Marc Solsona

"El éxito se consigue sólo si al final de todo no se tiene contento a todos"


"Apuesto por hacer una buena política, honesta y transparente"


Martes, 13 de Mayo de 2014
Mollerussa mon amour. Esta frase de la Trinca, de alguna manera situó en el mapa el municipio, capital de la comarca del Pla d'Urgell. Mollerussa cuenta con casi 15.000 habitantes, en poco más de 7km2. Por lo menos, el núcleo de población empezó en una casa de paradas, un hostal, situado en el camino real que iba desde Barcelona a Lleida, en tiempos de Jaime I. "Ciudad" desde 1975, Mollerussa es conocida por la Feria de Sant Josep, dedicada a la maquinaria agrícola, y sobre todo por el Concurso de Vestidos de Papel.


"Tengo un conocimiento integral del funcionamiento de una administración como es la de una capital de comarca, Mollerussa: potente, con una energía importante" 
 
"Yo soy un instrumento del Gobierno catalán, y en Madrid voy con muchas ganas de empaparme de sensibilidades y conocer mucho cómo está estructurado un Estado" 
 
"La gestión se percibe, no se ve, no se puede tocar"
¿Desde siempre en la política?
Sería desde el año 1995, cuando me incorporé con el alcalde Josep Grau, después de las elecciones municipales. Pero la vida política comienza en el instituto: delegado de clase, miembro del consejo escolar y dentro de organizaciones de la ciudad. La vida política comienza en el momento en que tienes una implicación directa en el pueblo. Hasta 1999 no salí regidor, y a partir de entonces, he pasado por diferentes áreas del Ayuntamiento de Mollerussa. Tengo un conocimiento integral del funcionamiento de una administración como es la de una capital de comarca, Mollerussa: potente, con una energía importante.
 
Y, además de ser alcalde de Mollerussa, también es diputado en las Cortes Generales.
Sí, soy el único alcalde de CiU en el Congreso. Y creo que es necesario que se aporte esta doble visión para entender cómo se están legislando muchas cosas hasta ahora y que, ahora, cualquier decisión tiene una implicación directa en el día a día de la gente. Antes de ser de CiU o del PSOE, lo primero que somos es alcaldes; en este caso el alcalde de Mollerussa. Yo pongo Mollerussa por delante de cualquier partido y norma, aunque la imponga mi propio partido, en este caso, la Generalitat.
 
¿Y qué relación tiene en Madrid con el Congreso?
Como partido, nos sentimos observados, pero a la vez estimulados de algo que está pasando de verdad: se ven ciertas inquietudes y cierta agresividad, señal de la conciencia que realmente no depende de ellos el proceso soberanista. Nos dicen: "Si ustedes se quieren ir, por qué hacen aportaciones a esta Ley", pero nosotros les respondemos que mientras haya un euro de nuestro bolsillo, sentiremos que es nuestra. Pero bueno, en Madrid no voy a hacer amigos, voy a trabajar. Si después me entiendo con alguien, tengo complicidad, pues bienvenido sea: de todos se aprende, incluso de los que piensan al revés que tú. Yo soy un instrumento del Gobierno catalán, y en Madrid voy con muchas ganas de empaparme de sensibilidades y conocer mucho cómo está estructurado un Estado en todos sus niveles.
 
¿Y qué piensa de la nueva ley LRSAL?
Si hiciéramos un titular, se diría que la nueva ley es un atentado a la autonomía local, estrictamente a nivel funcional. La administración local es el primer estadio de gestión de proximidad con nuestros ciudadanos: la autonomía la tiene para poder gestionar desde la proximidad, dar un servicio a la gente para que pueda vivir mejor. Esta ley española pone trabas a la autonomía, bajo la excusa de la crisis económica y en un debate abierto sobre la duplicidad de administraciones. Desde la política se está legislando para invadir competencias municipales. Además, desde el Gobierno central se señala a los políticos como culpables de la crisis actual de las administraciones: sí y no, porque si algún estadio de la política no es culpable es el mundo local.
 
