Ex-Alcalde de Santa Pau

Ramon Canadell

Saber aprovechar lo que tenemos


“Los pueblos nos tendríamos que saber vender mejor”.

“La gente que viene de fuera, sobre todo extranjera, se entusiasma por el patrimonio que tenemos. Y es que no damos importancia a todo lo que hemos ido acumulando a lo largo de los años y de los siglos de historia. Y este patrimonio artístico e histórico tiene una gran importancia y tenemos que saberlo potenciar”.

Lunes, 30 de Mayo de 2011
Con el cercano recuerdo de unas elecciones municipales que acabamos de pasar, y por las cuales los casi 950 municipios de toda Catalunya han escogido sus representantes para los próximos cuatro años, se abre ahora un periodo de casi tres semanas, hasta el 11 de junio, en el que habrá que establecer alianzas, formar un gobierno y nombrar regidores. En alcaldes.eu os proponemos en este periodo de tiempo entrevistar a aquellos que en su momento ostentaron el poder y ya no están. Su visión, ya desapasionada por el paso del tiempo, nos puede proporcionar puntos de vista muy interesantes sobre la política municipal.
“La gente que viene de fuera, sobre todo extranjeros, se entusiasman por el patrimonio que tenemos. Y es que no damos importancia a todo aquello que hemos ido acumulando durante años y siglos de historia. Y este patrimonio artístico e histórico tiene una gran importancia y tenemos que saberlo potenciar”
 
“No nos podemos conformar con el turismo básico de tres meses en verano. También existe el turismo cultural, el gastronómico: los mejores restaurantes considerados en el mundo están en Catalunya. Y todo esto lo tendríamos que saber aprovechar”
 
“La política no deja de ser una experiencia. Por lo tanto, no te quedas estancado y tienes que saber aprovechar la experiencia con toda la gente que has conocido, puesto que se abren nuevas expectativas”

 

Prácticamente, usted siempre ha hecho política. ¿A qué se dedicaba, antes?
Tenía una industria de souvenirs y recuerdos, y me dedicaba al turismo, vendiéndolos. Cuando entré a Santa Pau, me di cuenta que tenía grandes oportunidades turísticas. Apliqué la experiencia que tenía dentro del mundo turístico, de ventas, al pueblo. E incluso, llegó a ser un pueblo líder en turismo urbano.

Pero de hecho, es un municipio muy pequeño

No llega a los 2.000 habitantes. Estamos al Sudeste de la llanura de Olot, y en un territorio que en su mayoría forma parte del Parque Natural de la Zona Volcánica de la Garrotxa. Así pues, hay puntos de interés, como el Volcán de Santa Margarida, el volcán Croscat y las graderas volcánicas, el Hayedo del Jordà o el salto de agua de Can Alcalde. A nivel arquitectónico, tenemos la Plaza Mayor o Ferial de los bueyes, con una plaza porticada, y la Virgen María de los Arcos, un santuario situado a dos kilómetros que se construyó a finales del siglo IX.

¿Y qué fue lo que, con un pueblo tan pequeño, lo llevó a la política?

Yo estaba interesado, pero de lejos. Y no entendía mucho, de todo esto. Y además, yo tenía mi trabajo, con una fábrica donde había una veintena de trabajadores. Pero mi primo, Ramón Sala Canadell, me iba insistiendo. Me apunté pero no asistía a los actos, hasta que uno de la lista dimitió y tuve que entrar.

Con tantos años trabajando, ¿de qué cosas guarda un buen recuerdo?

Pues básicamente de todos los compañeros que me han apoyado y también la libertad para hacer lo que he hecho. Pero si le tengo que ser franco, hay un día del que tengo un gran recuerdo.

¿Ah sí?

El día que vino el Presidente de la Generalitat, Jordi Pujol, a inaugurar el nuevo Ayuntamiento. Congregué a todos los ex alcaldes que habían pasado por aquí para poder hacer una presentación y tuvimos un recuerdo para todos, hasta los que había en la Guerra Civil, con fotos incluidas. Aquel fue un gran día. Pero ha habido también otros.

Recuerde

A través del National Geographic conocí un director de TV, que quería hacer un programa con elementos medievales, con la ruta del Císter y todo esto, y lo convencí para que viniera. Y cuando apareció por aquí, se entusiasmó, está claro, por el patrimonio que tenemos. Y es que no damos importancia a todo lo que tenemos artísticamente e históricamente, pero para un americano resulta de lo más sorprendente.

