Xavier Casoliva

"Se tiene miedo de que el emprendedor cree riqueza"

Miércoles, 10 de Julio de 2013
Situado en la provincia de Lleida, en el Norte de Cervera, Guissona es un municipio de la comarca de la Segarra que tiene una población que no llega a los 7.000 habitantes y que incluye el pequeño núcleo de Guarda-si-venes (con una veintena de habitantes). A pesar de su modestia, sin embargo, el municipio cuenta con una gran actividad económica gracias a la cooperativa del Grupo Alimentario Guissona, una de las más importantes del país, que ha provocado una importante inmigración al pueblo, hasta el punto de que ésta supera a la población autóctona.

"Trabajar para la independencia es pensar que si este fuera un país libre, viviría mucho mejor, que tendría un futuro más esperanzador, que tendría la posibilidad de que sus hijos no tuvieran que ir a fuera a vivir para encontrar trabajo, que tendríamos más pensiones, y que tendríamos un sentido común que quizá el resto del Estado español no aplica"
 
"Más que castigar a los ciudadanos subiendo impuestos, lo que tenemos que hacer es ahorrar, dando los mismos servicios. Parece difícil, pero para eso está la imaginación. Y sobre todo, el sentido común"
 
"Ahora la centralidad política está en un conflicto entre el Estado español y el gobierno catalán, pero no es un conflicto político sino de personas porque con la que nos está cayendo, sentimos que el Estado español está buscando una estructura de estado que parece que sea intocable"
La gente sólo conoce Guissona por la Cooperativa
Pero es más que eso. Es un pueblo con historia y muy trabajador, que preferimos el país y la villa, y que tenemos un importante peso histórico, hasta el punto de que mientras muchos pueblos del entorno se identifican más con el mundo medieval, nosotros preferimos el hecho de haber sido ciudad romana en el interior de Cataluña. Y además, estamos en un entorno muy privilegiado a nivel natural ya que recogemos toda el agua de las capas freáticas que hace que llegue al Valle de la Segarra.
 
No deja de llamar la atención que la mitad de la población sea inmigrante, proveniente de muchos países, pero que por otra parte, se hable un catalán muy correcto
Sí, a día de hoy somos unos 6.800 habitantes, el doble que hace pocos años. Y lo cierto es que hay muy buena convivencia con la población inmigrante: comparten lugar de trabajo, pero también salario y viviendas. La parte nueva del pueblo no está aislada ni separada, sino que se ha hecho en función del lugar donde se han construido. Pero a pesar de que la convivencia es buena, no ha habido integración.
 
¿A qué se refiere?
Es fácil verlo desde el punto de vista asociativo: si miras las entidades de toda la vida como el centro excursionista, el fútbol, ??o el grupo scout, ves que los apellidos son de gente de aquí, de toda la vida. En las entidades cuesta mucho mezclar, y no será que no lo hemos intentado, haciendo pruebas piloto, e impulsando la integración. Pero cuesta. Mucho.
 
Quizás sólo una cuestión de tiempo
También es la manera de ser de las personas, el carácter de la gente que viene. Aquí ha venido mucha inmigración de Europa-este, hasta el punto de que los 6.800 habitantes que somos, hay un millar de ucranianos y un millar de rumanos. Son educados, hay un respeto mutuo, pero no hay integración, excepto los hijos de los inmigrantes que sí, se han integrado en las escuelas, hablan catalán con corrección, y desde la administración se ha procurado que sea así en el deporte o en las actividades extraescolares.
 
El trabajo también habrá unido. La corporación bonÁrea debe tener mucho que decir
Sí, es cierto. Es una empresa de éxito que con más de cincuenta años funciona, se ha ido adaptando y superando las trabas que hemos tenido, y con la habilidad de los trabajadores y directivos y la producción se han ido saliendo. Pero no debemos olvidar que aquí en Guissona hay otras empresas relevantes: Sinfimasa, Voith Fabrics, y también pequeño y mediano autónomo.
 
