Ex-alcalde de Cornellà de Llobregat

José Montilla

“Cataluña no sería la que es sin el papel de los Ayuntamientos”.

“El sector público está para garantizar derechos y para asegurar el cumplimiento de las obligaciones. Y lo que tendría que hacer la administración para mirar de arreglar temas tan preocupantes como el de la crisis, por ejemplo, sería dar las máximas facilidades para incentivar la actividad emprendedora”.

Lunes, 18 de Julio de 2011
Cuando los Alcaldes dejan de ser Alcaldes, y siempre con la perspectiva que dan los años, acostumbra a haber una visión nostálgica, de trabajo hecho. Y más en los primeros años de la democracia, cuando el poder municipal todavía era una aventura. Hoy proponemos una entrevista a alguien que fue Alcalde cerca de veinte años, pero que es más conocido por la labor que desarrolló después, ocupando los más altos cargos de la política nacional y estatal.

“De todos los cargos que he ocupado, entre los que hay el de Alcalde, Presidente de la Diputación, y Presidente de la Generalitat, el trabajo que más satisfacciones me ha dado a nivel personal ha sido sin duda la de Alcalde de un municipio”.

“Se tienen que hacer recortes, naturalmente, y que tenemos que ser austeros, pero no hay justificación para algunas medidas fiscales. La economía se ha globalizado, de acuerdo, y los instrumentos de gobierno no lo han hecho. Y esta es la gran asignatura pendiente”.

“El sector público está para garantizar derechos y para asegurar el cumplimiento de las obligaciones. Y el que tendría que hacer la administración para mirar de arreglar temas tan preocupantes como el de la crisis, por ejemplo, pues tendría que ser el dar las máximas facilidades para incentivar la actividad emprendedora”.
 

¿Qué tal los primeros meses fuera de la primera línea política?
Bien, continúo siendo el responsable del Partido de los Socialistas de Cataluña y por lo tanto, estoy muy activo, con presencia en los medios. Pero sí que es cierto que al no ser Presidente, no se vive todo con la misma intensidad cómo han sido estos últimos años en que he sido Diputado, Ministro y Presidente.

Y ¿cómo ve el país, Sr. Montilla?
Es muy conocida mi opinión sobre la situación económica. La crisis llegó a finales del 2007 y todavía estamos inmersos. Pienso que se tienen que hacer recortes, naturalmente, y que tenemos que ser austeros, pero no hay justificación para algunas medidas fiscales. La economía se ha globalizado, de acuerdo, y los instrumentos de gobierno no lo han hecho. Y esta es la gran asignatura pendiente.

Usted que ha pasado por todos los estadios políticos (Alcalde, Presidente de la Diputación, Presidente de la Generalitat...), ¿de cuál de estas etapas se siendo más orgulloso?
Hombre, partiendo de la idea que el máximo cargo a que puede aspirar una persona que se quiera dedicar a la política es la de ser Presidente de la Generalitat, el trabajo que más satisfacciones me ha dado a nivel personal ha sido sin duda el de Alcalde. Quizás porque por encima de todo, permite una relación más directa con el ciudadano.

Usted además empezó bien temprano, en 1979
Pues sí. Fui teniente de alcalde de San Juan Despi, y desde el 83 y durante 20 años, alcalde de Cornellà, una ciudad grande, pero no tanto como para que no la puedas conocer, tanto a personas como colectivos. Pero es que esta política cercana es muy agradecida. A otros niveles más superiores, como los que he tenido la oportunidad de participar más adelante, todo se complica mucho. Esta es la diferencia.

¿Y piensa que hay la misma vocación de servicio cuando empezó que no cuando fue Presidente, en 2006?
Sí, sin duda. Lo que hay en común es la vocación de servicio, al margen de las responsabilidades que vayas logrando con el tiempo. En el mundo de la política una de las primeras cosas que tienes que tener presente es que los cargos son temporales y con el tiempo, es lógico que vaya cambiando la perspectiva, porque vas acumulando experiencia. Pero la esencia tiene que ser la misma.

Centrándonos en su labor en los primeros años de la política, ¿piensa que fue muy diferente cuando empezó en política, a principios de los años setenta que no cuando fue Alcalde, en 1983?
Tenemos que tener en cuenta que en 79 llegó a los ayuntamientos gente muy joven. Con ideas, sí, muchas, pero sin experiencia. Y los ayuntamientos estaban en una situación mucho más complicada que no la de hoy en día.

¿A qué se refiere?
Pues a que cuando acabó la dictadura y hasta que se constituyeron los primeros ayuntamientos, había unos responsables que estaban trabajando en funciones, que sabían que no saldrían escogidos a las elecciones. Así que había una cierta precariedad en todo, porque no se sabía nada a largo plazo y sencillamente, se iba tirando. Con los primeros ayuntamientos, entramos con unas expectativas altísimas por parte de la población, pero había mucho trabajo que hacer. Y una de las primeras medidas que se tuvieron que tomar fue la de subir los impuestos.

Todo estaba a medias, ya lo dice usted
Hizo falta reforzar los gobiernos municipales, pagar las facturas que estaban pendientes, fortalecer la administración local, y dar un abanico de servicios que hasta entonces no existían. Y no se hablaba de temas que ahora nos parecen normales, como la dinamización económica, el medio ambiente, o servicios sociales. Debíamos ocuparnos de temas básicos, y esto teniendo en cuenta, evidentemente, la crisis que había. El año 85 había un porcentaje de paro más elevado que no ahora. Y sin las prestaciones sociales de hoy en día.