¿Cómo afecta esta nueva ley a las Diputaciones?
Habría que pensar si es necesario que estén preparadas. Si estamos hablando de hacer una norma para racionalizar y hacer más sostenible el sistema, lo que tenemos que hacer es mejorar el sistema si se cree que no está bien. Pero mejorarlo no pasa por recentralizar a través de las Diputaciones, que quiere decir recentralizar por medio del Estado español una serie de competencias y servicios, que nunca podrán hacerse ni mejor ni de forma más eficiente que desde el mismo municipio, desde la proximidad. Esta norma afecta mucho a los municipios de menos de 20.000 habitantes, que aquí en Lleida, de los 230 municipios de la provincia, sólo uno tiene más: la capital. Con esta ley se crea incertidumbre, y lo veo como una excusa para intentar invadir, controlar, judicializar y fiscalizar la acción directa del mundo local, en el día a día de la gente en el territorio.
 
Por tanto, hay un panorama legislativo complejo...
Complejo, pero a la vez atractivo y apasionante. Es exigente: te obliga a estar, a prestar atención, a autovalorarse. Te obliga a estar despierto como nunca y a encontrar las posibilidades para hacer mejor las cosas. Nosotros no vemos nunca los obstáculos legislativos como un impedimento, miramos la manera de ser más ingeniosos y creativos, para intentar, no esquivar la norma, sino intentar hacer las cosas para que la norma no te afecte.
 
Bien. Dirigimos la mirada hacia Mollerussa: en 2003 el municipio tenía un 15% de población inmigrante. ¿Se mantiene?
No, ha aumentado. Ahora tenemos un 30'27% de inmigración en Mollerussa y convivimos 62 nacionalidades. Puede parecer un problema, pero el municipio fue capaz de absorber la oleada migratoria debido a la necesidad de mano de obra. Desde hace dos años, los incrementos migratorios se han estancado, en el sentido de que hay estabilidad entre la gente que viene y que marcha. La gestión se lleva de la mejor manera posible: potenciando el concepto de derechos y deberes, y tratando de que los números y las estadísticas no tengan influencia en el día a día de nuestra ciudad. No tenemos conflictividad social, tenemos los temas de mediación bastante resueltos y también espacios de interrelación con las diferentes comunidades. Intentamos tener una comunicación fluida con todos los agentes sociales.
 
¿Y la población inmigrante se integra? ¿Mollerussa tiene suficientes puestos de trabajo?
Hoy en día tenemos 1.177 parados en Mollerussa, en datos del mes de enero. Lo que nos ha provocado crisis es que tengamos una realidad demográfica o sociológica muy diversa de nuestro parado. Esto hace que no trabajemos estrictamente para el parado a nivel de inmigración, sino que se trabaja a nivel de toda la ciudadanía. Y por eso se han de articular mejor las políticas de fomento de empleo. Por otra parte, en Mollerussa las cosas funcionan con cierto optimismo. Tenemos un comerciante muy activo, que desde hace tres años se innova y se reinventa a través de actividades muy creativas: abrir las noches en verano hasta la madrugada o hacer una moneda propia para fomentar la fidelización y que el desgaste que se hace en el municipio repercuta al municipio. La Generalitat, el Presidente Mas, nos otorgó un premio por la iniciativa del eje comercial. El ayuntamiento lo que tiene que hacer es ayudar y acompañar cualquier iniciativa que pueda haber; los alcaldes estamos por absoluta dedicación de servicio a nuestro pueblo y a nuestra gente.
 
¿Qué tipo de escuelas hay, niveles de enseñanza?
En este sentido, somos una ciudad tipo. Tenemos desde guarderías, enseñanza primaria y secundaria; tenemos institutos, formaciones paralelas que son estudios preuniversitarios, en algunos casos, compatibles con temas universitarios. Además, tenemos especialización en centros de enseñanza únicos, como la hípica. También en deportes de aventura o informática; y tenemos una escuela de música. Contamos con el Aula de Adultos universitaria y el estándar, normal y corriente en muchos lugares. Mollerussa tiene capacidad para que puedan venir 5.500 personas a aprender, gente de la comarca y de fuera. Por lo tanto, además, somos centro nodal de movilidad. En Mollerussa viene gente a estudiar desde la Franja de Jadomanys, hasta la edad que se quiera, quiere decir que también hay posibilidades de que nos vengan a comprar. De este modo puede generarse un buen tejido comercial, nos permite tener una buena fachada comercial con productos de buena calidad y muy diversos en nuestra oferta. Tenemos diferentes actividades que hacen que nuestro rompecabezas social tenga un dibujo muy, muy atractivo.
 
