Carlos Suárez Zurita

Pueblo con encanto

"No puedes arreglar todos los problemas. Pero debes inspirar confianza"

Carlos Suárez tiene claro que su dedicación exclusiva es que la gente pueda ir a hablar con él para abordar cualquier tema, y no tener que esperar 15 días para cuando el alcalde tenga un día libre.

Lunes, 08 de Junio de 2009
De todos los municipios que han pasado hasta ahora por Alcaldes.eu, Garriguella es el más pequeño. Situado en el Alt Empordà, tiene una superficie de 21 kilómetros cuadrados, por donde se reparten el millar de habitantes censados. Con una economía agraria (cereales, olivos, viñas) pero también dedicada a vinos y licores, tiene varios puntos de interés como una Masía del Siglo XVI (N'Hortús), un Molino de Viento del siglo XVIII, y una Iglesia del siglo XVIII que conserva restos de un antiguo templo prerrománico del siglo XI que había pertenecido a Sant Pere de Rodes.
"Uno es alcalde no sólo por los actos oficiales sino a todas horas, en la Alcaldía, en las reuniones, o que te llame un vecino a medianoche porque tiene problemas. En pueblos pequeños, ya se sabe"

"El objetivo que yo esté aquí en dedicación exclusiva es que la gente pueda venir a hablar conmigo para abordar cualquier tema o por si tienen algún problema, y no tener que esperar 15 días"

"En un pueblo siempre hay muchas cosas que hacer, pero primero se tienen que tapar los agujeros más prioritarios y entonces, ocuparse de los que pueden esperar un poco. De grandes obras y en poco tiempo, no se pueden hacer muchas"
¿Ser alcalde era algo que tenía en mente?
Pues, sinceramente, no demasiado. No me lo había planteado y cuando se dio el caso que el anterior Alcalde, en López de Pablo renunció, fue un poco como una sorpresa, aunque había esta posibilidad. Con el cambio, ha habido cierta expectación, y el hecho de ser alcalde en un pueblo pequeño ha hecho que todo hayan sido comentarios sobre como irá todo, pero vaya, de momento todo está funcionando bien.

Debe ir agobiado.
Pues sí, ahora, cuando me he puesto, ha sido un no parar. Uno es alcalde no sólo por los actos oficiales sino a todas horas, en la Alcaldía, en las reuniones, o que te llame un vecino a medianoche porque tiene problemas. En pueblos pequeños, ya se sabe.

Y por eso siempre deben ir a buscar.
Sí, la figura a la que se recorre en un pueblo pequeño es siempre el alcalde. Hay otras personas que pueden atender al ciudadano, pero lo más corriente es que te paren por la calle y que te sientas decir aquello de "perdone que lo moleste, pero ..."

Habrá significado un gran cambio en su día a día.
Pues sí, porque negar esto. Ahora me dedico exclusivamente al Ayuntamiento. Antes me levanto de madrugada e iba a trabajar la empresa de maquinaria, pero ahora las cosas han cambiado, me estoy ayuntamiento todo el día. Se puede decir que he hecho un paréntesis en mi vida y en estos últimos meses por el momento han sido realmente extraordinarios.

Y también intensos.
Sí, si las cosas se hacen con agrado, no importa la dedicación ni las horas que puedas invertir. Y el tiempo que dedico al Ayuntamiento, se me pasa volando. Aunque me ha costado acostumbrarme, las cosas como sean: al principio lo cogí con un poco de miedo y nervios, y eso que había sido concejal ya durante cuatro años. Pero aquí, como supongo que muchos otros lugares, el trato con la gente lo tiene el alcalde, no los concejales. Y además, he tenido que aprender cosas nuevas que deben hacer los alcaldes, como hablar en público. Empiezo a dominarlo, pero todavía me pongo nervioso (risas).

Tampoco debe tener demasiado actos. Garriguella es un pueblo pequeño.
Estamos tocando los 1.000 habitantes, que para nosotros no es poco, con 950 habitantes censados. Piense que nosotros llevamos muchos años atrasados respecto de otros ayuntamientos vecinos como Vilajuïga o Pla de Palau, que han crecido en estructura, y están más conservados. Tenemos que trabajar duro para sacar recursos de donde sea y el trabajo de buscar subvenciones es la que nos lleva mucho tiempo.

Y la ayuda estatal que ha venido a los ayuntamientos, ¿cómo les ha ido?
Ha sido muy bien recibida, como puede comprender. El dinero que nos han llegado de Madrid los hemos destinado a un antiguo Consistorio que ahora convertimos en un centro cultural para pequeñas convenciones, exposiciones o actos culturales. Después también destinaremos dinero para asfaltar calles, y los que nos queden, para hacer una plazoleta frente a la sala polivalente. Cosas que hacía tiempo que se tenían que hacer y se han tenido que mover. Estos últimos meses he tenido que ir un montón de veces en Gerona y en Barcelona para ir a llorar, no sé si me entiende (risas).

¿Les afecta la crisis de alguna manera?
Tenemos 4 empresas de construcción pequeñas y todas trabajan aquí en el pueblo. Pero estamos hablando de cosas pequeñas, de aquellas que hacen un baño, o un tejado. Y estas empresas por suerte, siempre tienen trabajo. También hay una fábrica de licores, una cooperativa, pero vaya, aquí la economía está fundamentada en la agricultura, en las viñas y olivos, básicamente. Tenemos la suerte, pues, que en Garriguella el paro se nota poco. Y en tiempos como los que corren, ya va bien.

