Andreu Francisco i Roger

"Quizás deberemos ejercer la libertad de decidir sin consenso"


Martes, 30 de Julio de 2013
Situada en una zona montañosa, a unos dos kilómetros del mar y sólo a nueve de Barcelona; con poco menos de 10 km2 y poco más de 9.000 habitantes, Alella es una de las poblaciones más identificativas del Maresme. Documentada por primera vez en el año 975, cuenta entre sus edificaciones más distinguidas, la Iglesia de San Félix, de construcción románica, varias masías del siglo XIV, la Casa Alella del siglo XIX, y el edificio clasicista de Cal Marqués. Convertida en ciudad-dormitorio dada su proximidad con Barcelona, en su economía destaca la producción vinícola. Hoy hablamos con su Alcalde.

 
"Hay motivos para no confiar en los políticos. Pero junto a todo esto no hemos de olvidar que hay muchísima gente que se dedica al servicios de sus conciudadanos de manera entregada, dejando de ganar más de lo que podría hacer en otro lugar"
 
"El movimiento de transición nacional hacia la consecución de un Estado propio hay que hacerlo de manera tranquila, poniendo la voluntad del pueblo por delante, y haciendo que sea éste el que decida su futuro. Y de manera pacífica y democrática"
 
"Creo que en estos momentos la sociedad catalana ha llegado a un punto de maduración en el que conoce la realidad, sabe cuál es y piensa que en un estado propio estaríamos mejor. Así lo dicen todas las encuestas y así se demostró el pasado 11 de septiembre"
Viendo su currículum, dedicarse a la política parecía el paso natural a un montón de años de estar involucrado en temas asociativos
Me quise dedicar a la política primero por una preocupación a nivel nacional, donde quería contribuir a que nuestro país, Cataluña, pudiera algún día alcanzar la cuota de calidad de estado. Ahora hará veinte años que estoy en la sección local de Esquerre Republicana de aquí de Alella, y después de diez años como alcalde, lo que me encanta es el poder trabajar para la colectividad, para la comunidad, el hecho de ver que lo que tú haces transforma el municipio, cambia el pueblo y te permite mejorar la calidad de vida de sus vecinos.
 
Con diez años como Alcalde y con la colección de cargos que ha tenido el partido, podríamos decir que casi es un profesional de la política
Me gusta más ser considerado profesional del servicio público. Yo entiendo, y es algo que tenía claro desde el principio, que si se asume una responsabilidad como esta te has de dedicar, debes invertir el máximo de tiempo y el máximo de esfuerzos posibles. Para lograr resultados hace falta esta implicación, y en mi caso estuvo clara: un año y medio después de haber asumido la responsabilidad de la alcaldía, cerré mi negocio personal que ya tenía de consultoría de tecnologías de la información para poder dedicarme sólo a mi pueblo.
 
Diez años más tarde, todo es muy diferente, y la crisis continúa condicionando nuestra vida diaria. Pero aparentemente, no parece que afecte demasiado a Alella
Es cierto. Alella parece un pequeño oasis, y a simple vista hay un nivel de renta familiar más bien elevada, unos índices de paro e inmigración bajos, y un nivel de mantenimiento del pueblo correcto. Pero la crisis ha pasado, y tanto si ha pasado. Se nota mucho en el sentido de que estamos atendiendo muchos casos, muchas familias, destinando muchos recursos económicos para que la cosa no sea más grave de lo que ya es.
 
¿Y cómo está de finanzas municipales?
Podemos decir que bien. En los últimos diez años hemos liquidado los presupuestos en positivo, y el endeudamiento con el que contamos está actualmente en el entorno del 30% pero porque hace cuatro años pedimos un préstamo para adelantar la ampliación de la escuela pública de Alella en un convenio con la Generalitat.
 
