Presidente de la Diputación de Girona y alcalde de Castell-Platjo d'Aro

Joan Giraut

"En la política municipal, no todo es el dinero"

Martes, 15 de Octubre de 2013
La crisis y otros factores han cuestionado una serie de estructuras administrativas que hasta entonces se habían mantenido inalterables durante décadas, la más significativa de las cuales ha sido sin duda la de las Diputaciones. La que nos ocupa hoy es la de Girona, que comenzó a funcionar hace cerca de dos siglos, el 5 de mayo de 1822. Y lo hizo en un edificio de la Plaza del Vino. Su historia ha sido azarosa: duró 16 meses, hasta el 1823, y no volvió a ponerse en funcionamiento hasta 1836, durante el Régimen Liberal. En el siglo XX también sufrió interrupciones: durante la dictadura de Primo de Rivera y la II República no estuvo operativa, hasta que Franco la restauró en plena guerra civil, en 1938.


"Los pueblos que son muy turísticos tienen el problema de la estacionalidad. En su momento, entendimos que las vacaciones escolares no se podían estirar, así que llegamos a la conclusión de que aunque sólo sea por unas horas o un fin de semana, hay que tener una oferta adecuada"
 
"Debemos entender que el turismo es un negocio, y que tiene un marco de competencia, y que el cliente elige. Este es el primer objetivo y cuesta dinero. Así que los recursos se deben generar con quien tiene competencia, que es esencialmente el ayuntamiento"
 
"A diferencia de la Generalitat, no hemos tenido ningún tipo de contacto con el estado sobre el tema de la reforma local. Y no sólo por este hecho, sino también por una natural afinidad política, entendemos que la ley que presente la Generalitat se ajusta más a lo que debe ser un nuevo modelo local"
 
"Me parece del todo incuestionable que un pueblo o una nación pueda tener el derecho a participar de su propio futuro. Entiendo que nadie debería prohibir, por más que lo pueda interpretar la Constitución. Y si realmente no da el derecho, como dicen algunos, pues hay que cambiarla para que todos puedan tener derecho a decidir"
¿Cómo una persona de montaña como usted fue a parar a la playa?
Era muy joven cuando descubrí la villa, tenía 15 años. Aún no tenía poder de decisión y mis padres tuvieron el gran acierto de ir a vivir a la playa. Eran comerciantes y mis pasos fueron encaminados durante un montón de años por este camino.
 
¿Y cuándo entra en la política?
Hace unos veinte y cinco aproximadamente, cuando me empecé a sentir atraído. Empecé de concejal y me fui animando. El año 91 salí elegido como alcalde y fui dejando mi formación de empresario hasta que me dediqué por completo a la política.
 
Un alcalde que proviene del mundo del campo nos dijo que cualquier persona que esté al frente de una responsabilidad política habría tenido que ganarse la vida por su cuenta. ¿Qué piensa?
Quizás no es del todo imprescindible pero es una buena frase. En mi caso, por ejemplo, que venía de la mentalidad de tendero, de la importancia del dinero, sí que me ayudó a tener mucho cuidado del dinero público, tanto o más que del privado.
 
Y usted lo es de una población tan turística como Playa de Aro. Cuando te paseas por sus calles en una época que no sea verano, te preguntas si todo lo que se ha edificado, no se podría aprovechar el resto del año
Sí, de hecho es una problemática general de todos los pueblos de la costa. Desde hace bastantes años, en Playa de Aro se entendió que las vacaciones escolares no se podían estirar, tocaban cuando tocaban, pero que había un factor que se podía aprovechar: los fines de semana, las vacaciones de Semana Santa y la Navidad. Así que llegamos a la conclusión de que para poder hacer venir este tipo de turismo, que a veces es sólo de unas horas o un fin de semana, hay que tener una oferta adecuada.
 
Hay que animar a los hoteleros y restauradores, pues
Y lo hemos hecho. Desde este punto de vista, el sector privado fue muy activo para abrir los locales, sobre todo los comerciales, que fueron pioneros en abrir los fines de semana. Y también la restauración y el ocio, sobre todo el nocturno, que es un gran atractivo desde hace años. Este conglomerado ha hecho que pueda ser un pueblo vivo. Y pretendemos que sea así los 365 días del año.
 
Por otra parte, parece que municipios con estas características, que multiplican tanto su población en épocas determinadas, deberían contar con una financiación extra que ayudara a mantener el coste de sus servicios
Es una reclamación recurrente, pero no acaba de llegar la solución, y tenemos que ir viendo cuáles son las prioridades de un municipio turístico, porque sin servicios de calidad la actividad económica se verá reducida. No sería competitivo: el turismo es un negocio en un marco de competencia y el cliente elige. Este es el primer objetivo y cuesta dinero. Así que los recursos se deben generar con quien tiene competencia, que es el ayuntamiento. Y se hace esencialmente a partir del IBI.
 
Desde este 2013 es Presidente de la Diputación de Girona
Sí, y está muy relacionado con el apoyo de los ayuntamientos, porque la principal misión de la Diputación es poder dar ayuda a los municipios y, sobre todo, a los más pequeños, los que tienen las posibilidades presupuestarias mucho más limitadas. Debemos tener en cuenta que el municipio turístico tiene problemas pero también tiene más recursos para hacerles frente.
 