Como mínimo, pues, con el paro debéis tener buenos datos
Hay, sí, pero está en los alrededores de un 5.5%, que está bastante bien comparado con otros municipios. Aquí por suerte la gente tiene trabajo, se siente realizada, cobra cada mes y tiene capacidad de ahorro. Sí es cierto que con la crisis el dinero no circula tanto, pero vaya, afortunadamente no tenemos los conflictos con servicios sociales de otros municipios.
 
Hemos hablado de la integración, del trabajo. ¿Qué más destacaría de Guissona?
Mira, este año nuestro museo ha sido premiado. Tenemos uno muy didáctico que recibe muchas visitas y que se centra en nuestra historia: con elementos arqueológicos pero también para saber cómo era la Cataluña de hace dos mil años. Está muy bien explicado y estamos muy orgullosos, porque es un patrimonio que queremos y que se encuentra también en el pueblo: el centro se vianaliza y hemos procurado que tenga vida, que conserve su historia. Que al fin, es la historia de nuestro país.
 
Pertenece a la Asociación de Municipios por la Independencia. ¿Cómo se trabaja por la independencia desde un pueblo pequeño?
Pues mira, primero defendiendo tu historia, lo que es tuyo. Y eso empieza por tu lengua y tu cultura. Defendiendo aquello que te pertenece, pero evidentemente, respetando también lo que pertenece a los que vienen de fuera. Pero mira, trabajar para la independencia es pensar que si este fuera un país libre, viviría mucho mejor, que tendría un futuro más esperanzador, que tendría la posibilidad de que sus hijos no tuvieran que ir a fuera a vivir para encontrar trabajo, que tendríamos más pensiones, y que tendríamos un sentido común que quizá el resto del Estado español no aplica.
 
La imagen del ciudadano medio de la política no es que sea demasiado entusiasta
Es cierto, pero hay que ver también cómo nos ha ido a todos, eso. Y no hablo sólo de los casos de corrupción, sino ya proyectos como el del Corredor del Mediterráneo que algunos todavía se empeñan en hacer pasar por el medio de la península. O que hundan las empresas con leyes absurdas, o que se tambalee este estado del bienestar que tanto ha costado levantar. Y todo esto hace cansar a la gente, hace que baje la participación en las elecciones, y haya un desengaño permanente, sea cual sea tu ideología.
 
Desde el gobierno de Madrid, in embargo, se va trabajando para la recentralización: se habla de la eliminación de duplicidades, pero también de municipios pequeños, hechos que no han llevado a cabo Francia o Alemania, que han sido pioneros
Es cierto que parece que se hagan las cosas para buscar el retorno a la centralidad, sea a través directamente de Madrid o de las Diputaciones, cuando aquí siempre hemos fomentado más los consejos comarcales y las administraciones más cercanas al ciudadano. Y se ha procurado mancomunar servicios para que ahorren dinero. Y en cuanto a las duplicidades, hombre, podríamos hablar un buen rato de esto.
 
¿A qué se refiere?
Pues que quizá no hace falta un Senado que ahora está más cuestionado que nunca, o quizá el Congreso de los Diputados convendría reducir-lo. ¿Es necesario que el Gobierno Central tenga Diputaciones cuando encima han delegado competencias a las autonomías? ¿Es necesario un Ministerio de Cultura cuando la mayoría de las autonomías tienen estas competencias? Pues tal vez no. Y en vez de esto, se dedican a intentar regular el trabajo que hace la administración más cercana al ciudadano, la más necesaria.
 
No hay demasiados alcaldes que estén a favor de esta reforma
Creo que no se lo han planteado bien, todo esto, entre otras cosas porque los 947 Ayuntamientos que hay en Cataluña, la mayoría son alcaldes de pueblos pequeños que aparte muchos ni cobran. La realidad hace que sea un trabajo mal pagado, que cuesta encontrar gente que quiera ser el alcalde del municipio, y los que se ponen son gente que tiene vocación de servicio, que se estima el pueblo. Pero no es equivalente. Así que si recentralizan los servicios desde la capital de la comarca, acabarán saliendo más caros.
 
