Municipio: Barcelona

Barcelona es la capital de Catalunya, de la provincia de Barcelona y de la comarca del Barcelonés. La ciudad acoge las sedes de las instituciones de autogobierno más importantes de Cataluña: la Generalitat de Catalunya y el Parlament de Catalunya. Por haber sido capital del condado de Barcelona, recibe a menudo el apodo de Ciudad Condal.

Con una población de 1.615.908 habitantes, Barcelona es la ciudad más poblada del territorio catalán y la segunda de España, así como la undécima de la Unión Europea, segunda ciudad no capital de estado después de Hamburgo. Es el principal núcleo urbano de la región metropolitana de Barcelona, que aglutina a 4.928.852 habitantes, y del área Metropolitana de Barcelona, integrada por 36 municipios.

Un poco de historia
Parece que la ciudad de Barcelona fue refundada por los romanos a finales del siglo I aC, sobre el mismo asentamiento ibérico anterior, donde ya se habían instalado desde el año 218 aC, y la convirtieron en una fortificación militar, llamada Iulia Augusta Paterna Faventia Barcino, que estaba situada sobre el llamado Mons Taber, una pequeña elevación donde hoy se encuentra el barrio de la catedral y la plaza de Sant Jaume.

Barcelona, a mediados del siglo XI, se convirtió en un importante centro comercial, donde confluía una buena parte de la producción agrícola de la zona para ser comercializada. Al mismo tiempo, la ciudad era también un activo centro del comercio de la sal y de productos de la artesanía local. Los avances en los sectores productivos, el despertar de los intercambios y la apertura al mundo, transformaron las costumbres de los diferentes estamentos sociales y los espacios de hábitat y trabajo.

La ciudad medieval de Barcelona agotó el espacio intramuros y obligó a la creación de arrabales o barrios extramuros como: el del Pi, alrededor de la iglesia de Santa María, entre la puerta del Castillo Nuevo y la torrentera de la Rambla ; el arrabal de los Arcos Antiguos, situado entre el Portal Mayor del Castell Vell y el torrente de Merdançà, donde quedaban testigos de los arcos del acueducto romano y se celebraba el mercado, el arrabal de Santa María del Mar, entre la puerta del Regomir y el puerto, y el arrabal de Sant Pere de les Puelles, creado en el noreste de la ciudad, alrededor del monasterio. La actividad urbanística se desarrolló también en el Pla de Barcelona, con la creación de pueblos suburbanos como Sant Andreu de Palomar, Sant Genís dels Agudells, Sant Gervasi, Sarriá.

A partir del siglo XIV la ciudad inició una etapa de decadencia que se prolongaría durante los siglos siguientes. Hacia finales del siglo XVIII Barcelona inició una recuperación económica que hace favorecer la progresiva industrialización en el siguiente siglo.

Del siglo XIX al XX
En 1888 Barcelona organizó su primera Exposición Universal, gracias a la cual urbanizó una gran extensión de terreno que comprendía desde el Parque de la Ciutadella hasta la Barceloneta, y mejorar las infraestructuras en toda la ciudad. La ciudad entonces aprendió que la organización de grandes eventos internacionales no sólo le facilitaba la urbanización, sino que le reportaba multitud de visitantes y proyección internacional.

A lo largo de la segunda mitad del siglo XIX, coincidiendo con el proyecto de 1854 de derribo de las murallas que rodeaban la ciudad, se procedió a incorporar las otras poblaciones del llano de Barcelona. Así se incorporaron a la "Gran Barcelona" las poblaciones de Gràcia, Sant Gervasi de Cassoles, Les Corts, Sants, Sant Andreu de Palomar y Sant Martí de Provençals, esto permitió a la ciudad poder aplicar sus proyectos de Ensanche y de desarrollo de la industria, lo que le permitió llegar al siglo XX como una de las urbes pioneras de la España del momento.

A nivel social, a finales del siglo XIX, los barceloneses vivieron en primera persona la proliferación de nuevas formas de vida, ocio y relaciones sociales que tenían en el deporte y la práctica de la actividad física su máxima expresión.

