Joaquim Colomer Godás

Gestionar una familia

"Los Ayuntamientos son los laboratorios de la gran política"

El alcalde de Cabrils asegura que un Ayuntamiento es como una casa, cómo gestionar una gran familia. Y como toda familia, hay opiniones diversas.

Miércoles, 03 de Marzo de 2010
Localizado entre Vilassar de Mar, Vilassar de Dalt, Orrius, Argentona y Cabrera; ya diez kilómetros de Mataró, Cabrils es un pueblo que no llega, por poco, las cosas como sean, los 7.000 habitantes. Pero su pequeñez es sólo aparente porque hay una intensa actividad cultural y social. En política, tampoco se quedan cortos. Hay 7 formaciones políticas, dos de las cuales, Vecinos Independientes de Cabrils y Grupo para el Progreso de Cabrils, son independientes, además de un concejal no adscrito a ninguna formación.
Su vida asociativa ha sido intensa.
Y la política también. Porque en municipios más o menos pequeños, ya sabe que más que la afinidad política, que en mi caso, siempre dejo en segundo o tercer término, lo que prevalece es la afinidad que tienes con las personas para sacar las cosas adelante. Yo entré en este mundo de la política cuando era muy joven, hace unos veinte años. En 1991 me presenté por primera vez a las elecciones municipales y ejercí desde el año 1995 como concejal de gobierno y también como Alcalde, desde octubre de 2001 hasta noviembre de 2005. En las elecciones del 2007 pasamos a la oposición un año hasta que en 2008 ganamos una moción de censura. Y aquí estamos otra vez.

Ha habido bastantes cambios, en el Ayuntamiento en pocos años.
Pues sí. No sé si es curioso o debería ser normal porque la gente lo ve como algo muy dramática, pero creo que lo más grave de todo es que hay gente que piensa que el sillón es suya y que por tanto, siempre tiene razón. Y eso no es así.

¡Caramba!
Mire, yo llevo 15 años en política y soy relativamente joven, pero si tengo este compromiso con mi municipio es por la desafección que hay en política. Y aun así, yo siempre digo lo mismo: de la misma manera que hace años todos los hombres hacían la mili, pues ahora, tanto hombres como mujeres, deberían estar obligatoriamente al Ayuntamiento para saber lo que es la política local para ver cómo es.

¿Y cómo es?
Un Ayuntamiento es como una casa. Gestiones una gran familia. Y como toda familia, hay opiniones diversas. Ahora por ejemplo estamos haciendo el Plan General y la gente se piensa que es un drama que se edificará más y se perderá la esencia de pueblo. Pues no es del todo verdad, porque todo municipio debe tener un progreso, eso sí, debe estar ordenado en beneficio de la comunidad.

Una comunidad que no verá los resultados hasta dentro de un tiempo cuando estos proyectos sean una realidad.
Claro, pero entenderá que no es normal que Cabrils sea un pueblo a 20 kilómetros de Barcelona y que no tenga un pabellón, una piscina, o un centro cultural. Y esto evidentemente, no es de ahora. Esto ya arranca de hace una pila de años.

¿De cuando?
Pues el año 86 cuando se dibujó el Cabrils del futuro que estamos sufriendo ahora. En ese momento la gente que estaba en el ayuntamiento determinó algo que ahora es del todo insostenible: proponer que Cabrils debía ser un casco muy pequeño con una población muy dispersa y muchas urbanizaciones.

Con el tiempo se ven que las decisiones que se toman quizás no son acertadas.
Si ahora pudiéramos volver atrás, seguramente todo ello se haría de otra manera, pero ahora tenemos lo que tenemos, una situación que también ocurre en muchos pueblos vecinos del Maresme. Prueba de esta situación es que la Generalitat ha aprobado una ley de urbanizaciones para evitar que pasen cosas como las que nos han pasado a nosotros.

¿Tan dramática es la situación?
Sí, sí, nos hemos encontrado con situaciones muy preocupantes. Además, Cabrils antes era un pueblo de segunda residencia y ahora ha pasado a ser un pueblo donde la gente vive todo el año. Y lo peor es que no estamos preparados para serlo: hay falta de equipamientos y servicios que los ciudadanos te piden y que no puedes afrontar como querrías.

Así que ha dejado de ser una ciudad dormitorio.
Sí. A ver, hay una parte de ciudadanos que sólo vienen a dormir, pero creo que Cabrils ha cambiado en este sentido. Piensa que en los últimos veinte años, hemos pasado de mil a siete mil habitantes, con un millar más de fluctuantes. Así que sí, es un pueblo que se vive, pero al que le faltan servicios y equipamientos. Y este es un tema que tratamos de arreglar como sea.

Y supongo que la crisis no debe mejorar demasiado la situación.
Sí, claro. La notamos porque no hay plusvalías ni licencias de obras, y son ingresos que dejamos de tener, lo que nos perjudica mucho. Además, no tenemos un parque industrial para compensarlo. Así que lo que estamos intentando es tratar de ser más eficientes de cara a la ciudadanía y más austeros a la hora de hacer los presupuestos y de gestionar la economía.

La situación pues, no es desesperada.
No, no. Por suerte, y con el contacto que tengo con los alcaldes de la comarca, no hemos entrado en ningún plan de saneamiento como han tenido que hacer muchos ayuntamientos. Lo cierto es que hemos tratado de hacer una buena gestión, y como no hemos estirado más el brazo que la manga estamos tranquilos en este sentido.

