Alcalde de L’Espluga de Francolí

David Rovira Minguella

Integrar a gente

"Quien quiera hacer política, que hable con la gente del pueblo"

David Rovira se muestra partidario que si te dan unos talentos, tienes que sacar el máximo provecho, no te puedes quedar sólo para ti. Es necesario que fructifiquen.

Miércoles, 10 de Febrero de 2010
Situado en la comarca de la Conca de Barberà, en la provincia de Tarragona, L'Espluga de Francolí es un municipio cuyo nombre viene del latín, ya que spelunga, denominación con la que ya era conocida en el siglo XI, quiere decir "cueva" y hace referencia a las numerosas grutas y cuevas de sus alrededores, uno de sus atractivos turísticos. Con casi 4.000 habitantes repartidos en cerca de 60 km2, la población se concentra en la villa de l'Espluga aunque también existe un núcleo urbano en el balneario de Les Masies, a 2 kilómetro al sur del municipio.
"La estación del AVE está en Perafort, lejos de las dos ciudades importantes, Reus o Tarragona. Entiendo que cada uno tenga sus simpatías pero es triste que las peleas hagan que las infraestructuras se construyan en lugares que quedan lejos de todo"

"Me marcó la educación religiosa que recibí y uno de los temas que siempre me ha preocupado es la parábola de los talentos del Evangelio: si te dan unos talentos, tienes que sacar el máximo provecho, no te puedes quedar sólo para ti. Es necesario que fructifiquen"

"La gente suele preferir el pueblo donde vive, así que hablar con la gente que vive es un buen camino, porque es la que más puede aportar cosas que pueden mejorarlo. De hecho, es la mejor manera"

¿Cómo hace para ser Alcalde y farmacéutico al mismo tiempo?
Ya hace tiempo que no tengo responsabilidades en el laboratorio, aunque formo parte de la empresa. En su momento, fui Presidente del Colegio de Farmacéuticos de Tarragona y eso me obligó mucho a estar fuera, dejando de lado otros trabajos. Pero confío mucho con el equipo de gente con el que trabajo, a los que doy total independencia para hacer el trabajo. También es cierto que no pierdo el contacto y que nos comunicamos mucho.

Tal vez cuando no lo encuentran al Ayuntamiento, van a buscar en la farmacia.
No, no, eso no lo he permitido, aunque alguien lo ha intentado. Pedí que la gente me respetara el poco tiempo que podía dedicar al trabajo de la farmacia. En el Ayuntamiento atiendo dos días por semana, y aunque siempre hay excepciones, procuro que esto se mantenga así. Si tienes mucho trabajo, tienes que llevar una vida muy organizada.

L'Espluga es un pueblo con un patrimonio importante.
Todavía no llegamos a los 4.000 habitantes y hemos tenido un crecimiento muy lento. Pero en la historia reciente del municipio, hay una fecha que es muy importante: cuando se inauguró el Casal de l'Espluga, en el año 1965. Este hecho significó un cambio de tendencia total respecto al que había sido L'Espluga hasta ese momento.

¿Tan importante fue?
Hasta entonces, L'Espluga iba despoblando lentamente pero inexorablemente, pero a partir de esta fecha, todo empezó a cambiar. Fue un cambio social, pero también urbanístico, cultural, asociativo y deportivo. Fue obra de Lluís Carulla, propietario de Gallina Blanca e hijo de L'Espluga, un mecenas imprescindible para entender nuestra historia. Su familia ha seguido con todo esto, colaborando directamente con el municipio, y haciendo proyectos como la ampliación y renovación total del museo de la villa rural.

Un patrimonio que puede aportar riqueza al pueblo.
Y no es el único. Hace unos nueve años que el Ayuntamiento musealizar las Cuevas que hasta entonces no habían sido explotadas turísticamente. Ahora lo lleva un patronato de turismo municipal, donde el Ayuntamiento tiene competencia. Y además se autofinancia, cosa nada fácil para un patronato de turismo.

