Teresa Ginestà Riera

Abiertos a todo

"La imagen negativa que se tiene de la política no se corresponde con la realidad"

Teresa Ginestà asegura que lo que hayas hecho antes de ser Alcalde determinará la confianza que inspira.

Lunes, 22 de Junio de 2009
Capital de la comarca del Pla d'Urgell, Mollerussa es una población de poco más de 7 km2 que tiene casi 14.000 habitantes. La población tiene su origen en una casa de paradas en el camino real de Barcelona a Lérida, reglamentado ya en tiempos de Jaime I. Su núcleo tradicional conserva en parte la estructura de la antigua vilaclosa, con la plaza Mayor en el centro, donde hay una pequeña capilla de Sant Isidori (siglo XVI), la plaza del Ayuntamiento y la Iglesia de Sant Jaume. La llegada del ferrocarril, en el 1861, y su situación central respecto al Pla d'Urgell hicieron de la población sede de la administración del nuevo Canal de Urgell y del Sindicato de Regantes, hechos decisivos en el desarrollo de los sectores comerciales y de servicios. Desde 1975 tiene el título de "ciudad".
"Si la política no te pones por vocación, mejor que lo dejemos, porque por encima de todo, debes tener muy claro cuáles son tus ideales, y estos tienen que pasar necesariamente por mejorar la sociedad"

"La política podrá resolver muchas injusticias, y buena parte de la crisis mundial que estamos sufriendo es porque la globalización sólo ha tenido en cuenta el poder económico, y no de otras fuerzas que podrían ayudar al equilibrio"

"Las ciudades medias han asumido un grado de competencias que no se corresponde con la calidad de los servicios que deben prestar. Se ha creado una sociedad del bienestar, y con el que tenemos no podemos aguantar-la"
Lleva sólo dos años como alcaldesa pero se la ve muy dedicada.
Es que detrás tiene que haber una vocación. Dedicarse a la política debería de llevar. Si hay algún otro interés, pues mejor que lo dejemos, porque por encima de todo, debes tener muy claro cuáles son tus ideales, y estos tienen que pasar necesariamente por mejorar la sociedad. Sí, la política, como todo, tiene sus cosas buenas y sus malas, y es cierto que ahora no tiene demasiada buena imagen, pero precisamente por eso hay que trabajar aún más, para que se vea que es un trabajo de servicio.

Cree en la política, pues.
Sí, la política puede aún resolver muchas injusticias, y buena parte de la crisis mundial que estamos sufriendo es porque la globalización sólo ha tenido en cuenta el poder económico, y no de otras fuerzas que podrían ayudar al equilibrio. Y estas fuerzas son la política entendida en sus diferentes fórmulas, sea en gobiernos o en ONG's. Creo en sus principios para trabajar en el interés social.

Usted tira muy arriba. Quizás la política municipal no está tan mal vista.
Sí, pero todo se acaba metiendo en un mismo saco. Y por definición, parece que todos los políticos sean corruptos y sólo se estén por el poder que representa. Pero no, hay que limpiamos una imagen de la política que tampoco se corresponde con la realidad, ya menudo parece que si te dedicas a ella, ya pierdes credibilidad. Pienso que hay que reivindicar una parte de la política, la que tiene claros sus principios y defensa de un servicio a la ciudadanía.

Una ciudadanía que en su caso es ya considerable. Mollerussa tiene una importante densidad de población.
Sí, tenemos unos 14.500 habitantes, que oscilante debido a la inmigración. Estos últimos 5-6 años, hemos crecido con los recién llegados, incrementando la población en cerca de un 40%, lo que no es poco. Y en esta población, hay que tener en cuenta que el 30% es inmigrante, con una comunidad, la árabe, muy importante con tres entidades dedicadas a este colectivo. También hay que tener presente que, gracias a la inmigración, la población no está envejecida, como en las zonas agrarias rurales tradicionales.
 
