Alcaldesa de Esplugues de Llobregat

Pilar Díaz Romero

Calidad de vida

"El grado de satisfacción de los ciudadanos está en las cosas cotidianas"

La alcaldesa de Esplugues de Llobregat opina que el grado de satisfacción de los ciudadanos está en las cosas cotidianas. Asegura que no se puede basar la acción de gobierno sólo en grandes proyectos, aunque es verdad que contribuyen a los grandes cambios que hay en las ciudades.

Miércoles, 25 de Noviembre de 2009
Esplugues de Llobregat forma parte de aquellos municipios del área metropolitana que intentan sacar provecho de las ventajas de la proximidad de una capital como Barcelona pero sin perder su personalidad. Con una decena de barrios y un singular centro histórico que cuenta con espacios tan destacados como la Calle Montserrat o Masies como Can Cortada, donde residió el legendario Baró de Maldà (autor de su imprescindible "Cajón de Sastre"), Esplugues tiene también unos notables espacios naturales, y la imagen de población industrial que tenía hasta hace poco ha cambiado por un municipio de servicios.
"Como diputado acabas teniendo contacto con muchos colectivos y mucha gente de toda Cataluña, y cuando estás al frente de una administración local, tu territorio es más pequeño pero también es verdad que es mucho más intenso"

"Se dice que la política local es la de verdad o que se escribe en mayúsculas, y pienso que es cierto. Supongo que dedicarse a ello debe ser muy vocacional, porque si no te gusta, aguanta muy poco"

"A pesar de la crisis, no renunciamos a seguir ofreciendo al ciudadano los servicios a los que ya está acostumbrado, aunque no sea nuestra competencia. Somos conscientes de que somos la primera Administración a la que recorre una ciudadano"
Es bastante atípico pasar del Parlamento a la Alcaldía. Normalmente, es al revés.
Pero este ha sido el paso final. Ya hacía mucho tiempo que estaba en política de una manera digamos más amateur. Pero hace diez años, el 99, entré de firme, formando parte de una candidatura muy especial: la primera vez que estaba encabezada por Pasqual Maragall en el Parlamento de Catalunya. Estos años fueron muy interesantes, porque vi la política desde otra vertiente y aprendí muchas cosas que luego me han acabado resultando siendo muy útiles.

Para ser Alcaldesa quiere decir?
Sí, porque te encuentras que tienes que relacionarte con otras administraciones, pero la diferencia con la política local es muy notable. Como diputado acabas teniendo contacto con muchos colectivos y mucha gente de toda Catalunya, y cuando estás al frente de una administración local, tu territorio es más pequeño pero también es verdad que es mucho más intenso. Para resumirlo con una línea: cuando era Diputada la gente no me paraba por la calle, y ahora que soy Alcaldesa sí.

Todo es política pero son cosas diferentes.

Sin duda, y estar al Parlamento es siempre una experiencia muy enriquecedora. Aunque le tenga que decir que muy lenta. Yo vengo de la Universidad, y el ritmo que hay en un grupo de investigación de las comunicaciones móviles, como era lo que yo estaba, es muy intenso. Hay convenios con empresas, y el nivel de exigencia que puedes tener es como en una empresa privada.

Los que defienden la lentitud de la ley apuntarán el tema de la seguridad jurídica y otras cuestiones.

Sí, sí, lo que quieras: es necesario que las cosas se hagan bien hechas, claro, siempre debe haber una garantía de lo que estás legislando porque básicamente es lo que hace el Gobierno. Pero claro, me he encontrado en que al principio de una legislatura entraba un proyecto de ley y una vez acababa, todavía no se había aprobado.

Cuáles eran sus responsabilidades en el Parlamento?

En el Parlamento sueles tener el trabajo según tus conocimientos. Yo concretamente llevaba temas de universidades, tenía contacto con rectores, con la comunidad educativa universitaria, y con estudiantes. Sí, es verdad que nos reuníamos e íbamos por el territorio, pero no es lo mismo que ser alcalde para que en un municipio tienes de todo y no es sólo tratar un solo tema sino absolutamente todos.

Es la vida real.
Sí, aquí tienes gente de todo nivel: cultural, educativo, económico ... Con sólo 47.000 habitantes hay todo el abanico posible de capas sociales, porque aquí tenemos barrios muy diferenciados y eso posiblemente no ocurre en otros municipios del entorno. Por ejemplo, tenemos el barrio de Can Vidalet que es obrero, hecho así mismo, junto al barrio de Pubilla Casas, y después tenemos un barrio como Ciudad Diagonal donde hay gente con un nivel económico muy elevado. Así que sí, es un contraste muy grande.

Y a qué se debe esta variedad de población?
Pienso que es la configuración propia del municipio y también su historia. Ahora tenemos barrios donde antes teníamos campos, por ejemplo, y lo que ahora es toda la zona, que está urbanizada, hasta hace pocos años, estaba aislada. Debemos tener en cuenta que la zona de la montaña, tanto aquí como en Sant Just, es muy apreciada por ser tranquila, ya las familias acomodadas siempre les ha gustado residir. Y entonces, claro, a medida que te acercas a L'Hospitalet ya se nota la inmigración que llegó a la década del 60.

Pero a pesar de este conglomerado, se sienten orgullosos de ser Espluguenc.
Sí, sí, aquí hay orgullo de decir que somos de Esplugues. Tenemos, además, referentes, como la Carme Chacón que a la hora de tener su hijo le preguntaron si lo tendría en Barcelona o Madrid y ella dijo que aquí que lo tendría en Esplugues. O en la Mercedes Milà que también está contenta de afirmar sus orígenes. Yo pienso que tenemos una señal de identidad propio, con una cultura y unas entidades muy características. Y aunque somos relativamente pequeños, nos cuesta ir a vivir aunque sea en otro barrio.

