Juli Gendrau Farguell

Valor patrimonial

"El ciudadano quiere básicamente que se le escuche"

Juli Gendrau asegura que La Patum es un fenómeno de integración importantísimo tanto de los que son de Berga como los recién llegados. Es como el Barça a nivel de Catalunya.

Miércoles, 27 de Enero de 2010
Conocida por tener una de las fiestas tradicionales más populares y significativas de Catalunya, la famosa Patum, Berga es la capital de la comarca del Berguedà y en sus 23 km2 viven poco más de 17.000 habitantes. Cuyos orígenes podrían remontarse a una referencia del historiador Tito Livio (cuando habla de Castrum Bergium) y una historia que salpica toda la ciudad (con restos románicos, medievales y barrocas, entre otros), Berga quiere sacar provecho de su patrimonio.
"Los pequeños problemas que para un Ayuntamiento pueden ser insignificantes, para el ciudadano son grandiosos y es por ello que reclaman soluciones. Y hay un equilibrio: tratar de no poner las cosas pequeñas en la cola, pero tampoco dejar de lado los temas importantes "

"Cuando la Fiesta de la Patum fue reconocida Patrimonio de la Humanidad, fuimos conscientes entonces del valor patrimonial que representa una convocatoria de estas características y de lo importante que es preservarla y mantenerla vigente"

"Hasta hace poco, la financiación local se basaba en la gestión urbanística pero cuando el tema ha estallado, hemos visto que nos habíamos ido cargando de gastos fijos que hasta cierto punto también eran necesarias y que ahora no sabemos cómo solucionar"
¿Ya se puede compaginar el trabajo de alcalde con la de ingeniero?
Bien, de hecho desde que accedí a la alcaldía, he tenido que dejar el despacho. Sigo dando clases, aunque menos, y sigo conectado con el mundo al que había pertenecido hasta hace pocos años, porque no me quiero desvincular.

Un municipio como Berga debe necesitar un alcalde las 24 horas del día.
A mí me parece que todo municipio necesita un alcalde a jornada completa. Hay siempre mucho trabajo: hay que solucionar problemas de gestión, de aceras que se estropean, de alumbrados que no acaban de funcionar, de proyectos que hay que seguir adelante, de organización municipal, de atender al ciudadano que te viene a pedir, claro.

¿Y qué le suele pedir el ciudadano?
Básicamente, que se le escuche. Todo el mundo querría tener la mejor ciudad del mundo, que para nosotros ya lo es, pero los pequeños problemas que por un ayuntamiento pueden ser insignificantes, por un ciudadano son grandiosos y es por ello que reclaman soluciones. Y hay un equilibrio: tratar de no poner las cosas pequeñas en la cola, pero tampoco dejar de lado los temas importantes.

Y parece que uno de los importantes es la Patum. ¿Qué se siente que esté reconocida por la UNESCO?
Fue en noviembre de 2005 cuando la Fiesta fue reconocida Patrimonio de la Humanidad. Fuimos conscientes entonces del valor patrimonial que representa una convocatoria de estas características y de lo importante que es preservarla y mantenerla vigente. Aquí está presente en todas partes, no sólo los días de las fiestas: en las casas, la misma canalla, en las dependencias municipales ... siempre hay elementos de la Patum. Y esta identidad es la que nos marca como pueblo y que hace que tengamos proyección gracias a ello.

Y sin olvidar que económicamente es muy importante.
Sí, es un motor de promoción económica. Hace poco presentamos el proyecto de la Casa de la Patum, que se iniciará próximamente y donde se mostrará todo lo que tenga que ver con la fiesta. Es una idea muy estimulante, ya pesar de la crisis, vale la pena que la tiramos adelante.

Quizá con esta crisis, como dice, muchos municipios han optado por reducir sus fiestas.
Sí, pero olvidan que son unos días en los que se hace pueblo, se crea mucha unión. La Patum es un fenómeno de integración importantísimo tanto de los que son de aquí como los recién llegados. Es como el Barça a nivel de Cataluña, pues nosotros a nivel local. Y esa importancia hace que no podamos prescindir de algunos actos. Y claro, con esto se necesita dinero, un dinero que salen casi todos los presupuestos municipales.

Esta integración de la que habla también debe incluir la inmigración.

Sí, tenemos alrededor de un 16% de población que es inmigrante. En la comarca somos unos 40.000 habitantes ya nivel comarcal estamos a un 8-9%. De momento no hay problemas, lo que es muy importante. Pero hay nuevas dinámicas, claro. Esta población trabaja fuera, se mueve en sectores alimentarios, y hay un buen porcentaje, sobre todo sudamericanos, que han acabado volviendo a su país al no tener trabajo.

Volvemos a la fiesta. El hecho de que estén bien comunicados también debe contribuir al éxito.
Sí, estamos bien comunicados hacia Barcelona y hacia Manresa, pero si mira Solsona y Ripoll y con tan sólo 30 kilómetros de distancia, nos estamos una hora para llegar. Hemos hecho reclamaciones por arreglar esto, sobre todo en cuanto a las conexiones con poblaciones que están encaradas al norte. También hace tiempo que reclamamos que el desdoblamiento que el año pasado llegó a Berga continuara hacia Francia. Eso sería un eje europeo importante, convertir a Barcelona como el puerto de Toulouse o Burdeos. Se ve que la Generalitat ya está estudiando esta propuesta.

Tampoco se llevan poder quejarse a nivel de servicios.
Sí, los tenemos bastante completos y creo que son de buena calidad, aunque quizá para ir a ver algún especialista nos tenemos que desplazar en Manresa o en Barcelona. Al ser capital de comarca esta disponibilidad de servicios es un coste económico que nos cuesta asumir, especialmente para municipios de tamaño medio-pequeño, como el nuestro.

