Josep Maria Vila d'Abadal Serra

Gran personalidad

"La política debe ser un acto de servicio a la sociedad"

Josep Maria Vila d'Abadal cree que hacer actividades e invitar a gente de fuera es una manera de poner remedio a la fama que tiene Vic de ser una sociedad cerrada.

Lunes, 22 de Junio de 2009
Aunque por segundos que aún persiste la idea de que es la ciudad de los Santos (con todo lo que conlleva), lo cierto es que Vic conserva una magnética personalidad que la hace irresistible para el visitante. La antigua Ausa está situada en medio de una página que lleva su nombre, y con cerca de 40.000 habitantes distribuidos en un término municipal de poco más de 30 km2, se ofrece receptiva y acogedora como uno de los conjuntos medievales más sugestivos de Cataluña. En los últimos años, ha habido factores como la inmigración que la han forzado quizá a esta apertura, pero también un gran esfuerzo por parte de sus dirigentes.
"Desde que soy alcalde me tengo que dedicar todo el día a la política, los siete días de la semana. No me quejo, y si me duele es que a veces el ciudadano no lo entiende esto, y lo critica. Y es entonces cuando te planteas si vale a pena tanto esfuerzo"

"La identidad rural es parte de la personalidad de Vic. Somos una comarca que tenemos 51 pueblos y todos vivos, ninguno de abandonado, todos con gente que vive todo el año, que trabaja, que tienen familia y escuela"

"No podemos dejar de lado que estamos en un mundo abierto y global, de gran rotación y movimiento. Y todo ello está muy bien, pero no debemos olvidar nuestra personalidad, nuestra manera de hacer"

Vic es una ciudad con una gran personalidad. ¿Qué cree que se debe hacer para mantener la?
De hecho estamos luchando contra ello, procurando que no se pierda y tratando de abrirse al resto de Catalunya. Vic tiene mucha personalidad, es cierto: tiene una gran tradición, mucha historia, y culturalmente tiene un patrimonio extraordinario. Por todo ello, y por otras cosas-un obispado, una universidad, entre muchas otras-, pienso que debemos dar a conocer y empezar a ejercer cierto liderazgo.

¿En qué sentido?
Pues en el de compartir esto con otra gente en un tema como el universitario, por ejemplo. Por este motivo estamos procurando hacer pactos con ciudades vecinas que les interese promocionarse y, poco a poco, convertirnos en un referente. Y no sólo a un nivel comarcal, no, no. Estamos pensando en un nivel más grande, europeo, quizás. De la misma manera que hay ciudades como Oxford que tienen gran tradición universitaria, si trabajamos duro, también podremos lograrlo.

¿Y piensa que es posible sólo con la Universidad?
Hombre, sólo con la universidad no. Pero es una herramienta básica que no la tiene nadie, aparte de las cuatro capitales de provincia. Y eso nos hace diferentes y nos proporciona una herramienta de conocimiento muy importante. Así que a través de Bolonia y otras ciudades europeas, podemos tener los suficientes elementos como para crear innovación, investigación y llevar a cabo una serie de temas que lo permiten.

¿Qué otras iniciativas están llevando a cabo para complementar esto?
Estamos haciendo un gran Teatro que quizás sólo para Vic ciudad resulta demasiado grande, pero sí en un contexto más general, a partir del momento en que entra en la red de teatros catalanes. También tenemos un conservatorio que es el número 1 de Catalunya en alumnos y que está funcionando muy bien, casi todos nuestros alumnos son aceptados en el Conservatorio Superior de Catalunya. Tenemos también el Centre de les Arts, pionera en Catalunya, que es una identidad privada de arte contemporáneo. Es decir, que Vic es muy activa, se realizan muchas actividades y desde el Ayuntamiento lo que hacemos es promocionarlo y apoyarlo.

Parece que no sufren demasiado por la crisis, pues.
Mire, nosotros, la crisis financiera nos toca un poco lejos, ¿por qué negar-ho. Tenemos crisis, claro, pero menos que en las grandes metrópolis, porque tenemos el sector agroalimentario que funciona muy bien. Verá, nuestros sectores, cuando todo va bien no ganan mucho, pero cuando hay crisis aguantan muy bien. Los sectores más primarios son más sufridos. Las comarcas rurales soportan mejor las crisis.

Y esta identidad rural es la que no quieren perder.
No, eso es básico, es parte de nuestra personalidad. Somos una comarca que tenemos 51 pueblos y todos vivos, ninguno de abandonado, todos con gente que vive todo el año, que trabaja, que tienen familia y escuela.

Antes decía que se habían de abrir y darse a conocer. Pero puede ser eso choca un poco con la fama que tienen los Vigatans ser una sociedad cerrada.
Si, es verdad. Por eso intentamos poner remedio, haciendo actividades donde invitamos a gente de fuera, y promocionando lo que tenemos. Y lo que no podemos dejar de banda, es que estamos en un mundo abierto y global, de gran rotación y movimiento. Y más nosotros, con la universidad, que hace que haya mucha juventud, y unas buenas comunicaciones. Todo esto está muy bien, pero sin olvidar nuestra personalidad, claro.

