Presidente de la Diputación de Tarragona

Josep Poblet i Tous

"La Generalitat debe defender el modelo municipal catalán"

Jueves, 26 de Julio de 2012
El objetivo de Alcaldes. eu no es sólo el de difundir la labor que se realiza desde los Ayuntamientos sino también poner de relieve el trabajo que se hace desde otras administraciones. Y más si ésta es cuestionada, como ha ocurrido últimamente con las Diputaciones. La de Tarragona fue creada en 1822, como consecuencia de la organización de España en provincias, y su primer presidente fue Jacobo Gil de Avalle. Su función es prestar servicios directos a los ciudadanos, dando apoyo técnico, económico y tecnológico a los 183 municipios de la provincia, con el objetivo de que todos los habitantes de las comarcas, tanto si viven en ciudad como si habitan núcleos menos poblados, dispongan de servicios públicos con un mismo nivel de calidad. Hoy hablamos con su presidente.
"Seamos cautos al entender que las leyes que nos vienen de Madrid, y en este caso más que nunca, tienen doble intención: una intención vertebradora obligada por la situación económica, pero otra centralizadora, que me preocupa mucho.
 
"Para estar al frente de un servicio público, debes ser capaz de animar a la gente, de tener su complicidad y llevar a cabo un modelo económico, de vida en cohesión y de desarrollo"
 
"El Estado Español quiere arrebatar competencias para recentralizar nuevamente la política, sacando competencias indirectamente a la Generalitat y enviar al mismo tiempo un mensaje a Europa de que estamos haciendo los deberes en serio"
Repasando su currículum, hemos visto que tiene una gran experiencia en política. ¿Piensa que este tipo de cargos deberían tener una formación superior?
Aquí ya sabe que no hay tradición de esto, sólo hace falta que ejerzan su cargo de la mejor manera posible si han sido elegidos. Eso sí: creo que es esencial que quien esté al frente de una administración debe tener mucho sentido común, pero también debe tener un proyecto, saber hacia dónde debe ir y sobre todo, saberlo explicar bien. Ser capaz de animar a la gente, tener su complicidad y llevar a cabo un modelo económico, de vida en cohesión y de desarrollo. Esto se debería de presuponer, pero no es necesario. Y por un motivo.
 
¿Cuál?
Mire, nuestro país todavía no tiene una gran tradición democrática y por tanto no pondría freno a decir aquello de que "los que no tengan formación, no es necesario que se pongan". Porque si por un lado ponemos freno a los que no tienen formación, y por otro decimos que los cargos deben ser limitados, quizá sí que cerramos el paso a aquellos que son auténticos talentosos, que tienen las cosas claras y que quizá por falta de una cosa o la otra, no pueden optar a liderar un proyecto. Así que ya está bien esto de que se pueda presentar todo el mundo, al margen de su formación. Y la ciudadanía ya elegirá, ¿no? De una manera u otra, ya habrá otros impedimentos.
 
¿Razones económicas o de promoción, por ejemplo?
La opción política obliga a una dedicación completa. Y el hecho de que los cargos estén retribuidos, dependiendo de la responsabilidad o del volumen de la población o de la complejidad de la gobernación de un lugar, permite un acceso universal de todos a la elección por parte de tus ciudadanos. Sino sólo podrían dedicarse a hacer política aquellos que tienen la vida resuelta desde otras perspectivas.
 
Admitirá que hay quien cobra mucho de esto. Ahora sólo se habla de eso
Evidentemente que debe haber unos límites mínimos y máximos de razonabilidad. Y de hecho, existen, pero también es cierto que hay instituciones que se extralimitan, y esto provoca revuelo, y caer en la demagogia haciendo comentarios como "todos lo hacen mal". Y no es así.
 
¿Cómo lo tiene usted, por ejemplo?
Yo le puedo hablar de mi experiencia como alcalde. Desde hace años, no cobro ni cinco en una población que tiene 23.000 habitantes y que en verano triplica su población. Del trabajo le puedo asegurar que tiene una complejidad de dedicación enorme y no percibo nada, porque entiendo que mi función, como la que tiene cualquier alcalde, es la de servicio a la comunidad. También es verdad que tengo otras responsabilidades, como el hecho de estar al frente de una institución territorial y que me pagan por ello. Y aunque soy de los que menos percibe de toda Cataluña, soy feliz de poder hacer este trabajo junto a mi gente, liderar en mi territorio en la medida en que puedo contribuir, y ayudar en el desarrollo de mi pueblo.
 