Una parte de la población, sin embargo, estará viviendo una situación económica difícil.
Sí, estamos en un momento importante, algo preocupante y también incierto, como en todas partes. La crisis hace que haya muchas personas en paro y la población que más afecta es precisamente ésta, porque tiene las tareas de más baja calificación. Aquí, como en todos lados, hay empresas importantes de construcción que daba trabajo a mucha gente. Pero ahora eso se ha acabado, y por tanto, los Ayuntamientos se nos presenta una situación delicada: la de afrontar como se resuelven las crecientes necesidades de un montón de familias con una situación precaria.

¿Hay sinergias con otros municipios para tratar de aliviar la situación?
Los que podemos tener más problemática somos los jefes de comarca, porque es donde está concentrada una mayor población. Hay conversaciones, sí, pero no hay fórmulas mágicas, y mucho me temo que estamos entrando en una época en la que tendremos que improvisar, de esforzarnos en encontrar soluciones, de poner todos los medios que sea necesario para evitar situaciones dramáticas como las que ya estamos viviendo.

Todo debe pasar por tener más recursos.
La lucha por la financiación es lo que más cuesta a los ayuntamientos. Mollerussa es capital de comarca, y como casi todas las capitales, el volumen de competencias que hemos asumido no se corresponde con la calidad de los servicios que deben prestar. Se ha creado una sociedad del bienestar, y con el que tenemos no podemos aguantarla.

Un estado que nos ha vuelto muy exigentes.

Sí, hoy por ejemplo una madre me ha venido a pedir que ampliáramos el horario de la guardería porque su trabajo no le ligaba, u otro día una persona quería el contenedor más abajo de su calle porque delante de casa le molestaba.

Hay situaciones más preocupantes. El desempleo, por ejemplo.
Evidentemente. Los ciudadanos les preocupa esto y la vivienda. Piense que en Mollerussa se ha construido muy desmesuradamente, y como en todas partes, los precios han crecido también desproporcionadamente. Y ahora pasa que hay mucha gente que está enganchada con hipotecas muy elevadas que no pueden asumir. Y los ayuntamientos somos la administración más cercana, y por tanto, la que recibe más peticiones, demandas y quejas.

Es parte de su trabajo.
Y debe ser así. Estamos aquí para eso y tenemos que escuchar al ciudadano. Y este contacto directo es el más bonito de ser alcalde, y me gusta cuando el ciudadano te viene a ver o te lo encuentras por la calle y te comenta lo que le preocupa. Estamos en un nivel muy llano, abiertos a todo.

¿Y no le gustaría dar el salto?

Yo estoy dedicada a la política municipal. Me ha costado mucho llegar me encuentro muy a gusto, así que no tengo demasiadas pretensiones de ir más arriba. Me gustaría poder continuar el proyecto al menos otra legislatura para que ésta está siendo difícil y, por tanto, no podremos llevar a cabo todos los proyectos que tenemos planificados. Una administración es un aparato muy lento, que planifica con mucho tiempo, y es lógico que un proyecto de gobierno no lo puedas llevar en sólo cuatro años.

¿Qué destacaría de los dos primeros años de legislatura?
Cuando un nuevo equipo de gobierno asume la alcaldía, suele ordenar la casa. Pagar deudas pendientes, resolver reparaciones urgentes, y priorizar. Y entre los proyectos que están en marcha, están los pisos sociales de la antigua caserna de la Guardia Civil, el Archivo Comarcal, el Museo de Trajes de Papel, y el dinero que se han incluido en el fondo de inversión estatal, que los destinamos a diversos equipamientos.

Habrá dinero que destinarán a los pabellones feriales. Son importantes, aquí.

Mucho. Las ferias ayudan a pensar en proyectos de futuro y promoción económica. Y por eso hay que tener lo adecuado a nivel de instalaciones y equipamientos. Hay que tener en cuenta que tenemos once ferias y otras convocatorias, como el Salón del Libro Infantil y Juvenil, o las Desfiles de Modas, a las que hay que dar respuesta.
 
Las ferias generan fuerza riqueza.
A mí me gusta decir que el motor económico de Mollerussa son las ferias y este año tenemos tres nuevas. Pero también hay otras convocatorias, como una programación cultural y festiva muy importante, el humor Mollerussa, un festival de teatro de humor e infantil, o una muestra de cine catalán. Queremos que estos eventos se conviertan en referentes en Mollerussa.

