David Pérez

“Tendrían que desaparecer determinadas administraciones”

Miércoles, 03 de Octubre de 2012
Favorita estas últimas semanas para albergar la réplica de Las Vegas en su versión europea, Alcorcón es una villa del área metropolitana de Madrid situada a tan sólo 13 kilómetros de la capital, que cuenta con 33’73km2 y cerca de 170.000 habitantes. Con documentos que sitúan su antigüedad en más de ocho siglos, su gran desarrollo ha venido sin embargo en las últimas décadas, ya que en 1950 no llegaba ni al millar de habitantes. Recientemente ha obtenido el título de "Gran Ciudad de la Comunidad de Madrid", título que se le concede a los municipios de más de 150.000 habitantes con unos mínimos de habitabilidad.
“Aquí no se trata de hacer grandes obras sino de que las calles estén limpias, de que los barrios sea seguros, de que los colegios estén en perfectamente condiciones, de que el dinero se emplee en lo que se ha de destinar, que son las familias, los mayores, y el cuidado de la ciudad. Porque, no nos engañemos: los alcaldes estamos para eso”
 
“Mejor que suprimir municipios, deberían eliminarse “embajadas” que tienen algunas comunidades autónomas, que tienen un déficit tremendo, una deuda extraordinaria y muchos problemas para pagar hasta las nóminas. Empecemos a reducir este tipo de cosas”
 
“Las prioridades tiene que pasar por las personas, aquellos servicios que vayan directamente a su bienestar, y no es momento de grandes proyectos e infraestructuras porque no hay ni capacidad económica, ni política ni institucional para llevarlas a cabo”
Aclarémoslo de una vez por todas ¿Les tocará la lotería si finalmente Eurovegas se instala en Alcorcón? 
Bueno, en un proyecto de esta magnitud que se lo está disputando media Europa, y con un impacto económico, laboral, turístico y financiero brutal, obviamente no hablamos sólo del municipio sino de toda la comunidad, y me atrevería a decir que en todo el país. Esta es una de las mayores inversiones que se van a producir y que se han producido en Europa en décadas, así que es algo muy importante. 
 
Ha habido muchos detractores
De acuerdo, hay discrepancias sobre cuánto empleo crearía este proyecto: unos dicen 250.000 y otros dicen que ningún empleo. Pongamos un término medio, 150.000. Alcorcón tiene 14.000 parados, pues imagínese. Y ello sin contar el impacto sobre el turismo, la economía. Por primera vez en la historia, la comunidad de Madrid ha adelantado al resto de comunidades autónomas en el crecimiento de nuestro producto interior bruto. Y eso es precisamente porque practicamos esa política de atracción de empresas, eliminar burocracias, barreras innecesarias…
 
Es lo que siempre se ha quejado el sector privado
Estamos atrayendo, aquí en Madrid, el 80% de todas las inversiones que vienen a España. Antes nos lo disputábamos con otras comunidades autónomas, pero ahora, gracias a las políticas liberalizadoras de Esperanza Aguirre, hemos llegado aquí. Y como alcalde tengo que tener en cuenta el impacto que puede tener un proyecto de esas características en nuestra ciudad y especialmente gestionarlo. 
 
Un impacto que, reconozcámoslo, no siempre sería positivo
El impacto sería indudable, porque mire, en todas las familias que tienen a alguien en el paro saben que ahí va a haber hoteles, restaurantes, centros comerciales, salas musicales y también el juego, que es un 8% del proyecto. Y todo esto son puestos de trabajo para los vecinos de Alcorcón, que es lo que a mi me importa. Hay a quienes no les gusta pero a veces hay que ser solidarios con los que no tienen empleo. Que no le guste a alguien por razones que encuentre legítimeas, me parece bien pero creo nunca deben estar por detrás de las necesidades que tenemos.  
 
Ha sido un buen acicate para su carrera, que en estos últimos meses ha sido imparable: elegido alcalde de Alcorcón con el mayor número de votos de la historia, presidente de la Federación de Municipios de Madrid… ¿Cuál cree que ha sido su secreto?
Alcorcón es un municipio que está tradicionalmente gobernado por la izquierda, pero yo creo que en los últimos tiempos la gente vio claro que se necesitaba un cambio de gestión. Y si he conseguido este número de votos, es en gran medida por lo que ha significado Esperanza Aguirre. Yo me presenté diciendo que quería hacer aquí en Alcorcón lo mismo que estaba haciendo ella en la Comunidad de Madrid, y la gente entendió esta idea. 
 