En el fondo, es una recentralización más política que económica
De acuerdo, pero también hay que mirar cómo se han hecho las cosas. No puede ser que en esta comarca hasta hace pocos años, si tú querías montar un negocio de granja, los papeles te tardaban alrededor de dos años. La mentalidad anglosajona es "tú montas una granja, tú cumples la normativa y si engañas, tranquilo que esta granja se va a tierra, porque has engañado al Estado". Aquí no. Aquí tenemos miedo de que el emprendedor cree riqueza porque pensamos que nos engaña.
 
Y esto no viene de ahora
Efectivamente, porque precisamente como desde la administración municipal sabemos cuál es el pan que se da, podemos actuar con más agilidad. Sólo hay que ver cómo la gran mayoría de los Ayuntamientos catalanes tienen un Departamento de Promoción Económica. Cuando estaban las antiguas oficinas del Inem, no daban todos los servicios que debían dar a los ciudadanos, y la mayoría de estos Ayuntamientos prestaban este servicio, no porque les correspondiera, sino porque era un trabajo que el Estado no había hecho bien. Ahora estas competencias del Inem ya hace unos cuantos años que las tiene el SOC, el Servicio de Empleo, y aunque parece que con el Concejal vamos por buen camino, aún falta mucho sentido común.
 
Un tema siempre pendiente ha sido el de la Ley de las Finanzas Locales
Pues sí. A los Ayuntamientos nos toca siempre malvivir: no sólo los impuestos que pagan nuestros ciudadanos en el Estado central, que nos los devuelven por competencias, sino que no puede ser que te tengas que acoger siempre a subvenciones para hacer obras. Lo normal sería que nos lo reguláramos nosotros mismo. Y entonces hay un tema de ahorro que estamos empezando a recuperar.
 
Mucha gente se ha dado cuenta por la crisis
La idea que había antes era: si falta más dinero, pues subimos los impuestos. Pero no debe ser así, porque la clave quizá sea no gastar tanto. Es decir, si tú miras las grandes ciudades de Europa ves que tienes más luz en cualquier pueblo catalán o español que en París. ¿Hace falta tanta luz? Y no se trata de sacar farolas sino apagarlas, ahorrando dinero. Y hay que volver a lo que es práctico, a lo que hacían nuestros abuelos: vigilar de tener la luz apagada, o tener la calefacción encendida sólo cuando hace falta. Más que castigar a los ciudadanos subiendo impuestos, lo que tenemos que hacer es ahorrar, dando los mismos servicios. Parece difícil, pero para eso está la imaginación. Y el sentido común.
 
El debate político ahora se centra en el derecho a decidir. ¿Qué piensa?
Sólo hay que ver la gran manifestación del once de septiembre del año pasado para ver que esto ya no se puede pasar más alto. No olvidemos que aquello hizo cambiar el discurso de programas electorales de gente que ha tenido que buscar la centralidad política pasándose al independentismo. Es decir, ahora la centralidad política está en un conflicto entre el Estado español y el gobierno catalán, pero no es un conflicto político sino de personas que con la que nos está cayendo, sentimos que el Estado español está buscando una estructura de estado que parece que sea intocable.
 
Lo que decíamos de la recentralización
Sí, y lo que se hubiera podido arreglar con buenas maneras, con buenos políticos y buenas leyes, se ha hecho para privar que los catalanes se sientan catalanes. Ahora incluso con las últimas fusiones, como la de Caja Murcia y Caixa Penedès, resulta que la sede ni está en Murcia ni en Cataluña sino que está en Madrid. Pues hombre, ¿que lo queréis todo en Madrid o qué?
 
Y esto ha ido calando entre la gente
Si analizas un poco lo que ha pasado históricamente en este país, te das cuenta que fuera de aquí, todo lo que sea catalán parece que sea malo: nos han querido avergonzar por el idioma, nos han tratado como si fuéramos una colonia, no como si fuéramos españoles . En realidad, si nos hubieran tratado como españoles nos sentiríamos españoles.