Presidente de la Diputación de Lleida

Joan Reñé

alcalde de alcaldes

"Las Diputaciones han de respetar la autonomía municipal"

La Diputación como institución no tiene ninguna razón de ser si no es pensando absolutamente en sus Ayuntamientos, dando un apoyo estricto y casi obsesivo. Se trata pues, de mantener la identidad municipal pero apoyando en todo aquello que se pueda necesitar.

Martes, 04 de Septiembre de 2012
El objetivo de Alcaldes. eu no es sólo el de difundir la labor que se realiza desde los Ayuntamientos sino también poner de relieve el trabajo que se hace desde otras administraciones. Tras las entrevistas con los Presidentes de las Diputaciones de Barcelona, ??Girona y Tarragona, hoy os proponemos la de Lleida. Fundada el año 1822 en uno de los locales del Palacio Sanaüja (ahora sede de la Paeria), ha utilizado diferentes edificios como sedes hasta que en el 1898 se instaló en el antiguo hospicio.
"La voluntad de servicio que debe tener necesariamente la política debe estar presente en un entorno esencialmente rural. Y es precisamente esta proximidad la que se agradece, más allá de la capacidad técnica de saber resolver un tema u otro "
 
"Haría falta que de una vez por todas el Estado se planteara la Ley de Haciendas Locales y que determinara los impuestos que pagamos los ciudadanos, y qué porcentaje debe gestionarse desde el ámbito local"
 
"La Diputación es el Ayuntamiento de los Ayuntamientos, así que como institución no tiene razón de ser si no es pensando absolutamente en sus Ayuntamientos, dando un apoyo estricto y casi obsesivo. Eso sí, respetando naturalmente la autonomía municipal "
 
"La idea de la independencia está cada día más arraigada"
Repasando su currículum, he visto que está en política desde 1987 y que ha ocupado diversos cargos hasta asumir el de la presidencia de la Diputación de Lleida. Es evidente que usted ama la política
Está claro. Si no amas la política municipal es imposible hacer esto. Yo diría que de una forma generalizada debe ser así, pero más aún en un entorno rural, con municipios pequeños. Yo empecé hace veinte y cinco años, en un pueblecito de poco más de quinientos habitantes, Fondarella.
 
Y ahora es Presidente de la Diputación de Lleida. ¿Qué hace falta para hacer un recorrido como este? ¿Experiencia y formación, sólo?
Mire, en el entorno de municipios que nos estamos moviendo, la formación no es necesaria pero viene de manera continua con los encuentros y actividades que se llevan a cabo con los mismos alcaldes, y con los mismos presidentes. Cuando entré en política no tenía experiencia, pero ya desde el primer momento vas aprendiendo cuando nos íbamos encontrando para conocernos entre las distintas administraciones.
 
Es la mejor manera, pues
Sin duda. Y pienso que esto es necesario en un entorno rural como el nuestro, en las Diputaciones, donde nos encontramos cada dos meses con todos los alcaldes de las capitales de comarca, con los Presidentes de los Consejos Comarcales de una forma periódica, y también organizamos jornadas para todos los alcaldes y concejales con la Asociación de Municipios. La idea es ir haciendo el seguimiento continuo de todos los temas que van sucediendo, de las realidades en las que nos encontramos.
 
No deja de ser un conocimiento transversal
Pues sí. Y respondiendo a su pregunta de si una persona con titulación universitaria puede hacer mejor de alcalde que otro que no la tenga, pues yo creo que no. En todo caso debe ser esta experiencia, esta voluntad de servicio, este entender, que hay un concepto que es muy claro en todas partes, y de una forma especial en el entorno rural también, que es esta proximidad que agradece la gente más allá de la capacidad técnica de saber resolver un tema u otro. Tener esta proximidad y evidentemente, la vocación, son esenciales. Luego ya vendrá el ámbito jurídico, más administrativo y económico, a través de otras personas, como el interventor o el secretario de un ayuntamiento por ejemplo, que son los que ayudan a que no haya errores.
 
