Jesús Miguel Dionisio Ballesteros

Referente cultural e histórico

“El patrimonio no es sólo un conjunto de monumentos”

El Alcalde de Aranjuez cree que es un compromiso incorporar el valor de la paz como un valor fundamental en el gobierno de cualquier institución, y desde luego, de ser uno de los sueños de quien quiere cambiar un poco el mundo y hacer que sea un poco mejor.

Miércoles, 11 de Noviembre de 2009
Equidistante a Toledo y Madrid por medio centenar de kilómetros, Aranjuez (190 km2 y 52.000 habitantes) es un municipio de la Comunidad de Madrid cuyo término se encuentra atravesado por los ríos Tajo y Jarama. Su historia está llena de grandes momentos y uno de los más destacados fue cuando Felipe II lo nombró Real Sitio. Famoso por su Palacio Real y sus jardines, su paisaje cultural fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en el 2001. Joaquín Rodrigo le dedicó un famosísimo concierto así que méritos seguro que tiene.
“Alcaldes por la paz no deja de ser un reconocimiento de la importancia que tienen las ciudades y municipios en la construcción de la convivencia. Pero también un compromiso de incorporar el valor de la paz como un valor fundamental”

“En definitiva, lo que genera más conflictos en la humanidad es el desconocimiento de la cultura o la manera de porqué otros actúan de un modo que sólo nos parece distinto”

“Lo importante de vivir cerca de una gran ciudad es aprovecharse de las ventajas que ofrece esta cercanía pero sin llegar a renunciar a la personalidad que otorga tantos años de historia”
¿A qué se debe su presencia en este encuentro de Alcaldes por la Paz?
Bien, he venido aquí porque Aranjuez forma parte de este colectivo de Alcaldes por la Paz y, por lo tanto, tenía mucho interés en participar en esta conferencia, a la que también he acudido en representación a la Federación Española de Municipios y Provincias. Formo parte de la Comisión de Patrimonio Histórico y Cultural de esta institución que trabaja esencialmente en la preservación de valores de entidades culturales materiales e inmateriales, es decir, aquel patrimonio que no sólo son monumentos y espacios, sino también todo aquello que da sentido a lo que llamamos cultura.

Y lo de Alcaldes por la paz, ¿no le parece también inmaterial?

No, no, yo creo que no. Y fundamentalmente por dos motivos. Primero, porque es un reconocimiento de la importancia que tienen las ciudades y municipios en la construcción de la convivencia. Y por otro lado, es un compromiso de incorporar el valor de la paz como un valor fundamental en el gobierno de cualquier institución, y desde luego, de ser uno de los sueños de quien quiere cambiar un poco el mundo y hacer que esto sea un poco mejor.

Y esta labor debe empezarse desde los ayuntamientos.
Si, por supuesto, debe iniciarse en el ámbito local. Es en los municipios donde se confrontan y se ponen a prueba los derechos, las obligaciones, los intereses individuales y colectivos, donde se contrastan los pareceres a muy poca distancia. La política de gran escala, la de las grandes ciudades es mucho más impersonal, más distante, así que es aquí, donde deben fomentarse este tipo de actitudes.

Y todo a través de la educación.

Que es fundamental, claro. Es aquí donde la labor es más necesaria, ya que se educa a la ciudadanía, promoviendo una cultura de paz. Creo que en introducir estos conceptos en la educación es algo esencial.

¿Aranjuez vivió algún hecho histórico que provocara el apoyo a la causa, algo así como lo que ocurrió en Granollers en la Guerra Civil?
Pues no, la verdad es que no. Aranjuez no tuvo un acontecimiento que le haya legitimado especialmente más que a otras ciudades para liderar un movimiento por la paz. Lo que sí es cierto es que desde prácticamente su fundación, Aranjuez ha sido una ciudad muy vinculada con centros de poder.

Pues sí.
No debemos olvidar que Aranjuez fue un espacio creado por la Corte y la Corona en sus orígenes como una especie de lugar de retiro, así que ha tenido siempre una necesidad de compromiso que vaya más allá de los temas estrictamente municipales que pueden competer a una pequeña o mediana ciudad.

