Alcalde de Ribes de Freser

Marc Prat i Arrey

"No todos los municipios pueden tener las mismas competencias"

Miércoles, 13 de Febrero de 2013
Ribes de Freser es uno de esos pueblitos encantadores que te encuentras en la comarca del Ripollès, y posiblemente, buena parte de su atractivo es que, a pesar de ser un municipio bien turístico, ha mantenido su esencia y personalidad. Documentado por primera vez en el siglo X, había vivido de la  agricultura y la explotación de minas hasta que a finales del XIX se instalaron fábricas de papel y colonias industriales y comenzó el turismo. Actualmente no pasa de los 2.000 habitantes, aunque habían habido épocas donde la población se había doblado. Entrevistamos a su alcalde, Marc Prat i Arrey.
"Yo no criminalizaría los Consejos Comarcales, al contrario. Lo que pasa es que vivimos en un país muy diverso y no es lo mismo el Consejo Comarcal del Ripollés que el del Barcelonés, que tiene muchos más niveles de Administración y son dos mundos muy diferenciados" 
 
"Aunque compartimos el proceso soberanista, nuestro trabajo como Ayuntamiento no es tanto trabajar para la independencia  del país sino sencillamente seguir cubriendo las necesidades de nuestros conciudadanos"
 
"Es importante que todos los partidos políticos se corresponsabilicen de la situación que tiene el país y que no se provoque una crisis de gobernalidad. Estamos en un momento histórico suficientemente importante como para que todo el mundo esté a la altura de las circunstancias"
Me temo que si el Gobierno Central sacara adelante el proyecto inicial de la reforma de la administración local, Ribes de Freser desaparecería
Sí, como puede comprender, esto de la supresión de municipios no la puedo compartir. Porque pienso que corresponde más a un hecho de intentar dar una respuesta a la opinión pública general en que se eliminen políticos para reducir costes.
 
Ahora se ha hablado de que los sueldos de los políticos son muy bajos
Los de la alta política no sé, pero los municipales yo le garantizo que sí. En el Ayuntamiento, por ejemplo, las retribuciones de los concejales se mueven entre los 150 y los 200 euros mensuales, y eso no es nada. Tengamos presente que es un trabajo absolutamente voluntario, altruista, que no se viene a ganar nada y que el problema procede de otra parte.
 
Una argumentación contundente
Y respecto a la supresión de municipios, tampoco estoy de acuerdo, claro. Resulta evidente que no todos los municipios pueden tener las mismas competencias, es decir, no se entiende que haya municipios que no excedan de los 300 habitantes y que tengan un polideportivo. Pero de ahí a suprimirlos hay un paso.
 
La idea pasa pues por redimensionar las competencias
Pues sí. Pienso que los municipios pequeños deben poder seguir defendiendo sus temas identitarios, gestionando infraestructuras de carácter básico como puede ser el alumbrado, la limpieza de la red viaria, la de alcantarillado, la red de agua potable, y a partir de ahí y según su importancia y el presupuesto que se pueda gestionar, pues hacer de más y de menos. Pero la solución no pasa por disminuir ayuntamientos, eso se lo garantizo.
 
Su caso es muy significativo
Efectivamente. Poniendo al caso la Valle de Ribes, por ejemplo, el municipio más grande es el nuestro, Ribes de Freser, pero tenemos otros municipios más alrededor. ¿Cómo se puede pensar en suprimirlos?
 
Las decisiones se toman a menudo en lugares donde no se conoce la situación real
Creo recordar que la idea era crear municipios con un mínimo de veinte mil habitantes. Si realmente fuéramos por este camino, imaginaos qué cosa tan bestia: el Ripollés, un único término municipal que sería toda la comarca. No, no. Es evidente que decisiones como ésta no se pueden tomar con tan poco conocimiento de causa y sin conocer todas las especificidades de cada territorio, de cada comarca y de cada municipio.
 
¿Otro tema a tratar podría ser el papel de las Diputaciones y Consejos Comarcales?
Si hay competencias atribuidas que resultan útiles, ¿por qué no? Lo que no tiene sentido es tener una administración que no sirva para nada. Y si partimos de la base que no debemos suprimir ayuntamientos pero sí servicios, es evidente que hay órganos que resultan útiles. Y un ejemplo es el Consejo Comarcal.
 
¿Ah si?
El Ripollés somos un ejemplo muy claro. Ribes de Freser, por ejemplo, tiene un coste de unos 250.000 euros en cuanto a la recogida de residuos municipales. Por sí solo no podría asumir todo este coste pero bajo el paraguas del Consejo Comarcal y con los ayuntamientos de la comarca, todo resulta más factible. Y lo mejor es que todo el mundo se aprovecha.
 
Un buen ejemplo, sin duda
También podríamos hablar de Bienestar Social, por ejemplo, con una prestación de servicios común. Por tanto, pues, yo veo los Consejos Comarcales como un organismo en el que se pueda mancomunar toda una serie de servicios básicos e indispensables que los Ayuntamientos necesitan. Yo no los criminalizaría, al contrario. Lo que pasa es que vivimos en un país muy diverso, y no es lo mismo el Consejo Comarcal del Ripollés que del Barcelonés, que tiene muchos más niveles de Administración y son dos mundos muy diferenciados.
 