¿Y no quiere decir que con los años lo hemos ido complicando todo demasiado?
La sociedad de hoy también es mucho más compleja que no la de hace treinta años, tanto a nivel de administración como nivel también empresarial. No estoy defendiendo el exceso de regulación que existe, que a veces va en detrimento a otras cosas, pero hace treinta años, hablar de lo que le decía, de medio ambiente o de sostenibilidad, o de energías renovables era inaudito. Todo ha ido cambiando, y por lo tanto, también los marcos legales. Y nos tenemos que ir adaptando todos.

Quizás los ayuntamientos también han ido asumiendo más cosas de los qué los correspondía
Es cierto. Nadie los ha obligado y lo han hecho voluntariamente. Pero han ayudado a construir la sociedad que tenemos, sin duda. Y es más. Pienso que nunca se ha acabado de reconocer la gran labor que han llevado a cabo los ayuntamientos por el país los últimos treinta años. Es cierto que también se han cometido excesos, pero no ha sido la única administración, en este sentido. Y en la balanza, la vertiente positiva pesa mucho más, que no la negativa.

Quizás este ha sido uno de los factores que ha hecho caer en descrédito a la política, y no sólo la municipal
Sí, pero todo tiene que ser valorado en su justa medida. Por eso pienso está bien que publicaciones como esta, Alcaldes.eu nos hagan ver la vertiente más real de la política. Hay un socialista histórico catalán que decía que decir socialismo es decir pedagogía. Y en política tendría que ser igual. Ahora no es un momento fácil, de acuerdo, así que todo aquello que sea difundir la política, es correcto.

¿Piensa que es bueno que algunos ayuntamientos hayan acabado convirtiéndose en la primera empresa de un municipio?
Si tenemos en cuenta que la primera empresa del país es la Generalitat, no nos tiene que sorprender que la primera empresa de un municipio sea el ayuntamiento. En nuestro país, el sector público representa a los voltios de un 30% del PIB y a otros países europeos es incluso más elevado, especialmente a los nórdicos. Por lo tanto, pienso que entra dentro de los parámetros de la normalidad.

Pero quizás también se extralimita en sus funciones
Sí, de acuerdo. El sector público está para garantizar derechos y para asegurar el cumplimiento de las obligaciones. Y lo que tendría que hacer la administración para mirar de arreglar temas tan preocupantes como el de la crisis, por ejemplo, pues tendría que ser el dar las máximas facilidades, para incentivar la actividad emprendedora. Así que la solución no creo que sea bajar los impuestos, somos de los países europeos que los tenemos más bajos. Y respecto a las políticas de austeridad, sí de acuerdo, hay que aplicarlas pero hasta cierto punto, también.

Hay quién dice que también habría que reducir órganos de la administración
Yo no digo que no se tenga que hacer pero pensar que con esto se arreglarán las cosas, es ser populista y también iluso. Con esto no solucionamos los problemas graves que atraviesa la administración, que son esencialmente, el déficit público y el mantenimiento del estado del bienestar.

Manuel Bustos dijo que de aquí a finales de año, un centenar de ayuntamientos podrían verse abocados a la quiebra. ¿Qué opina?
No sé la información que tiene, pero es evidente que hay ayuntamientos que tienen muchas dificultades para pagar. De hecho, siempre ha sido así, tanto ahora como a primeros de la democracia, pero es cierto que a los últimos años, esto se ha acentuado por la caída de ingresos del tema inmobiliario.

Cambiamos de tema y centrémonos en su vertiente más personal. En todos estos años de política ¿piensa que ha ganado amigos?
Aunque no lo parezca, se hacen amigos en política, sin duda. De tu propio partido, pero también otros colores políticos. Y también haces muchos enemigos (risas). También es cierto que con los años, tienes muchos conocidos y todavía más de saludados. Y en mi caso, que soy hombre de pocos amigos, los que tengo son los que conservo desde hace décadas.

¿Y en casa? ¿Cómo ha traído su compatibilidad con el trabajo y la familia?
No demasiado bien, la verdad, especialmente la última década, cuando he tenido al cargo la alcaldía, la primera secretaría del partido, la vicepresidencia del partido, la presidencia de la Diputación, la cartera de ministro y la de diputado en Madrid y la presidencia de la Generalitat. Si, ha sido muy difícil conciliar la vida personal con la profesional.

De hecho, los Alcaldes que entrevistamos nos dicen que lo son las 24 horas al día. No sé si ha sido también su caso en los diferentes cargos que ha ido ocupando
Depende. En el caso de la Diputación, por ejemplo, que es una administración de segundo grado y con quien trato es con los ayuntamientos, no ha habido una dedicación permanente. Pero sí que he tenido que dedicar las 24 horas al día a la Presidencia de la Generalitat, por ejemplo.

Aunque pueda parecer una pregunta obvia, me gustaría que me dijera si todo ello, puesto en una balanza, ha valido la pena
Sin duda que sí. Pero esto no saca que haya habido momentos muy difíciles.