Alcaldesa de Santa Coloma de Gramanet

Núria Parlon

Cohesión social

"Reforzar el movimiento asociativo nos ayuda a hacer ciudad"

"No sólo podemos gobernar para aquellos que nos votan: nuestra responsabilidad y nuestra obligación es tener una vocación de servicio, y en el tiempo que tenemos esta responsabilidad, es necesario esforzarnos por ejercerla de la mejor manera posible."

Lunes, 14 de Marzo de 2011
Santa Coloma de Gramanet es uno de los municipios más densos del país: 120.000 habitantes en 6,57 km2, lo que la convierte también en la séptima ciudad más poblada de la provincia de Barcelona. Situada al este del Río Besòs, entre la Serralada de Marina y Badalona, Santa Coloma ha sufrido una extraordinaria transformación urbanística, aunque, desgraciadamente, en los últimos tiempos haya salido en los medios de comunicación por los alarmantes casos de corrupción política. La intención de las autoridades es mirar hacia adelante y seguir trabajando. Hoy hablamos con su alcaldesa, Núria Parlon.
"La crisis no puede afectar a las prioridades claramente destinadas a garantizar las políticas sociales, las que tienen que ver con los ámbitos educativos, o los que afectan a la mejora de la calidad de vida."

"Y claro que tenemos problemas con la integración de los inmigrantes. Pero delante de éstas, procuramos que la actitud sea responsable, enfocada a la buena convivencia y no hacer del tema un elemento propenso a la demagogia."

"No sólo podemos gobernar para aquellos que nos votan: nuestra responsabilidad y nuestra obligación es tener una vocación de servicio, y en el tiempo que tenemos esta responsabilidad, es necesario esforzarnos por ejercerla de la mejor manera posible."
Hace poco más de un año que fue nombrada alcaldesa, para sustituir a Bartomeu Muñoz. Por qué cree que pensaron en usted?
No me gusta demasiado hablar de mí, pero supongo que influyó el tiempo que llevaba trabajando en el partido y la tarea que había hecho, además del perfil de renovación generacional que podía representar. Pero si lo pensamos un poco, cualquier miembro del equipo de gobierno podía haber tenido esta misma disposición para ocupar el cargo.
 
Pero la mayoría de alcaldes no tienen estudios políticos, y usted esta doctorada en ciencias políticas.
Cuando yo hice ciencia política mis intereses estaban en la dirección de la teoría política y de cómo esta es la agencia de la organización de la sociedad. A mí era esto lo que me interesaba. También hay que tener en cuenta que soy funcionaria del Ayuntamiento, que he estado vinculada con el Partido Socialista des de joven por motivos familiares, y todo fue un poco en esa dirección. Además, en todo momento, déjenme añadirlo, me he sentido orgullosa de la responsabilidad que mi partido a delegado en mí.
 
Supongo que de la teoría política a la práctica ha habido algún cambio.
Sí, cuando te encuentras con la realidad de la gestión, como puede ser la que me encontré yo como regidora en su momento, pero aún más como alcaldesa, pues, evidentemente, hay muchos cambios que no te esperas, pero también una comunión entre la teoría y la práctica. Y por eso los alcaldes no sólo podemos gobernar para esos que nos votan: nuestra responsabilidad y nuestra obligación es tener una vocación de servicio, y en el tiempo que tenemos esta responsabilidad, es necesario esforzarnos para ejercerla de la mejor manera posible, con la máxima humildad, con el máximo rigor en cuanto a administración de los recursos públicos y, evidentemente, con esa vocación de servicio y de principios éticos.
 
Todo esto está muy bien, pero no olvidemos que usted vino en un momento en que la política local no atravesaba precisamente su mejor momento.
Efectivamente, tuvimos una crisis muy grave i lo primero que hice fue pedir disculpas a la ciudadanía, por el descrédito en que había caído la política municipal, y de la cual, todos juntos, de manera directa o indirecta, éramos responsables. Así que nos pusimos a trabajar des del primer momento para mirar de reparar ese daño.
 
