Joan Valldaura Pujol

Patrimonio con un peso importante

"El sentido que debe prevalecer siempre es el de la responsabilidad"

El alcalde de Cervera asegura que todavía no se puede decir que Cervera viva del patrimonio. Aunque están en una fase de orientarlo hacia este camino, pero se necesita mejorar lo que hay y después se necesita ofrecer unos paquetes turísticos potentes, que supongan una continuidad.

Miércoles, 10 de Febrero de 2010
Cervera es un municipio de la provincia de Lleida, capital de la comarca del Segrià, y agrupa a diversas entidades de pocos habitantes como La Cardosa, Castellnou d'Oluges, Malgrat, La Preñanosa, y Vergós. Con relevantes testimonios artísticos (hay excelentes muestras de románico, gótico, barroco y neoclásico), su importancia histórica tiene un punto de inflexión importante a principios del siglo XVIII, cuando al ponerse de parte de Felipe V a la Guerra de Sucesión, obtuvo numerosos privilegios terminada la contienda, lo más relevantes de los cuales fue el traslado de la Universidad de Barcelona durante más de un siglo.
"Hay un territorio formado por Cervera, Tàrrega y Mollerussa que en sí mismo es lo suficientemente potente para que tenga personalidad. Si fuéramos capaces de estructurar este conjunto de ciudades, podríamos desarrollar un potencia muy interesante"

"El eterno debate de Cervera es si somos un pueblo o una ciudad. En general, la gente quiere los beneficios del pueblo y las ventajas de una ciudad, pero claro, sin pagar tanto. Y eso no puede ser"

"Lo que la gente quiere es trabajo y que la dejen tranquila. Entonces, hay inquietudes como un aparcamiento en el centro, pero en general la gente agradece las pequeñas obras. Los grandes proyectos son importantes pero no preocupan tanto como creemos"
Por lo que se ve leyendo su currículum, su caso es el de tantos protagonistas de Alcaldes. Eu: una mayor implicación política y social desde muy joven.
Sí, lo cierto es que he estado implicado en política desde los 16 años, pero pasa como todo: tienes períodos más activos y otros que no eres tanto. Había sido la Asamblea de Cataluña, pero también en temas sociales, educación, cultura, en asociaciones de maestros, direcciones de centros o en cargos de gestión y coordinación. Y de hecho entré en la política como independiente: fue a través de un amigo que me convenció para ir en las listas municipales con el PSC. Así no es que tenga una militancia histórica, sencillamente, fue viniendo.

Pero ha acabado siendo Alcalde.
Bien digamos que soy alcalde de una manera un tanto curiosa, porque en mi equipo de gobierno hay cinco grupos políticos, y no creo que haya ningún alcalde de capital de comarca que tenga esta mezcla. Tenemos el PSC, ERC, PP, y los independientes CIF y INSEA. En las elecciones obtuvieron representación todas las candidaturas que se presentaron menos Iniciativa, pero CiU fue la que más votos sacó. Así que no estaba claro quién sería el alcalde y finalmente fui escogido por nueve concejales, ofreciendo un gobierno de unidad.

Unir esfuerzos con partidos tan diferentes debe costar.
La verdad es que desde el principio tuve claro que no podía ser alcalde sin una dedicación total, pero una de las condiciones que puse es que estaría al Ayuntamiento con el mismo sueldo que tendría trabajando en educación, que es lo que siempre he hecho. Así que empiezo mi jornada a un cuarto de la mañana, pero nunca sé cuándo acaba.

Visitando Cervera, lo que más destaca es el patrimonio.
Un patrimonio con un peso importante, sobre todo histórico. Siempre digo que tenemos la densidad de patrimonio más alta de Cataluña porque si dividiéramos el número de edificios históricos por el de habitantes, no sé si saldrían muchos municipios con un porcentaje tan elevado de historia. Sólo la universidad ya es una hectárea de monumento histórico y si le sumamos el Sindicato, las murallas, la Iglesia de Santa María, y algunos edificios de la calle Mayor, la lista que sale es considerable.

Es un gran activo...
Sí, pero que también es un reto porque lo que cuesta más dinero al Ayuntamiento sin que dé un valor añadido tangible. Tienes que hacer unos mantenimientos que quizás otras poblaciones se ahorran.

