Joan Sau Pages

Vocación turística

"En el ámbito municipal se pacta con las personas más que con los partidos"

En Castelldefels hay futbolistas, tenistas, deportistas en general que, según su alcalde, saben que se vive muy bien, hay mucha calidad de vida. Los máximo atractivos son el mar y El Garraf.

Miércoles, 30 de Septiembre de 2009
Aunque está cargada de historia, la población de Castelldefels (situada en el Baix Llobregat, tocando en Barcelona y con poco más de 60.000 habitantes según el censo del 2008), no fue hasta los años cincuenta del siglo pasado que adquirió la fama de municipio de veraneo. De hecho, en 1957 había más de 40 urbanizaciones en construcción, hoy agrupadas en una veintena.
"A nivel de pueblo o ciudad, lo que prevalece es el individuo. Y este tipo de alianzas funcionan porque hay una inmediatez que requiere que se haya de entender con la persona que representa la formación, y no el partido en sí"

"Un elemento muy significativo de cómo se siente un municipio es la implicación de su gente. Nosotros tenemos registradas 280 asociaciones y entidades. Ya ve que esto no liga demasiado con el concepto de ciudad dormitorio"

"Siempre que hay un cambio de Alcalde, la gente creo que piensa que habrá un impulso, no porque la gestión no se esté haciendo bien, sino porque todos somos diferentes y tenemos una manera de actuar. Aunque el programa de gobierno sea el mismo"

Lleva pocos meses como Alcalde pero una envidiable trayectoria detrás.
Así que acabé la carrera, y después de medio año en un despacho, vine a Castelldefels como jefe de Gabinete del Alcalde. Me fui moviendo por los ayuntamientos y nunca he abandonado el ámbito de la administración pública.

¿Y fue alrededor tanto piensa que le ha podido servir?

Sin duda. El hecho de trabajar en diversos lugares, aunque sea en un ámbito más o menos parecida, te permite tener una visión mucho más amplia de lo que representa trabajar en un ayuntamiento. La única área que se me resistió durante un tiempo fue la de urbanismo, pero cuando la ocupé varios años, aquí en Castelldefels, ya pude completar todo el abanico de concejalías (risas).

Hace relativamente poco que es alcalde. ¿Qué piensa que habrá llevado este relevo?
Bien, siempre que hay un cambio, la gente creo que piensa que habrá un impulso, no porque la gestión no se esté haciendo bien, sino porque sencillamente, todos somos diferentes y todos tenemos una manera de actuar. Aunque el programa de gobierno sea el mismo. Cada persona pone el acento en lo que crea prioritario.

Al poner el acento más en la persona que en el partido, ya se ve que usted habla de política municipal.

Sí, claro, en el ámbito municipal se pacta con las personas más que con los partidos, y eso se ve claramente viendo las coaliciones que se forman en algunos ayuntamientos. A nivel autonómico o estatal, todo estará más condicionado por el partido, pero a nivel de pueblo o ciudad, lo que prevalece es el individuo. Y este tipo de alianzas funcionan porque hay una inmediatez que requiere que se haya de entender con la persona que representa la formación, y no el partido en sí.

Otros invitados nos han dicho que esta proximidad es el atractivo de la política municipal.
Si, sin duda, pero esto conlleva que a veces sea difícil de gestionar. Desde que salgo de casa, a primera hora de la mañana, hasta que vuelvo a entrar, por la noche, estoy en contacto con gente, y claro: algunos me agradecen lo que se está haciendo y otros que discrepan.

¿Y cuáles son las cosas por las que los ciudadanos discrepan?
En general, para temas de recursos. Hay muchas temas que preocupan al ciudadano pero se pueden resumir en lo que se refiere a calles: su limpieza, su estado, la vigilancia... Evidentemente, cuando más recursos tienes, más puedes verter en estos temas y, por tanto, la gente de alguna manera valora más positivamente el que se está haciendo.

Estamos hablando de actuaciones relativamente baratas.
Es que son estos recursos los que valora más la gente, más que las grandes obras. Con el dinero que tienes debes ser capaz de poder gestionar e intentar dar un máximo de servicio posible. Pero sí, son estas pequeñas cosas las que acaban haciendo más fácil la vida en un municipio.