La inmigración forma parte de su sociedad. ¿Es un problema?
Claro que lo es, y lo demuestra el hecho de que la Plataforma per Catalunya haya nacido aquí. Por una ciudad que en 10-15 años pasa de un porcentaje de inmigrantes de 6-7% a un 22-23%, es un choque muy fuerte, y hay barrios concretos donde se puede llegar al 50%. Pero hemos demostrado una gran capacidad de integración. Ya lo hicimos hace cincuenta años con las olas inmigratoria y lo podemos volver a hacer. La mejor prueba es que encuentras a muchos inmigrantes que hablan catalán perfectamente porque tienen la necesidad y eso te integres. Además, tenemos una escuela gratuita donde se habla catalán. Aquí si viene un peruano te habla catalán y en Barcelona no, y pienso que es un factor que debemos tener muy en cuenta. Esta es la gran diferencia, que aquí la gente se integra y en Barcelona no. Quizás porque aquí la gente no habla demasiado el castellano.

¿Y eso es un problema?
No lo es, claro, porque la entendemos y practicamos. El tema es que aquí hablamos en catalán y cuando nos dirigimos a un inmigrante lo hacemos en catalán, y así es mejor porque ayudas a que se integren. Además somos pioneros en los espacios de bienvenida, tenemos una oficina.

¿Y el vicense porta bien la convivencia con los inmigrantes?
Si, el ciudadano lo va entendiendo. La ciudad va evolucionando y la inmigración se va normalizando. También se ha parado el flujo y con los años se irá integrando.

¿Qué le piden los Vigatans como alcalde?
Pues que haya una estabilidad social. Valoran mucho la convivencia, y Vic ha sido siempre una ciudad donde se ha vivido siempre bien. Uno de nuestros rasgos definitorios es que siempre ha estado por debajo de la media de delincuencia, y la seguridad es muy importante para tener una buena calidad de vida.

Vic es un centro neurálgico muy importante y quizás los últimos años se ha notado que la gente sólo va a trabajar porque vive en las poblaciones de alrededor.
Bien, aquí ha crecido mucho el pueblo-ciudad como Santa Eugènia, Calldetenes o Sant Julià de Vilatorta. Pero, creo que ya está bien porque esto da un equilibrio territorial, ya que Vic da trabajo y tiene comercio y así no se concentra todo aquí. Desde que soy alcalde, he trabajado mucho con los colegas vecinos, y está bien que nos repartimos el trabajo entre todos. Vic es una gran ciudad y también capital de la comarca, está bien dotada de pueblos, de gente y de actividad. La ciudad ha crecido en 8.000-9.000 habitantes en los últimos 10 años, y quizá ya basta, porque el aumento de población debe ir acompañado de servicios como escuelas, aparcamientos, Centros de Atención Primaria ...

¿Qué diferencias encuentra entre la política municipal y la nacional?
Los dos somos muy criticados (risas). Un alcalde es una persona que debe ser muy cercana, que te la puedes encontrar por la calle y la puedes abordar en lo que sea. Pero puede ser igualmente criticado y mal visto, claro. Uno de los temas controvertidos es el de los sueldos: personalmente, pienso que tenemos sueldos moderados, porque por el trabajo que hacemos y las responsabilidades que tenemos los políticos, estamos por debajo en comparación con muchos lugares de España y Europa. La gente exige mucho a un político y muchas veces piensa que deberían trabajar sin cobrar, pero deben entender que nosotros también hemos de vivir.

Admitimos que la política no goza de demasiado prestigio...
Si, y más que el desprestigio, lo que conlleva es un grave problema para la democracia, porque la política debe ser en actitud de servicio y no profesional.

Usted combina su labor de alcalde con otra.

Si, yo hace 30 años que hago política en el sector agrario y forestal. He sido Concejal del Ayuntamiento de Vic sin cobrar, y en el Consell Comarcal también he hecho mucho trabajo. También he estado trabajando en el partido y, evidentemente, con unas compensaciones muy bajas.

Y aun así, se ha puesto de cabeza.
Soy propietario forestal y ganadero, pero desde que soy alcalde me tengo que dedicar todo el día, los 7 días de la semana. Así que he tenido que venderme el ganado y todo, por que cuando deje la política, ya veremos cómo nos lo montamos. Pero no me quejo, y si me duele es que a veces el ciudadano no lo entiende esto y lo critica. Es entonces cuando te planteas si vale a pena tanto esfuerzo.

¿Me puede hablar de alguno de sus proyectos futuros más importantes o interesantes?
Tenemos muchos. Estamos terminando el plan del barrio del Remei, que es lo que ha tenido más inmigración. Ha sido una actuación no exenta de polémica, pero era necesario remodelar la zona, y ha sido una obra brutal, con un presupuesto de 100 millones de euros que supondrá un cambio de imagen radical. También haremos obras en el centro histórico, y proyectos en el Pabellón de Deportes, el Teatro, en Oficinas de Acogida, el Aula de Bienvenida, el Archivo Municipal, un Centro de Quimioterapia, el plan general ... ya ve que no paramos ! A mí lo que más me gusta, pero, son los proyectos sociales porque son los que dan más satisfacción.

Vamos a la política nacional. ¿Qué le pareció el Congreso de Unión?

Para mí ha sido un congreso fantástico. Hemos asentado unas decisiones importantes de futuro y hemos definido qué es Unión, manteniendo la voluntad de continuar existiendo, con una larga historia de 77 años atrás. Como todo partido, debe tener su personalidad, pero pactando para poder ofrecer lo mejor. Creo que el camino a seguir es intentar influir en la política municipal, teniendo sensibilidad por el municipio y que cuando se hagan leyes desde el gobierno se tengan en cuenta los municipios.