Tienen varias empresas instaladas en Esplugues.
Sí, tenemos un polígono industrial con unas dimensiones medias que ha atraído a varias empresas: aquí siempre hemos tenido la Nestlé, por ejemplo, pero también se ha ido puesto otros, como Codorniu, Cobega o Panrico. Y en eso estamos trabajando, porque queremos dar las máximas facilidades para que otras empresas vengan a instalarse aquí.

Tienen algunas ventajas.
Tenemos muchos, de puntos fuertes: uno es nuestra ubicación, porque somos la puerta de Barcelona, y estamos a 10 minutos en coche del aeropuerto. Y también está la calidad de vida y un cuidado del espacio público. Y también podemos presumir de tener una de las presiones fiscales más bajas de la provincia. Así que ponemos mucha imaginación para hacer con menos dinero más cosas.

Sí, porque la financiación a los ayuntamientos ya sabemos como está.
Es la asignatura pendiente de estos 30 años de ayuntamientos democráticos. No se resolvió desde el primer día y siempre acabamos recibiendo. Además, ahora estamos en un momento de especiales dificultades, y aunque no renunciamos a seguir planteando nuestras exigencias, somos conscientes de que somos la primera Administración a la que recorre una ciudadano para plantear sus quejas y necesidades.

Y no siempre pertenecen a competencias municipales.
Exacto. Fíjese que uno de cada tres euros que nosotros gastamos los dedicamos a competencias que no son locales, sino de otra Administración. Así que para poder acabar con esta injusticia, necesitamos una buena financiación. También es cierto, las cosas como sean, que el plan que hemos tenido del gobierno central nos ha ayudado mucho, y parece que tendremos otro. Fue un anuncio valiente, aunque creo que el Estado tenía la urgencia para activar el empleo y la economía poniendo dinero y confianza al servicio de los Ayuntamientos, los únicos organismos que hoy son capaces de poner inmediatamente un plan de obras con rapidez.

Qué necesidades y preocupaciones tiene el ciudadano?
Aparte de la seguridad, la convivencia ciudadana, la vivienda, y la movilidad, es evidente que ahora, con la actual coyuntura, el trabajo. Aunque estamos en una tasa de paro que está por debajo de la comarca, de Cataluña y España, es un tema que nos preocupa. Y supongo que esta buena media se produce porque está demostrado que en las tareas en las que se necesita una preparación, son más competitivas. Y nosotros estamos apostando por atraer este tipo de actividades, que son las que mejor resisten la crisis y son capaces de crecer, incluso.

Y cómo se puede incentivar esto?
Pues primero apostando por la educación, empezando por la obligatoria, ya partir de ahí, mejorar las competencias, la comprensión lectora, las matemáticas, los idiomas. Y luego continuando por la educación no obligatoria. No es verdad que acabas trabajando igual teniendo una carrera que no teniéndola porque eso se ve.

Aparte de los estudios, el gran tema de preocupación de los jóvenes es la vivienda.
Tenemos un plan municipal de 2.000 viviendas, y ahora hará un año que hicimos sortear 351. Existe la idea de hacer otro sorteo del año que viene, aunque con menos viviendas. También tenemos dos proyectos en dos áreas residenciales estratégicas que nos permitirán hacer viviendas protegida y asequibles para nuestra gente. Pero somos conscientes de que no podremos crecer casi más, porque somos un territorio pequeño y ya lo tenemos todo ocupado.

De hecho, es lo que comentábamos: Esplugues ha sufrido una gran transformación en los últimos años.

Sí, especialmente en estos últimos treinta años, y la gente está muy contenta. Pero pienso que el grado de satisfacción de los ciudadanos está en las cosas cotidianas. No puedes basar tu acción de gobierno sólo en grandes proyectos, pero también es verdad que contribuyen a los grandes cambios que hay en las ciudades. Si hace unos años estábamos muy mal comunicados, por ejemplo, ahora podemos decir que estamos mejor, porque dentro de unos años nos llegará el Metro y los Ferrocarriles. También impulsamos proyectos como el Teatro Auditorio, que estará en la Plaza Catalunya, junto a un gran centro que esperamos inaugurar a finales de año: el de Diseño de la Baronda. Y hay polideportivos para las entidades deportivas, y proyectos sociales como la remodelación de nuestros mercados, que en el fondo contribuyen a dinamizar el comercio y el consumo.

Y de todos estos proyectos qué le hace una especial ilusión?
Mire, nuestro sueño es el soterramiento de la B-23. Este proyecto entró cuando hicimos el relevo con el anterior alcalde. Y todo indica que pronto podría ser realidad la firma del protocolo, con unos contactos que estamos haciendo con el Ministerio de Fomento y el Secretario de Estado.

Por lo que nos dice, y cómo lo dice, me parece que no la volveremos a ver de Diputada.
Si le tengo que se sincera, ya tengo suficientes preocupaciones aquí, y además, es otra clase de política muy diferente. Siempre se dice que la política local es la de verdad o que se escribe en mayúsculas, y pienso que es cierto. Supongo que dedicarse a ello debe ser muy vocacional, porque si no te gusta, aguanta muy poco. Porque sí, hay momentos muy buenos, pero también los hay duros.