Y luego están las grandes obras.
Sí y, en este caso, Castelldefels es una ciudad que ha crecido mucho en poco tiempo, y por lo tanto, creo que en estos momentos estamos terminando de digerir el crecimiento que ha supuesto todo este cambio, y las consecuencias que se han derivado . Por ejemplo, a finales de este año inauguramos el Teatro, dentro de pocos días, a primeros de octubre comenzamos las obras de la biblioteca que dispondrán de 5.000 m2, este curso ha entrado en funcionamiento la tercera guardería y ya nos hemos puesto a trabajar en la construcción de la cuarta ...

¿Algo más?
Si, estamos haciendo un alcantarillado de un barrio que aún no tenía, el de Montmar, hemos adquirido un espacio que era muy importante y muy simbólico para Castelldefels: el de Cané y Marido. Y todo ello forma parte de aquella clase de obras o infraestructuras que son necesarios para un municipio que ha crecido tanto como el nuestro y que de una manera u otra tienen que acabar haciendo. Y mejor si se pueden terminar en este mandato.

Sí, claro, pero para financiar todo esto, el endeudamiento debe ser considerable.
Efectivamente, la financiación local es la gran asignatura pendiente de la democracia. Parece que por fin se ha puesto manos a la obra en el tema de la financiación autonómica y en estos momentos todos estamos esperando que le toque el turno a la financiación local. Además, debemos tener en cuenta que con la actual situación, hay muchos menos ingresos en cuanto al tema urbanístico y eso ha hecho más que necesario tener una financiación local autosuficiente.

¿Cómo compensan ahora los recursos que hasta hace cuatro días venían de la construcción?
Bien pues, de momento, con mucha austeridad y contención en el presupuesto de gastos. Habitualmente hacemos los presupuestos con mucho rigor, pero los del año que viene, serán especialmente austeros. Entre otras cosas, porque tampoco nos podemos permitir el lujo de incrementar los impuestos.

Sí, este tema ciertamente es un delicado.
Nosotros los hemos congelado. En el 2009 optamos por hacerlo así, y seguramente que a los del 2010, que ya estamos trabajando, iremos en la misma línea. Salvo el del IBI, el resto de impuestos y tasas no sube.

¿Y ya que estamos en el tema, como está el paro en Castelldefels?
Afortunadamente, no hay mucho. A ver, sólo que haya una persona parada ya es bastante importante, pero en términos objetivos, aquí tenemos un 10,9% de paro que debe estar al orden de 3-4 puntos por debajo de la media de la comarca. No es por tanto, en este sentido, un dato tan mala como podría ser en otros lugares.

¿Y a qué lo atribuye?
Castelldefels no tiene polígonos industriales y esto implica que la gente no tiene trabajo en el municipio sino que se traslada a otros lugares.

Sí, porque ustedes son una ciudad de servicios.

Sí, sin duda. Castelldefels es una ciudad con vocación turística. Y no nos escondemos: hemos hecho un plan de desarrollo y de marketing turístico que hizo el consultor Josep Xiens. Y hemos querido poner en valor el turismo en la ciudad, apostando por uno de calidad. Tenemos 3.300 plazas hoteleras, una gastronomía que está reconocida ampliamente y atractivos bastante interesantes. Quizá por todo ello, no hemos notado tanto el tema del paro, lo que le decía. Y es evidente que el empleo ha bajado un poco, pero no tiene nada que ver con la caída que ha sufrido la construcción.

Porque decíamos que de atractivos no les faltan...
Sí, tenemos unos cuantos. Hay el Castillo, por ejemplo, que ya está parcialmente restaurado y que ya se utiliza, o los cinco kilómetros de playa, con un paseo marítimo de cuatro kilómetros, que representan un activo muy importante. Lo hemos hecho conjuntamente con el Ministerio, así que vamos avanzando con la mejora de todo este Litoral. Y no podemos olvidar que somos la puerta de la comarca del Garraf, y éste es otro valor que debemos seguir adelante. ¡Ah! Y también tenemos el canal de piragüismo de Cataluña.

