Alcaldesa de Sant Quirze del Vallès

Montserrat Mundi Mas

Estabilidad política

"En Sant Quirze se han hecho muchas casas, pero hay que hacer más pueblo"

Montserrat Mundi defiende que debería ser capaz de agilizar los procesos, porque en el fondo, un ayuntamiento no deja de ser un gestor de servicios, así que cuanto más ágil se pueda actuar, mejor se responderá las necesidades de la sociedad actual.

Miércoles, 13 de Enero de 2010
Sant Quirze del Vallès (o Sant Quirze dels Galliners, o de Terrassa o de la Serra, com també s’havia conegut) és un municipi del Vallès Occidental que es troba envoltat de ciutats més grans, com Sabadell, Terrassa o Sant Cugat. Però té una història pròpia, que s’inicia fa 6.000 anys, amb presència neolítica, i que durant l’Edat Mitjana confegirà una fesomia que ha estat vigent fins fa molt poques dècades: la d’un poble amb unes quantes masies que viu essencialment del camp. A finals dels setanta iniciarà una imparable transformació que farà que una població de 4.000 habitants l’any 1970 es quintupliqui fins als 20.000 en l’actualitat.
"El patrimonio de cualquier lugar debe mantenerse, por pequeño que nos pueda parecer. No vale siempre tirar el que ya no sirve y ya hemos perdido suficiente patrimonio como para que lo que nos queda, no se estropee"

"Quisiera que la gente entendiera que los que nos dedicamos a la política municipal somos gente normal, que tenemos una familia, que intentamos hacerlo de la mejor manera posible y que queremos dar un servicio"

"Deberíamos ser capaces de agilizar los procesos, porque en el fondo, un ayuntamiento no deja de ser un gestor, así que cuanto más ágil se pueda actuar, mejor responderemos las necesidades de la sociedad actual"
Pasar de la sanidad en la política como hizo usted es un cambio considerable.
Bien, en realidad no creo que haya cambiado tanto de trabajo. Tanto la sanidad como la política tienen o deberían tener vocación de servicio. Antes atendía a ciudadanos con problemas de salud y hacía prevención y ahora atiendo ciudadanos con problemas diversos, pero para mí el trabajo es la misma

¿Y cómo arranca todo?

Siempre me he considerado una persona inquieta y he participado en todo lo que he creído y que pienso que me podría enriquecer como persona y ofrecer a los demás. Cuando vine a vivir aquí, en Sant Quirze, en 1994, empecé a ser crítica, como ciudadana, en temas que pensaba que se podían mejorar. Creía que había cosas que se podían cambiar, sobre todo lo que más preocupa a la ciudadanía, como son el alumbrado de una calle, la limpieza o la seguridad, entre otros.

Así, tal vez ya tenía un poco la idea de dedicarse...
No me lo había planteado nunca, pero para trabajar para arreglar el municipio, hay que hacerlo desde el ámbito de la política. El caso es que me propusieron entrar en política de cara a las elecciones municipales de 2003, y asumí el cargo de teniente de alcaldía dedicada a temas de salud y bienestar social, mujer e inmigración, que era un ámbito familiar que conozca bastante porque llevaba treinta años en el mundo de la sanidad. Al cabo de un tiempo dejé el acta de concejal, pues no me sentía satisfecha con el trabajo que yo personalmente tenía que desarrollar.

Qué valiente.
Y así pasaron tres años más, que aunque estaba al margen de lo que pasaba, iba siguiendo la política local. En 2007 hubo nuevas elecciones municipales y fue cuando pensé que le debía, a la ciudadanía ya mí misma, una oportunidad de cambiar aquellas cosas que no me habían gustado y que me habían llevado a marcharse. Me pidieron encabezar una lista y al hacerlo, propuse unas condiciones de estabilidad sin las cuales yo no quería tomar parte de nada. Cuando me las aceptaron, me puse a todas. Y pasadas las elecciones, pude formar un equipo de gobierno amplio, donde además de Convergència i Unió, está el PSC y el PP.

Desde entonces, han pasado dos años y medio. ¿Qué balance político hace?
Sé que puede parecer un poco absurdo, pero lo que quería era dar estabilidad a Sant Quirze. Me parece que somos uno de los municipios que han tenido más alcaldes en menos tiempo, así que lo que yo quería era dar esta estabilidad para poder poner Sant Quirze al día, modernizando los equipamientos, y dando mejores servicios. Y eso sólo se consigue con estabilidad política. Además, Sant Quirze es un municipio fantástico, donde vivir es un auténtico placer. Con una calidad de vida increíble, en medio de la naturaleza, pero a pocos minutos de Barcelona, Sabadell, Terrassa o Sant Cugat.

