Carles Castro

"No es un derecho sino una cuestión meritoria que la ciudadanía reciba transparencia, proximidad y eficacia"

Miércoles, 05 de Marzo de 2014
Con poco más de 2.000 habitantes esparcidos en 47.21km2 y a 40km de Barcelona, El Bruc tiene cuatro núcleos de población: El Bruc, Bruc Residencial,Montserrat Parc i Sant Pau de la Guàrdia. Situado en la comarca de la Anoia y rodeado de las montañas de Montserrat, el municipio es conocido históricamente por la batalla del Bruc, donde tuvieron lugar las batallas del 6 y el 14 de junio de 1808 de la Guerra de la Independencia ocurridas alrededor del cuello de Can Maçana. Según dice la leyenda del Timbaler del Bruc, el ejército napoleónico se vio obligado a retirarse porque la resonancia de los toques del tambor de un tamborilero dio la sensación de que venía una gran masa militar. Hoy hablamos con su alcalde.



"La ciudadanía se merece mejor servicio, transparencia, proximidad y eficacia. No es que sea un derecho, sino que es una cuestión meritoria "
 
"El derecho a decidir me parece algo intrínseco al ser humano. ¿Por qué tenemos que pedir algo que ya nos pertenece? Lo tenemos, no debemos pedirlo"
 
"Con nuestros afectos y errores, tenemos que conseguir tener una connotación propia y que no venga alguien y nos diga que les pertenecemos por derecho de conquista" 
 
"Tenemos que ser hábiles y racionales, y si no, deberíamos retirarnos y dejar paso a aquel que lo pueda ser para saber gestionar los servicios necesarios"
¿Cuál es esa ilusión que el alcalde no ha expresado nunca y le gustaría hacer realidad en su pueblo?
Esta es una pequeña trampa porque no sólo tengo una ilusión (risas). Pero me gustaría diseñar este pueblo dentro de 10-15 años. La clase política en general ha cometido muchas veces el error de sólo pensar justo en el día siguiente, en el momento en el que se nos acerca las elecciones o justo en el momento en que tenemos que hacer cosas sólo de escaparate, sin darnos cuenta de que aquella acción que era posiblemente interesante para hoy o para mañana, al cabo de cinco años ha sido un gran inconveniente.
 
Y lo está sufriendo ahora...
Sí, estoy resolviendo situaciones que se han hecho a lo largo de muchos años y en toda la historia y que ahora nos han comportado serios problemas. En el tiempo que llevo de legislatura he estado más tiempo solucionando inconvenientes que no preparando el plan general del Ayuntamiento, que desde 1982 no existe.
 
¿En qué consiste este plan estratégico?
El plan lo llamamos 5R + I. Pues además de querer diseñar el pueblo de aquí a unos 15 años, se trata de hacer un relanzamiento industrial, una reverberación rural y gestionar la parte urbana, que la tenemos bastante olvidada. Y en estos últimos tiempos me he dedicado sobre todo a conseguir pasar, exagerando un poco , un pueblo del siglo XIX al siglo XXI, porque estábamos inmersos en formas bastante antiguas. Tratamos de saber situarnos, aprovechar este momento de crisis y prepararnos.
 
¿Cuáles son los objetivos principales?
En primer lugar hacer un nuevo POUM para podernos desarrollar, en segundo lugar la innovación tecnológica, que es una de las cosas que más hemos apretado para dar mejor servicio a la ciudadanía, y después transparencia, proximidad, eficacia... La gente se lo merece, no es que sea un derecho, sino que es una cuestión meritoria.
 
¿Y es activa la participación ciudadana en este plan?
Mucho. Me ha encantado ver la reacción de la gente porque queremos que participen de las decisiones de nuestro futuro. La inventiva que han tenido ha vertido una cantidad de ideas brutal. Esto a mí me ha entusiasmado, ahora todos quieren decir la suya y aportar ideas en el tema cultural, turístico...
 
El pueblo se encomienda pues, de estos objetivos e ilusiones
Y tanto, lo que más le gusta es el hecho de participar. Nuestro gobierno ha sido la primera vez que ha hecho un rendimiento de cuentas anuales, cada año lo hacemos público y explicamos a la ciudadanía qué hemos hecho y qué pensamos hacer a continuación, y cada año vamos desgranando cada una de estas acciones. Hemos querido hacer participar a todos, y la prueba es la fiesta del timbalero, donde hemos pasado de 400 visitantes a sobrepasar los 10.000 del año pasado.
 