El hecho de tener Poblet a tocar también debe ser muy importante.
Pues sí. El señor Carulla siempre explicaba que el Casal de L'Espluga era posible gracias a Poblet para que por sí solo, ya arrastra 200.000 visitantes cada año. Así que el flujo de gente que por allí favorece a toda la comarca en general. Mire, cuando fui a estudiar a Pamplona y me preguntaban de dónde era, tenía que decir de Poblet. Y lo conocían. Es un referente, no ya a nivel catalán y estatal, sino también internacional.

Y el turismo que ha ido viniendo, ¿es siempre constante o hay épocas en las que crece más?
Hombre, aquí, como en todas partes, la gente viene a las vacaciones de verano. Pero entonces, en los últimos diez o quince años, mucha gente jubilada se ha vendido su casa que tenía en la ciudad y ha vuelto a vivir aquí. Pero es lo que le decía: el crecimiento de L'Espluga es muy pequeño y en quince años sólo hemos crecido unos 500 habitantes. Pero ya está bien: que la cosa no decrezca pero que tampoco crezca desmesuradamente.

No les ha pasado como a otros municipios que se aprovecharon del boom de la construcción.
Principalmente porque no teníamos suelo a punto. No hemos tenido nunca, de suelo, ni urbano ni industrial, pero acabaremos este mandato dejando para cuando la situación económica vuelva a ser favorable. Ahora estamos terminando un plan general donde se prevé un desarrollo futuro de todo, incluyendo un proyecto de viviendas pero también de otros planes parciales. Pero ya se irá viendo eso.

¿Cómo vamos de trabajo?
Hay un sector industrial importante, que afecta a toda la comarca, con dos centros importantes: Montblanc que es un centro productivo muy vinculado al sector del automóvil, y Santa Coloma, muy vinculada al cemento y prefabricado. Y aquí tenemos la suerte de tener la Frape, la Simón, y la vidriera, que son empresas que dan trabajo a toda la comarca. Así que cuando hablamos de trabajo debemos pensar en ámbito comarcal. Por eso una de nuestras reclamaciones es una estación de mercancías pensando en todo esto, porque si no, hay un riesgo de deslocalización que nos haría mucho daño.

Y cuando haya suelo, ¿qué tipo de industrias prevén que se instalarán?

En este momento se está desarrollando en Montblanc Cimalsa, un centro logístico que llega hasta las puertas de L'Espluga. Ya ve que, aunque sean dos municipios diferentes, el eje comarcal Montblanc-l'Espluga es importante y todos acaban sacando provecho.

Por eso son tan importantes las comunicaciones.
Tenemos una gran esperanza puesta en el túnel de Coll de l'Isla, porque nos pondrá a sólo veinte minutos de la costa, y esto querría decir que la gente que trabaja en la costa pueda venir a vivir en el interior de nuevo. Pero lo cierto es que también estamos bien comunicados por autopista, y aún lo estaremos mejor por la autovía con Tarragona y también en dirección a Lleida. Pero el tema de la estación de mercancías es importante, como le decía.

Y ya que hablamos de trenes, ¿y el AVE?
La discusión está en que la estación está en Perafort, y eso quiere decir que no se encuentra en ninguna de las dos ciudades importantes, Reus o Tarragona. Entiendo que cada uno tenga una simpatía por una ciudad u otra, pero como habitante del Camp de Tarragona es triste que las peleas que hay acaben haciendo que las infraestructuras acaben construyendo en lugares donde llega nada. Mire, hace poco mi hijo cogió el AVE de Barcelona a Tarragona y le costó 12 euros. Y después, un taxi de Perafort en Tarragona le costó 22 euros. Tiene sentido esto?

¿Y cómo está el tema de la crisis?

Como comarca y como municipio sufrimos porque hay gente que lo pasa muy mal y eso no se arregla este año. Sí, de acuerdo, aunque hay ayudas pero estas se acabarán y no podemos tirar siempre de beta. Da miedo, por ejemplo, nos comentaba el sacerdote que en Cáritas colaboran con 40 personas que los apoyan para poder alimentarse. Para un pueblo como l'Espluga, es una cifra muy importante. El Ayuntamiento colabora, pero la situación es compleja.

