Ivan Arcas Blanch

Apuesta por temas ambientales

"Nosotros gestionamos la cotidianidad"

Ivan Arcas cree que pensar que la inmigración es un conflicto es un error de entrada. Hace muchos años que Molins, como tantos otros lugares, ha sido un municipio de acogida: en los años 40 llegó la gente de Murcia, a los 60, del sur de España, y ahora llegan otros.

Miércoles, 16 de Diciembre de 2009
El nombre no engaña. Parece ser que en sus orígenes el Rey Alfonso II inició (suponemos que no personalmente) la construcción de unos molinos en la zona donde actualmente hay un municipio cuya superficie de 16 km2 acoge cerca de 25.000 habitantes. Situado en el Baix Llobregat, y conocido como "Molins de Llobregat" en tiempos de la República, el pueblo cuenta con dos celebraciones destacadas: la Feria de la Candelaria y la Fiesta de San Miguel.
"Los partidos somos instrumentos, no lo olvidemos. El problema es cuando alguien se piensa que el partido es el objetivo, y eso es lo que pasa en los partidos más tradicionales, que no acaban teniendo sentido para buena parte de la población"

"Entré en política implicándome con entidades culturales y juveniles. Es aquí cuando te das cuenta que hay muchas cosas por hacer, y que todo lo que sea poder agrupar voluntades y dedicar esfuerzos para hacer cosas es lo que hace grande un pueblo"

"¿Por qué este país no puede apostar por temas ambientales y nuevas tecnologías como una opción de futuro? Nosotros, por ejemplo, ahora estamos trabajando en un polígono industrial donde queremos que todas las empresas estén relacionadas con temas ambientales"
De arqueólogo Alcalde, pasando por un banco...
Sí, ciertamente son cambios considerables. En mi caso, creo que entré en política por la puerta grande, por la bonita, que es que a partir del hecho de implicarte con entidades culturales y juveniles. Es aquí cuando te das cuenta que hay muchas cosas por hacer, y que todo lo que sea poder agrupar voluntades y dedicar esfuerzos para hacer cosas es lo que hace grande un pueblo. A mí era lo que me gustaba hacer. Supongo que si hubiera estado en alguna entidad también habría acabado asumiendo responsabilidades. Siempre me ha acabado pasando.

También pasa a los ayuntamientos esto.
Sí, en los ayuntamientos nos toca tener muchas competencias. Nosotros gestionamos la cotidianidad. La gente puede ser de cualquier lugar, pero donde vivo es a su pueblo, en su municipio. Así que cuando un ciudadano tiene un problema concreto, en primera instancia donde es el ayuntamiento y pienso que esta es el gran qué, pero también el reto de la política municipal. Ser alcalde es, posiblemente, una de las tareas más bonitas y más difíciles que hay.

¿Por qué?
Por lo que le decía, es el primer lugar donde acude la gente, pero hay pocos recursos económicos, tenemos una financiación muy mal estructurado desde hace 30 años, y debemos ser la única institución en la Europa Comunitaria que en tres décadas nadie nos ha revisado. Pero aparte del tema económico, el alcalde de un pueblo lo es 24 horas: siempre acabas mirando cosas que pueden interesar al municipio.

Una de estas cosas será la gestión de la crisis.
Sí, nosotros estamos tomando las medidas que podemos, aunque con la base de nuestras competencias y recursos. Como ayuntamiento donde estamos incidiendo, es en líneas que consideramos que son básicas, como la garantía de todas las políticas de urgencia, es decir, en los servicios sociales.

Es la concejalía que ha crecido más partes.
Sin duda. Han aumentado el número de familias que necesitan recursos económicos puntuales para poder se salió de temas como comedores escolares, vivienda, desahucio, hipotecas. El gran drama de esta crisis es el paro. Y nosotros aún, porque Molins de Rei no tiene los índices altos de la comarca, pero aún así, desde el ayuntamiento intentamos dar soluciones potenciando colaboraciones con otras instituciones que también tienen competencias, como el departamento de trabajo, e intentando dar el máximo posible de formación y de recursos.

¿Algún ejemplo?
Pues el FEIL de este año, por ejemplo, el Fondo Estatal de Inversión Local. El gran esfuerzo que hicimos es intentar conseguir que la máxima cantidad de obras las realizaran empresas de aquí, entre otras cosas, porque si no lo hacíamos así ya habría alguna empresa de esas que habría cerrado.

