Oficina de Relaciones Ciudadanas del Ayuntamiento de Hannover

Bernd Grimpe

Desarme nuclear

“Para conseguir la paz, todos los gestos, especialmente los pequeños, son necesarios”

El principal objetivo del equipo de Grimpe es trabajar en todo el mundo para aumentar la concienciación y lograr que se prohíban las armas nucleares.

Miércoles, 11 de Noviembre de 2009
Capital de la baja Sajonia, situada en el centro-norte de Alemania, Hannover es, con más de medio millón de habitantes una de las principales ciudades del país, una situación que cobro un mayor protagonismo en el año 2000, cuando en ella se celebró la Exposición Universal. Con una historia llena de vicisitudes, especialmente en la Segunda Guerra Mundial, hoy emerge como una gran capital con una amplísima oferta comercial y cultural. Hablamos con un representante de la Oficina de Relaciones Ciudadanas de su Ayuntamiento que participó en el encuentro de Alcaldes por la paz del pasado 3 de noviembre.
“Lo importante de todo esto son los pequeños gestos, los pequeños actos que de algún modo u otro contribuyen a ir dejando un poso que con el tiempo logra sus resultados. Y Alcaldes por la paz está para esto”

“Somos conscientes que de que lo que pretendemos no es nada sencillo, que hay muchos intereses en juego y que debemos trabajar día a día para ir consiguiendo metas, aunque sean pequeñas”

“De un modo u otro, Alcaldes por la paz es un colectivo decisivo, y algún día podremos mirar atrás y darnos cuenta de que el camino que hemos recorrido ha valido la pena”
¿Qué significa Alcaldes por la Paz para Hannover?
Como ya debe saber, la génesis de todo este movimiento está en la Segunda Guerra Mundial, y las dos bombas atómicas que cayeron sobre Hiroshima y Nagasaki. Hiroshima fue la primera ciudad que sufrió los ataques de una bomba atómica y desde entonces la ciudad está luchando por el desarme nuclear a nivel mundial. Pero éstas no fueron las únicas ciudades que sufrieron bombardeos.

Hannover también fue muy castigada.
Así es. Dos tercios de la ciudad fueron destruidos y el 80% del centro de la ciudad quedó completamente devastado por las bombas. Así que somos una ciudad que estamos especialmente sensibilizados con el tema.

Y este dramático episodio del pasado es lo que les ha unido.
Sí, Hannover es ciudad gemela con Hiroshima desde 1983, y, como ellos, tenemos el objetivo de que el desarme nuclear debe ser una meta que debemos conseguir poco a poco para que nunca más puedan volver a darse situaciones como aquellas. Así que ser una ciudad gemela significa pues eso, ayudar en lo posible para contribuir al desarme nuclear a nivel mundial.

Y esta es la misión de Alcaldes por la Paz.
Sí. Como ya sabrá, Alcaldes por la paz es una organización sin ánimo de lucro que está diseñada para difundir los valores que le comentaba a través de la coordinación entre las ciudades que apoyan el programa para promover la solidaridad de las ciudades y así conseguir la abolición total de las armas nucleares.

¿Pero no creen que este objetivo es un poco, digamos, idealista?
Nuestro principal objetivo es trabajar en todo el mundo para aumentar esta concienciación y lograr que se prohíban las armas nucleares. Esta es la base. Por supuesto somos conscientes de que esto no es nada sencillo, que hay muchos intereses en juego y que debemos trabajar día a día para ir consiguiendo metas, aunque sean pequeñas.

¿Cómo cuales?
Pues también nos sentimos comprometidos en la lucha por un mundo pacífico en donde se pueda dar asistencia a los refugiados, donde se defiendan los derechos humanos, donde no exista la pobreza. Un mundo, al fin y al cabo, en el que se defiendan los derechos humanos y no existan problemas que amenacen una coexistencia pacífica.

Usted trabaja en la Oficina de Relaciones Ciudadanas del Ayuntamiento de Hannover.
Sí. Alcaldes por la paz está constituido por una Conferencia Ejecutiva, que está autorizada para tomar decisiones de emergencia con respecto a la organización en lugar de la Conferencia General. En esta conferencia toman parte las ciudades ejecutivas, que se reúnen cada dos años, y de las que Hannover forma parte.

¿Y qué otras ciudades hay más?
Pues la ciudad de Presidencia es Hiroshima, que fue la que lo inició todo. Y luego están pues Akron, en los Estados Unidos, Biograd Na Moru, (Croacia), Florencia (Italia), Halabja (Iraq), Granollers, donde hemos celebrado este encuentro, Ieper (Bélgica), Malakoff, en Francia, Manchester (Reino Unido), Nagasaki (Japón), Volgobrado, en Rúsia y Waitakere, en Nueva Zelanda. Y nosotros, claro. Hannover.

¿Y cuál es exactamente su labor?
Digamos que coordinamos el movimiento de Alcaldes por la paz para el todo el país desde Hannover. Como le decía, nos unimos a esta organización hace más de veinticinco años, en 1983 y nuestro alcalde entonces escribió una carta a sus homólogos de otras ciudades alemanas para que también se unieran a esta causa.

Así que funcionan como una especie de centro.
Si, con la labor realizada en estos últimos años, hemos conseguido que haya muchas ciudades implicadas. Ayudamos a otros municipios para que puedan informar a sus habitantes de todo lo que llevamos a cabo, que se reduce a una idea básica: debemos contribuir a eliminar las bombas atómicas y las armas en general. Y todo ello lo hacemos a través de charlas y conferencias que ilustramos con documentos gráficos, sean fotografías o videos.

¿Y cuánto tiempo lleva usted trabajando por la causa?
Pues desde los inicios. Hace más de 30 años que estoy trabajando por Alcaldes por la Paz. Digamos que entre otras cosas, estoy orgulloso de que pudiera contribuir con mi trabajo a que Hannover estuviera involucrada en esta organización.

¿Y de veras esperan que pueda haber en el futuro un mundo sin armas?
Bien, no sé si será posible, esto nadie la sabe. Pero espero, esperamos todos, vaya, que esto sea algún día posible. Lo importante de todo esto es lo que decía, las pequeñas acciones, los pequeños actos que de algún modo u otro contribuyen a ir dejando un poso que con el tiempo logra sus resultados.

Unos pequeños gestos decisivos.
Por supuesto que somos conscientes de que no es sólo nuestra labor la que contribuye a que haya una concienciación global sobre el tema. Pero sí creo que de un modo u otro somos decisivos y que algún día podremos mirar atrás y darnos cuenta de que el camino que hemos recorrido ha valido la pena.

Quizá con Obama ahora hay una mayor predisposición.
Estamos seguros de ello. El presidente de los Estados Unidos hizo este año un discurso en Praga en el que hizo alusión a un mundo sin armas. Creo que su alocución fue significativa. Así que, a pesar de las dificultades y los problemas, creo que algún día este sueño podrá ser una realidad.