Vayamos un poco más allá. Sant Quirze ha pasado, en muy pocos años, ser un pueblo que no tenía 4.000 habitantes en una ciudad que corre el peligro de convertirse en dormitorio. ¿Cómo lo ve esto?
A mí no me gustaría, la verdad. Y queremos trabajar para no perder la esencia de pueblo, porque sí, se han hecho muchas casas pero necesitamos hacer más pueblo. Así que el año pasado aprobamos el PAM, el Plan de Acción Municipal, donde nos hemos marcado unas metas, que intentamos lograr en medio de un entorno muy potente, con tres grandes ciudades alrededor, como son Sabadell, Terrassa y Sant Cugat. Sant Quirze es una población con una gran calidad de vida dentro de casa y en el entorno más inmediato, llena de parques y jardines, de zonas muy bonitas, pero hay que darle más vida. Vida en la calle, el comercio, los equipamientos, a la cultura... darle aún más calor.

Y no sólo eso. Hace unos veinte años, cuando se instaló una gran superficie comercial hubo una gran polémica.
Sin duda. Si no hubiera habido el Alcampo, que tenemos en nuestro municipio, estamos seguros de que habría más comercio de proximidad. Pero tampoco podemos dar la espalda a la realidad. Esta es una superficie que da servicio a toda la comarca, pero que esperamos, y así lo está haciendo, que no olvide que está en Sant Quirze y, por ello, ya se está implicando en las actividades y celebraciones que se hacen, dando apoyo a la vida del pueblo.

También lo debe ser dar la espalda a las nuevas formas de comercio.
Creo que hay que conservar un equilibrio. Tenemos un comercio potente y de proximidad y hay que seguir potenciando-lo. Es necesario establecer las medidas adecuadas para que nuestro ciudadano lo conozca. Debemos hacer pueblo y dar más vida en Sant Quirze. Hay muchas entidades participativas que no dejan de ser el motor de nuestra comunidad. Nos ayudan y colaboran en la organización de los grandes acontecimientos festivos de Sant Quirze, como son las cabalgatas, la Fiesta Mayor, las fiestas patronales, etc... Llenan un vacío extraordinario que hay que valorar y agradecer mucho.

Un vacío que se habrá agravado por la crisis.
Sí, es cierto. La crisis ha hecho daño a todo el mundo porque hemos confiado demasiado en la construcción. Pero hay otro tema que nos preocupa, nuestros parques empresariales. Sant Quirze tiene desde hace años unas zonas industriales que hemos tenido mal atendidas. Y esto ha sido un error, porque gracias a ellos, el Ayuntamiento tiene unos ingresos y los quirzetencs y quirzetenques tenemos oportunidades de trabajo, así que es imprescindible que ayuntamientos y empresas caminamos juntos.

¿Y cómo lo harán?
Hemos apostado por ellos, creando una Concejalía nueva, de Industria, Comercio y Promoción de la Ciudad, para que las empresas que estén aquí se sientan a gusto, y creando el Centro Local de Desarrollo Económico en Can Barra.

¿Y a nivel más particular? ¿Cómo resulta la crisis?
Se está notando, y mucho. Está afectando a todos, en mayor o menor grado. Esto queda reflejado en el presupuesto de 2010. La concejalía que más se ha incrementado ha sido la de Bienestar Social, de hecho pasaremos de 3 a 5 plazas técnicas dedicadas al servicio a las personas. Pero es que hay gente que lo pasa realmente mal.

También darán alguna facilidad.

Sí, sobre todo en cuanto al pago de tasas y ordenanzas para que sean los más leves posibles y, sobre todo, el pago, se pueda hacer a la medida de la situación personal y económica de cada familia. Nos está pasando en nuestra sociedad que ahora nos damos cuenta de que las cosas que valían 100 se vendieron por 300, y ahora no valen 100 pero las hipotecas siguen manteniéndose en 300.

Supongo que el trabajo de Alcaldesa también incluye dar algunas explicaciones sobre el tema.
Sí, pero hasta cierto punto. Aquí nos viene gente que dice que hasta que no hable conmigo no marcha. Y hacer entender que por mucho que seas alcaldesa no puedes dar trabajo y contratar todo el mundo que lo necesita, es duro. Pero sí que tendríamos que mejorar la manera en que la administración trabaja. Deberíamos ser más ágiles. Deberíamos ser capaces de agilizar los procesos, porque en el fondo, un ayuntamiento no deja de ser un gestor de servicios, así que cuanto más ágil se pueda actuar, mejor responderemos las necesidades de la sociedad actual.

La burocracia es un problema grave que se arrastra hace siglos.
Sí, pero claro, yo vengo de un mundo sanitario donde la inmediatez era prioritaria. Y, en el ámbito de la administración, para pedir un bolígrafo hay que hacer un informe, por ponerte un ejemplo. Pero no se puede arreglar esto, tienes que aprender a convivir con él, porque si no, te queman los papeles, los temas, y te acabas poniendo muy nerviosa.