¿Y cómo está organizada la movilidad?
Bueno, estamos incluidos en la red de transporte de Lleida, en teoría somos capital de comarca y eso nos da valor. Además, Mollerussa no puede estar de espaldas a ninguna propuesta de comunicación o movilidad que pueda generarse desde la Generalitat, porque reporta un servicio del que la gente del municipio y también de la comarca, puede disfrutar de ellos. A partir de ahí, siempre se puede mejorar, aunque entendemos que las cosas se han de racionalizar. Y ahora toca esto.
 
El Plan de Barrios ha sido un factor de dinamización y saneamiento de las finanzas municipales, ¿no?
Sí. El Ayuntamiento de Mollerussa tenía una deuda de 13,5 millones en el banco, pero también 7'8 millones de deuda a proveedores. A día de hoy, si sumamos todas las deudas estamos a 15 millones, que significa que en menos de tres años hemos reducido más de 5,5 millones la deuda municipal. Apuestas como el Plan de Barrios ayudan a dinamizar zonas de la ciudad, en colaboración y cooperación con otras administraciones. También lo hace que todos los transversales, a nivel de inmigración, a nivel social, a nivel de barreras electrónicas o a nivel de dinamización comercial, puedan tener siempre de facto una parte de financiación o cofinanciación indirecta que permita poner en marcha cosas. Con el Plan de Barrios también llevamos adelante todo el tema social, al tiempo de hacer las actuaciones con los vecinos, con temas de mediación, en temas de arreglo de fachadas y de recentralización de edificación de espacios en la ciudad para poder dinamizarlo. Nos permite tener una acción continuada: el paseo comercial en Mollerussa tendrá información, tendrá arte, tendrá conocimiento, tendrá lo que es nuestro. El eje comercial será diferente gracias al Plan de Barrios.
 
Y la bolsa de vivienda, ¿hay problemas regulares con el pago de alquileres?
Bueno, gestionamos cincuenta y seis viviendas en la bolsa de viviendas. Este año hemos hecho diecinueve nuevos contratos de alquileres. Una cosa es la gestión de la vivienda desde la bolsa y la otra es que la bolsa haga de gestora de viviendas provenientes de la Generalitat de Cataluña. Hemos tenido un incremento de ayudas para pagar el alquiler, y hemos abierto la convocatoria para que más gente se acoja. Lo han pedido 178 personas. Pero también ha habido un incremento de tramitación de gente que quiere que se les pague las deudas de alquiler, gente que tienen el problema de acumulación de impagos, que podría provocar el desahucio. En Mollerussa hemos tenido ocho casos de desahucios en 2013, y a todos los hemos podido ayudar. Hablamos con las entidades bancarias y reflexionamos, pedimos que nos dejen participar en el proceso de mediación desde la entidad, porque hemos tenido un descenso de pisos de alquiler de la bolsa de vivienda este año: nuestros precios de alquiler ya no son competitivos con los precios de mercado. Mollerussa tiene vida y puede ayudar, tenemos un alto índice de resolución y esto está bien, da cierta tranquilidad.
 
¿Cuál es el futuro de las empresas municipales?
No tenemos empresa municipal en Mollerussa. El servicio de agua lo tenemos con una concesión, así como la basura. Las guarderías, que podrían ser empresas municipales, son públicas, pero las tenemos todas dadas y licitadas con concesiones administrativas. La brigada municipal es propia, los servicios técnicos municipales los han externalizado al Consejo Comarcal. Por suerte, no tenemos empresas municipales. Si continuamos haciendo el trabajo a nivel económico como estamos haciendo ahora, ninguno de los servicios que prestamos deben correr ningún riesgo. Y eso decirlo hoy con contundencia es posible: llevamos dos o tres años con unos cierres presupuestarios, por tanto, también quejámonos, pero demos tranquilidad de que cualquier impacto que pueda haber contra el mundo local, sea el mínimo.
 
