Alcalde de Sant Feliu de Llobregat

Juan Antonio Vázquez Cortado

Apuesta por la formación

"Somos la primera Administración a la que recurre la gente y eso a veces es duro"

Según el Alcalde, Sant Feliu tiene su propia identidad y junto con la movilidad hace que también que haya una potente actividad cultural, lúdica, festiva, asociativa muy destacada.

Miércoles, 14 de Octubre de 2009
Conocida en la antigüedad con el nombre de Ticiano o Micano, y durante la Guerra Civil con el nombre de Roses del Llobregat, la primera referencia escrita del nombre de Sant Feliu no aparece hasta el año del Señor del 1002, aunque hay restos materiales del Paleolítico encontrados en la zona de Can Albareda. Capital de la comarca del Baix Llobregat, los cerca de 44.000 habitantes viven con ambivalencia su relación con Barcelona, con la que sólo les separan 11 kilómetros: por un lado, quieren aprovechar la cercanía con la capital, pero por otro, quieren conservar su identidad.
"En política tenemos un elemento que valora si has hecho el trabajo bien hecho o no. Y son las elecciones. Es aquí donde se demuestra el grado de satisfacción o descontento de los ciudadanos"

"Vivir cerca de Barcelona facilita el hecho de que muchas cosas que no caben en la capital, pues las podamos tener aquí, como algunas propuestas culturales, o algunos servicios, y esto también genera un dinamismo en la ciudad"

"La preocupación del ciudadano, la mayoría de veces, es muy básica, y se centra más en su vida cotidiana. Cuando te encuentras los vecinos te piden más que arreglar una papelera que está rota y no que los lleves una gran obra"
Por lo que se puede ver en su currículum, usted tenía clara su vocación ya siendo chiquillo.
Si, pero no ser alcalde. Admito que me interesé por la política de muy joven, cuando sólo tenía 14, 15 años, y me afilió al partido. Luego te vas animando porque ves que aquello te gusta, llegan las elecciones, lo vives todo con intensidad, y te proponen en alguna candidatura. Y luego eres concejal, y así, ir haciendo, las circunstancias te llevan a encabezar una candidatura, y la gente te acaba eligiendo como alcalde. Pero insisto, no fue nunca un objetivo. Quien se lo tome así, lo tiene complicado. El haber llegado es el fruto de una trayectoria. Y del mismo modo que fui elegido, habrá un día en que dejaré de serlo. Y nada, se habrá cerrado una etapa.

Pero usted ya va por la segunda legislatura...
Por suerte, en política tenemos un elemento que valora si has hecho el trabajo bien hecho o no. Y son las elecciones. Es aquí donde se demuestra el grado de satisfacción o descontento de los ciudadanos. Y aquí se mezcla la persona, porque para eso son elecciones municipales, pero esencialmente lo que has hecho, como has ayudado a mejorar la ciudad y, en definitiva, la vida de tus ciudadanos.

Unos ciudadanos que en su mayoría, trabajan en Barcelona.
Si, desgraciadamente Sant Feliu es una ciudad dormitorio. Y utilizo este adverbio que suele ser peyorativo, pero Sant Feliu tiene su propia realidad con la que hay que convivir. Y esta realidad es la que dice que estamos al lado de Barcelona.

Esto marca mucho.
Pues sí, por ejemplo toda la actividad económica relacionada con el comercio: los hábitos de compra de los ciudadanos tienden cada vez más a acudir a las grandes superficies, en las grandes concentraciones de oferta comercial, lúdica y de restauración. Y en una ciudad como la nuestra, de casi 45.000 habitantes, pues no puede competir con una gran metrópoli como Barcelona.

Pero aparte de esto, la gente dice que Sant Feliu es una ciudad tranquila, donde la calidad de vida es buena.
Si, en comparación con algunas ciudades, incluso de la misma comarca, es evidente que Sant Feliu puede aportar esto. Tenemos unas características muy diferentes en Cornellà, por ejemplo, o Hospitalet, o Esplugues. Supongo que ya lo hace la proximidad de Collserola. Mire, con un dato se ve bien claro, esto: hace unos 10, 12 años Sant Feliu tuvo un crecimiento importante porque se hicieron unos barrios nuevos, como el de Maju. Pues un porcentaje importante de gente que vino a vivir procedía de Barcelona, buscando precisamente el elemento de la tranquilidad.