De hecho el timbalero es una de las leyendas históricas de Cataluña. ¿Cuál es su realidad histórica?
Como referente histórico es evidente, fue la primera derrota del ejército napoleónico que hasta ese momento era invicto en toda Europa. En un estudio pudimos comprobar que era muy probable que sí fuera real, se cogió un timbal de la época y se fue a los lugares donde posiblemente podría haber hecho el timbalero aquella batalla, y se ha demostrado físicamente que existió un timbal que resonaba y dio la sensación al ejército napoleónico de que venía una gran masa militar, y por sí solos se retiraron.
 
Es una fiesta que estaba en desuso y se ha vuelto a relanzar ¿verdad?
Sí, por suerte la hemos continuado relanzando, nos gusta tener algo que nos haga sentir orgullosos de nuestra población, y más cuando se implica tanto. Por ejemplo, las actuaciones teatrales las hacemos nosotros, no alquilamos a nadie para hacer de actores, y viene gente incluso de Francia y gente napoleónica que le gusta. También hacemos concursos de grupos de timbales, tenemos una fantástica, y cada año hacemos un encuentro.
 
Hablamos mucho de la participación ciudadana, pero, ¿cómo es la gente de El Bruc?
La gente del Bruc es gente que se siente demasiado de su pueblo. A partir de ahí, todo lo que considere que suma rápidamente lo hacen suyo, tienen una capacidad de hacerte sentir bien y cómodo que hace precisamente quererte más. La otra parte es que si no quieres sumar ni quieres esto, sí que marca unas distancias porque evidentemente lo que no queremos es que la gente dañe el pueblo.
 
¿Y no ha habido problemas de convivencia con la inmigración?
Al contrario, hay una integración fantástica y sin ningún tipo de inconveniente desde el primer día. Vienen de muchas nacionalidades, gente principalmente del norte de África, y los recién llegados ha sido gente de la corona industrial barcelonesa, que se ha ido desplazando porque los precios de vivienda en aquellos momentos eran costosos.
 
¿Y cómo explicaría el pueblo?
Históricamente es un pueblo que se desarrolla a la sombra de la NacionalII como tantos pueblos, hasta que los avances desdoblan y apartan la circulación del centro del municipio, causando un gran descenso de turismo interior. Es un pueblo deshilachado con varios núcleos de población, y la idea ahora sería unirlos porque se han disgregado bastante.
 
Debe suponer entonces un problema el desdoblamiento de la N-II para el municipio.
Pues sí, aquí hubo un punto en el que realmente el pueblo se hizo pequeño, hasta que en los últimos años volvió a relanzarse. Era un momento comercial interesante para esta misma carreter, y la crisis también nos ha pasado una factura importante. La gente no se mueve tanto o incluso la carretera hace que esto sea de paso, nos cuesta un poco que se queden pero nada fuera de lo común de nuestro país.
 
¿Y de qué viven los bruquetanos?
Complicado, porque industria no tenemos, la agricultura a estas alturas está complicada... Por lo tanto viven de los cinturones industriales que tenemos cerca, aunque a mí no me gusta porque me gustaría conocer el pueblo con más vida, algo dormitorio sí somos. Una parte de la gente que reside aquí es porque tiene el trabajo cerca.
 
Aunque en El Bruc ha sido tradicional la industria de las ladrilleras y la viña.
Exacto, de la viña y el vino aún tenemos algunas plantaciones, y las ladrilleras y la cerámica, qué le tengo que decir... Estamos en una época en que la vivienda o la construcción está parada. Últimamente estamos con la actividad del olivo, aunque le cuesta más arrancar.
 
Y el hecho de tener la montaña de Montserrat en el Bruc, ¿qué impacto ha tenido?
Yo creo que la parte importante es darnos cuenta que Montserrat no es sólo el monasterio o aquella parte quizás un poco más estética, y donde pasan por la carretera los autocares sin detenerse. Ofrecemos cosas más importantes como todo un servicio de montaña, paseos, escaladas, paseos por la naturaleza, excursiones... que normalmente alguien pensaría en encontrarlo más allá de los Pirineos o en el propio Pirineo y lo pueden tener muy cerca. Y me gustaría remarcar que somos bastante cuidadosos en no dañar este bien natural, pedimos por tanto, el máximo respeto a nuestro entorno.
 