Porque parece un municipio más bien residencial, este
Sí, aquí la mayor parte de la gente trabaja fuera de Alella. Más allá de un comercio muy de ámbito local no tenemos grandes empresas ni polígonos industriales importantes, así que sí, nos podemos considerar un municipio residencial. También es cierto que la gente que vive suelen ser empresarios y profesionales y lo sacamos adelante bastante bien, porque el nivel de paro aquí es de un 9%. Parece poco en comparación con la media de nuestro país, pero no podemos olvidar que hemos doblado el porcentaje que teníamos antes de la crisis, que estaba en los alrededores de un 5%.
 
¿Y cómo trabajan desde el Ayuntamiento para luchar contra el paro y favorecer la creación de puestos de trabajo?
Aquí en Alella, la capacidad productiva es limitada pero aún así, para combatir los efectos de la crisis se ofrecen posibilidades de acompañamiento y de asesoramiento a la gente parada. También se presta apoyo y asesoramiento en temas de emprendimiento conjuntamente con el Ayuntamiento del Masnou. Ahora justo hace un par o tres de meses, por ejemplo, que vamos tirando adelante unas primeras jornadas denominadas 'Alella emprende', una propuesta muy interesante para invitar a los jóvenes y no tan jóvenes a que puedan desarrollar sus proyectos.
 
Y el hecho de que sea vicepresidente del Tecnocampus de Mataró, ¿puede influir en que haya una mayor actividad?
No creo que haya una relación directa, pero lo cierto es que el hecho de que el proyecto del Tecnocampus haya salido adelante puede significar a corto y medio plazo un cambio muy importante en la comarca, ya que es una apuesta clara por el conocimiento, y todo lo que sea esto, la economía del conocimiento, el emprendimiento, la universidad, los proyectos de una empresa, siempre salen cosas positivas. Y si a esto le sumamos que por parte del Consejo Comarcal hace cuatro años empezamos a sacar adelante un proyecto para crear una red troncal de fibra óptica que permitiera conectar todos los municipios del Maresme, pues puede ser muy positivo para atraer inversiones.
 
Alella también tiene otros incentivos. Y uno de los más destacados es el relacionado con el vino
Sí, nuestra identidad está muy vinculada con el vino. En estas tierras, y no sólo Alella sino desde Barcelona hasta la punta del Maresme. Y también en los Valles es donde históricamente había implantadas muchísimas viñas desde épocas de íberos y romanos. En Alella hubo unos emprendedores que decidieron organizarse hace más de cien años con una Cooperativa que fue el Alella vinícola, y con sus vinos crearon esta identificación que aún tenemos.
 
Hay que aprovecharlo, esto
Sí, porque partiendo de esta identidad, lo que estamos intentando llevar a cabo como Ayuntamiento y con los municipios del entorno, es poner en valor esto y por eso estamos desarrollando un plan estratégico de turismo, donde en su momento creamos un Consorcio para la dinamización del patrimonio y del turismo basándonos en lo que nos une, que es la denominación origen Alella, y que engloba hasta 18 Ayuntamientos.
 
Más allá de lo que hemos dicho, pues, hay incentivos para venir a vivir aquí
Sí, sin duda. Alella es un muy buen lugar para vivir. Tenemos una excelente situación geográfica: ubicados en el Bajo Maresme, con un clima privilegiado, y donde se mantiene una identidad de pueblo de 9.000 habitantes, con un paisaje de viñedo, de bosques, que además, y después de muchos años de lucha hemos conseguido que más de la mitad del término municipal pase a formar parte de los espacios de interés natural del Parque Serralada Litoral.
 
Una buena situación
Y con una buena calidad de servicios en cuanto a propuestas culturales, deportivas, y de ocio. A quince minutos de la gran metrópoli de Barcelona y con todos los servicios que puedas necesitar. Por ello y otras cosas, creo que todo ello hace que nos podamos sentir orgullosos de vivir aquí.
 