¿Y que cree que ha representado Aguirre en estos treinta años de política antes de anunciar su retiro, hace pocos días?
Creo que es un ejemplo de gobierno cercano, realista, austero… que sabe utilizar  bien los recursos. Y por lo que respecta a la Federación, es distinto, hubo una candidatura única que yo encabezaba donde iban todos los alcaldes del PP, PSOE e IU. También he de decir que la mayoría de los alcaldes en esta comunidad son del Partido Popular:  más de 150 en cerca de 180 municipios. 
 
Aunque hace tiempo que está metido en política, ha cumplido hace pocos meses su primer año como alcalde. ¿Y hasta cuándo?
Al respecto de la limitación de mandatos, creo que toda medida que contribuya a que haya en la democracia más transparencia, es positivo. Pero bueno, ya existe una limitación de mandatos en España y en su momento, el propio José María Aznar se la autoaplicó. Ahora, en tanto en cuanto eso se legisle, cada uno lo aplicará con su propio criterio, pero es algo que aún no me he planteado. 
 
Usted está muy formado académicamente. ¿Debería ser así con todos los alcaldes?
Bueno, creo que hay grandísimos alcaldes que no tienen estudios y que lo más importante es sobre todo la capacidad de escuchar a la gente y de arreglar los problemas. Y estar marcado por la honradez, el compromiso, las ideas claras y el servicio a tu comunidad. Aunque también le digo que en una ciudad como esta de 180.000 habitantes y con un presupuesto muy importante, con todo lo que conlleva, sí, es bastante conveniente tener una preparación, eso es indudable. 
 
Cuando entró como primera autoridad municipal, ¿qué es lo que le impresionó más de lo que se encontró? 
Quizá el desinterés que se palpaba para que las cosas mejoraran, especialmente una dejadez por las cosas pequeñas. Era un gobierno que buscaba más a lo mejor el lucimiento mediante grandes obras megalómanas que ni siquiera eran capaces de terminar que no la eficacia diaria. No sé, por ejemplo, pergeñaron una especie de circo monumental que estaba comprendido por nueve edificios y más de 66.000 m2 que ni siquiera lo terminaron. 
 
Una muestra más del despilfarro que hubo durante unos años 
El problema es que cuando la Administración funciona tienen también que hacerlo las obras que realiza, porque si no, de poco sirve. Y aquí se trata no de grandes obras sino de que las calles estén limpias, de que los barrios sea seguros, de que los colegios estén en perfectas condiciones, de que el dinero se emplee en lo que se ha de destinar, que son las familias, los mayores, y el cuidado de la ciudad. Porque, no nos engañemos: los alcaldes estamos para eso. 
 
¿Y qué piensa hacer para recuperar la ciudad y especialmente su economía? 
Pues mire, lo primero es recuperar la confianza, pagando 146 millones de euros de deudas acumuladas durante los últimos ocho años. Segundo, congelar los impuestos a las empresas para la creación del empleo, y a las familias especialmente a las numerosas con bonificaciones de hasta el 80% en el IBI. Tercero, reducir la burocracia: ¡No puede ser que se tardaran dos años en dar una licencia! Y cuarto, atraer empresas, trabajando para que vengan a invertir y a crear empleo. 
 
Supongo que debe ser difícil tomar según qué decisiones. Como alcalde de alcaldes, ya que usted es el presidente de la Federación Madrileña de Municipios, ¿qué puntos aconseja para superar la crisis?
Creo que es muy importante priorizar. Ahora mismo no hay dinero para todo, todos queremos hacer de todo pero no podemos. Y como no podemos, lo primero que tenemos que hacer todos los alcaldes, y creo que debería ser obligatorio para todos, es no gastar más de lo que se ingresa, punto. Por tanto, hay que igualar ingresos con gastos. 
 
Parece muy lógico
Segundo, hay que ser muy prudente con la deuda. Una ciudad como Alcorcón no se puede endeudar por ejemplo en 612 millones de euros, 3.600 euros por habitante, niños incluidos, no puede ser, no es sensato. Tercero, las prioridades que decía. Te puedes endeudar para hacer una obra que sea muy necesaria, te puedes endeudar para ayudar a las familias, pero no te puedes endeudar para hacer un circo. 
 