Hasta que no estás dentro no te das cuenta.
Sí, y no puedes evitar tener la sensación de que se pierde el tiempo.

La imagen que todavía hay del funcionariado no ha contribuido demasiado.
Es cierto. También es cierto que esto no se acaba de ajustar completamente a la realidad, pero sí, siempre hay excepciones. Pero aparte o no de la eficacia de la gente, las cosas son muy lentas.

Salimos fuera del Ayuntamiento. En los últimos años, ha habido cierta recuperación del patrimonio histórico, ¿verdad?
Pues sí, la Patronal es un buen ejemplo. O Can Barra, la antigua masía es el centro local de desarrollo económico, la antigua "casa de los señores", modernista, ahora es la escuela de música. Es un entorno fantástico. Yo que he tenido la oportunidad de viajar bastante, sobre todo por Francia me he dado cuenta que el patrimonio de cualquier lugar debe mantenerse, por pequeño que nos pueda parecer. No vale siempre tirar el que ya no sirve y ya hemos perdido suficiente patrimonio como para que lo que nos queda, no se deteriore.

También arrastran un proyecto muy voluminoso de la otra legislatura: el parking.
Si, es un tema que hay que acabar como sea. Los ciudadanos están enfadados y con razón. En este caso en concreto, el modelo de parking que se ha hecho creo que no era el más adecuado, pero así se aprobó en su momento. Sí es cierto que, se mire como se mire, la plaza que queda es muy dura y eso lo queremos arreglar. Nos llegan muchas sugerencias al respecto.

Tiene muy en cuenta la opinión del ciudadano.
Es esencial. Yo parto de la idea de que el ciudadano informado es el ciudadano más razonable. Lo más importante es dar respuesta, sea positiva o negativa. No se debe engañar nunca.

Háblenos de algún proyecto más.
Mire, en este mandato se ha hecho más inversión en dos años que en veinte. Y lo puedo decir con orgullo. Hemos hecho los vestuarios del polideportivo, se ha acabado Can Barra, se ha hecho el parking del CAP, se ha cambiado la cubierta de la piscina municipal, el campo de fútbol con césped artificial, hemos recuperado la Torre Julián como centro cívico y le hemos añadido un edificio anexo, hemos mejorado muchas calles y parques, estamos trabajando en dos nuevas guarderías, estamos modernizando la administración para hacer realidad la carpeta ciudadana, y así podría hacer una lista muy larga... La verdad es que hemos hecho mucho trabajo, pero aún tenemos mucho más trabajo por hacer con ilusión y esfuerzo.

¿Y qué hay de los retos del pueblo para los próximos años?
Estamos trabajando en la modernización de los equipamientos, y es prioritaria la nueva zona deportiva y la modernización de los parques empresariales, empezando por Can Casablanques. Pero más allá de lo que está en nuestra mano, también pedimos el traslado del aeropuerto de Sabadell y mientras no se haga, pedimos el máximo de seguridad posible. También pedimos la retirada de las torres eléctricas de alta tensión que atraviesan por medio del pueblo desde hace muchos años.

No hemos hablado de una parte de Sant Quirze que está como apartada, el barrio de las Fuentes.
Es cierto, es un barrio que está alejado del núcleo de Sant Quirze, y la mitad de él pertenece a Terrassa. Por ello tiene unas problemáticas de gestión específicas. Recientemente, hemos hecho un convenio con el Ayuntamiento de Terrassa para mancomunar servicios entre las dos administraciones y la cosa funciona hasta ahora muy bien: compartimos el servicio de recogida de basuras, la seguridad y otros elementos, con el ahorro de coste que ello supone. Incluso hemos empezado a planificar los futuros equipamientos de forma conjunta, pues no tiene sentido duplicar servicios y equipamientos.

Cuando entró en política marcó claramente las reglas que seguiría. ¿Se plantea dejarlo?
Mire, mi idea es trabajar el día a día, y ahora mismo tengo demasiado trabajo para pensar en el próximo mandato. Ahora no toca! Pero sí le puedo decir que tengo muy claro que no pienso perpetuarse me en el cargo, porque estoy rodeada de grandes profesionales y compañeros, y si hay repuestos efectivos, una debe saber retirarse a tiempo. Y yo tengo claro cuando me marcharé. Pero de momento hemos queda mucho trabajo pendiente y mucha ilusión para llevarla a cabo.

¿Y entonces?
Pues volveré a la vida que había llevado, o ya veremos. Yo quisiera que la gente entendiera que los que nos dedicamos a la política municipal somos gente normal, que tenemos una familia, que intentamos hacerlo de la mejor manera posible y que queremos dar un servicio.