Habla de la vocación política en pequeños municipios, pero usted ahora preside una institución que ha sido cuestionada últimamente. ¿Piensa que también tiene su razón de ser?
No podemos olvidar que la Diputación de Lleida es el Ayuntamiento de los Ayuntamientos, y tenemos 230 razones, que son 230 municipios, para servir al territorio, así que la Diputación como institución no tiene razón de ser si no es pensando absolutamente en los sus Ayuntamientos, dando un apoyo estricto y casi obsesivo. Eso sí, respetando naturalmente la autonomía municipal.
 
Entonces el apoyo debe venir en conceptos económicos como la mancomunidad de servicios, por ejemplo
Efectivamente, aquello que permita que los servicios de los ciudadanos les lleguen en la más alta calidad y por otro lado, con la más alta eficiencia. Por ejemplo, uno de los servicios que estamos haciendo nosotros ahora es la financiación de una asistencia técnica y jurídica por el que se da servicio a varios municipios. Se trata pues, de mantener la identidad municipal pero apoyando en todo lo que se pueda necesitar.
 
Y más ahora, con la crisis
Por eso en estos momentos hemos decidido renunciar a hacer inversiones muy importantes en cuanto a infraestructuras y grandes obras y mantener nuestro presupuesto en servicios que deben prestar los ayuntamientos, que a menudo les son impropios pero que lo han tenido que asumir.
 
¿Como por ejemplo?
Mire, en un entorno rural es imprescindible tener la guardería, o comedores escolares. Los costes son elevados, así que tenemos que ser capaces de encontrar las fórmulas para que desde las instituciones supramunicipales tengamos la capacidad de apoyarlos, de organizarnos juntos y trabajar conjuntamente. Siempre con este criterio de trabajar desde abajo hacia arriba, como decía.
 
Veo que tiene mucha consideración hacia la autonomía municipal
Es esencial, porque entre otras cosas, viene dada por la carta europea, y eso es irrenunciable. Pero también el Estatuto, que al final no deja de ser nuestra Constitución. Así pues, es una identidad que hay que preservar. Y lo digo por medidas recientes como la disminución del 30% de concejales, por ejemplo. A menudo, y hablo de municipios pequeños, los concejales son los voluntarios del pueblo: los que sin cobrar nada aportan su esfuerzo, los que montan mesas para meriendas populares, y están pendientes de que no falten sillas para que todo el mundo se siente. Así que, al menos en el entorno rural, creo que esta medida no tiene ningún tipo de consistencia.
 
¿Y por qué cree que el Gobierno Central es insensible a estas cuestiones?
Es esta idea de la recentralización de las Administraciones que creo que no lleva a ninguna parte. Debemos pensar que todos los servicios que se pueden dar desde la proximidad son los servicios más eficientes siempre, los que tienen más garantía de éxito. Y por otra parte, debemos tener en cuenta que la deuda del Estado, el 3,4% corresponde a los municipios, siendo el resto repartida entre un 75% que corresponde al Estado y más de un 20% a las autonomías.
 
Así pues, hay que hacer reformas pero en otro lugar
Evidentemente. Al menos aquí en Cataluña, con un trabajo de más de veinte y cinco años, mire la gran cantidad de cosas que se han llevado a cabo por parte de las diferentes administraciones. Y no creo que este trabajo se haya hecho desde Madrid, desde los Ministerios que tienen las competencias cedidas a las Autonomías, y que a mí se me hace muy dificil entender qué razón de ser tienen y qué hacen, porque podemos hablar de agricultura, de cultura, de servicios sociales, de sanidad ... pero todo esto se hace desde aquí.
 
Así pues, debe estar de acuerdo con una reforma de hacienda
Sí, lo que haría falta es que el Estado se planteara de una vez la Ley de Haciendas Locales y que determinara los impuestos que pagamos los ciudadanos, y qué porcentaje debe gestionarse desde el ámbito local. Si no, es evidente que no vamos a salir.
 
