Alcalde de Sant Feliu de Guíxols

Joan Alfons Albó

"Una de las gestiones más importantes de un alcalde es conseguir dinero"

Martes, 14 de Mayo de 2013
Situado en el Baix Empordà, a un centenar de kilómetros de Barcelona y a una treintena de Girona, Sant Feliu de Guíxols está en plena Costa Brava, y desde hace ya muchos años, su nombre es sinónimo de turismo, aunque tuvo una industria líder dedicada al corcho. Con ocho núcleos poblacionales que suman poco más de 22.000 habitantes, tiene varios lugares de interés, encabezados por un Monasterio construido a finales del siglo X. Pero también tiene Porta Ferrada, un bonito paseo marítimo, la Casa Patxot, el Casino "La Constancia", el edificio del Ayuntamiento y varias casas señoriales esparcidas por su territorio.
"No puede ser que para conseguir financiación deba hacerse un peregrinaje por diferentes administraciones para conseguir los recursos. Y que este se acabe consiguiendo no tanto por la calidad del proyecto como en temas de afinidades personales o colores políticos"
 
"Creo que es muy saludable que la gente se interese por la política, ya que quieras o no, está a tu lado, te condiciona, y por tanto no la puedes obviar, aunque quizás ya tengas tus problemas y tus tareas"
 
"Por norma general, en una empresa privada, sea lunes, martes o miércoles, quien está tratando al público, debe hacer buena cara. Y este esfuerzo no siempre sucede en la Administración, y es un error"
Sant Feliu de Guíxols es el prototipo de ciudad mediterránea
Sí, y por dos motivos. Primero porque es evidente: estamos en su litoral, y segundo porque el título de ciudad lo tuvimos hace poco más de cien años, en 1910, cuando se inauguró la escollera y el puerto, y vino el abuelo del actual rey, Alfonso XIII.
 
Y esta vertiente marítima, que ha acabado convirtiéndose turística con los años, supongo que ha acabado condicionando la dedicación de la gente de aquí, ¿no?
Sí, esencialmente está el sector servicios, aquí; especialmente el turismo, donde tenemos todos los niveles: desde aquella persona que sólo viene los fines de semana a la que se pasa toda la temporada de verano. Y luego tenemos segundas residencias.
 
¿El turismo ha acabado siendo pues, la principal actividad de Sant Feliu?
A ver, el objetivo es hacer una ciudad donde se pueda vivir bien y trabajar, eso es lo básico. Hoy en día, como siempre, poder vivir bien pasa por tener trabajo y nosotros tenemos el motor del turismo, y por tanto, podemos gestionar toda una serie de acciones en distintos ámbitos que inciden sobre este elemento. Y a todos los niveles, claro. No sólo por el sol y la playa sino por elementos culturales, como lo son el espacio Thyssen, por ejemplo.
 
Ahora que lo menciona, ¿cómo está este proyecto?
La idea es que más adelante usemos un edificio de grandes dimensiones utilizando una antigua fábrica, por ejemplo, pero mientras esto no se materializa, ahora tenemos una ubicación de primera categoría que es el monasterio benedictino, donde no sólo se han invertido mucho dinero para su mejora y conservación, sino que también es un espacio de mucha historia en la zona. Y hay expectación. Cabe recordar que el año pasado, en el periodo de tiempo en que se pudo visitar, desde el 5 de julio hasta el 21 de octubre, la muestra fue visitada por 38.000 personas, lo que no deja de ser una cifra muy respetable.
 
Pues casi el doble de la población censada en Sant Feliu. El peso del turismo, pues es importante. ¿De qué países proviene?
Se dice que más de la mitad de los turismos extranjeros que vienen por aquí son franceses, y puede ser, especialmente de aquellos que tienen segunda residencia. Pero vaya, también hay belgas, ingleses, alemanes ... hay de todo.
 
¿Y en cuanto a la inmigración? ¿De dónde procede?
Aquí hemos tenido gente de unas setenta nacionalidades diferentes, aunque sólo haya dos o tres personas del país en cuestión. El colectivo más numeroso viene de Sudamérica y también del Magreb, y luego, quizá los países del este. Pero vaya, con la crisis mucha gente se ha ido. Gente del Magreb, por ejemplo, han bajado en un año unas ochocientas personas.
 
¿Y la integración ha sido sin conflictos?
Sí, no hay una problemática con esto. Cuando hay menos gente, la integración es más rápida y cuando ya es un grupo más amplio, la integración es más lenta, pero la gente termina formando parte de nuestro municipio.
 
En alguna entrevista algunos alcaldes de poblaciones costeras nos han comentado que el turismo también tiene su parte negativa, en el sentido de que la población que vive todo el año debe hacer frente a los gastos de aquellos que sólo han estado unas pocas semanas.
Sí, de acuerdo, pero a mí me parece que más que una cuestión de turismo, aquí lo importante es que debemos tener la ciudad ordenada, y entonces ya veremos. Pero sí es verdad que lo que es importante es el tema de la financiación de los municipios. Y no puede ser que para conseguir financiación deba hacer un peregrinaje por diferentes administraciones para conseguir los recursos.
 
Y que además no depende de criterios objetivos
Exacto, puede ser, la financiación no se consigue no tanto por la calidad del proyecto como en temas de afinidades personales o colores políticos, o simpatías o antipatías. Y eso no debería ser así.
 