¿Cómo se gestiona en Mollerussa la seguridad ciudadana?
La seguridad ciudadana en Mollerussa es competencia del municipio: tenemos policía local, obligatoria en ciudades como la nuestra. Pero nunca es suficiente, porque en veinte y cuatro horas atendemos realidades muy diferentes: no es lo mismo el servicio del fin de semana que un servicio ordinario. En cualquier caso, Mollerussa es una ciudad segura. ¿Qué sería lo ideal? Quizá -y aquí propongo yo al mismo consejero de Interior-, en un momento que debemos racionalizar la administración local, deberíamos hacer una policía catalana con efectivos y que los ayuntamientos pagáramos la dotación que nos toca por los habitantes que tenemos. De esta manera iríamos coordinados y tendríamos un cuerpo de policía muy potente , a nivel de tráfico y de muchas otras cosas. Yo pienso que debemos caminar todos juntos y buscar aquellas soluciones que nos ayuden a mancomunar o gestionar de la mejor manera los servicios en el territorio.
 
¿Y el tema del ocio?
El entretenimiento bien, el ocio no tanto. A nivel de ciudad civil activada para prestar servicios de ocio, bien; a nivel de instalaciones para poder disfrutar del ocio a través del deporte y la cultura, fantástico, a través del medio ambiente, fantástico. Mollerussa fue el epicentro del ocio en la década de los ochenta, con diferentes discotecas y locales de noche, pero ahora hay déficit a nivel de oferta de ocio. El ayuntamiento no puede hacer ocio, ha de facilitar la implantación de proyectos de ocio. Debemos intentar diseñar el terreno de juego, la ciudad, para que, si vienen oportunidades, no se escapen. A nivel cultural, tenemos los vestidos de papel, un certamen que nos hace únicos y diferentes. Hace más de cincuenta años que se hace en Mollerussa y nos permite hacer campaña de promoción a nivel de ciudad. Por otra parte, a nivel económico, el tema ferial: la feria de San Josep de Mollerussa es la feria más importante de maquinaria agrícola, que se celebra cada dos años en España. Esto quiere decir que en Mollerussa pilotamos sobre dos ejes: la cultura y tradiciones, y el movimiento económico.
 
Mollerussa pertenece a la Asociación de Municipios por la Independencia. ¿Qué se hace desde el ayuntamiento para la independencia de Cataluña?
Bueno, somos un ayuntamiento que no tenemos ninguna duda en que haríamos mejor el trabajo si el país fuera independiente. Tenemos una Asamblea Nacional Catalana cultural, que nos implica en cualquier acción de la sociedad civil; como debe ser. Hemos de acompañar lo que la gente nos pide. Por eso, permitimos poner un mástil con una bandera en una rotonda o facilitamos el tema de la firma "vota por la independencia" en locales públicos. También tomamos decisiones en el Pleno en las que se manifiesta nuestra voluntad por el proceso. Pero sobre todo, se predica con el ejemplo. El alcalde no se esconde del proceso, sino que se va a la Casa de Aragón en cualquier actividad. En Mollerussa, todos saben que el alcalde tiene un perfil nacionlista y, en este momento, la derivada que nos lleva al independentista. El alcalde de Mollerussa es independentista y actúa en consecuencia. Sean las reglas de juego que sean, yo creo que hay que hacer lo que toque, sin renunciar al cambio.
 
¿Y qué cree que debe hacer ahora el presidente Mas?
Lo que está haciendo. Tenemos la gran suerte de que el Presidente hace todo lo que dice, y además, lo hace y lo dice en sesión parlamentaria, donde traza una hoja de ruta. El presidente Mas no engaña, y eso da mucha credibilidad y seguridad en todo el proceso. Todo el mundo lo identifica como la persona que puede liderar el proceso, yo confío plenamente; es una garantía de cara al mundo. Por tanto, el presidente debe continuar haciendo lo que está haciendo: ser el Presidente de nuestro país.