Lo primero son las personas. Lo hemos aprendido tarde 
La prioridad tiene que pasar por las personas, aquellos servicios que vayan directamente a su bienestar, y no es momento de grandes proyectos e infraestructuras porque no hay ni capacidad económica, ni política ni institucional para llevarlas a cabo. Y teniendo en cuenta esto, buscar el equilibrio económico, más transparencia, más austeridad, más eficiencia en el uso de los recursos, ahorrar, y recortar més gastos innecesarios como por ejemplo alquileres. Hay que priorizar. 
 
Hay quien ya colabora con otros municipios mancomunando servicios
Es cierto. Hace pocos años, como no habían limitaciones económicas, no se pensó en  compartir servicios. Y sí, hoy mismo yo por ejemplo, vengo ahora mismo de firmar un convenio con uno de los municipios vecinos, Villaviciosa de Odón, que tenemos un territorio compartido para ponernos de acuerdo en nuestros recursos. No duplicarnos, compartimos servicios de vigilancia, servicios de limpieza, y ahorramos que es de lo que se trata, porque no tiene sentido que un municipio compre una maquinaria y el de al lado compre la misma, y la usen en fechas que se pueden coordinar. Y con lo que se ahorra se puede dedicar el dinero a las familias o a la educación. 
 
Y creo que el ejemplo ha cundido
Como Presidente de la Federación y como alcalde creo que esto da ejemplo con los convenios que buscan precisamente eso. Es momento de compartir gastos, y esta colaboración y cooperación se está produciendo en muchos Ayuntamientos que ya están firmando sus convenios. 
 
Hay quien también piensa en la supresión de municipios
Bueno, yo no soy partidario de eso. Yo creo que mejor que eso deberían suprimirse “embajadas” que tienen algunas comunidades autónomas, que tienen un déficit tremendo, una deuda extraordinaria y muchos problemas para pagar hasta las nóminas. Empecemos también por suprimir programas como los que se produce en algunos sitios de inmersión lingüística o que son de inspiración nacionalista sin atender al ciudadano. 
 
Parece que lo tiene claro
A lo mejor quien tiene que desaparecer son determinadas Administraciones que a lo único que se dedican es a gastar y derrochar el dinero de la gente. Sin duda hay que regular el personal. Aquí, ahora mismo los funcionarios que tengo, me cuestan el 60% del presupuesto. En otras Administraciones que están mejor gestionadas es el 30%. ¿Cómo es posible que yo ya empiece el mes con el 60% ya comprometido? Y del 40% restante, he de destinar un 20% para pagar la deuda que ha generado el PSOE. Y con el 20% restante intentar levantar una ciudad de 180.000 habitantes. Esas son las formas de gestión que han hecho tanto daño y que han desprestigiado tanto a las instituciones. 
 
También lo tendrán difícil pues para fijar medidas que propulsen las ciudades medianas como cabecera de servicios
Bueno, es que yo soy muy poco intervencionista. Creo en la libertad y el desarrollo de los hechos conforme el mercado y a la evolución histórica, no porque lo tengan que marcar las administraciones. 
 
¿Y sacaremos algo bueno de esta crisis? Es decir, piensa que podremos recuperar los valores del trabajo bien hecho, de la exigencia ética, para conseguir un plan que de estabilidad?
Ojala. Yo creo que sí, que hay elementos que apuntan a eso. Creo que la crisis, que está siendo muy dura, por lo menos ha tenido algunos efectos que son estos precisamente. Algunos han tenido que replantearse algunas políticas de gastos y algunas decisiones, eso es positivo. Luego también la gente que tiene empleo valora mucho qué es tenerlo, porque estás viendo que hay cinco millones de personas que están pasándolo realmente  mal. Por tanto el valor del empleo, el saber valorar lo que uno tiene, saber que hay que ayudarnos unos a otros… todo esto contribuye a regenerar de alguna manera, a poner en valor lo importante y a partir de aquí, cuando salgamos de la crisis, que saldremos, hacerlo todos más renovados, más unidos que nunca, más confiados en nuestras instituciones y que haya un mayor espíritu de unión entre todos.