¿Y por dónde empezaron?
Pues poniendo en marcha toda una serie de medidas para mejorar la transparencia en relación al funcionamiento del Ayuntamiento. Sería muy largo explicar todo lo que se hizo pero resumiéndolo, se enderezó nuestro funcionamiento para hacerlo con la máxima transparencia en cuanto a la relación con la ciudadanía. Y por eso, hoy, entre muchos otros mecanismos, nuestra página web es una ventana que permite a cualquier ciudadano a acceder a todo eso que estamos haciendo, especialmente a lo que se refiere a proyectos municipales.
 
¿Podemos concretarlo?
Pues hemos puesto en marcha el marco de trabajo con la Universitat Oberta de Catalunya para diseñar los elementos positivos de la ciudad, buscando sus palancas de futuro. Se trata de un estudio con entrevistas a unas ochenta personas de distinta procedencia y manera de pensar para captar la realidad de nuestro municipio en sus múltiples vertientes.
 
Y a parte de este proyecto de limpiar la cara política local, ¿qué otras realidades se proponen?
No podemos olvidar que estamos en dificultades económicas. Y las que pasa el Ayuntamiento, no tienen que afectar las prioridades claramente destinadas a garantizar las políticas sociales, las que tienen que ver con el ámbito educativo, o las que afectan a la mejora de la calidad de vida.
 
¿Algún ejemplo?
Pues disponemos de la financiación necesaria para poder seguir adelante con la segunda fase de una escuela; hemos mejorado las comunicaciones con la llegada de la línea L9 del metro; estamos trabajando conjuntamente con la Conselleria de Treball todos los temas relacionados con la generación de ocupación en nuestra ciudad; se ha inaugurado un capmpus, el primero en Catalunya, que trabaja en el ámbito de la formación e innovación como es la ciencia de los alimentos, con todas sus dinámicas positivas que esto generará sobre nuestro territorio; tenemos un comercio de proximidad, que es nuestra potencialidad des del punto de vista económico, y en definitiva, promovemos ayudas con el fin de mejorar la calidad de vida del entorno y eso que afecta a cada ciudadano y ciudadana. Como puedes ver, Santa Coloma es algo más que el caso Pretòria.
 
Ahora que ha comentado esto de los comerciantes, ¿los empresarios se sienten apoyados por el Ayuntamiento?
Creo que se ha hecho una tarea muy importante de corresponsabilidad por parte de la administración pública, pero también por parte del sector empresarial, a través de su capacidad de organización y de modernización: se han impulsado mecanismos e instrumentos que ayuden a esta dinamización. Sin ir más lejos, el otro día hicimos una jornada específica de financiación empresarial. Y en este proceso tenemos que destacar la acción tanto de ACI como de Fondo Comerç, o Centre de Comerç, asociaciones de comerciantes de nuestra ciudad que están implicándose en esta manera de hacer ciudad.
 
Una de las problemáticas que deben de tener es el tema de la inmigración. ¿Cómo lo llevan?
Llevamos más de diez años trabajando para garantizar unas condiciones mínimas de cumplimiento de derechos y deberes por parte de todos, y eso se ha reflejado en la buena convivencia que en nuestra ciudad se ha dado entre los distintos colectivos que hoy están presentes en nuestros barrios. Esto no significa que no haya dificultades, pero delante de éstas procuramos que la actitud sea responsable, enfocada a la buena convivencia y no hacer de la inmigración un elemento propenso a la demagogia.
 
¿Disponemos de alguna muestra?
Pues mire, hemos sido pioneros en promocionar iniciativas de mediación intercomunitaria en el territorio. Tenemos un equipo que trabaja las 24 horas del día para resolver aquéllas pequeñas problemáticas que pueden derivar en el malentendido de la convivencia, por prejuicios, estereotipos, o desconocimiento de las normas de funcionamiento. Hemos tenido también un programa de agentes cívicos que en nuestros barrios han ido explicando de qué manera tenemos que gozar del espacio público, que es de todos y es compartido.
 
¿Alguna otra iniciativa?
Pues, la mesa del comercio intercultural, donde hace falta destacar la actividad que realiza Fondo Comerç, que ha hecho lo posible por facilitar esta convivencia, facilitar esta integración. No está dentro de nuestras competencias regular los flujos migratorios, pero si que lo está el garantizar que nuestros territorios no se deterioren por la llegada de personas inmigradas i de que éstas cumplan con sus obligaciones…
 
Tal vez también estaría bien que se adaptaran a nuestra cultura
Pues sí, porque aparte de tener sus derechos, también tienen sus obligaciones, para que puedan aportar valor a la sociedad. En este sentido, por ejemplo de la lengua: tenemos experiencias muy positivas de parejas lingüísticas y de personas inmigradas, que están intentando integrarse a través del conocimiento de la lengua catalana. Y estos son datos que creo que de vez en cuando también se tienen que socializar, precisamente, para luchas contra determinados planteamientos demagógicos.
 