Sí esta idea sale bastante por aquí

Esta semana, por ejemplo, ha salido una entrevista en el Avui, que ha descubierto que la Costa Brava tiene rincones maravillosos y que se puede ir a pie de pueblo en pueblo. Pues ¿ves? Ya lo tienes. Los pueblos tendríamos que saber vender el producto que tenemos.

A pesar de la conservación de sus elementos históricos, el pueblo también habrá cambiado

Sí, está claro. Hace unos años, las calles estaban llenas de hilos y cables, estaban asfaltadas de alquitrán y llegabas a la Plaza y allí ya se acababa. Nosotros, con la ayuda de la Generalitat, hicimos unas rutas medievales en el entorno del pueblo. Construimos puentes, ensanchamos otros... y toda la obra siempre lo hemos hecho siempre enterrando aquello que no se tiene que ver. Y hemos hecho miradores de las partes históricas. Y teniendo en cuenta también que nuestra zona volcánica es virgen, no la hemos urbanizado.

Esto de conservar y mejorar los centros históricos está muy bien

Mire, cuando estuve en México, en un proyecto financiado por la Comunidad Europea, que se llamaba "Centros Históricos Habitables”, escogieron ciudades que lo habían pedido. Y además de Sevilla, Girona, y Besalú, también estábamos nosotros. Y esto sin olvidar que en su momento, nos presentamos a un proyecto de la Generalitat, en un momento en que el consejero de Turismo era el señor Alegre y daban cuatro premios de 20 millones de pesetas para los pueblos que presentaran un proyecto de ordenación urbanística. Y ganamos.

Y llama la atención la pulcritud que hay en el centro

Es que yo siempre he dicho que quería un Santa Pau muy limpio. Un día en una ponencia en Lloret me preguntaron cuánta policía municipal tenía, y les dije que “en el pueblo tenemos brigada y jardineros que limpian, cuidan las flores y mientras tanto vigilan, y el que vigila, no limpia”.

Con tantos años dedicándose a la política, la debe de añorar

Pero hay vida después de la política, créame. La política no deja de ser una experiencia. Por lo tanto, no te quedas estancado y tienes que saber aprovechar la experiencia con toda la gente que has conocido, puesto que se abren nuevas expectativas. Creo que cualquier alcalde que acaba una etapa, tiene que buscar una vinculación para enfocarla según la experiencia que ha acumulado.

Y ahora que tenemos una crisis económica tan preocupante, ¿qué valoración hace?

Pues sí. Ahora que estoy jubilado leo los diarios de economía y me asustan las noticias, lo veo francamente grave. Hay demasiadas noticias y estas no dejan ver la esperanza, que también hay, porque hace falta ser positivo y trabajar. Mira, los únicos meses en que el paro disminuye es en la época del turismo. Y yo me pregunto qué ha hecho el Estado para beneficiarse de este turismo, que tiene tantos puestos de trabajo.

¿Algún ejemplo?

Mira, en Santa Susana (donde paso algunas temporadas), por ejemplo: hay 14.000 plazas de hotel y tenemos una carretera que yo considero tercermundista. Y esto no puede ser. De acuerdo, es muy mala la perspectiva, porque no hay ingresos en ninguna parte, pero tenemos que saber buscar las partes positivas. Porque turismo no es sólo en la playa; en invierno tenemos pistas de esquí, ¿no?

Habría que devolver, entonces, parte de estos ingresos

Si tuviéramos buenas carreteras, por ejemplo, como la de Núria, las cosas serían diferentes. Y es que no sabemos aprovechar esta capacidad hotelera para vender el turismo de interior, o ¿es que nos conformamos con el turismo básico de tres meses? También existe el turismo cultural, el gastronómico: los mejores restaurantes considerados en el mundo están en Catalunya. Y todo esto lo tendríamos que saber aprovechar.

¿Y qué piensa que tendrían que hacer las administraciones para reactivar el país?
Pues ponerlo todo más fácil, hombre. No molestar a la iniciativa privada, simplificar los trámites, reducir el gasto y funcionarios, bajar los impuestos, decir la verdad en momentos como estos y afrontar los problemas de cara. Las cosas tienen que ser fáciles.