¿Y la inmigración?
Está alrededor de un 13-14%, está quizás más preparada, tal vez porque siempre han salido adelante con pocos recursos, y ya sabe, lo que dicen que "no es más rico quien más tiene, sino aquel que menos necesita" .

Ya hemos hablado del pueblo. Hábleme de usted.
Bien, lo cierto es que me lo paso muy bien haciendo el trabajo que hago, me gusta y esto no deja de ser la prolongación de lo que he estado haciendo toda la vida: vincularse me en temas sociales. Me marcó la educación religiosa que recibí y uno de los temas que siempre me ha preocupado es la parábola de los talentos del Evangelio: si te dan unos talentos, tienes que sacar el máximo provecho, no te puedes quedar sólo para ti. Es necesario que fructifiquen.

Una buena máxima.
Es evidente. Si has tenido oportunidades y dones, tienes que sacar provecho: debes intentar transmitirles, a tu familia, a tus amigos, a la sociedad.

Y eso lo ha aplicado también a su empleo público.
Sí, pero no me he sentido ligado a nada, he hecho siempre lo que he hecho porque me ha gustado. Normalmente me fijo unos plazos para estar ocupando unos lugares, me asusta mucho convertirme en parte del mobiliario. Así que siempre he tenido proyectos, me ha gustado crear, desarrollarlos, y entonces, cuando ya están encendidos marcha y dar paso a otra gente.

Y esto también lo hará en el Ayuntamiento.
Lo hice en el Casal o el Colegio y espero también tener suficiente juicio para aplicarlo a mi trabajo al Ayuntamiento. Tengo la suerte de tener una vida profesional propia que me permite vivir bien y tengo que dar gracias de ello. Así que si no soy Alcalde seguiré haciendo de farmacéutico, y después ya veremos qué sale.

Lo tiene claro.
Mi compromiso con la política fue de ocho años, un compromiso que comenzó con un equipo de gente con el que estuvimos cuatro años la oposición, un hecho que nos fue muy bien porque se aprende mucho. Pero pienso que lo que nos ha ido bien como grupo es que tenemos un proyecto para L'Espluga, unas líneas claves muy claras.

Ya está bien tener las ideas claras.

En cada legislatura hemos tenido un proyecto como eje, aunque como ya sabe, las cosas nunca salen del todo como uno quisiera. Pero es importante saber por dónde se quiere ir. Así que lo que recomiendo a la gente que quiere entrar en política municipal, es que antes que nada, s'assseguin y hablen de cómo les gustaría que fuera su municipio. La gente suele preferir el pueblo donde vive, así que hablar con la gente es un buen camino, porque es la que más puede aportar cosas que pueden mejorarlo.

Tiene que haber buenos consejos.
Sí, y debe buscar a gente que no esté involucrada directamente en el proyecto porque si no, la opinión es necesariamente distorsionada. Es necesario que la gente con la que se hable, estime el pueblo, que diga que les gustaría, y seguro que de todo esto saldrán cosas buenas.

Es una buena opción.

Nosotros damos mucha importancia al tejido sociológico. Y en su momento, nos costó mucho entender que L'Espluga no son sólo los catalanes los que vivimos y votamos sino que la base sociológica está formada por mucha otra gente. Tenemos una concejala, por ejemplo, una chica catalanohablante que vino de Extremadura hará unas 30 años y cuando la fuimos a buscar nos dijo: "Ya era hora".

Faltaba integración por parte de todos.
Sí, de alguna manera, los que gobernamos, CiU, habíamos estado cerrados sobre nosotros mismos, y no podemos olvidar que L'Espluga es mucho mayor que unas listas de un partido. Así que estoy convencido de que uno de los éxitos de nuestra propuesta cuando ganamos las elecciones, fue el hecho de integrar a gente que se sentía tanto de L'Espluga como los demás. Y este es el secreto, y no sólo de la política: integrar a la gente para que, entre todos, podamos construir una mejor realidad.