El Presidente Rajoy ha aprobado varias medidas entre las cuales se encuentra la reducción de concejales. ¿Cómo lo ve?
Ahora parece que los municipios sean los causantes del problema que tenemos en aquello que depende de las Administraciones Públicas. Mire, del 74% del PIB, que es deuda de las Administraciones, que es mucho, sólo el 3'3% es atribuible a los 8.700 Ayuntamientos del estado y eso ya da una idea de que el problema no lo tenemos nosotros. El Secretario de Estado de Administraciones Públicas, el Sr. Beteta, me reconocía hace unos días en una reunión en Madrid, que este 3'3% está provocado en buena parte por una docena de ayuntamientos grandes que son los que acumulan el grueso de la deuda.
 
De entrada, pues, la culpa no es de las administraciones municipales
Mire, si sabemos que los Ayuntamientos no son los causantes del problema y que los concejales tampoco lo han generado, entonces, ¿por qué se cuestiona el papel de la administración municipal? Mi explicación es que el Estado Español quiere arrebatar competencias para recentralizar nuevamente la política, sacando competencias indirectamente a la Generalitat y enviar al mismo tiempo un mensaje a Europa de que estamos haciendo los deberes en serio.
 
¿Qué deben hacer pues, el Gobierno de la Generalitat, las Diputaciones, los Consejos Comarcales o los Ayuntamientos?
Lo primero que debe hacer el Gobierno es defender el modelo municipal catalán. Esto es primero y prioritario antes de plantearse reformas de la Administración en general, como supresiones, reordenaciones o modificaciones territoriales. Si no conseguimos este equilibrio, retrocederemos muchos pasos atrás de conquistas municipalistas que se han hecho a lo largo de más de treinta años.
 
Ahora hay la excusa de la austeridad presupuestaria
Sí, pero no debemos permitir que otras voluntades se manifiesten en contra de este progreso municipalista catalán. Y quien dice que en realidad han sido ellos los que han creado el problema con Ministerios inoperantes y exceso de funcionarios. Ahora, si usted mismo me reconoce que los Ayuntamientos no sólo de Cataluña no son los causantes del problema, lo que hay que hacer es ayudarles, no castigarlos. Hay que hacer una ley en positivo para los municipios, no en negativo. Pero este ha sido el modelo del Estado Español: legislar siempre pensando que todo es malo y que sólo el poder central puede hacerlo bien. Y eso llega un momento en que cansa.
 
¿Qué plan estratégico piensa que se podría hacer?
Si la ley de reforma de la Ley de Bases de Régimen Local avanza y termina su trámite parlamentario, la Diputación de Tarragona deberá analizar qué Ayuntamientos son viables y cuáles no, y en este sentido, quiero que la mayoría de municipios sean viables claro, así que mi planteamiento es hacer posible que en el 2013 determinamos un segundo grupo de municipios por debajo de 20,000 habitantes, que son los que están entre diez y veinte mil, que hay muy potentes, que seguramente tienen alguna lacra, y que necesitan alguna ayuda.
 
Y lo podrían ayudar
Seguramente. Ayudándoles a determinar qué ineficiencias tienen, qué servicios no están prestando suficiente correctamente, qué ayuda necesitan. Por eso quiero que la Diputación sea palanca para hacer el máximo posible de municipios que, según la determinación de ley durante el 2013, puedan pasar de ser no viables a viables. Y aquí podemos salvar muchos.
 
Por lo que he leído, la Diputación de Tarragona quiere ser un ámbito impulsor de la reorientación del sistema productivo, de la innovación de la administración local. ¿Qué dice?
Bueno, la idea es ésta: ser agentes de transformación de nuestra realidad social y económica, para convertirse en un enclave lleno de oportunidades y retos de futuro. Y en este sentido de motor de transformación de la Diputación, ya hemos empezado con un trabajo interno de reflexión de ponernos en la piel de esta ley, también esperando la legislación de régimen local de Cataluña, para poder ser motor de transformación de esta viabilidad.
 
¿Y cómo se concretaría esto?
Si a los 10 municipios grandes, les añadimos un paquete de 18 ó 20 municipios no tan grandes pero que también son viables, ya estamos concentrando en una treintena larga de municipios o más, el grueso principal de nuestros ciudadanos y ciudadanas de las Tierras del Ebro y del Camp de Tarragona. ¿Qué pasa con el resto? Pues puede haber un grupo en que en uno o dos o tres años puedan también pasar a esta condición de viabilidad, y puede haber en último término otro grupo de municipios muy pequeños que tienen muchas dificultades y que viven básicamente de la asistencia del gobierno de Cataluña y de la Diputación de Tarragona.
 