Las diputaciones, sin embargo, tienen bastantes recursos. ¿Qué hace la de Lleida para superar la crisis?
Mire, en las tierras de Lleida la economía viene concentrada de una forma especial en referencia al sector primario, agrícola y ganadero, a la agroindustria que genera este propio sector primario, así como el del turismo. Así que nosotros en este sentido, desde la Diputación se ha estado trabajando de una forma muy impositiva en lo que se refiere a la promoción de las tierras de Lleida, comarcas de montaña, y comarcas de la Plana. Tenemos una gran oferta en turismo de cualquier ámbito y queremos que nuestras tierras sean visitadas por la gente del país (de hecho, ya lo hace un 60% de los que nos vienen a ver), pero también de fuera. Piense que el 13% del PIB de Lleida se completa con el turismo, así que no lo queremos dejar de lado.
 
¿Y hay algo concreto al respecto?
A comienzos de la legislatura planteamos unos cambios en GLOBALleida, un ente que aglutina la promoción económica que hacen todas las Instituciones, es decir, la Diputación, el Ayuntamiento, la Universidad y las Cámaras de Comercio, y del que ahora también forman parte todos los representantes de todas las comarcas. Es una apuesta generosa hecha desde las instituciones para ver si somos capaces de trabajar conjuntamente para sacar adelante la economía.
 
El turismo resulta interesante, pero la fuerza de Lleida es el primer sector, ¿no?
Sí, y este es un aspecto que deberíamos tener en cuenta. Con la globalización, hemos hecho que muchas veces valoremos sólo aquella situación de los diez céntimos de ahorro por kilo de lo que compramos, que no sabemos de dónde nos viene y en cambio nosotros, estamos produciendo con un nivel de calidad excepcional. En agricultura, por ejemplo, sólo producimos el 40% de lo que es nuestro consumo, y un país que quiere ser potente debe tener un fondo, un criterio económico agrícola importante. En ganadería, por ejemplo, hay siete millones de cabezas de porcino que se engordan en las comarcas de Lleida y eso nos da un referente de ser el entorno más potente en el sector porcino, no sólo de España sino de buena parte de Europa.
 
Antes ha comentado el turismo. Tienen ustedes un aeropuerto que mejora la actividad del país en las comunicaciones y la economía, ¿no?
Sí, el aeropuerto es una apuesta imprescindible que probablemente si la tuviéramos que plantear ahora quizá no lo haría. Pero ya está hecho y nosotros entendemos que es un equipamiento que en nuestro territorio es necesario para darle la consistencia económica, y más en cuanto a transporte de mercancías, logística y turismo, también.
 
Últimamente, se han cuestionado aeropuertos que no han tenido demasiada utilidad
Sí, y no entendemos esta tensión comparativa que se está haciendo del aeropuerto de Alguaire con otros que no tienen nada que ver. El aeropuerto de Lleida tiene una consistencia logística y económica más que justificada, que debe entenderse y contextualizar, eso sí.
 
Hemos hablado de servicios y turismo. ¿Cómo se puede implicar el ciudadano con la actividad de los municipios?
Desgraciadamente, hemos acostumbrado al ciudadano a tenerlo todo hecho, y creo que debemos recuperar aquel tiempo en que la ciudadanía participaba de una forma muy activa en cualquiera de las actividades que se querían hacer. Quizás sí que esto es consecuencia también de esta crisis de valores que se dice que estamos sufriendo, que hace que muchas veces perdamos de vista lo que es importante. De todos modos diría que en los entornos rurales, esta sensación es mucho más evidente, y los ciudadanos de una forma generalizada participan en todos estos proyectos que desde los municipios se hacen.
 
¿Qué piensa de la Asociación de Municipios para la Independencia?
Ha sido muy bien recibida por buena parte de los municipios porque los planteamientos que tiene y propone son lógicos y adecuados, más allá también porque buena parte de los Ayuntamientos de Lleida se han adherido.
 
¿Así se puede trabajar para la Independencia de Cataluña desde un municipio?
Por supuesto, así y de muchas otras maneras. Y no es un tema desde donde se trabaje, sino que el concepto es qué camino tenemos, qué camino podemos recurrir, porque entre otras cosas, la idea de la independencia está cada día más arraigada. En las encuestas vemos que más del 50% de la ciudadanía están próximos a valoraciones y planteamientos de los mismos. Y los Ayuntamientos no hacen más que responder a los ciudadanos.