Alcalde de Santa Perpetua de Mogoda

Manuel Ruíz Montero

Los cambios son necesarios

"No se ganan las alcaldías. En todo caso, se pierden"

Manuel Ruíz asegura que cuesta mucho cambiar de gobierno, y más cuando hay una inercia de tantos años. Siempre dice que una Alcaldía no se gana sino que se pierde. Y eso es lo que hay que tener muy en cuenta en política municipal.

Miércoles, 25 de Noviembre de 2009
Cuesta creer que en casi 16 km2 que tiene la superficie de Santa Perpètua de Mogoda puedan tener su sede 1.400 empresas. Pero su perfecta ubicación, y unas buenas comunicaciones han convertido a este municipio que ronda los 25.000 habitantes en uno de los más prolíficos para los que se refiere a industria. Situado a sólo 7 kilómetros de Sabadell, hay documentos que mencionan la localidad desde el siglo X, aunque se han encontrado restos de cultura íbera y también una masía romana. A mediados del siglo XIX, se instalaron las primeras fábricas textiles del municipio: el Vapor y Ca'n Andal.
"Cualquiera que esté gobernando durante tantos años, sea del partido que sea, entra en una rutina, en una falta de motivación, de ideas nuevas que el ciudadano lo acaba percibiendo. Por eso los cambios son necesarios"

"Al margen del color que representan, no debe considerarse empresario sólo como una fuente de ingresos sino como un vecino, un ciudadano, un miembro de esta comunidad, que además, aporta riqueza a nuestro municipio"

"Pienso que más allá de las ideologías, un buen clima de cordialidad y colaboración es muy importante y aporta mucho valor al pueblo, contribuyendo a que haya unas buenas relaciones vecinales"
Al ser elegido Alcalde rompió una tradición de casi tres décadas.
Sí, desde los primeros ayuntamientos democráticos, Santa Perpetua había sido gobernada en su mayor parte por Iniciativa per Catalunya y de hecho, Pere Bofill fue alcalde durante 24 años. Pero muy bien que se lleven los gobiernos municipales, los cambios son necesarios. A mí siempre me ha gustado la política y, cuando vine a vivir aquí, en Santa Perpetua, en el año 1986, quise intentarlo. Y en las municipales del año 2003 ya ganamos un cuarto concejal.

¿Y cómo eran las relaciones con el gobierno?
Muy buenas. Durante estos cuatro años, hemos trabajado muy cerca de Iniciativa, e incluso nos propusieron trabajar conjuntamente, aunque no aceptamos. Cuando se fueron acercando las elecciones del 2007, lo hicimos con ambición, porque entendíamos que era el momento donde podíamos tratar de trabajar para dar un cambio. Y lo hicimos de lo lindo, teniendo el apoyo del partido, de la Federación del Vallès y también de los militantes de nuestro municipio. Y eso se tradujo en tener dos concejales más, hasta llegar a los seis.

¿Y a qué atribuye este cambio?
Pienso que después de 28 años del mismo color, el ciudadano pide un cambio. Cualquiera que esté gobernando durante tantos años entra en una rutina, en una falta de motivación, de ideas nuevas que el ciudadano lo acaba percibiendo. Y de alguna manera eso es lo que pedía la ciudadanía: un cambio, para saber si gobernar de otra manera podía aportar más valor, más identidad y más calidad de vida a los ciudadanos.

Un reto difícil.
Cuesta mucho cambiar de gobierno, y más cuando hay una inercia de tantos años. Siempre digo que una Alcaldía no se gana sino que se pierde. Y eso es lo que hay que tener muy en cuenta en política municipal.

¿Y pasado ya el ecuador de la legislatura, ¿qué balance hace de todo esto?

Evidentemente el tema de la crisis nos afecta a todos. Santa Perpetua es consciente de la crisis que sufrimos porque entre otras cosas, tenemos un sector industrial importante, con 1.400 empresas, y eso quiere decir que el impacto que hay en la vida cotidiana del ciudadano es muy destacado. Hablando en números y sólo para que se haga a la idea, por el tema de licencias de obras se había llegado a cobrar cerca de un millón y medio de euros. Y de eso se ha pasado a cobrar sólo 150.000 euros este año.

Una bajada considerable.

Sí, y la gente pide trabajo, pero también unos servicios, una calidad en los espacios públicos. Y por todo ello, y aunque no estamos evidentemente en el mejor momento, estamos tratando de dar respuesta a estas necesidades.

El desempleo habrá subido mucho.
Si, claro. Es lo que conlleva tener un sector industrial tan importante: cuando hay crisis se nota especialmente. Pero yo tenía muy claro cuando llegué a la Alcaldía que aquí no se trata de dividir la población entre empresarios y trabajadores, sino que tenemos que ir todos juntos. No debemos considerar al empresario sólo como una fuente de ingresos sino como un vecino, un ciudadano, un miembro de esta comunidad, que además, aporta riqueza a nuestro municipio.

Una riqueza que no sólo económica.
Efectivamente. Esta riqueza no debe traducirse únicamente en dinero en efectivo para los tributos, sino también que se participe en aquello que nos une como municipio: en los actos que se organizan, en las fiestas mayores .. haciéndolo de manera física. Y tengo que decir que dada la situación de crisis, la respuesta por parte de los empresarios ha sido muy buena, por lo que estoy muy agradecido, y con ganas, naturalmente de continuar trabajando en esta línea.

