Alcalde de Sant Pere Pescador

Jordi Martí y Deulofeu

 convivencia

"Me preocupa el descrédito de la clase política"

"La gente piensa que si un Alcalde es votado, no importa que esté una como cuatro legislaturas. Pero yo pienso que las limitaciones están bien, básicamente para evitar sobre todo que los que mandan se acomoden"

Lunes, 18 de Abril de 2011
Pequeño municipio de 18 km2 habitado por 2.000 habitantes, Sant Pere Pescador está situado en la comarca del Alt Empordà, en el centro del golfo de Roses. Con datos documentados del año del Señor 974, tanto el Monasterio como el castillo están llenos de historia y el legado que han dejado es notable: una Iglesia del siglo XVIII, la Casa Caramany, la Capilla de San Sebastián, o el corral grande, una masía del siglo XVIl, aunque quizá el más vistoso sean sus humedales, ya que una zona del municipio pertenece. Hoy hablamos con su alcalde.
"Para ser Alcalde, pienso que es necesario tener vocación de servicio: cualquier persona que se quiera dedicar a gestionar el bien común debe tener. Pero también tienes que inspirar confianza, claro"
 
"La gente piensa que si un Alcalde es votado, no importa que esté una como cuatro legislaturas. Pero yo pienso que las limitaciones están bien, básicamente para evitar sobre todo que los que mandan se acomoden"
 
"Los Ayuntamientos tenemos la incertidumbre de no saber cuándo estará la nueva ley de financiación de las entidades locales, que hará que participamos adecuadamente los tributos e ingresos del estado. Y eso no es justo"
¿Qué motivos puede tener una persona como usted para ser alcalde?
En municipios pequeños como este, pienso que es una idea común de entender el pueblo y de saber hacia dónde quieres ir. Cuando nos presentamos, el ciclo del anterior gobierno acababa, lo unió a gente de diferentes sectores para agrupar en una candidatura. Pero aparte de todo esto, pienso que es necesario tener vocación de servicio: cualquier persona que se quiera dedicar a gestionar el bien común debe tener. Y entonces, inspirar confianza, claro.

En pueblos pequeños, esto se debe dar mucho
Naturalmente. En mi caso, nosotros entramos nuevos, y eso quiere decir que se tarda un poco para que la gente se acostumbre a tu forma de trabajar y tú a ver cómo es la gente a pie de calle. Pero al final acaba valorando mucho que se realicen una serie de gestiones y que en el fondo, seas alcalde las 24 horas del día. Después de todo, eres la primera administración al que el ciudadano puede recurrir, no?
 
Supongo que es un trabajo que debe agotar muy
Más que agotar mucho, es muy intensa, y por ello, entre otros motivos, creo en la limitación de mandatos. Por un tema de higiene democrática, pienso que la limitación a dos es correcto. Lo que no tengo tan claro es que tengan que ser de 4 años, porque tal y como van las cosas, los ciclos siempre se hacen cortos y quizás si en vez de 4 fuesen de 5 se verían mucho más los resultados.
 
Pero quizá a la gente esto le es un poco igual
Sí, sobre todo en pueblos. La gente piensa que si un Alcalde es votado, no importa que esté una como cuatro legislaturas. Pero yo pienso que las limitaciones están bien, básicamente para evitar sobre todo que lo que mandan se acomoden.
 
Con la crisis, pero, deben tener otras cosas en las que pensar
Pues sí. Nosotros, por ejemplo, teníamos un par de proyectos. Grandes proyectos. Uno fue un puente peatonal que tuvimos que arrinconarlo por su elevado coste (1,8 millones de Euros), lo que resultaba muy atractivo. El otro fue el polideportivo que nos encontramos cuando la obra ya estaba adjudicada y que quisimos salir adelante. Ya lo hemos terminado, vamos amortizando el poco a poco y ya está en pleno uso. Pero el problema que tenemos es otro.

¿Y cuál es?
A nivel general, hombre. Los Ayuntamientos tenemos la incertidumbre de no saber cuándo estará la nueva ley de financiación de las entidades locales, que hará que participamos adecuadamente los tributos e ingresos del estado, porque hasta ahora sólo dependemos de lo que nos llega por las licencias de obras y los impuestos de bienes inmuebles.
 
Y con la crisis, todo se ha agravado
Nosotros en ningún caso hemos estirado el brazo más que la manga, y hemos acabado siempre haciendo previsiones a la baja que nos han acabado favoreciendo. Pero es evidente que seguimos necesitando fuentes de financiación para hacer frente a las singularidades que tenemos como municipio, como el hecho de que formamos parte del litoral costero y que tenemos un 37% de población inmigrante, lo que nos fuerza a tomar medidas para que no se produzca un choque cultural importante, con la correspondiente fractura social que podría conllevar.
 
Y estas medidas pasan por practicar políticas de integración
Naturalmente. Nosotros, por ejemplo, hemos dado una subvención a una asociación de mujeres africanas que precisamente favorece esta integración. Y con eso tenemos mucho cuidado.
 
¿Y a qué se debe este alto porcentaje de inmigración?
En su momento estuvo ligado a la oportunidad de poder conseguir un puesto de trabajo. Después hubo un traspaso hacia el sector turístico, especialmente el camping, y hacia la construcción, claro, ya que ofrecía salarios más elevados. Pero ahora con la crisis, todo ha vuelto cambiar.
 
Y si la situación económica es precaria, la convivencia también lo debe ser
En realidad, nosotros sufrimos un problema aquí: no tenemos convivencia, sólo coexistencia. Esto quiere decir que hay varias comunidades que van haciendo sus vidas por separado y no hay una profundización real para conocer tradiciones y cultura de las diferentes comunidades. Y esto nos lleva a un equilibrio frágil, porque se generan temores, tópicos y prejuicios. Así que nuestro trabajo es que esta convivencia de la que hablábamos antes, sea real.
 