Me parece que aún así, debe valer la pena.
Tenemos un plan de barrios que nos permite ir regenerando zonas, pero lo importante es que hacemos convenios con el Departamento de Cultura para ocuparnos de este patrimonio histórico. Ahora, eso sí: hay mucho trabajo en ir llamando puertas, concertando reuniones y tratando de materializar proyectos, porque claro, cuando llamas a una puerta tú también tienes que invertir.

Hábleme más de este plan de barrios que antes mencionaba.
Sí, ahora con este plan haremos una calle, pero también reharemos Sant Domènech donde, sólo en la primera fase hay invertiremos prácticamente 1.200.000 euros. Todos quisiéramos tener más dinero para hacer más cosas, pero hay lo que hay. Hay unos límites económicos ya ellos nos debemos ceñir.

Pero parece que Cervera necesite tener bien este patrimonio para vivir.

Bien, aún no se puede decir que Cervera viva de este patrimonio. Estamos en una fase de orientarlo hacia este camino, pero se necesita mejorar lo que hay y después se necesita ofrecer unos paquetes turísticos potentes, que supongan una continuidad.

Si se potencia esto el éxito podría estar asegurado.

Sí, si al final viene bastante gente, pero de una manera bastante desorganizada. Aunque ahora la mejor promoción de la ciudad es el boca a boca que siempre es bueno y acaba funcionando. Además, creemos que la ciudad tiene atractivos muy importantes: ya hemos mencionado el patrimonio, pero también tiene la música, un elemento muy importante en la ciudad. Y también el paisaje. Pienso que deberíamos ser capaces de generar una oferta que hiciera funcionar estas tres patas.

¿Qué propone, pues, hacer?
Estructurarlo, articularlo de manera que todo quede más organizado. Por eso llegaremos a acuerdos puntuales. No sé, quizás todo pasa por crear un consorcio de promoción turística que específicamente se dedique a ello. Por ejemplo ahora tenemos el CAT que es el centro de acogida turística, un elemento que nos fuerza a coordinar la oferta, a centralizarse, a disponer de unos técnicos que se puedan dedicar más. Y todo ello, tal vez dará pie a la entrada de la oferta privada, porque la promoción turística no es o debe ser sólo una cosa pública. Todos al final salimos ganando, ¿verdad?

Y tienen una gran ventaja, también: están bien comunicados.
Cada vez hay más gente que se desplaza a trabajar fuera, en Lleida o en las cercanías de Barcelona, señal de que las distancias son más cercanas. Cierto es que las comunicaciones han mejorado mucho porque cuando se pasaba por la Panadella era otra historia. Y a medida que la oferta de autobuses y de trenes mejore, cada vez habría más desplazamientos.

Hemos hablado de turismo. ¿Qué tal la industria?
La comarca tiene una tradición esencialmente agraria, pero en este momento que genera más riqueza en este sentido es Guissona donde está la coperativa que tiene un proceso más consolidado. En la ciudad tenemos un sector industrial, pero vaya, pienso que el valor más grande que tiene Cervera es su situación: un importante cruce de caminos. Y este es el mayor valor de futuro que tiene, al aprovechar el punto de cruce de un eje transversal.

Un punto de cruce que puede ser un lugar potente, llegado el momento.
Yo tengo una idea, una intuición, que me dice que una cosa es Lleida y el área metropolitana de Barcelona, y otra podríamos ser nosotros. Un sector formado por Cervera, Tàrrega y Mollerussa que en sí mismo es lo suficientemente potente para que tenga personalidad. Si fuéramos capaces de estructurar este conjunto de ciudades, que suman casi 50.000 habitantes y que prácticamente están unidas, podemos pensar que es un territorio en crecimiento con un potencial muy importante que conviene no perder de vista.

Entonces con estos municipios que comenta, ¿hay sinergias?

Las tenemos que crear porque muy abundantes no son, ya que la tradición de nuestro país ha sido, ya lo sabe, de que cada uno va por él, como mínimo, desde el punto de vista económico. Pero se podría crear un núcleo de conexiones donde Tàrrega marque su perfil y nosotros el nuestro, y trabajar juntos los puntos comunes para ayudarnos mutuamente.

Pensar en grande, vaya.
Mire, aquí el debate que hay es si somos un pueblo o una ciudad. En general, la gente quiere los beneficios del pueblo y las ventajas de una ciudad, pero claro, sin pagar tanto. Y eso no puede ser.

