Josep Coma i Guitart

"El país se construye con personas y no con instituciones"

Martes, 23 de Abril de 2013
Son dos las características esenciales que definen este municipio del Ripollés: una, el hecho de que esté situado en el límite del país, junto con la comarca ya francesa de Vallespir. La otra, que sea un pueblo bien pequeño, de 350 habitantes, aunque a principios del siglo XX había llegado al millar, y que actualmente acoge también los municipios de Espinavell, Fabert, y algunas masías dispersas. Con una extensión considerable, 43km2, su edificio más destacado es una iglesia románica del s.X. Hoy hablamos con su Alcalde, Josep Coma i Guitart.
"A veces pienso que hago más trabajo en la calle que no en el propio Ayuntamiento a la hora de resolver temas. En este sentido y en pueblos tan pequeños como el nuestro, no hay administradores y administrados, sino que todos participamos en todos"
 
"Somos un talante, una manera de ser, que nos permite imprimir un determinado carácter como pueblo, entendido de manera global. Así que sí, Cataluña se hace desde los Ayuntamientos, desde el trabajo que se hace cada día y que se intenta tirar adelante este pueblo"
 
"Un país como Cataluña, que genera la riqueza que genera y que hayamos de tener estos recortes porque los ingresos han disminuido muchísimo y el dinero se va por estos mecanismos de solidaridad territorial, pues acaban creando un malestar en la ciudadanía"
Con cierta osadía, alguien que fuera de ciudad diría que en Molló vivís lejos de todo
Quizás ya es eso, ¿verdad? Ser de Molló significa que te tiene que gustar vivir en un entorno rural, alejado de ciertos servicios pero también con una innegable calidad de vida. Disfrutar del paisaje, de la tranquilidad, de salir a caminar, de encontrar pocas personas en la calle... hay mucho encanto en esto.
 
Pero 350 habitantes son muy pocos, ¿no?
Sí, nosotros somos un pueblo pequeñito, con pocos habitantes sobre todo en determinadas épocas del año, aunque también hay que tener en cuenta que estamos en pleno Pirineo, y por tanto, hay casas de veraneo y segunda residencia. Y en cierto modo, la geografía acaba imprimiendo un carácter en estas personas sobre todo en un territorio montañoso, rural, pero eso no quiere decir que vivamos aquí aislados, ni mucho menos.
 
¿Cómo influye el hecho de ser un municipio fronterizo?
La frontera no deja de ser una línea imaginaria pero tiene una trascendencia, impone y se nota, porque por ejemplo, tenemos las mínimas relaciones con el otro lado. Tradicionalmente, por temas de pastura, y ahora porque estamos en un proyecto global de turismo y naturaleza, pero vaya, tenemos problemas para trabajar conjuntamente, aunque no dejamos de ser vecinos y compartimos muchos intereses.
 
Ya pasa, esto
Estamos intentando crear un ente que agrupe 22 municipios de la Cataluña Norte, el Vallespir del Rosellón, y 7 municipios de la comarca del Ripollès, y como la Unión Europea intenta borrar y eliminar estas fronteras, encontramos varias dificultades administrativas para sacar adelante este proyecto. Pero la frontera sí, sí marca. Por eso nuestra mirada es hacia el sur, hacia Barcelona, ??hacia Olot, hacia Ripoll, hacia Vic, hacia Girona. Miramos poco hacia el Norte.
 
Espinavell pertenece al término de Molló. Es donde se hace la Elección de Mulatos, ¿verdad?
Sí. La Elección de mulatos es una feria ganadera de raíz tradicional que se lleva celebrando desde tiempos inmemoriales en el pueblo de Espinavell. Nosotros tenemos unos derechos de pastura transfronterizos, los pactados por el tratado de los Pirineos en el 1659, en el que todo el ganado de Molló equino y vacuno, va a pastar a una montaña próxima al Canigó, en la comarca del Conflent durante el verano, y en septiembre por San Miguel retornan los pastos del término municipal de Molló. El 13 de octubre, San Eduardo, se celebra la feria, que es donde se vendían todos los caballos, mulatos y yeguas, y una vez se cierran todos los tratos, se procede a la separación de las yeguas y los mulatos. De ahí el nombre de Selección de Mulatos.
 
Una tradición rural que ha acabado siendo turística
Sí, existe la propia feria ganadera, pero el sector ganadero y la agricultura están bastante tocados, y los precios que se pagan ahora son menores que los años 80 o 90. Pero hay que decir que este evento turístico se ha convertido en uno de primer orden en la comarca, es una feria que reúne a unas 6.000 personas. Hay problemas de accesibilidad pero la gente viene con ilusión, pasión y alegría para ver pasear los caballos. Los caballos bajan directamente desde la montaña a la feria, que es única en Cataluña y en el Pirineo de estas características.
 
Ahora que decía que el tema agrícola y ganadero está bastante tocado, ¿en qué se gana la vida la gente?
La mayoría vive del sector terciario. Un 60% trabaja en el sector servicios: turismo rural, restauración y comercio. Tenemos casas de turismo rural que se compaginan con la actividad agraria. Normalmente el hombre es quien trabaja en el sector agrario, y la mujer y los hijos y jóvenes se dedican ya al turismo rural. Por tanto hay mucha gente que se dedica también a la restauración. Y no necesariamente en Molló sino también en Camprodon, Ripoll, o Olot. Mucha gente se desplaza a diario para trabajar en el resto de la comarca, o en la Garrotxa que les queda bastante cercano.
 