¿Lo ve? Y seguro que estar cerca de Barcelona también debe tener algunas ventajas.
Si, facilita el hecho de que muchas cosas que no caben en Barcelona pues las podamos tener aquí, como algunas propuestas culturales, o algunos servicios, y esto también genera un dinamismo en la ciudad. Pero al margen de esto, Sant Feliu tiene su propia identidad y la movilidad de la que hablábamos hace también que haya una potente actividad cultural, lúdica, festiva, asociativa muy destacada.

¿Ah sí? ¿A nivel asociativo?
Sí, sí. La misma gente de la ciudad forma parte de un número de identidades muy importante y esto es una dinámica que impulsa otras iniciativas. Nosotros, por ejemplo, tenemos más de 100 entidades culturales y 60 deportivas. Esto significa un volumen notable de actividad, de dinámica, de relación social, que hace que el concepto de identidad de ciudad que le decía esté muy presente.

Y eso que están cerca de otros municipios.
Si, claro. No sólo Barcelona. Aquí no se sabe bien dónde empieza Sant Feliu y dónde acaba Sant Joan Despí, y esto hace que, a veces, las cosas se difuminan. Pero en este sentido yo creo que no.

Quizá por la idea de pertenencia a un municipio que antes decía.
Sí, yo creo que es más la dinámica de la propia ciudad, que a pesar de ser media, tiene cosas de pueblo, que hace que todo el mundo se conozca y que haya mucho actividad en torno de las asociaciones. Y esto lo vemos mucho en esta época, por ejemplo, en que celebramos la Fiesta de Otoño: el 80% de la actividad de este encuentro está organizada y promovida por las mismas entidades. Y eso es un dato muy significativa.

También es verdad que tienen industria, y que por tanto, gente de fuera viene a trabajar al municipio.
Sí, pero no se integran. El polígono industrial más importante que tenemos está en las afueras de la ciudad y hay mucha gente que viene con transporte privado, de forma que cuando acaba su jornada marcha y no vuelve hasta el día siguiente. También es cierto que una parte acaba comprando en la ciudad y haciendo un poco de vida, pero no es lo más corriente.

Las comunicaciones también son otro punto a tener en cuenta.
Si, pero es lo que le decía. El hecho de estar al lado de Barcelona hace que sea fácil llegar a Sant Feliu, pero también fácil irse con él. Las comunicaciones son muy importantes para que un municipio como el nuestro no puede ofrecer todo lo que el ciudadano necesita, sea trabajo, estudios u ocio. Y aunque son correctos, aunque hay que mejorarlas fuerza.

No será respecto Barcelona capital.
No, no. Lo imprescindible es mejorar la comunicación de Sant Feliu respecto a la comarca. Tenemos una buena comunicación respecto Barcelona, de acuerdo, y hay proyectos de mejora, especialmente en cuanto al servicio público: está aprobada la prolongación de la Línea 3 del Metro, se alarga también el tranvía en dos estaciones más en la ciudad ; y la futura Línea C3 Catelldefels-Barcelona en principio debe pasar por Sant Feliu.

Y eso será muy bueno, claro.
Evidentemente, porque nos conectará con el otro lado del río, ya que Sant Feliu tiene un déficit de conexión con Sant Boi, Gavà, Viladecans y Castelldefels.

Ya hemos hablado de comunicación. ¿Cómo tenemos la vivienda?
La proximidad con Barcelona hace que los precios sean más o menos similares. Con Barcelona, pero también Sant Joan Despí y Esplugues. Quizá son un poco inferiores en Sant Just Desvern, que tradicionalmente siempre ha sido más caro. Pero lo que es evidente es que esto nos obliga a hacer actuaciones de promociones de viviendas. Pero no resulta tan sencillo.

¿Por qué?
Pues porque lo primero que necesitas para construir pisos es disponer de suelo, y hoy por hoy, no hay terrenos, no tenemos término municipal disponible para edificar, salvo algún planeamiento que ya está en marcha, pero que en cualquier caso, es muy limitada.