Hemos ido tocando diversos temas pero todavía no hemos hablado del medio ambiente. ¿Cómo llevan la recogida selectiva de residuos?
Hace aproximadamente diez años que empezamos a trabajar, para cumplir con los diferentes parámetros de sostenibilidad des del municipio. Aquí tenemos experiencias muy interesantes con todo lo que son las energías renovables y la utilización de la energía fotovoltaica con el proyecto  pionero de utilizar el cementerio municipal como espacio para la captación de energía solar fotovoltaica. Esto, luego, lo hemos implementado en las escuelas. Y ahora tenemos dos centros educativos que a día de hoy utilizan energía solar.
 
Pero no todos deben de estar tan concienciados
También somos realistas, y como a alcaldes también tenemos que decir que nuestros territorios también necesitan un proceso de sensibilización con la ciudadanía para que estas acciones acaben siendo efectivas. Por tanto, hemos optado por hacer un despliegue de un tipo de desecho, el orgánico, de forma modulada, con una campaña que hemos llevado a cabo a través de la web, las asociaciones de vecinos, los centros cívicos, y algunas comunidades de vecinos. Poco a poco iremos haciendo el despliegue en el conjunto de la ciudad.
 
Un tema que siempre se plantea en política es la limitación de mandatos. ¿Qué piensa?
Es difícil de explicar. Cuando uno opta a un cargo de responsabilidad pública tampoco se trata de decir, pues mira, estaré ocho años y basta. Depende de muchos factores: ocho años debería ser lo ideal des del punto de vista de la garantía de la renovación. Este sería el momento del cambio, de dar el relevo. Pero tampoco pasa nada si son doce, si realmente hay un proyecto detrás que se está liderando y donde se han puesto muchos esfuerzos y recursos.
 
Ahora la comunicación lo es todo. ¿Cómo se promocionan?
Tenemos distintos mecanismos. Tenemos eso que ya se espera de una institución pública: la hoja informativa, la página web, los sms a la gente que tenemos registrada, pero también instrumentos vinculados al perfil de las nuevas tecnologías: mi facebook que está activo y que si no me equivoco tengo 3.700 amistades con las que interacciono directamente con los ciudadanos y ciudadanas, los problemas que les afectan.
 
Y no debe ser el único medio que la gente utiliza para hablar con usted
A ver, yo hago mucha vida en Santa Coloma: y es por eso que hablo con la gente a pie de calle, de los problemas que tienen, de lo que les inquieta, de las sugerencias que a veces también te hacen. La proximidad es parte del cometido de un alcalde. Por eso también encuentro que está muy bien esto de limitar los mandatos porque realmente requieren mucho tiempo y dedicación, pierdes tu espacio de vida personal, la vida privada, en beneficio de un pueblo.
 
¿Cuál cree que es el hecho diferencial de Santa Coloma?
Su gente. Santa Coloma es exportadora de mano de obra del resto del área metropolitana. Y esto se traduce en una vivencia del territorio y un sentido de pertinencia y de identidad con la ciudad que es un activo, y que tenemos que saber canalizarlo. Por eso es muy importante reforzar el movimiento asociativo con sus diferentes vertientes, porque esto nos ayuda a hacer ciudad. Y en este sentido, Santa Coloma es un ejemplo de buena práctica, de buena convivencia; que esto no significa que no tengamos dificultades, pero si que creo que hemos sido capaces de gestionar bien aspectos clave como es precisamente el de la cohesión social.
 
Estamos a finales de una legislatura. Cuando acabe su trayectoria política, ¿cómo le gustaría ser recordada?
Pues como una mujer de Santa Coloma, que ha vivido siempre en esta ciudad excepto en ocasiones puntuales, y que durante el tiempo que fue alcaldesa intentó aportar su granito de arena en un proyecto colectivo con la vocación de servicio de mejorarla a medida de lo posible.