Ustedes son el motor económico de la Vall de Núria
Sí, Ribes había sido un municipio muy industrial, creció mucho, había llegado a tener 4.000 habitantes y sobre todo lo hizo en torno a la industria textil, que se arraigó aquí por los ríos caudalosos, permitiendo un desarrollo del municipio importante. En el momento en que la industria textil hizo un retroceso, esto nos supuso una cierta pérdida importante de población pero a la vez también se hizo una reconversión hacia el turismo y el sector servicios.
 
Que han acabado siendo también bastante importantes
Sí y eso nos ha permitido subsistir, generando unos negocios de carácter familiar, donde pueden vivir una o dos familias, algunos incluso más, y con plantillas de más de veinte personas. En este sentido, el Valle de Núria es un motor económico importante, pero también hay que tener en cuenta el tema de las segundas residencias. Ribes triplica su población en este aspecto en algunos momentos puntuales del año con cabida para 6.000 o 7.000 personas. Así que la segunda residencia también ha tenido una repercusión importante en la economía.
 
Y con la crisis quizá no lo habéis notado tanto
Pues sí, pero sólo al principio, porque cuando empezó a esparcirse todo, la gente dejó de coger Ryanair para ir a Roma y comenzó a moverse más por el país. Y de hecho, en el 2007-2008 había bastante movimiento. A partir de entonces, sí, lo hemos ido notando. Sólo en Nuria han notado que ha bajado el turismo alrededor de 250.000 personas. Y todo se ha ido reduciendo. Pero hemos ido aguantando.
 
También debe quedar algo de industria
Sí, tenemos dos empresas importantes: Max Plastic que es una empresa de carácter multinacional de una familia Ribatana que han hecho una excelente labor en estos años. Y después tenemos Aguas de Ribes, probablemente, la marca comercial que más bien exporta en nuestro mundo, en todo el país y en toda España. La industria tiene un nivel de ocupación elevado y el municipio también tiene una repercusión diferente respecto al turismo.
 
Ya que hablaba ahora de supramunicipalidad, Ribes de Freser pertenece a la Asociación de Municipios para la Independencia
Sí, lo cierto es que creo que nuestro trabajo como Ayuntamiento no es tanto trabajar por la independencia del país sino sencillamente seguir cubriendo las necesidades de nuestros conciudadanos, aunque evidentemente comparto todo este proceso que estamos viviendo de trabajar por un Estado propio. Un debate que ha pasado a veces por delante de otros temas más cercanos municipales y ha dado la sensación de que teníamos más responsabilidades sobre lo que ocurría en el ámbito nacional, que en nuestro municipio.
 
¿Piensa entonces que los alcaldes de Cataluña deberían tener más peso dentro de la política de Cataluña?
Creo que ya lo tenemos. Por ejemplo en mi formación política hemos sido un ejemplo precisamente de eso, porque las tres cabezas de lista de las tres demarcaciones de Girona, Tarragona y Lleida han sido y son alcaldes de municipios importantes. Y de una manera u otra, esta representación en el Parlamento hace que haya un contacto permanente con la gente, y que se vean las necesidades y las realidades de la gente de los pueblos y de las ciudades.
 
¿Cuál piensa que debería ser el camino del Presidente Mas?
No hay otro camino que seguir liderando el país. Pienso que hizo lo correcto al convocar las elecciones, porque nosotros presentábamos una candidatura donde el eje central era el pacto fiscal, y en el momento en que esto no funcionó, hacía falta renovar la confianza con el electorado.
 
CiU acabó perdiendo una mayoría que le iba muy bien
Sí, quizás al partido le hubiera convenido más agotar la legislatura, pero yo creo que a nivel de país lo que convenía era volver a dar la voz al pueblo y convocar unas elecciones con otros horizontes, que es lo que planteamos. A partir de aquí digamos que el pueblo ha hablado y ha quedado la situación que ha quedado. Pero yo entiendo ahora que el presidente debe seguir liderando la situación y seguir trabajando para sacar el país adelante. Y pienso que también es importante que las otras fuerzas políticas se corresponsabilicen de la situación que tiene el país y que por tanto no se provoque una crisis de governalidad. Creo que todos estamos en un momento histórico suficientemente importante como para que estén a la altura de las circunstancias y por tanto no decepcionemos a la sociedad.
 
Y hablando de confianza con el electorado, usted la tiene con el suyo. Y mucha, además.
Sí, lo cierto es que eso te satisface cuando ves que la gente te da confianza. Y sobre todo los cuatro primeros años, que fueron muy activos, que íbamos con un ritmo de trabajo espectacular, y porque teníamos esa ilusión de hacer funcionar el pueblo, sufriendo por ver cómo la gente podría entender tu gestión. Digamos que estas últimas elecciones son un poco las de la confirmación de que realmente ves que la gente está contigo, que comparte lo que haces, y te genera una tranquilidad importante.
 
¿Y esto hasta cuándo? ¿Cree en la limitación de mandatos?
Habría que estudiarlo caso por caso, porque que un Alcalde lleve veinte o treinta años al frente de un ayuntamiento tampoco lo encuentro demasiado bien. Creo que es bueno que haya regeneración y cambio. Lo que pasa es que también es cierto que probablemente la gente dice "yo haría dos mandatos y me iría". En un Ayuntamiento pequeño, tener una idea global de toda la estructura municipal cuesta mucho tiempo, así que pienso que un alcalde puede hacer entre ocho y doce años, pero más que esto pienso que sería excesivo.