Y no sólo está la Diputación
Efectivamente, también hay que tener en cuenta la gran labor que se hace desde la Generalitat con el Plan de Obras y Servicios. Sin este instrumento, muchos municipios pequeños se verían con muchísimas dificultades. Pero es cierto que la Diputación va más allá: tiene unos servicios sociales que funcionan bastante bien, un sistema de teleasistencia a los hogares para personas con cierta dependencia, que funciona también muy bien; apoya al banco de alimentos. Y el Dipsalut, que da respuesta a fomentar actividades para la gente mayor, pero también ser un apoyo sobre todo psicológico, a las familias que están en riesgo de exclusión.
 
Pero no sólo está el tema social. Las Diputaciones abarcan otros aspectos
Como el de área de cultura, por ejemplo, que también funciona bastante bien: tenemos la casa de cultura y estamos en todos los temas culturales que se mueven en Girona y en las comarcas. Y también existe la voluntad de ayudar al tejido económico de las comarcas gerundenses.
 
De hecho, tiene un acuerdo con el Parque Científico y Tecnológico de la Universidad de Girona
Efectivamente, en temas de investigación industrial y desarrollo tecnológico de las empresas de Girona, como también hace el Ayuntamiento. De hecho, buscamos unas sinergias que vayan en esta línea de las nuevas tecnologías, de la formación empresarial. Es uno de los iconos que estamos trabajando desde el área de promoción económica.
 
Ahora que habla de la promoción económica, el Patronato de Turismo de la Costa Brava hace mucho trabajo también
En este sentido pienso que es puntera. He estado involucrado en el Patronato de Turismo desde el año 1991, y soy el diputado más veterano. Durante todos estos años, he sido vicepresidente y ahora presidente, y creo que el Patronato ha hecho una evolución muy importante. La manera en que funciona, en forma de sociedad con la mitad de consejeros del sector público y la otra mitad del privado, hace que sea una institución muy efectiva y bien representada.
 
Y desde la Diputación, ¿cómo lleváis las reformas en el mundo local que se proponen desde la Generalitat y desde el Estado? 
A diferencia de la Generalitat, no hemos tenido ningún tipo de contacto con el estado sobre el tema de la reforma local. Y no sólo por este hecho, sino también por una natural afinidad política, entendemos que la ley que presente la Generalitat se ajusta más a lo que debe ser un nuevo modelo local.
 
Y el del estado, ¿no?
La reforma que propone el Estado da la sensación de que está hecha desde un punto de vista centralista, sin conocer el territorio, aunque sí, han hecho algunos cambios. Sin embargo, vemos con mejores ojos la propuesta de la Generalitat, sobre todo en cuanto a los Consejos Comarcales, que puedan asumir las competencias que a los ayuntamientos les supongan costes demasiado altos. Y también naturalmente en cuanto a la mancomunidad de servicios, que puede reforzar muy precisamente el papel de los Consejos.
 
¿Y en cuanto a la supresión de municipios? Se han echado atrás en esto, pero ha generado mucha polémica
Mire, los municipios que tengan la voluntad de mancomunarse, juntarse o incluso fusionarse, lo podrán hacer sin problema. Pero entiendo que si hicieran desaparecer municipios de pocos habitantes, como era la idea inicial, supondría un trauma para muchas familias. Sí hay que evitar las duplicidades y mirar que los costes sean más económicos, pero no entrar en la sensibilidad del ciudadano, porque en la política municipal no todo es el dinero.
 
Un ciudadano de a pie nos decía que si los ayuntamientos son los que vertebran el país, ¿por qué las leyes no se hacen desde los ayuntamientos?
Hombre, habría el riesgo de un cierto agravio comparativo. Encontraríamos un municipio en que el alcalde legislaría de una manera y en el pueblo de al lado se haría de otra. Las leyes deben ser más uniformes dentro del territorio: con una perspectiva de proximidad, pero desde una administración supramunicipal.
 
También es cierto que hay ayuntamientos que han ido asumiendo competencias que no les correspondían
Sí, y es evidente que los alcaldes somos bastante reivindicativos, en este sentido. Hacemos bastantes competencias que no nos corresponden por ley. Y por eso surge el planteamiento de que si las hacemos, se nos traspase los recursos. Y por eso de alguna manera u otra el tema tendría que acabarse de regular.
 
El tema de debate a nivel político, no obstante, lo tenemos ahora en el Derecho a decidir. ¿Qué piensa?
Mire, a mí me parece del todo incuestionable que un pueblo o una nación pueda tener el derecho a participar de su propio futuro. Entiendo que nadie debería prohibir, por más que lo pueda interpretar la Constitución. Y si realmente no da el derecho, como dicen algunos, pues hay que cambiarla para que todos puedan tener derecho a decidir.
 
Miquel Roca, uno de los "padres" precisamente de la Constitución, decía que era constitucional poder hacer la consulta.
Pues con más razón. Y ojalá sea así.
 
Joan Giraut
Joan Giraut
Presidente de la Diputación de Girona y alcalde de Castell-Platjo d'Aro