Pero no tiene tren
Cierto, pero tenemos un servicio importante de transporte urbano que hemos ido desarrollando con un autobús que conecta con el centro de Barcelona trece veces al día, y una lanzadera que te conecta con la estación del Masnou cada quince minutos. Por tanto, no estamos tan mal comunicados, y además, hemos estado trabajando estos años para que la futura línea de tren que debería conllevar el traslado de la línea de costa, podamos tener una estación de tren.
 
Ya que menciona el futuro, hablamos del proceso soberanista. Ustedes fueron los primeros que se apuntaron a la soberanía fiscal
Sí, todo vino a raíz de un acto celebrado en Mataró el pasado mes de septiembre donde intervenía Oriol Junqueras. Estuvimos trabajándolo y en enero empezamos a ingresar el dinero a la Agencia Tributaria Catalana como muestra de voluntad de que sea la Generalitat quien recaude y gestione nuestros impuestos. Y se han ido añadiendo más municipios, ahora hay una cuarentena, por ejemplo, hasta el punto de que la Generalitat está estudiando que todo se pueda hacer de una manera más sencilla. Aquí la idea es hacer ver nuestro rechazo por el que 16.000 millones de euros marchan de Cataluña cada año para no volver.
 
Detrás hay un proceso soberanista que no todo el mundo está dispuesto a reconocer
Sí y aunque la vía del diálogo parece que no tiene salida, nosotros lo tenemos que intentar. Hay que entender que el movimiento de transición nacional hacia la consecución de un Estado propio hay que hacerlo de manera tranquila, poniendo la voluntad del pueblo por delante, y haciendo que sea éste el que decida su futuro. Y de manera pacífica y democrática. También es cierto que quizás llegará un momento en que tendremos que ejercer la libertad de decidir, pero de entrada es necesario el máximo consenso.
 
El consenso no es lo que precisamente nos ha caracterizado como pueblo
Es complicado, sí, y seguramente la historia habla en contra nuestra. Pero yo creo que en estos momentos la sociedad catalana ha llegado a un punto de maduración en el que conoce la realidad, sabe cuál es y piensa que en un estado propio estaríamos mejor. Así lo dicen todas las encuestas y así se demostró el pasado 11 de septiembre.
 
Mientras tanto, desde Madrid tiran adelante una reforma de la administración local que pretende una recentralización
Mire, el problema de la situación actual con el déficit público no son precisamente los ayuntamientos, que representamos un porcentaje bajísimo, aunque esto no quita que haya habido algunos que hayan gestionado mal el dinero. Aquí hay que tener en cuenta que lo que queremos los alcaldes y representantes de municipios pequeños es poder trabajar tranquilamente para nuestra ciudadanía porque además somos la primera Administración, y la propia UE establece este principio de subsidiariedad, por el que todo aquel servicio que se pueda ofrecer desde una Administración más cercana, mejor que no sea la superior. Pero parece que el estado español va justo en sentido contrario.
 
¿Y no cree que desde instancias digamos más elevadas (Angela Merkel, por ejemplo), no se le podría decir esto al sr. Rajoy?
A mí me llama la atención el hecho de que hace muchos meses que desde el Gobierno español amenazan en que llevarán a aprobación esta ley de reforma local y a fecha de hoy todavía no se han atrevido. Yo creo que persiguen lo que decíamos, concentrar poder, y piensan que trasladando la culpa a los Ayuntamientos, el tema se solucionará. Pero insisto en que el problema del déficit no es de los Ayuntamientos sino de la Administración central.
 
Ya estamos bastante acostumbrados a las mentiras de los políticos
De acuerdo, y es cierto que siguiendo la actualidad, no hay demasiados factores para el optimismo: tenemos abiertos juicios de corrupción en Andalucía, está el caso de Bárcenas, Gürtel, Valencia, las Islas Baleares .. . y por tanto, hay motivos para no confiar en los políticos. Pero junto a todo esto no debemos olvidar que hay muchísima gente que se dedica al servicio de sus conciudadanos de manera entregada, dejando de ganar más de lo que podría hacer en otro lugar.
 
Andreu Francisco i Roger
Andreu Francisco i Roger
Alcalde de Alella