En 1929 se volvió a organizar una Esposició Universal, gracias a la cual se urbanizó toda la zona de Plaza de España, y se construyeron pabellones donde ahora está la Feria de Barcelona. La exposición de 1929 también fue el pretexto para construir el metro, inaugurado inicialmente en 1924, y ampliado en 1926 con el servicio del "Metro Transversal" entre la Bordeta y Catalunya (actual L1), que unía el centro de la ciudad con el recinto de la exposición, en Plaza España y Montjuïc.

El verano de 1936 Barcelona estaba preparada para celebrar la Olimpiada Popular, por la que se había construido el Estadio Olímpico Lluís Companys y se hicieron remodelaciones en la montaña de Montjuïc. Pero el estallido de la Guerra Civil el mes de julio provocó que no se pudiera celebrar.

Durante la guerra, Barcelona fue bombardeada varias veces por las tropas franquistas. El apoyo de la ciudad a las fuerzas republicanas le costó caro, no sólo durante los tres años de guerra, sino durante los treinta y seis años siguientes de dictadura franquista, que a finales de enero de 1939 ocuparon la ciudad ya en la última fase de la guerra.

Posguerra y franquismo

Después de una posguerra dura Barcelona inició una fase de desarrollismo compulsivo y especulación exacerbada bajo el mandato del alcalde Josep Maria de Porcioles, así fue como la totalidad del llano de Barcelona, que aún mantenía cierta herencia de su pasado agrícola y rural se urbanizó en grandes barrios dormitorios plenos de los inmigrantes procedentes de otras partes de España.

Democracia

Recuperada la democracia con la muerte de Franco emprendió un nuevo desarrollo cultural y urbanístico con un creciente protagonismo de la sociedad civil, que la han dotado de grandes infraestructuras consolidando una metrópoli cosmopolita y moderna, muy atractiva para el turismo. En esta última etapa se han celebrado los Juegos Olímpicos de 1992 y el Fórum Universal de las Culturas del año 2004.


Barcelona fue durante mucho tiempo una ciudad industrial, actualmente las fábricas se han desplazado a la periferia, lo que ha permitido reconvertir los antiguos barrios industriales en zonas residenciales y de servicio. Los sectores industriales más representativos de Barcelona son la industria textil, química, farmacéutica, automovilística, electrónica y de imprenta. En servicios Barcelona destaca por las actividades logísticas, editoriales e informáticas.

La Feria de Barcelona organiza numerosas exposiciones y salones, algunos de los cuales se encuentran entre los primeros de Europa, lo que la convierte en una de las ferias más importantes del mundo y primera de España, con más de tres millones y medio de visitantes anuales. Por otro lado, la ciudad dispone de varias instalaciones para congresos, gracias al cual se celebran numerosos eventos nacionales e internacionales a lo largo de todo el año. En el verano de 2006 se comenzó a celebrar anualmente la feria de moda Bread & Butter, pero en 2009 su organización anunció que volvía a Berlín.

A pesar del ininterrumpido crecimiento económico barcelonés, la ciudad ha perdido el liderazgo económico de España durante el último cuarto del siglo XX a favor de Madrid. Esto se debe a la debilitación del movimiento emprendedor catalán, la saturación de las infraestructuras, la mayor inversión extranjera en Madrid respecto a Barcelona y al traslado de los centros de decisión, sedes fiscales y sociales de Barcelona (y otras partes de España) en Madrid. El crecimiento económico de Barcelona también se ha visto afectado por las transferencias en concepto de solidaridad que las comunidades autónomas más ricas del Estado hacen a las más pobres. Según un estudio de la consultora PricewaterhouseCoopers, Barcelona es la 35 ª ciudad con un PIB más elevado (118.220 millones de euros en 2008, con un crecimiento del 2% respecto al año pasado), mientras Madrid es la 26 ª con 153.620 millones de PIB. El Centro Nacional de Computación español está ubicado en Barcelona, con el super ordenador MareNostrum.

En cuanto al campo industrial, Barcelona ha sufrido graves problemas de deslocalización básicamente de traslado de industria a países con mano de obra más barata; problema que se ve incrementado por el escaso y caro suelo industrial del área metropolitana, el segundo más caro de Europa sólo por detrás del de Londres. Sin embargo, Barcelona sigue generando el 25% de las exportaciones totales españolas.