Y siendo patrimonio de la Humanidad.
Sí, está reconocida por la Unesco, y ello conlleva un compromiso con el resto de la humanidad. Sin embargo, cuando este organismo pone en marcha esta serie de nominaciones parece que sólo hace referencia a la preservación de monumentos o de espacios de un gran interés, pero lo que realmente pretende es proteger la huella de la identidad cultural que a lo largo de la historia se ha ido forjando. ¿Y sabe para qué?

¿Para qué?
Pues sencillamente, para que entendamos el por qué ocurren las cosas y seamos capaces de entendernos mejor porque. Yo creo que en definitiva, lo que genera más conflictos en la humanidad es el desconocimiento de la cultura o la manera de porqué otros actúan de un modo que sólo nos parece distinto.

Bien, ya tenemos la vertiente cultural. ¿Qué más ofrece Aranjuez?

En realidad, Aranjuez es una ciudad muy parecida a Granollers en el sentido de que está próxima a una gran metrópolis, como es Madrid, pero no forma parte de su área metropolitana. Tiene una identidad muy fuerte, es el centro de una comarca, y en sus orígenes fue una ciudad fundada, inventada y diseñada por los mejores profesionales, arquitectos, urbanistas, y jardineros.

Pensada para disfrute de la Corte y la Corona.

Sí, la historia de Aranjuez es la de una ciudad que aunque estaba destinada a que fuera habitada por una pequeña élite, hoy es un referente cultural e histórico. Fíjese que es la única ciudad española que tiene reconocida la declaración de la Unesco como paisaje cultural patrimonial. Y la verdad, visitándola uno entiende que realmente fue diseñada para seducir a través de los sentidos.

Lo pinta todo muy idílico. ¿Qué tal la crisis?

También la sufrimos, no crea. Aranjuez fue una ciudad que tuvo un desarrollo industrial muy potente en los años 50 del siglo pasado, y por lo tanto, es una ciudad que vive una realidad forjada con muchas pequeñas circunstancias locales y económicas. No, no es una ciudad, en términos coloquiales, que pueda ser considerada elitista o sobrada.

Vaya, que tiene de todo.
Sí, tiene una población muy integrada, su diseño urbano también favorece la integración y la convivencia, y como cualquier ciudad viva, tiene una riqueza intercultural, social, y económica. A nivel poblacional, hay profesionales, trabajadores por cuenta ajena, y gente de estratos sociales muy diversificados, que eso sí: es capaz de organizarse y convivir. Pero claro, la crisis nos ha afectado a todos.

Vaya, que no se ha escapado nadie.

Bueno, hay distintos grados, como en cualquier otra ciudad. Pero creo que es significativo que todos, más o menos la estemos padeciendo. Esto nos obliga a que debemos esforzarnos todos juntos a salir de ella.

¿Qué tal las relaciones con Madrid?
Bien, cuando vives cerca de una gran ciudad, como es este caso, hay varios aspectos que te condicionan, y como todo tiene sus ventajas y sus inconvenientes. En el mercado laboral, por ejemplo. Hay una vinculación permanente, así que hay gente de Aranjuez que trabaja en Madrid, gente de Madrid que trabaja en Aranjuez o alrededores, o incluso hay gente que trabaja en Castilla la Mancha. Creo que lo importante es aprovecharse de las ventajas que ofrece esta cercanía pero sin llegar a renunciar a la personalidad que otorga tantos años de historia.

Y de la que parece que está muy orgulloso. ¿Hasta cuándo lo tendremos de alcalde?
Bien, esto depende en gran medida de los ciudadanos, ya lo sabe. Llevo como alcalde desde el año 2003, y me quedan un par de años, hasta el 2011. Y creo que voy a intentar repetir, si es que mi partido me lo permite, claro. Pero si, me haría ilusión continuar una legislatura más como mínimo. Pero ya lo veremos.