Antes hablaba de que no tienen industria, deben ser por lo tanto bastante medidos con los ingresos fiscales del Ayuntamiento.
Efectivamente, los ingresos fiscales son bastante limitados y la única fuente de ingreso son los impuestos, el IBI de forma principal. Este año hemos tenido que incrementar un 30% necesariamente las partidas a bienestar social, y aún así se están cubriendo estas expectativas desgraciadamente. En estos dos años hemos conseguido tener estabilidad financiera, sin deudas y sin ningún plan de ajuste. Pagamos a 30 días y hemos reducido un poco los impuestos, el IBI, que lo hemos ajustado a la baja y no ha sido fácil.
 
¿Por qué?
Madrid nos complica cada vez más porque nos están obligando a incrementar el IBI, no nos ayuda a hacer bien los números para evitar una presión fiscal, financiera a nuestros ciudadanos, y no se merecen que carguemos tantísimo a las espaldas de los mismos. Debemos ser hábiles y racionales, y si no deberíamos retirar y dejar paso a aquel que lo pueda ser para saber gestionar los servicios necesarios.
 
El Bruc pertenece a la Asociación de Municipios por la Independencia. ¿Cómo se trabaja por la independencia de Cataluña desde el ámbito municipal?
Aportando cada uno nuestro granito de arena. Si hemos de pensar que debemos aportar cosas mucho o poco significativas, nos podemos estar equivocando, lo que tenemos que hacer es aportar cosas, las que sean. Yo no trabajo no sólo en el hecho del sentimiento propio, el de pertenencia en el que estamos de una determinada manera, sino demostrando con hechos que esta manera de hacer nuestra es mejor que otras maneras. Por tanto, con nuestros afectos y errores, tenemos que conseguir tener esa connotación propia y que no venga alguien y nos diga que les pertenecemos por derecho de conquista.
 
No podemos obviar uno de los temas más importantes actualmente , el derecho a decidir. ¿Qué opina?
No creo que tenga una opinión en algo que me parece intrínseca al ser humano. ¿Por qué tenemos que pedir algo que ya nos pertenece? ¿Por qué debemos exigir continuamente situaciones que serían propias de cualquier ser humano? Me sorprende bastante el hecho de que nos quedamos siempre reivindicando temas redundantes. El derecho a decidir lo tenemos, no debemos pedirlo.
 
De la mano viene también el tema de la supresión de municipios, aunque ya no se habla tanto.
Sí, y yo pienso que aquellos pueblos que podemos tener una determinada singularidad y sobre todo que ha hecho los deberes, a mí especialmente puede incomodarme que me obliguen a unirme con el pueblo que sea. Una cosa es el hecho de mancomunar servicios, que es un tema necesario y me atrevería a decir que imprescindible para la reducción de costes y poder alcanzar determinadas gestiones, y el otro eliminar municipios.
 
¿Y tiene de servicios mancomunados?
Sí, principalmente el de recogidas de basura con el Consejo Comarcal y el de Bienestar Social y todas las derivaciones. Aparte de eso, el resto lo hemos asumido y gestionado todo nosotros, la iluminación , el suministro de agua, etc.
 
Para terminar, una reflexión. ¿Por qué cree que hemos llegado hasta donde estamos en Cataluña?
Como país por cuestión de cultura. ¿Qué nos hace que lleguemos a amar esta tierra? No sólo la quieren aquellos nacidos aquí o que tienen todo el bagaje de herencia en Cataluña. Yo por ejemplo soy hijo de inmigrantes, y mi padre hizo que yo amara mucho esta tierra, su gente, su forma... una tierra que le dio la oportunidad de desarrollarse como persona , de saber defender...
 
Entonces, ¿se trata sólo de un tema cultural?
Efectivamente, el catalán se va empapando aquí y se va desarrollando todo este sentimiento. Supongo que como yo, otras personas que también hayan podido venir y los que ya estaban, hemos hecho una única piña que no queremos que nadie nos quite.