Ahora las cosas han de costar más.
Por eso nos hemos puesto con mucho más esfuerzo y trabajo. Y lo cierto es que el balance que hay que hacer hasta ahora es muy positivo, y va más allá de las expectativas que podíamos haber tenido cuando entramos al gobierno.

Ahora que lo pienso, 1.400 empresas son muchas empresas.
Si, y dan cabida a mucha gente. Normalmente, los trabajadores provienen de la comarca o del Vallès Oriental. Piense que Santa Perpètua está situada geográficamente al final del Vallès Occidental, y hay mucha proximidad con el otro, pero también con las poblaciones vecinas. De hecho, compartimos temas como el Hospital de Mollet, por ejemplo, que será nuestro hospital de referencia.

Así que las relaciones son más o menos buenas.
El color político acaba marcando claro, aunque sea de una manera más o menos sutil, pero por ejemplo, nunca se había planteado el tema de mancomunar servicios, de tener encuentros específicos para mejorar los puntos de conexión entre nuestros pueblos, de ir de la mano en temas como el transporte público. Ahora sí que hemos hecho este paso adelante y la relación ha mejorado mucho en todos los pueblos de la zona, sean del color que sean. Pienso que más allá de las ideologías, un buen clima de cordialidad y colaboración es muy importante y aporta mucho valor a nuestro pueblo, contribuyendo a que haya unas buenas relaciones vecinales.

Unas relaciones que si hay mucha gente que sólo viene a trabajar no sé si serán muy intensas.

No, no, en absoluto. Santa Perpetua no es una ciudad dormitorio, hace vida en la calle. Hay muchas convocatorias programadas y centros cívicos que ofrecen todo tipo de actividades. Como todo municipio con historia, tiene un casco antiguo muy arreglado, y después hay barrios que lo rodean, como La Creueta o Can Folguera que han acabado dando identidad al municipio. Y también está el barrio de La Florida, que parece estar apartado pero no, cada vez se está acercando más. Sí, lo cierto que hay mucha actividad y participación en la calle.

¿Podría destacar algún proyecto?

Pues mire, estamos haciendo dos campos de fútbol once y uno de fútbol septiembre Serán equipamientos deportivos que han costado más de 4 millones de euros. Pero era una carencia importante que había que resolver. También estamos trabajando en una piscina cubierta, porque hay mucha demanda. También de vivienda, por parte de la gente joven, así que el anterior gobierno inició una urbanización que nosotros hemos continuado donde se construirán 800 viviendas, más de la mitad de los cuales serán de protección oficial. Y la cosa aún continuará, porque más adelante hay otro proyecto de 800 viviendas más.

Uno de los secretos debe ser supongo la comunicación.
Sí, sí. Es uno de los temas claves, eso. Tener la capacidad de infraestructura y accesibilidad, sobre todo en medios por carretera. Hay un referente en Cataluña como es el Cimvallès que fue la primera central integrada de mercancías. Ahora mismo, de las 4 que habrá, esta será la más pequeña y si se hizo aquí fue para las comunicaciones.

Volvemos a Santa Perpètua. Antes ha comentado el tema de los colores políticos. ¿De verdad tiene tanta importancia?
No cuenta tanto como la persona, eso se lo puedo garantizar. Yo tengo muy claro que lo que me llevó a la política fueron los ideales y una manera de pensar que comparto con mi partido. Pero cuando entras a la puerta del Ayuntamiento, no eres Alcalde del PSC, ni Concejal de CiU, ERC o Iniciativa. Tú sencillamente, eres el Alcalde o el Concejal, al margen de qué partido represente.

Alcalde de todo el pueblo, pues.

En cualquier Ayuntamiento que esto no sea lo más importante, pienso que no podrá funcionar. Y es un tema que debemos tener muy claro, para tener también la certeza de que lo estamos trasladando a la ciudadanía claramente. Y eso se ve cuando, a pesar de nuestras diferencias, vamos todos de la mano, somos un equipo cohesionado, un equipo que tiene un objetivo común que es el bien de nuestros ciudadanos, la mejora de los espacios comunes y la calidad de vida.

Y al margen de sus tareas en el partido.

Sí, de la cual soy el primer secretario de la agrupación local, miembro de la ejecutiva de la Federación, y Consejero Nacional.

Y estando en diferentes ámbitos de actuación, ¿no tiene la tentación de aspirar a algo más?
Bien, eso lo decidirá el partido, pero cuando llegue el momento. Espero que me queden muchos años a la Alcaldía, y si llega el momento, sinceramente, todavía no sé qué haré. Piense que un cargo político, como un Alcaldía, es un desgaste profesional y personal muy importante, y la familia, obviamente, también reclama su atención. Así que si te planteas continuar en otro nivel, tienes que ser muy consciente de todas las responsabilidades que ello conlleva.

¿Y tiene claro qué diría si ahora se lo propusieran?
Hacer ahora una predicción pienso que no sería bueno, aunque ¿si me gustaría llegado el momento? Pues quizá sí. Pero cuando llegue el momento ya lo decidiré: las circunstancias serán las que marcarán esta decisión.

Pero a la Alcaldía sí repetiría, ¿verdad?
Hombre, esta es la intención. Ahora lo que quiero tener es la confianza del ciudadano. Quiero hacerlo de la mejor manera posible, ser cercano con el ciudadano, escucharle, saber cuáles son sus necesidades y poder trasladarlas en la medida de lo posible. Y hacerlo con trabajo, mucho trabajo, sensibilidad, ya veces también con firmeza.