Alcaldesa de L'Hospitalet de Llobregat

Núria Marín Martínez

Giro de 360 grados

"Esta ciudad ha dado una vuelta como un calcetín"

Núria Marín asegura que lo que no aceptan es que se produzcan pasos atrás sobre los logros que han realizado todos. Y ante este hecho es donde la gente reclama que deben tener presente que esta ciudad tiene que seguir adelante.

Miércoles, 16 de Diciembre de 2009
Población que debe su nombre a un Hospital de la orden religiosa de San Juan de Jerusalén construido en los alrededores del siglo XII, L'Hospitalet es una ciudad del municipio del Barcelonès que limita con la comarca del Baix Llobregat. Con una población que se acerca a los 255.000 habitantes, es la segunda ciudad más poblada de Catalunya. Ligada especialmente a la inmigración, el giro que ha hecho en los últimos años ha sido considerable.
"El contacto directo, el ver que las cosas que te proponen las puedes cambiar y que contribuyes a que la gente esté más bien resulta sin duda el mejor de la política municipal"

"Un tema que está en debate permanente es la lucha contra el incivismo. Y todos sabemos que no es sólo una cuestión de las autoridades. Todos nos tenemos que esforzar para hacer una ciudad más cívica, donde la convivencia sea buena, y todos estemos a gusto"

"Una ciudad debe ser sostenible globalmente y los puestos de trabajo son necesarios en toda la actividad comercial, en el ocio, en la cultura... porque también debe ser una ciudad para vivir y no sólo para dormir"
Leyendo su currículum es evidente que la política siempre le ha interesado.
Cuando, ya en el Ayuntamiento, Celestino Corbacho me propuso ser también concejal de un barrio, mi barrio, fue entonces cuando me di cuenta de lo que significa el contacto con la gente, con el vecindario, con las entidades. El contacto directo, el ver que las cosas que te proponen las puedes cambiar y que contribuyes a que la gente esté más bien resulta el mejor de la política.

La de proximidad.
Sí, aunque me imagino que la política que se hace en el Parlamento también es muy bonita, pero creo que le falta la relación directa y cercana que tiene la local. Creo que la mayoría de gente que trabajamos en los municipios lo que nos gusta es esto, la relación con la gente, el poder discutir, solucionar problemas, tomar decisiones para llevar la ciudad el mejor lugar posible.

¿Y qué quiere la gente de L'Hospitalet?
La crisis es un tema que preocupa mucho, la verdad, y aquí hay mucha gente que nos viene a pedir trabajo, un hecho que no podemos obviar. Piense que esta ciudad ha luchado mucho por tener lo que tenemos, para hacer todos los cambios que hemos realizado, y lo que nos piden ahora es que no lo perdemos, sino que seguimos manteniendo.

¿Y aparte de la crisis, hay algún otro tema que preocupa?
Sí, hay un tema que está en debate permanente y éste es la lucha contra el incivismo. Y todos sabemos que no es sólo una cuestión de las autoridades. Todos nos tenemos que esforzar para hacer una ciudad más cívica, donde la convivencia sea buena, y todos estemos a gusto.

Quizá este tema de la convivencia va ligado a la inmigración.
Esta es una ciudad que se ha hecho por oleadas migratorias. En los años 20 vino la primera, la de Murcia; los años 60 otra, procedente sobre todo de Andalucía. Pero aquí hemos recibido a gente de todas las provincias y de todas las comunidades. Y esta gente, tanto los primeros como los segundos conocieron una ciudad que no estaba pensada para el ciudadano, que estaba abocada a ser un suburbio o ciudad dormitorio, pero que con los años, a través de la democracia y la fuerza de la gente, logramos cambiar esta dinámica. Y yo creo que todo el mundo se siente partícipe de este logro.

Ahora la inmigración no es sólo un tema nacional sino internacional.
En el año 2000 cuando empezó a llegar gente de otros países, podíamos tener el peligro del miedo a lo desconocido, porque venía gente de otras culturas diferentes a la nuestra. Pero creo que esta ciudad ha sabido entender el fenómeno de la inmigración y ha sabido absorberlo perfectamente, porque en el fondo, todos los que vivimos aquí tenemos raíces de fuera, yo por ejemplo mi padre es vasco y mi madre es de Navarra, así que tenemos la capacidad de entender la persona que llega de fuera.

Pero quizá no es tan fácil.

También es cierto que nosotros, como Ayuntamiento, hemos sabido entender que este no era un fenómeno neutro, que teníamos que actuar, que desde la administración teníamos que reconocer los derechos y deberes de todos, tanto los que venían como los que ya se estaban. Así que la política ha sido siempre global y general, y ha hecho que la gente haya aceptado de una manera natural la llegada de personas que venían a trabajar a Cataluña, que venían a vivir a la ciudad y que, evidentemente, respetaban.

Esto es importante.
Lo que no aceptamos y creo que es general, es que se produzcan pasos atrás sobre los logros que hemos realizado todos. Y ante este hecho es donde la gente reclama que debemos tener presente que esta ciudad tiene que seguir adelante. Y es lo que estamos intentando: con más o menos dificultades, porque esta ciudad es compleja, trabajar hacia la dirección que nos hemos marcado, que es avanzar, y continuar transformando una ciudad donde todo el mundo esté a gusto, pueda convivir, y tenga su espacio no exclusivo.

Un espacio que no sé si puede llegar a crecer más.
Si, creo que la ciudad ya no puede crecer mucho más. Lo hemos hecho en los últimos años, y todos los cambios demográficos han hecho que no sólo la población se estabilice sino que repunte en cuanto al número de habitantes. Y en este sentido sí que las transformaciones que estamos llevando a cabo van en esta dirección: nuestra idea es acabar los proyectos de construcción de vivienda que significará que mucha gente se traslade a vivir por aquí pero sin grandes crecimientos, porque lo que queremos es que la ciudad vaya modernizándose.