Ya que ha hablado de municipios vecinos, ¿qué tal las relaciones?
Depende, pero en general, pienso que debería haber más sinergias y más cultura de mancomunidad. Y si esto no ocurre es en buena parte culpa nuestra, de los políticos. Y es bien sencillo: los Ayuntamientos son las únicas empresas que el día 1 de enero saben el dinero que tendrán para todo el año, así que deberían conocer sus recursos.

Siempre hay imprevistos.
Efectivamente. Y ahora hay menos recursos de transferencias del Estado, así con mayor motivo hay que tener cuidado con los gastos. Y precisamente por eso, hay que compartirlas. En nuestro caso, por ejemplo, es inviable que un Ayuntamiento de 7.000 habitantes tenga un centro de recogida propia, así que lo hicimos fue mancomunar Cabrils, Cabrera y Vilassar de Mar para hacer sólo una. Y como este ejemplo hay otros.

Es una manera de ahorrar costes.
Con la piscina debería hacer lo mismo. Y ahora estamos a punto de construir un nuevo instituto, por lo que estamos teniendo negociaciones con el Departamento de Educación y el Consejo Catalán del Deporte para ir sumando esfuerzos ya ver si hacemos un pabellón a 100 metros de este instituto . Pero claro, es mucho dinero y además no son nuestros.

Pero estarán bien destinados.
Sí, claro. Y hay que priorizar, ver cuáles son las necesidades básicas y cuáles son las secundarias. A mí el "sí porque sí o el no porque no" no me sirve. Así que a pesar de un panorama económico ciertamente complicado, se está caminando más ahora que años atrás en el tema de la financiación local.

Y los poderes supramunicipales son conscientes de las limitaciones que hay.
Sí, por eso creo que al final vamos a salir porque los que gobernamos y están por encima de nosotros ya saben el pan que se mujer. Pero de la misma manera que le decía que todo ciudadano debería pasar alguna vez por un ayuntamiento, todo consejero o director general tendría que estar también un tiempo en el mundo municipal. Y eso CiU no lo tenía y en cambio, el PSC, ERC e ICV sí.

Hombre, quiere decir que...
Más tarde sí, pero hubo consejeros y directores generales que en ningún momento habían tenido contacto imprescindible para ver cómo son en realidad las cosas. Y es como todo en la vida, lo mejor es empezar por debajo de todo e ir subiendo.

De hecho el ayuntamiento es la primera administración de cara al ciudadano, la básica.
Siempre digo que los ayuntamientos son los laboratorios de la gran política, y desgraciadamente muchas de las diferencias que hay en los partidos son por cuotas de poder que los mismos partidos exigen a sus militantes. Cabe decir que siempre me he sentido muy cómodo con el PSC y en ningún momento he estado condicionado por nada.

El ciudadano no lo percibe.
Sí, es el día a día lo que preocupa al ciudadano. Cuando vengo caminando hacia el Ayuntamiento, por ejemplo, puedo estar una hora o más hablando con la gente que me detiene para explicarme cosas o para pedirme temas. Y así pienso que debe ser. Hay que ser cercano, porque la proximidad que tenemos los alcaldes de pueblo no es la que tienen los de las grandes ciudades.

¿Y cuáles preocupaciones palpa por parte del ciudadano?
Las preocupaciones de cada municipio supongo que son diferentes. Ahora, por ejemplo, ha habido revuelo con la externalización de la brigada municipal y es normal porque a mí los ciudadanos me exigen tener limpio la calle, y un buen alumbrado. Hemos tenido problemas internos y hemos tenido que solucionarlo de otra manera. También hemos de explicar el hecho de haber sacado 20 plazas de aparcamiento para sacar adelante un plan de movilidad que ha de pacificar el tráfico y eliminar las barreras arquitectónicas.

A veces cuesta poder transmitir una idea.
Bien, yo pienso que la sociedad en general, y no hablo sólo de Cabrils, nos miramos sólo el ombligo. Ya está bien, eso es claro, pero estaría bien se mirara con una visión más global, porque seguramente lo que necesites para ti, si lo analizas a distancia, también será beneficioso para todos.

También es fácil juzgar el trabajo de los demás.
Sí, es muy fácil criticar, pero una vez estás al frente de un gobierno municipal, todo se acaba complicando. Así que yo invito a que las personas que todo lo ven mal que se presenten a las elecciones y cuando las ganen, que entonces decidan. Pero todos sabemos que esto no ocurre. Y a la hora de confeccionar las listas, siempre nos acabamos presentando los mismos.

Posiblemente parte de esta hostilidad que percibe viene por la poca simpatía que despierta la clase política entre el ciudadano.
Sí, y seguramente es por culpa nuestra, ya que se han hecho cosas que no deberían haber hecho. Y es que en política no todo vale. En mi caso en concreto, por ejemplo, sufrí una moción de censura, con denuncia a la fiscalía y todo. Y como puede entender, esto no ayuda, ni a los que gobiernan ni los que están la oposición.

¿Y qué pasó?
Pues que después se demostró que no había nada, pero el daño ya estaba hecho. Y hechos como éste son los que contribuyen a que la gente critique tanto a la política y los políticos. Y entonces hay otra cosa: el tiempo en el poder. No debe ir de número 1 siempre la misma persona de un solo partido. Es bueno para la salud democrática dar paso a nueva gente, nuevos relieves.

Si no, todo acaba parándose.
Sí, es bueno que la gente se vaya implicando porque sino, hay disensiones, se rompe el partido y lo que marchan en fundan otro. Aquí, por ejemplo, no puede ser que en un pueblo que no llega ni a los 7.000 habitantes haya siete grupos políticos. Y el gran inconveniente de pueblos pequeños como éste es que es muy difícil separar la persona de la gestión que lleva a cabo.