completamente en contra, claro. Mire, los Ayuntamientos siempre recibimos porque somos el último escalón, pero no olvidemos que quien tiene realmente déficit público es el Estado, y en segundo lugar las Comunidades Autónomas. Y en el último lugar, y muy por debajo, los Ayuntamientos. Además, está el elemento emocional: todo ello afecta al sentimiento de pertenencia de las personas en un territorio y eso debe respetarse. Otro tema es el de la mancomunidad de servicios, que evidentemente estamos a favor.
 
Creo recordar que ustedes lo hacen con la Mancomunidad La Plana. ¿Cómo lo han llevado esto?
El tema de mancomunar servicios pienso que es exportable a municipios similares al nuestro, pero no evidentemente, a grandes ciudades. Aquí, los dos servicios más importantes de la Mancomunidad son el tratamiento y la recogida de residuos y los servicios sociales de atención primaria, pero hay otros. Lo importante es que nos hemos ido quedando con lo esencial, y si por ejemplo, nuestro ayuntamiento debiera tener dos asistentes sociales, un trabajador social y un trabajador familiar, pues no podríamos. Y con la Mancomunidad sí.
 
La crisis ha acabado cambiando muchas cosas. ¿Cómo les ha afectado particularmente?
Ha supuesto una disminución de los ingresos muy grande, que venían de la construcción, porque el crecimiento del pueblo en los últimos años había sido espectacular. Mucha gente había venido a vivir aquí buscando una mejor calidad de vida, vendiéndose su piso del área metropolitana y viniendo por aquí, que está cerca de todas partes.
 
Y con el crecimiento, todo se agrandó...
Esto obligó a crear más servicios y equipamientos, con más pabellones, escuelas, campos de fútbol ... pero los ingresos han bajado, y no sólo los nuestros, sino también los que recibíamos del Estado o la Generalitat. Ahora tenemos alrededor de un 15% de parados, un poco por debajo de la media catalana. Y nuestra economía sigue estando muy diversificada, aunque estar bien comunicados ha ayudado bastante.
 
Y en cuanto a la gente parada, ¿tienen alguna actuación al respecto?
De hecho, existe el Servicio de Promoción Económica, pero el drama es que en la mayoría de casos, las personas que se han quedado sin trabajo están poco formadas porque no terminaron los estudios y por lo tanto, tienen pocas posibilidades de volver a entrar en el mercado. Así que lo importante es que haya una formación detrás para recuperar el tiempo perdido, porque si aquellos que tienen carrera ya tienen dificultades, los que no la tienen la tarea se convierte en poco menos que imposible.
 
Aparte del tema económico, hay también el turístico. ¿Qué tiene Tona para ser visitada?
Este es un tema difícil, ya que lo que la gente entiende por turismo es ciertamente alejado de lo que nosotros tenemos. Eh, que estamos muy orgullosos, pero difícilmente pueden resultar atractivos para el que viene de fuera. Tenemos el castillo, o el campo de Losas, uno de los yacimientos arqueológicos más importantes de Cataluña, que puede atraer fuerza en las escuelas. O también, la comarca y el tema gastronómico, que también tiene interés.
 
¿Se pueden hacer proyectos de futuro tal y como estamos ahora?
Yo creo que no debemos renunciar. Los que tenemos la responsabilidad de sacar el pueblo adelante tenemos que ser ambiciosos, y aunque estamos en una economía que es casi de guerra, la prioridad debe ser el municipio, y evidentemente, Cataluña. No podemos renunciar a todo lo que hemos conseguido hasta ahora, y aunque está claro que los grandes equipamientos ya pertenecen al pasado, lo cierto es que no debemos dejar de lado aquellas pequeñas obras que deben ir en la línea de hacer renovaciones , reformas, y mejoras que mantengan la actual red de equipamientos municipales en buen estado.
 
Ha mencionado Cataluña. ¿Cómo se trabaja desde el ámbito municipal por la Independencia?
Pues trabajando con el ejemplo y haciendo pedagogía. La gente tiene en los Ayuntamientos la Administración más cercana, y es desde aquí donde podemos trabajar. Soy muy consciente de la dificultad de que podamos ser independientes, pero sí pienso que tenemos que trabajar en este horizonte, en dar pasos e ir sumando cuanta más gente mejor. Es muy injusto que un país como el nuestro, que genera tantos recursos y que probablemente sin el expolio fiscal, sería muy rico, tengamos que ser la Comunidad Autónoma más endeudada del Estado.
 
Hay quien lo de la independencia no lo ve nada claro
Y se ha de aceptar, claro. En cambio, el tema del pacto fiscal sí se debe resolver de una vez, entre otras cosas porque nos vale la supervivencia como país, y si tuviéramos la clave de la 'caja', no tendríamos los problemas que tenemos ahora. Por eso la iniciativa de la Asociación de municipios por la Independencia es importante, y nos hemos sumado desde el primer momento.