Lo que quieren crecer ahora es pues en actividad económica y en ocio y cultura.

Exacto. Una ciudad debe ser sostenible globalmente y los puestos de trabajo son necesarios en toda la actividad comercial, en el ocio, en la cultura... porque también debe ser una ciudad para vivir y no sólo para dormir. Años atrás una parte importante de la ciudad era industrial, pero ahora se ha ido reconvirtiendo en el sector servicios, impulsando aspectos relacionados con la tecnología, la investigación y la innovación.

Algo impensable hace unos años.
Si. Hubo un momento en que las industrias dejaron de ser compatibles con una realidad muy urbana, y por lo tanto, comenzaron a salir del centro de la ciudad en busca de otros espacios. Por no mencionar que antes éramos consumidores externos, pero ahora tenemos centros comerciales y no tenemos que ir a otra ciudad para hacer las compras. Y si además la gente viene de fuera a comprar, la riqueza se queda dentro, revierte dentro.

Sí, no se puede negar que la transformación económica ha sido notable.
Nuestra gran transformación que fue el distrito económico. Decidimos que teníamos que generar un distrito potente, al estar ubicados entre el puerto y el aeropuerto, y que teníamos que transformar el territorio para poder dar oportunidades a empresas modernas. Creo que lo hemos logrado, hemos hecho un cambio evidente, y hoy tenemos una realidad que todavía no ha terminado pero que ya se ve.

¿Hay proyectos en marcha?
Sí, hay dos. Uno es inminente, el soterramiento de las vías del tren. En su día nadie pensó que estas grandes infraestructuras cortaban el territorio, y ahora nuestro propósito es coser la ciudad. Esto generará mayor movilidad, conectividad, red social, comercial, un cambio radical desde el punto de vista físico pero también humano. Y eso llevará naturalmente a la creación de un espacio de intercambio de líneas que favorecerá el uso del transporte público.

La movilidad, pues, será más fácil.

Nosotros siempre hemos tenido una movilidad muy buena de L'Hospitalet hacia el centro de Barcelona y al revés. Pero nos faltaba la movilidad norte-sur de la ciudad. Y eso es lo que ahora, con la Línea 9 del metro quedará más o menos solucionado.

¿Y el otro gran proyecto que decía?

Va ligado con este y no se podía proyectar si no se pensaba en el soterramiento de estas líneas: es la continuación de la Gran Vía hasta el río Llobregat. Y así continuar un poco la idea de la transformación de un espacio. Pero tenemos otros grandes infraestructuras en mente, desde el punto de vista sanitario, con la creación de un proyecto que se llama Biopol.

Háblenos de ello.
La idea es generar un gran cluster empresarial en el que las empresas puedan instalarse en torno a un lugar donde se trabajarán todos los aspectos de la salud de las personas. Es un proyecto muy importante que sale de un consorcio donde forman parte el Ayuntamiento, la Generalitat, la biorregión, dos hospitales, y la Universidad de Barcelona. La idea es ir mucho más allá de la ciudad, que sea un proyecto donde nos convertimos en un referente.

Ya empiezan a tener unos cuantos, de referentes.
Sí, a pesar de todas las dificultades económicas, creo que la apuesta que se hizo en su momento acabará dando sus frutos. Por ejemplo, en la Plaza de Europa se acaban de instalar empresas como Spanair o Gallina Blanca, y eso significa que vamos por buen camino. Y teniendo también presente que hay viviendas, hoteles, y La Feria, que es un equipamiento potente que da una fuerza muy importante.

Además, salen beneficiados de la influencia de una ciudad tan cercana como Barcelona.

Sí, hay que aprovecharlo. En estos momento, Barcelona es una ciudad que no puede absorber todo, y necesita espacios a su alrededor que lo hagan. La Ciudad de la Justicia es un ejemplo y La Feria es otro. Si no hubiéramos hecho esta gran transformación, la situación de crisis sería peor, así que todo ello servirá para poder diseñar una economía más adecuada en el mundo en el que vivimos. Pero claro, ha hecho falta un Ayuntamiento, y un gobierno con visión de presente y futuro, con ambición y con ganas de complicarse la vida.

Si no, es difícil que salgan las cosas.
Mire, en 30 años de democracia esta ciudad ha dado la vuelta como un calcetín. Yo ya tengo 46 años, y sólo le diré que cuando era joven, tuve que marchar de mi barrio porque no había instituto.

A pesar de que lleva poco tiempo como Alcaldesa, tiene una larga carrera política. ¿Cómo se ve de aquí a unos años? ¿Piensa hacer otro salto?
Yo de momento estoy encantada, muy contenta de ser la Alcaldesa de mi ciudad, porque además, soy la primera mujer Alcaldesa de L'Hospitalet. Y por ahora, no hay ningún otro objetivo que continuar así... siempre y cuando los ciudadanos así lo quieran, claro. Por eso nunca me he marcado otros objetivos, he hecho lo que he creído que tenía que hacer, porque en política tenemos que ser muy realistas. Todo son etapas que empiezan terminan, y cuando acabe esta, tal vez se abre otra. Entonces ya veremos.

No lo tiene reflexionado, pues.
No, la política es un paréntesis de tu vida profesional y personal que puede ser más largo o más corto, pero que tienes que asumir de esta manera. Así que no me planteo ni tengo ninguna aspiración a cambiar, quizás porque de momento llevo muy poco tiempo. Pero sí me gustaría ver finalizados los proyectos. Es bonito decidir una cosa y después verla realizada. Aunque tengan que pasar muchos años, como es buena parte de lo que pasa en política.