Se han quedado sin espacio.
Sí, aunque no nos podemos quejar de cómo tenemos planificado urbanísticamente el territorio. Durante mucho tiempo Sant Feliu no tuvo crecimiento, y eso es bueno por un lado, pero por otro malo, porque no hubo promociones de vivienda pública y se fue perdiendo población. Más tarde, a principios de los noventa, tuvo un crecimiento importante, y se construyeron 3.000 viviendas de golpe.

¡Caramba!
Si, y hay que tener en cuenta que no se trata sólo de la construcción de pisos, sino sus consecuencias: el aumento poblacional conlleva más servicios, más necesidad, y la multiplicación de los gastos que aún arrastramos. Pero con el tiempo, las cosas se han ido equilibrando, y una vez solucionado este problema, podemos encarar otros retos que tiene la ciudad.

¿Como por ejemplo?
Pues, no sé, el soterramiento de la vía del tren, que ayudará a que la ciudad sea mucho más ordenada. Todo ello conllevará una mejora sustancial en la dotación de equipamientos, de servicios, y sobre todo, la definitiva organización de la ciudad. De hecho, ya hace mucho tiempo que se reivindica, y ya hace tres años, en 2006, que se firmó el acuerdo con el Ministerio y la Generalitat para comenzar las obras el año que viene.

Con todo lo que comportará, claro.
Si, por supuesto. Después vendrá todo el proceso de ordenación de la superficie, que cambiará totalmente nuestra fisonomía, porque estamos hablando de la zona céntrica de la ciudad que está muy consolidada.

¿Es por aquí por donde van las demandas del santfeliuense?
No, no. La preocupación del ciudadano, la mayoría de veces, es muy básica, y se centra más en su vida cotidiana. Cuando te encuentras los vecinos te piden más que arreglar una papelera que está rota y no que los lleves una obra como esta que representan millones de € uros. A veces podemos tener la tentación que haciendo grandes obras, la gente estará contenta, pero no es cierto. Las necesidades son otras, y en la medida de lo posible, debes tratar de complacer a todas.

¿Y cuáles son hoy por hoy estas demandas?
Hombre, estamos en un momento complejo, esto no es ningún secreto. Hay mucha demanda de ayuda social y de empleo, y estamos intentando orientar nuestra acción por esta vía. En el presupuesto de este año ya incorporamos una importante dotación económica para incrementar el dinero de ayudas sociales a las familias con necesidades, pero todo ha ido creciendo y lo cierto es que en la ciudad tenemos 1.000 parados más que el año pasado .

Es preocupante.
Sí, y todo eso se nota en dos vertientes: una es que pasado un tiempo del paro, la gente empieza a tener problemas para hacer frente a los gastos. Y otra, es que destinamos dinero para generar empleo en sectores muy concretos durante 6 meses, que han dado empleo a 25 personas. Pero claro, todo se acaba, no tenemos un exceso de recursos. Y lo que queremos ahora es apostar por la formación: la gente debe estar en condiciones para afrontar de la mejor manera posible a las situaciones de crisis, porque así la posibilidad de volver al mercado laboral será más amplia.

Y ya que hablamos de dinero, ¿cómo lleva el tema de la financiación local?
Este será otro de los próximos reto. Ahora se ha mejorado la financiación autonómica, pero nos volvemos a olvidar de aquella Administración que no está supeditada a ninguna otra, porque con nuestras dimensiones y competencias somos Gobierno iguales que los demás, y somos la primera Administración que estamos ante la gente. Y a veces nos vienen a pedir cosas que no están dentro de nuestras competencias, pero no se tiene en cuenta y nos encontramos a veces como desamparados.

Falta poco menos de dos años para unas nuevas elecciones municipales. ¿Cómo ve su futuro político?
Pues no lo sé, la verdad. No sé qué haré la próxima semana, o sea que imagínate en mayo de 2011. Ahora estamos en un punto del mandato que sería un error pensar en la rentabilidad de las cosas que hacemos. El objetivo de este gobierno municipal es centrarnos en el inicio de las obras de soterramiento de la vía del tren, porque eso es lo que le queda en esta ciudad para poder abordar su futuro. Y esto afectará a los próximos años. Sea cual sea su Alcalde.