Las ferias atraen a mucha gente.
Y no sólo eso. Todo esto conlleva también una potenciación de los servicios de restauración y alojamiento, y desde el equipo de gobierno hemos querido potenciar todo esto, donde también se incluyen ferias, mercados, comercios y establecimientos nocturnos de ocio. Hay programado un vivero de empresas, oficinas de promoción económica, y otros elementos. De acuerdo que ahora con la crisis tendremos que ir un poco más despacio, pero la idea es ir haciendo.

Hay una ventaja importante: Mollerussa está bien comunicada.
Podría estar de nuevo más. Pasa la autovía, pero en tren no estamos bien comunicados. Existe la vía Lérida-Manresa que está bastante obsoleta, aunque por parte del Gobierno se hizo una inversión importante para arreglarlo, para ir de Mollerussa en Lérida. Pero falta más frecuencia de paso. Nosotros confiamos en este plan de la Generalitat que es el eje transversal ferroviario, que pasará por donde hay la autovía y debe permitir comunicarnos con Gerona en tres cuartos de hora, pero también con otras ciudades importantes.

Pero tienen el AVE cerca.
Si, en Lérida hay del AVE, pero te tienes que trasladar. La ilusión que tenemos y en la que estamos trabajando, es la conexión de todos los jefes de comarca con Lleida con unas frecuencias que hagan la zona dinámica. Y no sólo hay que perfeccionar el tema del tren. Con autocares, por ejemplo, hay mucha conexión con Lérida pero con Balaguer y Barcelona, no. Y las combinaciones que se han de hacer hay que arreglar-les.

Las capitales, ya se sabe. Son el punto de referencia.
Sí, todos dependemos de Lleida, la Administración principal está allí. También está el tema sanitario, juzgados, aunque en el sector servicios cada vez se está descentralizando más. En la pasada legislatura, por ejemplo, el Departamento de Sanidad de la Generalitat hizo una inversión importante por la que el CAP de Mollerussa hay 16 especialistas, así que la gran mayoría de visitas las puedes hacer sin desplazarse té.

Hemos hablado de servicios. ¿Qué tal la sociedad civil?

Mollerussa es muy dinámica, muy emprendedora, con muchas asociaciones, clubes deportivos y entidades culturales. Siempre ha habido mucho desasosiego, y esto se ha acabado de una manera u otra reflejando.

Hay ilustres hijos e hijas de Mollerussa. Y empresas importantes, también.

Sí, el empresario Antonio Brufau es quizá el más conocido. Tenemos empresas que son también muy importantes como Prefabricats Pujol y Nufri, que son referentes a nivel nacional. lo cierto es que tenemos la suerte de tener un empresariado autóctono que es difícil que se deslocalicen y la prueba de ello es que todas son muy estables. Y no hemos hablado de las empresas y medianas empresas, que son las que dan una importante solidez en la comarca.

¿Y la agricultura? ¿Sigue siendo uno de los motores económicos del municipio?
Hombre, en si la ciudad en sí no es muy agraria porque tenemos un término muy pequeño, pero es la cabeza de comarca de una comarca rica en agricultura y muchos vivimos a través de los servicios que lleva este sector, como la ganadería. Mollerussa es capital gracias a toda esta serie de elementos: los de los sectores primarios y terciarios.

Volvemos a la Alcaldía. ¿Qué cualidades cree que se deben tener para que los ciudadanos confíen?
Pienso que todo está muy ligado con lo que hayas hecho antes de ser alcalde. La trayectoria de dedicación con un grupo de personas que te han acompañado es la mejor tarjeta de presentación para dedicarse a una tarea como esta, de servicio. Y creo que lo mejor es ir trabajando en una línea, fabricante un programa, esforzarse para que todo vaya funcionando. Cierto es que ahora estamos trabajando mucho más de lo que debería, pero eso lo estamos haciendo todos. Y ya veremos dentro de dos años si lo hemos hecho bien o no.