Es un tema complicado.
Y eso sin olvidar que hace unos tres años, cuando la situación no era la de ahora, el Ayuntamiento ya tenía ciertos déficits, así que ahora el reto está en garantizar los servicios y su calidad, pese a los pocos recursos que hay .

Y también deben tener proyectos a largo plazo.
Sí, sí, claro. Hay una serie de proyectos estratégicos como la Calle Mayor y el eje comercial, el tema de las guarderías, la bolsa de vivienda pública. Hay una situación económica complicada, de acuerdo, pero no debemos renunciar a nada y tenemos que seguir potenciando aquello con lo que creemos. Porque tarde o temprano esto se acabará y entonces será el momento de seguir trabajando.

Antes ha comentado que en Molins no había demasiado problema de desempleo.
Molins es un municipio que está dentro del ámbito metropolitano y, por tanto, hay una importante grado de movilidad en cuanto al lugar de trabajo. Esto no quita que con las empresas de Molins de Rei tengamos un especial cuidado y tratamos de dar apoyo en momentos puntuales. Debemos tener muy presente que la red económica de Cataluña está formada básicamente por la pequeña y mediana empresa, y son éstas las que están sufriendo más por el tema de la restricción del crédito.

Es el gran problema que tenemos.
Para mí, salir de la crisis es garantizar que la población de Molins pueda volver a responder con seguridad a todos los grandes deudas que tienen con las entidades financieras, esencialmente en lo que respecta a la vivienda. Pero volver a los niveles de consumos de otros momentos, creo que tardaremos mucho. Y si alguien pretende que en nuestro país vuelva a tener una economía basada en bajo valor añadido como es el ladrillo o el turismo, pienso que está equivocado.

Tenemos que reinventarnos.

Echamos en falta el apoyo real de lo que deben ser las nuevas economías. ¿Por qué este país no puede apostar por temas ambientales y nuevas tecnologías como una opción de futuro? Nosotros, por ejemplo, ahora estamos trabajando en un polígono industrial donde queremos que todas las empresas estén relacionadas con temas ambientales. Pero queremos ir más allá: somos de los primeros municipios que ha dado calor a todo un barrio con la gestión de la biomasa, y tenemos muy claro que este elemento es importante y que hay que educar.

Hombre, buena parte del municipio es natural.
Sí, una parte importante es montaña y el otro es el ámbito natural del río, así que nuestro suelo es escaso. Y como municipio tomamos la decisión de no crecer, con un número de habitantes que no supere los 30.000 pero con el máximo posible de servicios y calidad de vida, y un mínimo posible de agresión al entorno.

Un entorno situado en un punto muy estratégico.

Es evidente que Molinos está en un punto de paso, pero paradójicamente ha sido siempre una encrucijada de caminos. Y eso ha hecho que se caracterice por un sector comercial y de servicios importante, que le ha acabado dando un cierto carácter de capitalidad. Y es que además, pienso que somos un pueblo con un potencial importante, muy bien comunicado con una autopista que corta el municipio. Ahora, por ejemplo, con el tema de los 80 km por hora se ha reducido el impacto sonoro pero también la siniestralidad y la contaminación. Ahora bien, también es verdad que la apuesta que hay que hacer es el tren y el Trambaix, porque lo que necesitamos es conectividad.

Lo que sea para reducir el tráfico de vehículos.
Tenemos una asignatura pendiente, que esperamos tener solucionada el próximo año: un debate histórico en torno a la movilidad, del tráfico, y del coche. Si el año que viene lo tenemos aprobado, tendremos las tres bolsas de aparcamiento en el centro del pueblo y, por tanto, toda la gente que viene de fuera podrán ir directamente a estas zonas. Porque la idea es que la gente pueda prescindir del vehículo para desplazarse por el municipio, porque hay autobuses que llegan a todas partes.

Y en Molins hay vida.
Si, hicimos una apuesta por el comercio local, y de hecho, el comercio es lo que mantiene vivas las calles en horario laboral. Además, tenemos la suerte de tener una gran cantidad de actividad cultural y social, y hay entidades y asociaciones de casi todo, por eso estoy muy orgulloso de la capacidad que hemos tenido todos juntos de integrarnos y aprovechar las ventajas que ofrecen el comercio y las entidades.