No todo lo pagarán ustedes.
No, todo no, pero no es poco. Una escuela de educación especial por ejemplo, la financió la Generalitat. Pero el mantenimiento del edificio, los gastos y todo lo que cuesta nos corresponde asumirlo nosotros, aunque el servicio que hace es comarcal. También tenemos el caso de la radio municipal, por ejemplo. Es local, pero también hace un servicio comarcal, y los gastos que tenemos recaen también sobre nosotros. Y no hay inconveniente, no, lo hacemos muy a gusto, pero lo que hay es que nos tratan como municipio mayor cuando nuestros ingresos son pequeños.

¿Y no ven alguna solución, de momento?
No. Los alcaldes nos quejamos mucho, pero no conseguimos gran cosa. Hasta hace poco, la financiación local se basaba en la gestión urbanística pero cuando el tema ha estallado, hemos visto que nos habíamos ido cargando de gastos fijos que hasta cierto punto también eran necesarias y que ahora no sabemos cómo solucionar. Y pasa en todos lados, eso.

Hay que ahorrar y sacar dinero de donde sea.
Sí, se han de reducir gastos fijos, esto ya se está haciendo en muchos municipios, pero llegará un momento en que tienes que dar unos servicios y éstos no podrán ser recortados. Y ahora estamos esperando el compromiso del Consejero con la Asociación y Federación de municipios: primero el estatuto, tras la financiación autonómica y después el local. Pues a ver si se cumple.

¿Y el dinero del FEIL? También habrán ido bien.
Sí, el Fondo Estatal de Inversión Local ha ayudado a arreglar calles, ves? La crisis hizo que la partida que se resintió más fue la del plan de barrios con un presupuesto que era muy elevado y como los terrenos ya no se vendían, pues, en su momento no pudimos hacer la aportación que correspondía. La idea ahora es continuar buscando subvenciones para ir haciendo cositas.

¿Y cómo van de suelo industrial?
Pues a nivel local estamos bastante agotados. En su día la comarca hizo una apuesta por un polígono comarcal que se haría en Olot, y aquí hemos ido teniendo otros proyectos, el principal de los cuales en esta legislatura es dinamizar las nuestras, porque hay muchas naves vacías. El inconveniente que tenemos es que difícilmente podemos competir con unos polígonos que están mejor comunicados que los nuestros, así que debemos buscar un plus de calidad, un valor añadido que los haga atractivos.

Si no hay polígonos, la gente no vendrá a trabajar.
Sí, y además los que viven aquí trabajan fuera. Lo normal es que cuando un joven termina la carrera, difícilmente vuelve a la comarca a trabajar. Industrialmente estamos bastante mal, ya lo ve, pero precisamente por eso tenemos que reaccionar. Hay diferentes sectores que estamos trabajando: el agroalimentario, el turístico, el de las energías renovables ...

¿Qué piensa de las votaciones populares sobre el tema de la independencia de Catalunya?
De fondo hay otro discurso, donde la juventud tiene mucho que ver, porque no va a votar, en buena parte por el desencanto de la política. Y estos referendos están movilizando muchos sectores, no sólo de gente joven sino también de personas mayores, que por unas elecciones normales o cualquier otro acto político no se movería. Y además hay actuaciones como las del Abogado General del Estado, o el Tribunal Constitucional, que al querer prohibir lo consiguen justo el efecto contrario.

¿Piensa que estos actos pueden ser un indicador de lo que podría pasar en las próximas elecciones?
No le sabría decir. Pero sí nos hemos dado cuenta que la gente se moviliza cuando el motivo es suficientemente atractivo. Y de esto podríamos sacar otra lección: ¿qué debemos hacer para que la gente se movilice cuando se convocan las elecciones digamos "normales"?

Algunos políticos la han hecho grande, últimamente.
Sí, y esto hace que la gente ponga a todos en el mismo saco, creando una desconfianza muy grande. Yo no quiero decir que quien no haya hecho las cosas bien hechas, no se haya de castigar, pero también es cierto que cuando se pone en marcha un procedimiento judicial como los que hemos tenido hay que ser muy consciente con lo que se hace, sabiendo que estás criminalizando a todos los alcaldes y concejales, muchos de ellos hacen su trabajo. Y muy bien hecho, por cierto.

Sobre todo en política municipal.
Exacto. Aquí mismo, por ejemplo, los concejales de gobierno en Berga tienen un sueldo muy bajo, de unos 400 euros mensuales. Esto es voluntariado, y lo haces a gusto y tal. Pero si encima estás criminalizando una actuación, pues puede que plegamos. A mí me parece que, y no exagero nada, que costará encontrar gente para formar parte de listas electorales. Hay una imagen tan negativa que esto acabará repercutiendo en la gente que quiera tener aspiraciones.

¿Qué debería hacer?
Pues no lo sé, la verdad. Quizás un buen lavado de cara, o quizás entrevistas como las que hacéis vosotros y que pueden ayudan a cambiar la visión de las personas.

No será tan fácil...

Yo lo que veo es que cuando te presentas para alcalde o concejal lo haces para dar un servicio a la comunidad, no lo haces por enriquecerte porque sino, no te dedicarías. Es un trabajo esencialmente vocacional. Visto con la perspectiva del tiempo, pienso que el balance que puedo ofrecer es positivo, y aunque sean tiempos difíciles o complicados, lo cierto es que te esfuerzas porque lo que haces produzca unos resultados. Si aquellos que hacen política, sea cual sea, no lo miran así, puede que lo piense.