¿Y el otro porcentaje? ¿En qué se trabaja?
La agricultura. Todavía conservamos un 20% de la población ocupada trabajando en este sector. Tenemos muchas masías diseminadas que salpican el territorio, y muchas zonas más o menos llanas, y eso hace que tanto la actividad ganadera como agraria se conserve.
 
Con todo lo que describe, el trabajo en el Ayuntamiento debe ser más bien llano, ¿verdad?
Sí, ciertamente. Y aquí está la particularidad de un pueblo como este. Estamos a un nivel en que puedo conocer a todos los vecinos, ir a tomar un café con ellos, comentar la jugada. En realidad, a veces pienso que hago más trabajo en la calle que en el propio Ayuntamiento a la hora de resolver temas. En este sentido, no hay administradores y administrados, sino que todo el mundo participa en todo el mundo.
 
¿Es de los que piensa pues que Cataluña empieza en los Ayuntamientos y no en la Generalitat?
El país se construye con personas y no con instituciones. Y aquí, el país, quiero decir, somos más que una lengua. Somos un talante, una manera de ser, que nos permite imprimir un determinado carácter como pueblo, entendido de manera global. Así que sí, Cataluña se hace desde los Ayuntamientos, desde el trabajo que se hace cada día.
 
Pero según qué ayuntamientos. Ahora se habla mucho de unificar pueblos...
Pienso que estas reformas de la Administración local que se quieren hacer, lo que parece que persigan es desertificar el territorio. Nos quejamos de que el territorio está abandonado, que cada vez hay más bosque, y más incendios, pero se va por aquí: concentrar más gente en pocos puntos y dejar de lado todo lo demás.
 
Y de hecho, ya tenemos experiencia en esto
Pues sí. Lo que se vivió en Pallars en los años 60 o en el Alt Urgell, con las fusiones municipales. Hay que mirar un poco ahora cómo han evolucionado estos núcleos que perdieron su autonomía, y creo que lo que tenemos que intentar es lo contrario, fijar gente en el territorio para poder mantenerlo. Y no encontrarnos con los problemas que le comentaba donde tendremos un país a dos velocidades.
 
¿Los Consejos Comarcales podrían ayudarle a articular estas dos Cataluñas?
Pienso que sí. Se les ha criticado mucho porque es cierto que ha habido comarcas que no se han adaptado a la realidad territorial que les correspondía. Y entonces también está el propio territorio. El papel de los Consejos no tiene mucho sentido en Barcelona, ??por ejemplo, pero sí en comarcas como la nuestra, el Ripollès, o La Segarra o el Priorat. Aquí sí para mancomunar servicios, o agruparlos o compartirlos.
 
Han hecho pues una labor importante
Han realizado un papel destacadísimo por la prestación de servicios y para la asistencia técnica a la mayoría de los municipios, que muchos ciudadanos quizás no ven, pero que realmente tienen un impacto importante: temas de basura, de transporte escolar, de comedores, becas, asistencia técnica a los mismos municipios... Se ha hecho muy buen trabajo, aunque ahora parece que tienen muy mala propaganda y que no sirven para nada.
 
La mejor manera de organizar el país, es pues, contando con un órgano grande como la Generalitat, un intermedio como son los Consejos Comarcales, y uno próximo al ciudadano como son los ayuntamientos, ¿no?
Sí, aunque cuanto más nos acerquemos al nivel personal, mejor. Y en este sentido, creo que nosotros, los catalanes, nos hemos de organizar como mejor nos convenga, porque quién mejor que nosotros para organizarnos, ¿no? Hay que tener en cuenta las diversas realidades territoriales existentes, porque sino se generan problemas y si se persigue una determinada homogeneidad, al final habrá complicaciones. Y no sólo económicas.
 
Y ya que hablamos de economía, ¿qué le parece el tema de la insumisión fiscal, eso que el dinero que se recaude pasen a manos de la Generalitat?
Hombre, es relevante, esto, una acción que puede dar visibilidad, es decir estamos disconformes, y por tanto no ingresamos dinero directamente a Madrid sino que lo hacemos a la Generalitat, pero sabemos que tarde o temprano ese dinero acabará traspasado a Madrid.
 
¿Iría más allá, pues?
La Asociación de Municipios por la Independencia muestra este malestar que hay en buena parte de la sociedad catalana. Un país como Cataluña, que genera la riqueza que genera y que tengamos que pasar estas dificultades, o que hayan estos recortes porque los ingresos han disminuido muchísimo y se van por estos mecanismos de solidaridad territorial, pues acaban creando un malestar en la ciudadanía .
 
¿Qué opina de que Gran Bretaña haya pactado con Escocia para hacer un referéndum de autodeterminación y aquí no se quiera ni hablar del tema?
Mire, se ha intentado durante 30 años que hubiera este diálogo, pero ha servido de poco, y con la sentencia del Estatut se generó un proceso que parece que ahora no se puede parar. Y en el fondo, es lo que le decía antes: hay una Administración y hay unos administrados, y los administrados deben hacer caso a lo que dice la Administración, que no debería ser un órgano superior, sino que lo somos todos.
 
¿Y qué hay que hacer?
Pues la única salida es intentar organizarnos como podemos para conseguir un estado propio que nos represente, que defienda nuestros intereses y que no nos quiera para mantener estos mecanismos de solidaridad interterritorial que al fin y al cabo lo que hacen además no es generar el desarrollo de otras regiones, sino crear infraestructuras que no llevan a ninguna parte. Pienso que hemos invertido mucho y hemos sido muy solidarios para que estas regiones no quedaran atrasadas, pero después de 30 años, se ha visto que la cosa no funciona.
 
Josep Coma i Guitart
Josep Coma i Guitart
Alcalde de Molló
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