Habría que fijar unos criterios más objetivos
Sí. Yo pienso que se debería valorar la necesidad de un proyecto atendiendo por ejemplo el número de habitantes y los otros ítems objetivos. Esto supondría que aquellos que deciden, la Generalitat y la Diputación, por ejemplo, tuvieran que renunciar a estos privilegios de poder adjudicar según qué obras en según qué ayuntamientos.
 
Sí, porque esto acaba condicionando mucho los proyectos
Yo diría que de las gestiones más importantes que debe hacer cualquier alcalde y concejal es esta, el conseguir dinero. Y estableciendo criterios objetivos, huiríamos de la subjetividad y arbitrariedad que supone este sistema, y ??lo que no se puede hacer es depender de una subvención o no para hacer determinadas actividades.
 
Quizás por este tipo de cosas la gente está tan poco motivada por la política. ¿Sant Feliu es la excepción?
Pues lo cierto es que la gente se interesa por la gestión de un municipio como el nuestro. Y en cierto modo, creo que es muy saludable, la política es algo que está al lado, que te condiciona, y por tanto no la puedes obviar, aunque quizás ya tengas tus problemas y tus trabajos. Pero si hay temas atractivos y motivadores, seguro que habrá gente interesada.
 
¿Como el proceso soberanista, por ejemplo?
Por ejemplo. Hace unos días, el pasado 26 de abril, se realizó una jornada donde se convocó a las Juventudes Nacionalistas de Cataluña, donde se habló de la independencia y de las consecuencias económicas. Había unas 40 personas jóvenes que estaban interesadas, lo que quiere decir que la gente, si le interesa un tema, se preocupa.
 
No sé si le debe preocupar demasiado el tema de reforma de la administración local que propone el gobierno Rajoy
Nosotros tenemos un talante que no compartimos en otros lugares y esto se ve en casos como éste. Este proyecto intenta reducir los cargos de confianza y adelgazar la administración. Pues bien, si la aplicáramos aquí, en lugar de los tres cargos de confianza que hay, podríamos tener siete. Y lo mismo ocurre en otras poblaciones catalanas, no es algo sólo de aquí. Pero claro, el tema va ligado en cómo está la administración en el resto del estado: por cada 100 habitantes, en Cataluña hay 13 personas que trabajan en la administración. En Extremadura, 20.

Aún así, ¿está de acuerdo con reducir la Administración?
Sí, sí, naturalmente. Aquí por ejemplo tenemos en nómina directa 242 personas, y pienso que por la población que tenemos, podríamos ser menos. No puede ser que tengamos ayuntamiento, Consejo Comarcal, Diputación, Generalitat y estado. Pero aún así, esto no quita que crea que respecto al resto de España, aún la reducción debería ser más drástica.
 
De las instituciones que ha comentado, la más cuestionada es el Consejo Comarcal
Personalmente, también lo creo. Los Ayuntamientos son donde se debería poder hacer todo. Y de aquí quizás a la Diputación, (o veguerías, si se quiere decir ahora así), y ya puestos, el Senado, que tanto se dice que no sirve para nada. Pero vaya, el problema de raíz no es sólo este.
 
¿Quizás no se trata de la cantidad sino de la calidad?
Exacto. Estoy generalizando, eh, pero por norma general, en una empresa privada, sea lunes, martes o miércoles, quien está tratando al público, debe hacer buena cara. Y este esfuerzo no siempre sucede en la Administración, y es un error. Mire, aquí en Sant Feliu, muchas veces el factor limitan del trabajo hecho a través del Ayuntamiento no ha sido el dinero, sino la manera de trabajar de las personas. Nuestro Ayuntamiento nunca ha sido capaz de ejecutar más del 70% del presupuesto, y dentro de esta forma de trabajar está el trato con los ciudadanos.
 
Así pues, una vez más, es la actitud
De actitud, de profesionalidad, de manera de hacer... y me parece que tiene poco que ver con el tema del anteproyecto de ley que decíamos.
 
Y quizá sí con una cierta actitud vital de recuperar el trabajo bien hecho y de una cierta exigencia ética
Y todo esto debe ir ligado con nuestra voluntad de país. Todos conocemos gente en que su trabajo es muy brillante y gente que está en el otro extremo, y a veces no sabemos defender bien aquél que debería ser el guía, y nos apoyamos más en el otro. Así que tenemos que construir un país con gente buena.
 
La crisis ha puesto también muchas cosas en su lugar
Sí, claro, todo esto que se dice de la cultura del esfuerzo, de los valores. Años atrás, vivíamos en una situación donde era relativamente fácil hacer dinero, y os podíais encontrar que por ejemplo un encofrador cobraba más que un cirujano de la Vall d'Hebron. Y esto, con todo el respeto por los dos oficios, no era equivalente. Así que quizás una de las pocas cosas buenas que ha supuesto toda esta crisis es que el esfuerzo, y la preparación vuelven a ponerse en valor. Y ni eso a veces es garantía de éxito.
 
Más allá de la crisis, Sant Feliu pertenece a la Asociación de Municipios para la Independencia. ¿Cómo se trabaja por un nuevo estado desde el ámbito municipal?
Pues mira, primero, haciendo que nuestra ciudad sea mejor en todos los sentidos, y como administración, esforzarnos para dar un mejor servicio, siendo eficientes y transparentes, y haciendo llegar mensajes a la sociedad. Y también en cuestiones puntuales, simbólicas: desde el año 99, la bandera del Ayuntamiento es la catalana, en la Sala de Plenos creo que desde el 2001, la española ya desapareció, y en 2003 dijimos adiós al retrato del rey.