Se hace vida en la calle.

Esto es lo que intentamos. Pienso que tenemos una manera de entender la vida que es diferente a la de municipios que están cerca. No sé, por ejemplo nuestro ayuntamiento tomó la decisión de potenciar el mercado municipal para dar vida al centro del pueblo y evitar lo que ocurre en otros municipios que los centros se acaban diluyendo. Aquí pues, la gente está bastante integrada y somos un pueblo con poco conflicto en la calle, lo que es una excelente señal.

A menudo estos conflictos que dice se dan por temas de inmigración. ¿Es su caso?
Pensar que de entrada la inmigración es un conflicto es un error de entrada. Hace muchos años que Molins, como tantos otros lugares, ha sido un municipio de acogida: en los años 40 llegó la gente de Murcia, a los 60, del sur de España, y ahora llegan otros. Bien, ¿y qué? Todos nos acabamos integrando. Pienso que el elemento de la integración se trabaja muy bien.

¿Y a qué lo atribuye?
En Molins llevamos 30 años de gobierno de izquierdas y siempre hemos tenido muy claro que los municipios no pueden crecer de una manera no sostenible. Esto quiere decir que no debemos tener ninguna zona donde haya diferencias respecto a otras, y eso ayuda a que no haya conflictos. Pero entonces hay otro tema: lo que debemos intentar es acoger a toda aquella gente que viene de fuera.

Hay dos opciones: o hacer ver que no son o que se integren.
Exacto. En el siglo XXI ya tenemos que aceptar la inmigración como un hecho absolutamente real, que ha generado consecuencias con nuestra propia identidad y cultural a medio y largo plazo. Pero sin olvidar que han sido ellos los que nos han ayudado a cuadrar los números de las pensiones, el desempleo. Y si los de aquí no hemos tenido suficiente capacidad demográfica para poder llegar a todos los objetivos que teníamos, pues bienvenidos sean los de fuera. Estoy seguro que dentro de 100 años nos n'enriurem de todo esto.

¿También piensa que nos reiremos del desprestigio que sufre ahora la política?
Sobre el papel, las organizaciones políticas deberían convertirse en instrumentos de participación libre para todos. Pero lo que pasa es que las cosas se acaban cambiando. En nuestro caso, por ejemplo, de Iniciativa y Esquerra, estoy orgulloso del proceso que hicimos aquí.

¿Qué pasó?
Cuando yo me presenté por primera vez en la lista pusimos sobre la mesa un proceso de primarias en el que toda la lista fue ordenada por el voto libre de la gente que tenía más de 16 años en Molins de Rei. Votaron más de 500 personas. Tan sencillo como eso. Así que si no eres capaz de abrirte a algo tan básico como la gente que quieres que te represente en el ayuntamiento, como quieres pedirles después que entren en tu organización se abra a participar en debates?

Pero no todo el mundo lo hace así.
Pues pienso que deberían hacer más como éstas, porque así la política volvería a tener prestigio. También hay otro aspecto importante que no depende de los partidos: nuestra democracia es muy joven y pienso que hay demasiada gente que ha olvidado demasiado pronto que este sistema, si no se tiene cuidado, se puede perder. Y la gente joven especialmente, por muchas razones, me preocupa que no tenga criterio, más que vote.

Pero los pueblos ya se sabe que no vota tanto al partido como a la persona.
Bien, depende del municipio. En política local, el partido no queda en segundo término porque nos regimos por una ideología, y eso quiere decir que somos una plataforma de trabajo desde la que se pueden hacer muchas cosas. La gran dificultad es saber cómo articular este debate, como puedes gestionar la realidad a partir de los ideales que tiene una formación, así que el reto está en crear opinión y red. Los partidos somos instrumentos, no lo olvidemos. El problema es cuando alguien se piensa que el partido es el objetivo, y eso es lo que pasa en los partidos más tradicionales, que no acaban teniendo sentido para buena parte de la población.
Ivan Arcas Blanch
Ivan Arcas Blanch
Alcalde de Molins de Rei
Enlaces relacionados
www.molinsderei.cat