Municipio: Vila-seca

Vila-seca es un municipio de la comarca del Tarragonés. Según datos de 2006 su población era de 17.305 habitantes. Se compone de los núcleos urbanos de Vila-seca, La Pineda en la costa y La Plana en el límite del término municipal tocando a Reus. Hasta la década de 1980 mantuvo su nombre tradicional de Vila-Seca de Solcina, tomando luego el nombre de Vila-seca y Salou. En 1989 Salou se segregó del municipio tras una larga polémica. Dentro del término municipal se encuentra parte del parque temático de Port Aventura.

Diversos restos encontrados demuestran que estuvo poblado ya durante la época de la Antigua Roma. La población llegó después de la reconquista en 1162 cuando el rey Alfonso I de Aragón cedió estas tierras a Ramon de Olzina. La donación a esta familia fue confirmada por Pedro I de Aragón en 1208. El término de La Pineda pertenecía a la curia de Tarragona. Formó parte de la Comuna del Camp. Durante la Edad Media existía otra villa conocida como Vila-seca del Comú, vecina de la de los señores de Olzina. Perteneció al arzobispo de Tarragona hasta 1525 cuando se decretó la unificación de las dos Vilasecas. El municipio participó activamente en la defensa del puerto de Salou, reclamando en diversas ocasiones sus derechos sobre el mismo. El puerto era un punto estratégico militar y una importante fuente de ingresos. Durante mucho tiempo fue considerado como el puerto de todos los pueblos que conformaban la Comuna del Camp hasta que Fernando II de Aragón prohibió el uso del mismo. Vila-seca se convirtió entonces en el principal puerto por lo que sufrió ataques por parte de los piratas sarracenos. Se construyeron dos torres de vigía y defensa para protegerse de los ataques corsarios.

Durante la Guerra de los Segadores la ciudad fue ocupada por las tropas del rey Felipe IV de Castilla; muchos de sus defensores fueron ejecutados y tanto la iglesia como la Casa de la Villa fueron incendiadas. La población sufrió también importantes pérdidas durante la Guerra de la Independencia española.

A finales del siglo XX Salou se segregó y se convirtió en municipio independiente. Por otra parte, la adjudicación del concurso que permitía la instalación de un gran parque temático, el de Port Aventura, supuso un importante impulso para la economía de la población.

La iglesia parroquial está dedicada a San Esteban. De estilo de transición entre el gótico y el renacimiento el templo es de nave única. Tiene un campanario construido en 1605. En 1880 se añadió la capilla del Santísimo cuya fachada está coronada por un destacable rosetón.

Se conservan aún parte de las antiguas muralla, destacando una de las puertas de entrada con un arco con dovelas. También se conserva la antigua torre de vigía conocida como torre de San Antonio. El castillo de la villa aparece documentado ya en el siglo XV siendo propiedad del arzobispado de Tarragona. En el siglo XVIII fue adquirido por un holandés, Joan Kies Helmont, quien edificó en ese lugar una casa que recuerda a las casas de campo holandesas. En 1899 fue adquirida por la familia Sicart quienes dieron al castillo su aspecto actual. A finales de 2006 fue adquirido por el ayuntamiento siendo actualmente patrimonio de la población. Como curiosidad destacar que los empadronados en Vila-seca que realizan una boda civil se pueden casar en él.

En La Pineda se encuentra un santuario dedicado a la Virgen. Construido en el siglo XIII se amplió en 1708. En su interior se encuentra un bajo relieve de la Virgen, realizado en piedra en el siglo XIV. A su lado se encuentra una antigua torre de defensa del siglo XVII.

Vila-Seca celebra su fiesta mayor el 3 de agosto, actos que se realizan principalmente en la Pineda por ser una ubicación más turística. La fiesta mayor más seguida por los vilasecanos se celebra en 17 de Enero en honor de San Antonio Abad

La economía tradicional de Vila-Seca se basaba en la agricultura. La construcción en la década de 1960 de diversas industrias químicas y del metal hicieron perder fuerza al sector primario.

Su ubicación en plena Costa Dorada y Port Aventura ha supuesto un fuerte impulso para el turismo, sobre todo en la zona de la Pineda, situada en la costa.