De hecho son subsede olímpica.
Así es, y de hecho, si Tarragona acaba siendo sede de los Juegos del Mediterráneo, nosotros volveremos a ser subsede. Además, a lo largo de estos años hemos llevado toda una serie de competiciones deportivas muy relevantes, como la celebración de la primera etapa del Barcelona-Dakar que fue a la playa, la decimotercera Liga de los Pirineos de Balonmano, o la Maratón del Mediterráneo.

Volvemos al tema de la playa. Supongo que deben destinar muchos recursos a tener las playas en buen estado.
Tanto es así que tenemos diferentes reconocimientos: la bandera azul de calidad medioambiental, la Q de calidad turística por parte de la Diputación y de la Cámara. Y en estos momentos estamos trabajando para conseguir la certificación que da la Generalitat de ciudad deportiva. Realmente, cuando se hizo una apuesta por el turismo de calidad todo plegar supuso realizar unas actuaciones y mejoras que hemos llevado a cabo sobre todo en la playa.

Con todo esto cuesta creer que Castelldefels pueda ser considerada una ciudad dormitorio.
Yo diría que no lo es, efectivamente. Quizás en sus orígenes, en los años setenta, cuando había mucha segunda residencia, no le diría que no. Pero en estos momentos prácticamente todo es primera residencia. Mire, un elemento muy significativo de cómo se siente un municipio es la implicación de su gente. Para que se haga una idea, en estos momentos tenemos registradas 280 asociaciones y entidades. Ya ve que esto no liga demasiado con el concepto de ciudad dormitorio.

¿Y qué porcentaje de inmigración tienen estas asociaciones?
Hay dos elementos a destacar, partiendo de la base que tenemos un porcentaje de inmigración muy elevado. Uno es que una parte es una inmigración acomodada, de gente comunitaria. La más importante es la rumana, pero también hay italianos, argentinos, alemanes, franceses, gente de empresas multinacionales. La otra es la inmigración que tiene mayores dificultades económicas. Este porcentaje es menor y como le comentaba lo de la poca industria, no lo notamos demasiado.

El hecho de que muchos deportistas la hayan elegido como residencia es bastante significativo.
Si, sí, futbolistas, tenistas, deportistas en general que saben que en Castelldefels se vive muy bien, hay mucha calidad de vida. Los máximo atractivos son el mar y El Garraf, y aunque ya lo haya dicho, no me importa repetirlo: somos balcón mediterráneo.

Un balcón que quizá les beneficia por la proximidad con el aeropuerto.
Sí, nos beneficia porque da trabajo ya nivel de comunicación nos lleva turistas. En algún momento puntual hay que admitir que sí, que hay algún problema de ruido, pero hay un grupo de trabajo que se ha centrado en elaborar una propuesta para minimizar estos impactos.

Usted es alcalde desde hace poco pero ya se ha atravesado el ecuador de la legislatura.
Por eso nos hemos marcado muchos proyectos que hacer. Ahora mismo, tenemos vivos más de 100, relacionados en temas de urbanismo. Con el FEIL tuvimos 10 millones y medio que fueron la mar de bien, y ahora estamos esperando el segundo FEIL que no sabemos qué cantidad tendrá, pero supongo que será inferior. Así que estos dos años deben servir prácticamente para que Castelldefels tenga los equipamientos que le corresponden por la población que tiene. También hay otro reto que me marco: el de seguir cohesionando territorialmente esta ciudad porque hay una serie de barreras entre medio de la playa y la montaña.

¿Y cómo se hace?
Pues con un puente que abrimos hace unos años, pero también mejorando el transporte público, y reformando la estación de tren, porque no debemos olvidar que cada día lo cogen 12.000 personas. Cuando se abrió la T1 del aeropuerto se puso en marcha la línea 99 de autobús que comunica Castelldefels con el aeropuerto. También se está trabajando con la Generalitat en el proyecto de Bus Abajo que conectar Castelldefels con Cornellà por autobús. Estamos trabajando para ampliar la red de carril bici. Y todas esas apuestas ayudan a coser territorialmente toda la ciudad.

¿Lo acabaremos todo?
Procuraremos. Y si los ciudadanos me dan su confianza, repetiremos.