Y todo el mundo tiene que poner de su parte
Esto por supuesto. En este sentido, pienso que el conocimiento de la lengua catalana debe ser un deber, debe tener un cierto peso específico a la hora de conceder permisos de residencia. Esta exigencia la tendríamos nosotros mismos si nos fuéramos a otro lugar, ¿no? Entre otras cosas, porque eso nos ayudaría a integrarnos más fácilmente.
 
El inmigrante latinoamericano desconoce la realidad del catalán
Y no estamos diciendo que no tenga que utilizar el castellano, que por eso también es lengua oficial. Lo que digo es que, cierto: hay un fuerte desconocimiento de lo que significa el hecho diferencial catalán respecto del Estado Español, pero para eso hacemos programas para que la gente pueda vivir en catalán las 24 horas del día.
 
Si no se hacen políticas como las que propugna, existe el riesgo de que haya conflicto, como ha ocurrido en otros lugares
Cierto. Y también pienso que hay decisiones que escapan del ámbito municipal: detrás debería haber el Estado o la Generalitat, que dictara reglamentos e instrucciones. El tema se ha politizado demasiado, así que hay que esforzarnos en hacer más pedagogía sobre el tema, porque no todo se puede resolver policialmente.
 
La clave es la pedagogía, pues
Sí. Una política basada en derechos y deberes, y acompañada de una serie de medidas relacionadas con un aumento de los recursos para que aquella gente que se puede encontrar en riesgo de exclusión social pueda mejorar su formación. Y a medio plazo se verá si se está acertando o no.
 
Cambiamos de tema. Hemos hablado al principio del patrimonio histórico, pero no podemos olvidar lo natural
Sí, aquí en San Pedro había una carencia notable por ser el último pueblo del litoral costero que no depuraba sus aguas residuales. A día de hoy ya ha cambiado. Ha habido una inversión por parte de la ACA, a través del consorcio de la Costa Brava, y las estaciones de abombamiento creo que entrarán en pleno funcionamiento en la temporada de verano.
 
Y eso significa que...
Nos permitirá no verter aguas residuales al río Fluvià, que forma parte del Parque Natural de los Aiguamolls de l'Empordà, y que consecuentemente llevan aguas sucias al mar. Los campings también están a punto de conectar sus redes de saneamiento en las obras, con lo cual, y en dos fases, llegaremos a la totalidad de casos y realidades urbanísticas y de servicios que puede haber en Sant Pere Pescador.
 
También me consta que a nivel de movilidad, la cosa ha cambiado últimamente
Desde la última legislatura el municipio ha cambiado mucho en tema de accesos: hemos regenerado urbanísticamente una parte de las calles del núcleo, con el fin de recuperarlos para los peatones. Y lo hemos explicado a los vecinos para que todo el mundo quede informado y tres colectivos concretos (personas mayores, familias y gente discapacitada) tenga una mayor comodidad para circular.
 
Y esto ha sido bien recibido
Pensamos que sí, y de hecho, algunos vecinos ya piden que las calles sean peatonales. Pero hay que tener cuidado, porque si no, entonces perjudicaremos otros colectivos como el comercio o el servicio. Quizá se podría hacer una peatonalización durante la temporada de verano ya la larga podría llegar a hacer peatonal, ya lo veremos.
 
A nivel económico, Sant Pere Pescador ha vivido de la agricultura
Sí, pero por diferentes motivos, este sector siempre acaba siendo el más maltratado. Como Ayuntamiento, pocas políticas activas podemos hacer a su favor. Aquí tenemos una industria muy potente que se dedica al cultivo de la fruta dulce, la manzana golden, concretamente. Pero atravesamos un momento difícil por el tema de la competitividad.
 
Que comemos frutas cultivadas a miles de kilómetro de donde las compramos, ¿verdad?
Si. Y pienso que habría que garantizar, no a un nivel local, sino más grande, a nivel autonómico, por ejemplo, el hecho de que hubiera controles por toda la fruta que viene del extranjero. Que se potenciara lo que hacemos aquí, aglutinando en un gran sector alimentario toda esta industria potente que estan surgiendo en torno a productos como el vino, el aceite, y otros mediterráneos. Pienso que bien pensado, podría ser un gran proyecto.
 
Ustedes ahora, sin embargo, tienen el camping
Sí, últimamente estamos recibiendo un turismo muy vinculado al entorno: senderismo, rutas, excursiones a caballo, deportes náuticos y salidas con kayak, el kitesurf ... Hay un turismo familiar y otro más con finalidad deportiva. La idea es que queremos poner en valor lo que tenemos y llegar a hacer una oferta que sea atractiva.
 
 ¿Qué es lo que más te preocupa como alcalde?
Aparte del tema de la convivencia que le he expuesto antes, pienso en el descrédito que se vive de la clase política en general. Pero no toda la política es igual y tengo la confianza que los vecinos confían más en los que hacen política de proximidad, más que la de alto nivel. Pero si este descrédito sigue así, corremos el riesgo de hacer un daño muy grande a una institución esencial en democracia. Así que todos juntos, deberíamos reflexionar al respecto.
 
Como Alcalde, ¿de qué se siente más orgulloso?
Creo que es la satisfacción de cualquier vecino o vecina que ha visto solucionado su problema sabiendo que la has tratado tú mismo personalmente ya través de una llamada o una gestión. Más allá de esto, sin embargo, la satisfacción que la fgent haya podido comprobar que en este equipo de gobierno hay una honradez y que el trabajo, la constancia y la tenacidad han sido las hojas de ruta de nuestra acción de gobierno. La política municipal es o debería ser eso.