Así que hay trabajo.
Aquí, quien quiere trabajar, puede trabajar. La mayoría de la inmigración que tenemos trabaja en el campo porque es lo que tenemos. Quizás cuando te encuentras a los parroquianos del bar de Garriguella te comentan de gente que lo está pasando mal, pero lo cierto es que el pueblo, hay muy pocos casos.

Al ser un pueblo pequeño, pocos servicios necesitarán.
Tenemos una escuela de primaria y una guardería, y también un dispensario. Pero lo mejor es que estamos a 10 minutos de Figueres, así que estamos bien situados para aprovechar los de la orilla, y esto da una gran tranquilidad. Sabes que muy cerca de casa, tienes una gran ciudad donde hay de todo.

Y para una persona que viene de fuera, ¿qué piensa que puede ofrecer Garriguella?
Una oferta cultural, gastronómica y turística bastante interesante. Tenemos una iglesia muy bonita del siglo XVIII, hacemos una Feria de la Garnotxa del Buñol, con elementos muy típicos de l'Empordà, y tenemos casas de alojamiento rural, un camping, un hotel ...

Caramba...
Sí, y próximamente abrirán otro. O sea que nos podremos dedicar bien al turismo que pueda venir en Garriguella.

Durante la semana, sin embargo, habrá poco movimiento, y más en invierno.
Sí, es a los fines de semana en verano cuando la cosa se anima mucho. Incluso antes, cuando ya llega el buen tiempo, se ve a mucha gente que viene a pasear por aquí, o excursionistas con mochilas que vienen a hacer recorridos o senderismo.

Debe tener importancia el hecho de estar en un lugar como el Alt Empordà, ¿verdad?
Si, hombre, claro. En clima, en calidad de vida, en muchas otras cosas. Este es un territorio que se puede encontrar mar y montaña a muy pocos kilómetros de distancia, y no hace falta ir demasiado lejos para encontrar paisajes muy diferentes. Son pequeños privilegios que los que vivimos aquí los valoramos mucho.

¿Hay quien aún tiene la segunda residencia por aquí?
No, yo diría que ya no hay tanta. Antiguamente sí, pero lo que pasa con los pueblos de veraneo es que con los años, se acaba viviendo todo el año. Piense que en sólo cuatro años, hemos aumentado los habitantes en 400 personas, y por un pueblo de 1.000 habitantes es un crecimiento más que considerable.

¿Y a qué lo atribuye?
¿No lo ve? En la calidad de vida. Este es un pueblo muy tranquilo, muy bien situado. Y como le decía, el hecho de tener una buena comunicación, con una ciudad como Figueres a tocar, hace que todo vaya cobrando importancia.

¿Qué tal con los otros alcaldes de la zona?
Bien, las relaciones son cordiales, pero no trabajamos conjuntamente a no ser que haya algún proyecto que venga coordinado a través del Consell Comarcal de l'Alt Empordà. Tenemos la mancomunidad de agua que compartimos Garriguella, Vilajuïga y Pla de Palau, y periódicamente nos reunimos, pero como le decía, proyectos comunes, muy pocos.

¿Qué proyectos tienen para esta legislatura?
Primero hay que tapar los agujeros más prioritarios y entonces, ocuparse de los que pueden esperar un poco, pero debe tener en cuenta que grandes obras y sólo en dos años, aquí no podemos hacer muchos, por las limitaciones que tenemos como municipio pequeño. Mire, cuando entré de alcalde, justo en el primer fin de semana, hubo 3 urbanizaciones que se quedaron sin luz. Ya fue mala suerte, así que el primer tema que tuvimos que trabajar fue encargar el trabajo a unos fontaneros para que esto no volviera a suceder.

¿Y cuando tengamos los agujeros tapados?
Nos gustaría cambiar la entrada principal del pueblo, hacer la calle más grande para peatones y no tanto para coches. Ahora será difícil porque los proyectos del POUS ya están aprobados y adjudicados, y no habrá posibilidad de hacer grandes maniobras pero la idea es intentarlo, hacer un cambio en las calles y plazas de Garriguella.

¿Y qué más piensa hacer?
De cara a más adelante, hay una serie de planes internos que queremos hacer para dos colectivos muy importantes: la juventud y la gente mayor. Aquí en Garriguella, tenemos más población grande que no joven, pero eso no quiere decir que no tengamos que trabajar para todos, buscando las mejores oportunidades para promocionarse.

Y aparte de todo esto, ¿qué le pide la gente?
La gente lo que quiere es que le tapen los agujeros que se encuentran por la calle. El resto de cosas ya vendrán, pero lo importante es que los servicios básicos funcionen. Y claro, el alcalde de un pueblo pequeño como éste es el responsable de que todo salga bien.

¿Qué representa para usted ser alcalde?
Me lo he tomado en el sentido de hacer un servicio para el ciudadano. El objetivo que yo esté aquí en dedicación exclusiva es que la gente pueda venir a hablar conmigo para abordar cualquier tema o por si tienen algún problema, y no tener que esperar 15 días para cuando el alcalde tenga un día libre .

No todo lo podrá arreglar.
No, claro que no. Pero debes estar. Tienes que ser capaz de dar confianza, y de hacer lo posible para tratar de arreglar todo lo que esté de tu mano.

¿Qué le gustaría para un futuro?
Me gustaría que la gente confiara en mí para poder volver a presentar en las próximas elecciones. La verdad es que una sola legislatura es corta y más si llegas a la mitad. Me he visto inmerso en un proyecto como éste en el que todavía estoy aprendiendo el oficio, pero estoy convencido de que estaré mejor preparado de cara a la próxima legislatura.