¿Y con estos qué haríamos?
Tendremos que hacer una prestación amplia y gestión de servicios, más allá de lo que ahora hacemos, que es darles dinero. Pero confío en que sea un pequeño grupo y que estos municipios se sientan aliviados de esta carga que no les permite satisfacer los intereses de sus vecinos.
 
Pero si no resultan económicamente rentables...
Mire, el motor principal de Cataluña está en las ciudades medianas y grandes, pero el alma del país está en los pueblos. Hoy, cuando hablamos de la administración como servicios propios e impropios, me coge escalofrío al pensar qué hay debajo de los servicios impropios: la cultura, la defensa de la lengua y las tradiciones, un modelo de vida, una sociedad, una creatividad , una formación ... ¿No todo tiene que ser el suministro de agua, de la garantía del alumbrado público, de la limpieza viaria, del mantenimiento de las escuelas y las guarderías? Y el resto, ¿no existe porque no hay dinero para justificarlo?
 
Una buena premisa
Permítame que insista: seamos cautos al entender que las leyes que nos vienen de Madrid, y en este caso más que nunca, tienen doble intención: una intención vertebradora obligada por la situación económica, pero otra centralizadora, que me preocupa mucho.
 
En la clausura del acto conmemorativo de los 10 años del sello vinícola de Montsant, destacó el esfuerzo, la audacia y la innovación como factores clave de la DO de la zona. ¿Estos son los valores y el estilo de los tarraconenses a la hora de hacer país?
Bueno, son valores que son de aplicación a todo el conjunto del territorio. Lo dije en ese contexto porque el priorato son poca gente, que las ha pasado muy mal al ser una comarca donde desarrollar un modelo de vida rural ha sido muy difícil. Pero, por el contrario, es una comarca que resulta muy significativa, porque si se convierte patrimonio de la humanidad, estaremos protegiendo un montón de valores que sino los perderíamos.
 
Hay que proteger a la gente que tenemos pero también es importante la integración de los recién llegados
Sí, Cataluña es un país integrador desde siempre. Lo ha demostrado a lo largo del tiempo. Tenemos experiencia en gobernación territorial, experiencia compartida entre nosotros y la gente que acogemos. Y cada día estoy viendo episodios que nos deben hacer reflexionar, en el sentido que hemos dado un paso muy importante. El otro día, por ejemplo, salía en un medio de comunicación que la acción social de una familia había impedido el desahucio de la vivienda de una persona magrebí. Y esto no es común encontrarlo en otras comunidades sociales. Cataluña cierra filas junto a una persona sea de siempre o sea recién llegada.
 
Y Tarragona, ¿es un espacio abierto al mundo?
Debería serlo más. Yo creo que hemos cohesionado más el territorio bajo dos acentos: el Camp de Tarragona y Tierras del Ebro. Esto está clarísimo. Pero la geografía por un lado y la historia por otra, nos han dejado dos acentos territoriales que conviven en un mismo espacio, que es lo que yo digo Tarragona Región del Conocimiento, una institución que impulsamos junto con la Universidad, y donde estamos abiertos al mundo tanto como queremos abrirnos, como potencia agroalimentaria, energética, en patrimonio histórico, turístico, industrial, química y petroquímica. No conozco ninguna otra región de 6.000 km2, litoral, climáticamente tocada por los dioses y con 800.000 personas que tenga tanta diversidad económica. Así que tenemos las mejores condiciones y lo que tenemos que hacer es tomar conciencia, generar alianzas y ser un punto de referencia de región desarrollada en el seno de Europa.
 
También habrá que implicar al ciudadano en esto
Naturalmente, es una consideración muy importante. El ciudadano debe tener iniciativa propia, más allá de la adminsitración, y de hecho ya lo era así, antes. Desgraciadamente, y en estos últimos años, este tipo de festival democrático que hemos tenido, en el que la administración ha querido abrirse a la ciudadanía para ganar este espacio de convivencia ha provocado que se haya desmovilizado el esfuerzo individual y colectivo. "Ya lo hará alguna institución", decimos y nos desentendemos.
 
La crisis ha puesto muchas cosas en su sitio
Sí, ahora hemos visto que en algunos casos los medios son muy limitados y la pérdida de la capacidad económica, entre otras cosas, ha hecho darnos cuenta de que las cosas deben cambiar. Así que hace falta que hoy la ciudadanía vuelva a los esfuerzos personales, a los familiares, de crecimiento propio, que recupere los valores que parecía que habíamos perdido.