¿Y cómo van de servicios?
Los básicos están todos aquí. Quizá en temas sanitarios estamos más pendientes de Igualada o Lleida, pero a nivel educativo, por ejemplo, hay escuela, instituto, un centro de la Universidad Internacional a distancia, y oferta de Formación Profesional. A nivel de servicios sociales tenemos lo que nos corresponde. Y en cuanto a instalaciones deportivas, tenemos piscina cubierta. Hay un buen nivel de servicios, que evidentemente es mejorable, pero no se puede decir que haya carencia.

La financiación es lo que debe fallar.
Es complicado. Mire, este años nos han bajado una aportación de más de 600.000 euros de los Fondos del Estado. Pero mal que no hicimos bajar del IBI tanto como la gente quisiera, suerte que los sueldos no han crecido y suerte del fondo Zapatero. Ya ve cómo está el tema.

Ya lo veo, ya.
Y claro. Esto es algo coyuntural de un año, pero el año que viene tendremos que volver a hacer los presupuestos. Aquí al Ayuntamiento, por ejemplo, tenemos la plantilla congelada, no se contrata a nadie y como mucho se sustituye, pero eso no se puede hacer indefinidamente.
Tenemos 86 trabajadores contratados y por lo tanto, somos una de las "empresas" más grandes de Cervera. Y tal y como está el tema, no puedes eliminar unos servicios que la gente se ha acostumbrado a recibir. Así que estamos un poco atrapados entre nuestras obligaciones y el dinero que hay.

¿Y el paro?
Se ha duplicado. Aunque estamos una zona no demasiado importante dedicada a la construcción, era un sector que empleaba, así que cuando la cosa ha aflojado, todo se ha acabado resintiendo. Además, la primera empresa importante que había por aquí, que era Cubigel hace dos años anunció que se iba porque los números no le salían. Y las otras empresas aguantan, aunque los sueldos no son muy elevados. Y no podemos obviar la inmigración, tenemos casi un 22% de la población que nos viene de fuera. Es muy variada y son colectivos que sufren más el paro que no el resto. Que el tema está difícil se ve los martes, cuando hay el servicio de banco de alimentos. Hay colas, una situación que hacía años que no se producía.

Y el ciudadano, aparte de este problema, ¿le pide otras cosas?

Mire, lo que la gente quiere es trabajo y que la dejen tranquila. Entonces, hay inquietudes como un aparcamiento en el centro, pero en general la gente agradece las pequeñas obras. Los grandes proyectos son importantes pero no preocupan tanto como creemos. Porque quizás el gran proyecto de una legislatura va ligado a la demanda de aparcamientos, pero siempre se generan controversias: que hay que abrir el centro a los vehículos, que si se ha de cerrar ... somos animales de costumbres y el hecho de introducir cambios siempre hay gente en contra.

Y en grandes obras todavía más.

Evidentemente, cerrar el centro a los vehículos, por ejemplo, significa crear más plazas de aparcamiento pero a cierta distancia del centro. Fíjese que hicimos un aparcamiento de unas 80 plazas a la altura de la vía del tren y ha tardado un año a utilizarse porque la gente tenía que caminar cien metros hasta llegar al centro! Así que las grandes obras pueden vestir muy pero cuestan mucho de hacer, y desde que empiezas hasta que acabas pueden pasar demasiados años. Y todos estamos acostumbrados a una cierta inmediatez, no queremos que las cosas se eternizan.

Pero otros proyectos sí se habrán terminado al final de la legislatura.

Sí, se está terminando la escuela, y también la ampliación del CAP. Hay también la inversión del plan de barrios, y todo el tema del centro cívico y de Sant Domènech que son dos cosas que deberían hacerse hasta finales de legislatura. También tenemos sobre la mesa el tema de gestiones para organizar el uso del patrimonio con finalidades y ahora supongo que acabaremos la fase inicial del POUM.

Debe ser consciente de que todo lo que haga hasta mayo del próximo año se verá en clave electoral.
Lo sé, pero, la gente debería ser consciente de que es al final de una legislatura cuando se ven los resultados de todo lo que se ha estado trabajando durante años. Y por otro lado, tampoco tengo claro si me volveré a presentar, porque todo es muy duro. Tengo un gobierno muy complicado y, por tanto, no pienso actuar de manera diferente a como lo he hecho ahora. Ser alcalde es o debería ser más serio, porque dedicas cuatro años de tu vida y el sentido de la responsabilidad debe prevalecer.